<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454</id><updated>2012-02-16T08:54:01.793+01:00</updated><category term='Inteligencia Artificial'/><category term='Suspense'/><category term='Susamaya'/><category term='Relatos'/><category term='Larmdh'/><category term='Rep'/><category term='Realista'/><category term='Namor'/><category term='CdeBroncas'/><category term='Morteluna'/><category term='Ciencia Ficción'/><category term='Futuro'/><category term='Vinatea'/><category term='Chuppy'/><category term='Crashkorrales'/><category term='Histórico'/><category term='Zombies'/><category term='Terror'/><title type='text'>Diario de un Inquisidor</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>90</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-6638690687421114826</id><published>2011-03-06T09:15:00.001+01:00</published><updated>2011-03-06T09:41:58.859+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Namor'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XLV</title><content type='html'>Buenos días, al habla desde el otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya han pasado tres días desde mi percance con aquellos dos grupos enfrentándose en el centro del pueblo. Las secuelas que me dejaron el conflicto ya casi no las sufro, pero aquella noche fue insoportable. Las costillas medio curadas que tenía doloridas, me hicieron pasar una jornada dolorosa de veras y aunque el moratón que tenía ha desaparecido, aun se me resienten de vez en cuando al hacer movimientos bruscos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya han comenzado a salirme las primeras verduras plantadas en el patio interior de mi escondite y, pese a no tener muy buena pinta, al menos el experimento de comenzar a plantar no ha estado mal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ajos y las cebollas no tienen un gran tamaño, pero estas últimas tienen un sabor demencial. Ayer, al comenzar a pelar una de ellas lloraba como un niño no por los vapores que desprendían, sino al saber que de nuevo podré empezar a llevar una dieta un poco más equilibrada. Las latas de conserva estaban empezando a aburrirme, y pese a no estar bajando mi reserva de ellas, preferiría dejarlas algo apartadas y comer algo más fresco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También me han salido unas pocas fresas, aunque por el tamaño de éstas, más que fresas son fresones. Son del tamaño de… bueno, de fresones. Están jugosos y manchan mucho, y aunque nunca me han gustado, no he podido evitar el lujazo de comerme unos pocos kilos. Estoy orgulloso de mi siembra, ya que ahora estoy comenzando a ver el fruto de mi trabajo. Ahora tendré que salir en unos días a los huertos exteriores, para ver qué tal va lo plantado en las naves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche mientras me comía un guiso de gallina con ajo, cebolla, unas zanahorias enlatadas y varias hierbas aromáticas, recibí el mensaje de alguien a quien me hizo mucha ilusión escuchar. Hacía mucho que no sabía nada de él, y al ver que el pilotito rojo de mi emisora se encendía y que Namor comenzaba a hablar, paré de comer de inmediato para prestar atención a todo lo que me decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí tenéis el mensaje íntegro. Un momento que le doy al play del Mp3:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hola… José… me escuchas… soy Namor… sí, aquel desgraciado que se despertó del coma en pleno bombardeo de Pontevedra y que unos militares acogieron en su seno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre de Dios, como han cambiado las cosas. Te he seguido a lo largo de todo este tiempo, escuchando tus declaraciones a través del aparato de radio militar que funciona a las mil maravillas y gracias a un buen grabador de MP3. Siento no haberte contestado o dar un informe de mi situación, pero tenía que hacer algunas cosas para proteger mi refugio. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Te prometí hace mucho que te contaría algo de mi vida, pero se podría resumir en que me enseñaron a no morir y a cazar antes de ser cazado. Entrenamiento militar a marchas forzadas y después un paciente hombre me enseñó a sobrevivir hasta el día de hoy. Ese hombre fue asesinado por una banda de “maleantes”. Mis chicos y yo no paramos hasta darles caza a todos. Ahora sus cabezas están ensartadas en unas estacas a lo largo del camino de entrada de mi refugio. Sé que, por ser como eres, no estarás muy de acuerdo con este método, pero muchos pasan de largo al ver la colección de cabezas que tengo. Aquella banda no fue la única en caer bajo mi cuchillo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un consejo, hazle caso a Josué. No dejes tantas pistas por donde pasas. Sé tú el cazador, anticípate a todos los movimientos del enemigo. Que sepan que tú no eres una presa a la que se puede cazar fácilmente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo por mi parte, no he tenido muchos problemas de abastecimiento de agua, ya sabes, estoy en el país de los mil ríos y gracias a mis chicos, caza no me falta. Compartimos todo lo que cazamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, los supervivientes que me he encontrado me han contado cosas extrañas de lo que acontece en las ciudades. A parte de los desmadres que acontecen a lo largo del día, por la noche parece ser que salen algunas alimañas nocturnas que se dedican a raptar a las buenas gentes que buscan comida y agua y que solo tratan de evitar que las bandas se hagan con sus pocos enseres. No sé, algo me dice que algún día tendré que darme una vuelta con los chicos por la ciudad… quizá pueda investigar algo y así ponerte en conocimiento de lo que sucede por aquí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José, tengo que dejarte pero antes un consejo: si tienes que matar, hazlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pues esto es todo. Me alegro de que todo vaya bien por allí por l norte, y cuando digo bien, quiero decir que me alegro de que estés aun vivo, cosa difícil en estos días. Tienes razón, no me gusta tu método para mantener a raya a la gente que te intenta acosar, pero no sólo eso. Es que si yo mismo intentara hacer eso, posiblemente en pocos días estaría muerto. Yo vivo en plena ciudad y mi escondrijo es un edificio semiderrumbado. Si cerca de mi guarida clavara cuatro picas con las cabezas de mis enemigos ensartadas, lo único que conseguiría es marcar mi casa como si de meado de perro se tratase. Aun así, admiro el valor que muestras después de todo lo que has pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y respecto a tu última frase, no temo el matar a nadie, pero ¿Sabes? Es algo muy raro. Desde que comencé a hacerlo, algo de lo que no me siento nada orgulloso, cuando cierro los ojos no hago más que ver las caras de aquellos a los que quité la vida, mirándome con esos ojos opacos, sin brillo, sin vida, y reprochándome quien soy yo para arrebatarles lo más preciado que tenían. A veces esto se convierte en un sueño, y en él yo les grito que ellos comenzaron haciéndome lo mismo, que me robaron lo que yo más quería, lo único por lo que podría matar… Es entonces cuando me despierto y me doy cuenta de que pese a que no debía matar, tuve que hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas formas, gracias por tu consejo. Espero volver a escucharte. Por mi parte, corto y cierro, y no olvidéis que seguiré aquí, al otro lado, a la espera de saber más de vosotros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-6638690687421114826?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/6638690687421114826/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2011/03/desde-el-otro-lado-entrada-xlv.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/6638690687421114826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/6638690687421114826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2011/03/desde-el-otro-lado-entrada-xlv.html' title='Desde el otro lado. Entrada XLV'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-3901108768527363211</id><published>2011-02-20T13:34:00.001+01:00</published><updated>2011-02-20T13:37:06.525+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XLIV</title><content type='html'>Probando, probando… ¿Se me oye? ¡¡¡Vamos cacharro inmundo!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si… ¿Hola? Vale ahora sí. ¿Cómo estáis? Hacía mucho que no hablaba con vosotros, sea quien sea que me esté escuchando. Han pasado algunos días desde que me conecté para reproduciros el mensaje de Alex y su… arquería, pero a mí se me ha hecho eterno, y me ha parecido casi un año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He de decir que mis dolores de costillas no se han curado del todo, pero ya por lo menos puedo empezar a hacer las cosas con prácticamente toda la normalidad de la que disfrutaba antes. Las cataplasmas de eucalipto y hojas de sauce me están haciendo maravillas, y ahora he descubierto en un libro de recetas de cocina que el ajo machacado también sirve para curar las infecciones, por lo que me lo estoy aplicando directamente en los rasguños que tengo en la zona. La verdad es que escuece de una manera terrible, pero al menos el enrojecimiento inicial que tenía la magulladura ha desaparecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto a las caguetas que me entraban por lo que yo creía que era el agua en mal estado, creo que de momento han desaparecido. El invento éste de las botellas de plástico al sol parece que está funcionando y ya me he hecho con un buen cargamento de las mismas. Tras encontrar en una nave industrial una carretilla de esas para transportar el cemento y los materiales de obra, salí con ella durante un par de noches y recogí todas las botellas que pude y me las guardé en el garaje subterráneo de mi escondite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de eso, he encontrado unos almacenes de ferretería en el polígono industrial cercano a mi zona, y ahora sí, he conseguido asegurar mi escondite mediante un par de cosas que sustraje de allí. Con un poco de hilo de acero, tensores del mismo material y unas cosas que parecen unas sujeciones de acero con forma de media luna y que en la caja donde estaban ponía “perrillos”, me he ideado una forma de evitar que nadie entre al menos en donde estoy durmiendo, que es en el garaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como os dije, la entrada a la cochera solo es accesible mediante un agujero que hay entre el suelo del bajo y el techo del garaje, que se derrumbó. Dicho agujero es más o menos de un tamaño aproximado de un metro y medio cuadrado. Pues bien, la chapa con la que lo tapo, que es bastante pesada, viene con un pequeño gancho que supongo que sería utilizado para transportarla en las obras. Ese gancho lo he asegurado con uno de esos “perrillos” y lo he unido al hilo de acero. En el suelo de cemento y mediante un alargador, utilicé la máquina de taladrar que tengo e hice un agujero en el suelo justo debajo de la chapa, y ahí metí un perno de acero que acababa en forma de argolla. A este mismo le uní un tensor, y ya lo único que me quedaba por hacer era unir el cable de acero a la argolla. Una vez terminado todo este proceso, ya solo debo utilizar cualquier cosa que sea de acero, como un destornillador o una simple varilla de esas de acero de las que están llenas las calles, y girar el tensor. Con eso consigo que el acero se tense cada vez más, atrayendo hacia el suelo la chapa y pegándola contra el techo del garaje. De esta manera nadie puede acceder a mi dormitorio improvisado mientras estoy durmiendo. Es cierto que dejo desprotegida mi despensa de comida y el lugar donde paso la mayoría del tiempo, pero es la única manera de proteger lo más valioso que tengo, que es mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, y ahora después de todos estos tecnicismos, me pongo con la narración de lo que ha sucedido cerca de mi escondite, a la altura de la iglesia del ayuntamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres días antes de encontrar la ferretería, salí en busca de algunas botellas, como siempre por la noche para evitar ser detectado. Cuando iba caminando por una de las calles, oí un estruendo cerca de mi posición. Dejé la carretilla bajo un plástico y la volqué, para hacer creer a cualquiera que la encontrara que ya estaba allí y no contenía nada interesante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrí pegado a las paredes de la estrecha calle mientras de vez en cuando me paraba a escuchar, hasta que empecé a percibir unas voces. Me detuve y me introduje en el portal de una de las muchas casas que están derruidas en la calle. Subí hasta el tejado con mucho cuidado y me puse a observar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde allí pude reconocer al menos a diez o doce figuras luchando por la adquisición de una pequeña furgoneta que estaba en medio de la plaza y llena de cajas cerradas. No pude vislumbrar qué contenían, pero debía ser algo muy valioso para formar la batalla que estaban organizando. Era la primera vez que veía en mucho tiempo tanta gente junta, y más tan desprotegidas y sin esconderse. Ni siquiera soy tan consciente de que en la ciudad en la que me escondo haya tantas personas aun vivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaban combatiendo con todo tipo de armas. Se distinguían perfectamente dos bandos. El primero estaba formado exclusivamente por hombres entrados ya en años. Eran seis, y portaban armas de fuego la mitad de ellos. Los demás sujetaban con las manos enromes machetes y cuchillos de caza. El otro bando, aunque parezca mentira, estaba formado por cuatro personas, tres chicas y un chico, todos ellos menores de quince años. Portaban armas rudimentarias como palos y tirachinas, y una de las chicas, la más alta de ellas, llevaba una honda que, por cierto, manejaba con bastante soltura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi llegada el chico estaba herido en un brazo, y se encontraba parapetado tras una columna de sujeción del ayuntamiento. Las otras tres integrantes de su grupo se encontraban reunidas detrás de un oxidado camión tirando piedras desde su posición y estaban a punto de ser rodeadas por los hombres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando pasó lo que me sorprendió. Un camión de bomberos… sí, como lo oís. Un camión de bomberos irrumpió en la plaza empujando a todos los demás coches que se encontraban en medio de la plaza, y de él salieron otras seis o siete chicas que recogieron a los otros cuatro componentes y se fueron por donde habían venido, dejando a los tíos de las armas de fuego allí tirados. Uno de ellos quedó debajo de uno de los coches que había sido arrastrado por el camión de bomberos, y no hacía más que chillar de dolor porque había quedado atrapado su tobillo bajo la rueda del vehículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras sacarle de allí, y comprobar el maltrecho tobillo, el que parecía el jefe, un tío alto y con barba negra y espesa le miró y comenzó a discutir a gritos con él mientras otros dos le levantaban y se hacían cargo de ayudarle a caminar. No sé qué se dijeron, pero acto seguido, el que digo que era el jefe, sacó una pistola y le pegó un tiro. Sus dos compañeros acabaron llenos de sesos y trozos de hueso. Yo me quedé allí como un bobo, mirando cómo acababa con su vida y sorprendido por la decisión. Fue entonces cuando el hombre de la barba giró su cuello y miró hacia mi posición, señalando el tejado con el dedo y dando órdenes a sus vasallos de que se hicieran conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, evidentemente me dejé caer por el tejado, aterricé en la terraza de debajo, y puse pies en polvorosa. Bajé a toda prisa por las escaleras del portal y corrí como un loco por la estrecha calle. Dejé allí el carro y seguí corriendo. Podía haberme parapetado en una esquina y ponerme a disparar desde allí con el rifle, pero las balas de las que dispongo no son muchas, y creía que la distancia que les llevaba sería suficiente para despistarles sin gastar una sola munición. No sé hasta dónde me siguieron pero uno de ellos logró alcanzarme, y escuché tras de mí sus gritos, maldiciones y, sobre todo sus jadeos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me escondí en una calle de detrás de mi escondite, y no salí hasta que pensé que ya estaría a salvo. Posiblemente pasaron un par de horas como poco. Yo, como un bobo escondido dentro de las ruinas de una antigua funeraria y rodeado de decenas de ángeles de mármol a los que les faltaban los miembros y las alas a muchos de ellos. Estaba detrás de una lápida rectangular que rezaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julián López Aguado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12-3-1978&lt;br /&gt;12-3-2013&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu mujer y tu hijo no te olvidan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curiosas las fechas de nacimiento y muerte de este individuo. Quien le iba a decir que en alguno de sus cumpleaños le quedaban exactamente tres o cuatro años de vida. La verdad es que tengo que confesar que si hubiera sido consciente de en donde me iba a esconder, no lo habría hecho. Creo que habría sido bastante irónico el que hubiera muerto allí mismo, rodeado de tantos ángeles y tantas lápidas, pero que ninguna fuese destinada a mi persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que después de creer que ya había estado bastante tiempo escondido, y fuera de peligro, salí de mi escondrijo y partí hacia mi casa. No me percaté del cubo de basura que dejaba atrás, ni de las huellas que eran más que evidentes que había recientes alrededor del mismo. Tampoco hice caso a las claras señales de que una mano había arrastrado toda la ceniza que había sobre el cubo y la había tirado al asfalto, dejando en consecuencia una montañita del mismo material. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iba caminando, pendiente de llegar rápido a mi escondrijo, cuando la tapa del cubo de basura se abrió detrás de mí y escuché el sonido del arma al ser cargada. Lo que después escuché fue el subsiguiente disparo. Pero, en vez de caer al suelo con la cabeza chorreando de sangre y mi alma escapando de mi cuerpo, desperté de mi trance al reconocer el sonido de un cuerpo cayendo desde el cubo y golpeando el asfalto. Me giré, y vi cómo mi perseguidor se encontraba con los sesos esparcidos por la zona y con su arma aferrada a sus manos, a punto de ser disparada. Era evidente que el disparo no había salido de su rifle. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a todos lados buscando al supuesto tirador, pero al no encontrar nada, cogí su rifle, su munición y sus botas, y salí corriendo de allí sin mirar atrás hasta llegar a mi guarida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces no he salido de casa para nada, excepto para recoger un poco de agua y unas pocas lechugas. Tengo miedo de que me estén vigilando y el día menos pensado me encuentre con un tiro en la cabeza o con mi despensa completamente vacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que no sé por qué aquel tirador me salvó la vida, pero es cierto que tengo que agradecérselo. He pensado que podría ser el mismo que me está robando los huevos y las botellas de agua, pero sería demasiada coincidencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de todo esto, tengo la impaciencia de averiguar quiénes son aquellos chiquillos que conducían el camión de bomberos, y sobre todo, en donde se refugian. No sólo porque me vendría bien el enterarme cómo se alimentan o de dónde sacan sus víveres, sino porque a lo mejor el espiarles sea beneficioso para mí. Creo que en estos días cuantos más seamos mejor, ya que garantiza una mayor seguridad a la hora de protegerse unos a otros y conseguir comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo nada más que contaros, solo que espero oír pronto vuestras voces y recibir mensajes de seguridad, para así saber cómo os va a todos y que me contéis de qué manera estáis sobreviviendo a lo que sea que esté pasando en vuestros escondites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis mejores deseos desde aquí y un saludo desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-3901108768527363211?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/3901108768527363211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2011/02/desde-el-otro-lado-entrada-xliv.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3901108768527363211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3901108768527363211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2011/02/desde-el-otro-lado-entrada-xliv.html' title='Desde el otro lado. Entrada XLIV'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-8996255417277197073</id><published>2011-02-10T22:15:00.002+01:00</published><updated>2011-02-10T22:24:56.924+01:00</updated><title type='text'>Resumen de Desde el otro lado</title><content type='html'>Es el año 2013 o 2014. El mundo se ha vuelto loco y una serie de ataques descentralizados desde todos los lugares del planeta ha provocado en caos en todos los paises desarrollados del mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuestión de días, más dl noventa por ciento de la población de la Tierra ha sucumbido bajo las bombas de un enemigo al que aun no se ha identificado. Se acusa a los chinos, a los iraníes, coreanos, indios e incluso a los mismísimos Estados Unidos de América, pero a decir verdad, nadie sabe qué ha ocurrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José Antonio, desde su propio escondrijo, se convierte en corresponsal de guerra a través de una vieja radio de onda corta encontrada entre los escombros de su ciudad, situada al sur de Madrid, la capital de España. Mandando un mnsaje al vacío de la inmensidad de las ondas, y descorazonado debido a la poca esperanza de encontrar respuesta, utiliza la radio para agarrarse al único desahogo que encuentra en este mundo plagado de cenizas, destrucción y frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero varios días mas tarde recibe una señal. Alguien le contesta desde el otro lado de la radio, y luego otro, y más tarde otro mas. Jose Antonio se convierte en el escape para varias personas de lugares muy distintos, desde la Argentina septentronal, a los Alpes Suizos pasando por Valencia y el mismísimo Tokio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienzan a informarse de lo que les va sucediendo día tras día, dejando un compendio de transmisiones tras de si a modo de cuaderno de bitácora, que utilizan entre todos como un diario de supervivencia. Usando las experiencias de uno con las de otros, comienzan a darse cuenta que, pese a estar a miles de kilómetros unos de otros, cada vez se van uniendo y estrechando unos lazos que nunca habrían aparecido de no ser por aquel aparato desvencijado que lucía a modo de adorno sobre la estantería polvorienta de un vecino de nuestro protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verán caer objetos del cielo, se enfrentarán a desalmados obsesionados con sobrevivir, y, sobre todo, se enfrentarán a ellos mismos, que es precisamente a la única cosa que ningún ser humano está preparado para superar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-8996255417277197073?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/8996255417277197073/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2011/02/resumen-de-desde-el-otro-lado.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8996255417277197073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8996255417277197073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2011/02/resumen-de-desde-el-otro-lado.html' title='Resumen de Desde el otro lado'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-6490563452536785830</id><published>2011-01-01T12:38:00.002+01:00</published><updated>2011-01-01T12:43:43.809+01:00</updated><title type='text'>La vuelta de Gisicom, ya es una realidad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TR8TZE_6_II/AAAAAAAAAF8/nzUd5Vp7D14/s1600/logo.png"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 160px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TR8TZE_6_II/AAAAAAAAAF8/nzUd5Vp7D14/s400/logo.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5557181786757987458" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Quizá esto que voy a anotar en mi Diario es algo que ya todos sabéis, por ello, no voy a extenderme mucho en ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todos podéis apreciar en la imagen que acompaña a este texto, La Galaxia por fin ha sido de nuevo abierta. Todos podemos disfrutar de nuevo de lo mejor de los cómics del pasado y del momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a todos por seguirme, y nos vemos en http://www.imperiogisicom.com/forum.php&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-6490563452536785830?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/6490563452536785830/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2011/01/la-vuelta-de-gisicom-ya-es-una-realidad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/6490563452536785830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/6490563452536785830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2011/01/la-vuelta-de-gisicom-ya-es-una-realidad.html' title='La vuelta de Gisicom, ya es una realidad'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TR8TZE_6_II/AAAAAAAAAF8/nzUd5Vp7D14/s72-c/logo.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-215660660507795537</id><published>2010-12-25T13:49:00.002+01:00</published><updated>2010-12-25T14:01:45.597+01:00</updated><title type='text'>El legado de Gilead, Blog sobre reseñas literarias</title><content type='html'>Hace muchísimo tiempo, abrimos entre un buen amigo y yo, un pequeño rinconcito en el que nos dedicábamos a reseñar las novelas que nos íbamos leyendo en esos momentos, y otras que teníamos en la memoria para ayudar a la gente a que se decidiera entre unas y otras, y hacer más fácil la elección de un libro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvimos mucho tiempo parados, por unas y otras cosas y al final lo dejamos definitivamente. Pero con eso de la Naviadad, el nuevo año y los nuevos propósitos, me he prometido a mi mismo sacar a flote ese rinconcito, y este en el que nos encontramos aquí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que no sé si alguien sigue asiduamente el Blog, ya que aunque acabamos de cumplir 30000 entradas (que son muchísimas) los comentarios nunca han llenado este espacio. Eso te da un pico de inseguridad y si le sumas la poca calidad de ideas que afloran en mi cerebro respecto a la escritura, tenemos un cóctel my peligroso para el escritor nóvel en ciernes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentaré seguir con El Legado, y al menos una vez a la semana añadir alguna reseña, pero sobretodo intentaré proseguir con Desde el otro lado, un bebé que a medida que ha ido pasando el tiempo, se ha convertido en un niño algo mas crecidito y se me está yendo de las manon, incontrolable, impasible ante el tiempo y sobre todo imprevisible ante su propio creador. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá mis expectativas ante la historia sean demasiado altas, y la misma no merezca mucho la pena a estas alturas, pero al igual que en mi faceta de lector nunca he dejado un libro a medias, tampoco puedo hacerlo con la escritura y me he prometido a mi mismo terminarla, aunque no sepa por donde vaya a salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello me despido de vosotros deseándoos a todos un Feliz año 2011 y esperando que para el año que viene estemos celebrando como poco otras 30000 entradas y la finalización de la Historia dl Señor del otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo a todos y os espero tambien en El legado de Gilead. Ahí va la dirección, aunque en el lado derecho tenéis el enlace:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://legadogilead.blogspot.com/&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-215660660507795537?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/215660660507795537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/12/el-legado-de-gilead-blog-sobre-resenas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/215660660507795537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/215660660507795537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/12/el-legado-de-gilead-blog-sobre-resenas.html' title='El legado de Gilead, Blog sobre reseñas literarias'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-983989940030333815</id><published>2010-12-14T16:38:00.014+01:00</published><updated>2010-12-14T17:42:22.384+01:00</updated><title type='text'>Faérika, ilustradora de Fantasía y Ciencia Ficción</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeePx4_iSI/AAAAAAAAADo/OwTOfFq0wfU/s1600/banner_3_by_faerika-d34umbc.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 121px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeePx4_iSI/AAAAAAAAADo/OwTOfFq0wfU/s400/banner_3_by_faerika-d34umbc.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550579059685034274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No es algo habitual en este Blog el publicar artículos ajenos a la escritura de mi propia persona, pero creo que en esta ocasión, el hecho está más que justificado, y ahora veréis el por qué. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si leeis habitualmente mi Blog ( y si no pues yo os lo explico) sabréis que hace tiempo escribí un relato llamado &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El experimento.&lt;/span&gt; El mismo acabó siendo ilustrado por una compañera del foro llamada Lucrecia, pero más conocida por todos como Faerika. Sus ilustraciones para este relato que tambien están en este Blog, me encantaron, y desde entonces no pierdo huella de lo que está haciendo en la actualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que me he lanzado a haceros una pequeña exposición de sus dibujos, para que disfrutéis de su arte como lo hago yo de vez en cuando poniendo sus ilustraciones como salvapantallas de mi ordenador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero primero dejad que os cuente algo sobre ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeVUvdk3OI/AAAAAAAAACg/NTnEp0unync/s1600/prueba_con_modelo_by_FaErika.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 302px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeVUvdk3OI/AAAAAAAAACg/NTnEp0unync/s320/prueba_con_modelo_by_FaErika.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550569249327865058" /&gt;&lt;/a&gt;Lucrecia nació en Santander, en el año 1982. Desde pequeña ya se sintió atraida por las suntuosas formas de la naturaleza y por los elementos orgánicos presentes en la misma, lo que la llevó a comenzar a interesarse por el mundo de la ilustración fantástica y de Ciencia Ficción.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeXoepoVuI/AAAAAAAAADA/iFcLBG5VVJA/s1600/2008_09_27_Dark_Luminaryret.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 266px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeXoepoVuI/AAAAAAAAADA/iFcLBG5VVJA/s400/2008_09_27_Dark_Luminaryret.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550571787435661026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A la edad de 19 años, cambia su residencia cántabra por Bilbao, donde tiene su primer contacto con el mundo del cómic y la ilustración. Siempre autodidacta, continúa su aprendizaje enfocándolo hacia nuevas técnicas de color. Es en este período cuando empieza a experimentar con el color digital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante este tiempo, hace varias obras para el sitio web de juegos de fantasía épica www.Zhirsanaq.net, y el sitio web sobre mitología Celta (www.fillos.org. Tambien es por esa época cuando se inicia en el mundo de los cómics y se atreve con algunos diseños de personajes para desarrolladoras de videojuegos.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeXI5cBptI/AAAAAAAAAC4/o2Cgg-bywYc/s1600/2010_10_24_Batman.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 281px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeXI5cBptI/AAAAAAAAAC4/o2Cgg-bywYc/s400/2010_10_24_Batman.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550571244870543058" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mas tarde, su espíritu aventurero le hace cambiar el espíritu natural y verde de los bosques del norte, por las playas y el sol de Tenerife, donde reside en la actualidad. Allí, desde su nuevo retiro artístico toma contacto con las técnicas tradicionales como el óleo, el acrílico y las tintas, y comienza a experimentar con otros materiales para conseguir nuevas texturas. En este periodo colabora con Gisicom, página destinada a la difusión de los cómics y la ayuda a los nuevos talentos de la ilustración y la escritura, para la realización de la revista Gisicom Magazine, siendo además la artista invitada.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeYG-dbSgI/AAAAAAAAADI/wB-NiNPoFvA/s1600/page1Inked.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 276px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeYG-dbSgI/AAAAAAAAADI/wB-NiNPoFvA/s400/page1Inked.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550572311370484226" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Actualmente, aunque se dedica casi exclusivamente al mundo del cómic y de la ilustración de historietas, realizando diversidad de muestras y proyectos propios, así como a realizar diseños de concepto y de personajes, organiza exposiciones para mostrar sus últimos trabajos, sus pinturas al óleo más recientes, o incluso sus ilustraciones en técnicas tradicionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artista de amplio espectro, actualmente también colabora con fotógrafos como modelo de fotografía artística y creativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su estilo es muy definido, captando a la primera viualización de sus ilustraciones, la esencia de su mano. Sus personajes tienen un estilo muy característico, siendo sobre todos ellos los mas destacables aquellos que pueblan sus mundos fantásticos, unos mundos de los que solo ella tiene registros fotográficos sacados de la misma esencia de su mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos personajes están dotados de una fusión humana e insectoide que dota a la imagen de un halo espectral difícil de etiquetar en otros autores. Su diseño de las formas de las manos, o las proporciones corporales de los seres que dibuja son cuasi perfectas, dotándoles de una fluidez en el trazo increiblemente sutil a la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeZzxHekxI/AAAAAAAAADQ/Loe1ainDyHI/s1600/nictelarguefinal.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 188px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeZzxHekxI/AAAAAAAAADQ/Loe1ainDyHI/s400/nictelarguefinal.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550574180394504978" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Espero que sus ilustraciones os gusten tanto como a mi. Si os habéis quedado con ganas de más, tenéis un banner a la derecha del Blog en el que podréis disfrutar de su arte, o copiad este enlace para ir directamente a su galería: www.faerika.com Si no, siempre os quedará la duda de saber si realmente, esa ilustradora de cómics ahora famosa en el mundo entero, un día os pudo haber realizado una ilustración personalizada cuando aun era una desconocida para el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensáoslo mientras me despido de vosotros con esta preciosa postal navideña de su puño, pluma y tinta.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeayW6D6JI/AAAAAAAAADY/JTR2SgtMbwQ/s1600/PostalNavidad2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 334px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeayW6D6JI/AAAAAAAAADY/JTR2SgtMbwQ/s400/PostalNavidad2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550575255690668178" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-983989940030333815?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/983989940030333815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/12/fa%C3%A9rika-ilustradora-de-fantas%C3%ADa-y.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/983989940030333815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/983989940030333815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/12/fa%C3%A9rika-ilustradora-de-fantas%C3%ADa-y.html' title='Faérika, ilustradora de Fantasía y Ciencia Ficción'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TQeePx4_iSI/AAAAAAAAADo/OwTOfFq0wfU/s72-c/banner_3_by_faerika-d34umbc.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-3554205702590511402</id><published>2010-11-30T13:23:00.004+01:00</published><updated>2010-11-30T13:35:14.022+01:00</updated><title type='text'>La forja de una leyenda. Parte II</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TPTvRhnMxrI/AAAAAAAAACI/VWI-vBGIvhc/s1600/piri-reis02.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 233px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TPTvRhnMxrI/AAAAAAAAACI/VWI-vBGIvhc/s320/piri-reis02.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5545320125559522994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien se lo iba a decir. Acababa de encontrar al artífice de uno de los mapas mas famosos de la historia de la navegación, una joya imposible, y él, Don Tomás Careño, acababa de dejarlo todo anotado en unas cuantas hojas de papel. Triunfante, se sentó en el pequeño escritorio bajo la minúscula y redondeada ventana del habitáculo; Encendió una vela, y, bajo la naranja penumbra, se preparó un vaso de ron tibio para festejar su afortunado hallazgo. Mientras daba término a la copa de peltre, abrió una pequeña cajita de madera, y sacó una bonita pipa tallada de madera blanquecina, que llenó con un tabaco aromático procedente de uno de sus viajes al oriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó horas allí sentado, observando el humo de su pipa, y degustando en su paladar los matices de ese sabor extraño, casi frutal, que desprendía esa hierba ancestral. Ya al amanecer, el apaleado despertó, sintiendo todos los huesos de su cuerpo doloridos y preguntándose cual habría sido su destino para acabar en aquel sucio y lobregoso sótano. Al ver allí sentado a Tomás, al principio sintió miedo, mirándole fijamente a los ojos, como escrutándole. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de un rato, y tras una pequeña conversación sobre lo sucedido el día anterior, el dolorido cerebro de aquel hombre comprendió y recordó todo lo sucedido en el muelle. Pasó allí el día, acompañando a Tomás en la comida, y conversando animadamente sobre temas de navegación, y por supuesto, omitiendo ambos el tema del pequeño manuscrito desprendido de los pantalones del invitado. Al día siguiente partió de allí, no del todo recuperado pero si muy agradecido.  Como pago al servicio altruista prestado, le obsequió con treinta monedas de plata, una auténtica fortuna en esa época, de la que se sintió muy agradecido el improvisado enfermero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo su plan más que comenzado, tan sólo le quedaba conseguir dos cosas, y la primera era encontrar al hombre que le llevaría a unirse con la gloria y con el destino. Tardó casi siete meses en encontrar a su objetivo, y tras una breve conversación con su daga, el dueño del destino de Tomás, exhalaba su último aliento frente a las costas de Cartagena, rumbo a la deriva y dentro de un barril lleno de rocas. Todo estaba hecho, en orden, y maquiavélicamente colocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un breve viaje a Portugal, y despues de visitar la corte y a sus monarcas, partió de allí, dejando atrás a los reyes de ese país con el pensamiento en la cabeza de la poca vergüenza y la extrema osadía de aquel que atravesaba en ese momento las puertas de la sala, que lo hacía con una sonrisa altiva en el semblante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el ánimo exaltado, y con su espíritu lleno de júbilo, tiempo después atravesaba las praderas castellanas en busca de otros monarcas, esta vez los españoles, y más concretamente a la temible Reina Isabel la Católica su marido, Fernando el Católico. Se reunió con ella varias veces, y de esas conversaciones nada se supo, ni tan siquiera las palabras que lograron convencer a la reina para partir en busca del futuro, con la ayuda de tres carabelas, La Pinta, La Niña y La Santa María.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto, contado de boca de Tomás, parecía que había ocurrido ayer mismo, pero realmente habían pasado meses desde que partieron desde el Puerto de Palos. Y ahora, allí estaba él, tranquilo, altanero, seguro de sí mismo, y con la mirada al frente escrutando el cielo, hasta que la tranquila expedición se vió alterada por una voz en las alturas, desgarradora, eufórica:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -  ¡¡Tierra mi Capitán!! ¡¡Tierra a la vista¡¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TPTu6sq80EI/AAAAAAAAACA/Zai8vsqkwyU/s1600/tierra-Rodrigo%2Bde%2BTriana.png"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TPTu6sq80EI/AAAAAAAAACA/Zai8vsqkwyU/s320/tierra-Rodrigo%2Bde%2BTriana.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5545319733391052866" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin lo había conseguido. Había escrito un nuevo capítulo en la Historia del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la Historia diría que Cristóbal Colón, un hombre que según unos había nacido en Génova, y según otros en Sevilla, había tocado tierra en el continente americano, en las Indias, en el Nuevo Mundo, el día 12 de Octubre de 1492, y todo ello, para el grandioso Reino de Castilla y Aragón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, lo que nadie sabría, y no se anotaría en ningún sitio, es que el verdadero Cristóbal Colón, era pasto de los peces frente a las costas Cartaginesas, y que, gracias a un marino apaleado llamado Piri Reis, Don Tomás Careño, nacido en Móstoles en el año 2125, se había valido de un viaje en el tiempo para crear a su antojo el curso de la historia, y dejarla escrita para siempre en los anales del Tiempo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-3554205702590511402?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/3554205702590511402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/11/la-forja-de-una-leyenda-parte-ii.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3554205702590511402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3554205702590511402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/11/la-forja-de-una-leyenda-parte-ii.html' title='La forja de una leyenda. Parte II'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TPTvRhnMxrI/AAAAAAAAACI/VWI-vBGIvhc/s72-c/piri-reis02.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-7412691287471499425</id><published>2010-11-29T13:13:00.006+01:00</published><updated>2010-11-29T13:31:24.500+01:00</updated><title type='text'>La forja de una leyenda. Parte I</title><content type='html'>El barco zozobraba con un crujir que hacía recordar al sonido de los puentes de madera siendo pisados por unas fuertes botas. El viento soplaba del este, tibio y con un olor a sal que embriagaba las fosas nasales de toda la tripulación. El sol caía a plomo con justicia, pero gracias a la velocidad de la nave y a la brisa que soplaba a varios metros de altura sobre el mar, se creaba en la cubierta una sensación de frescor, bajando consiberablemente la temperatura real del barco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TPOcFyUdEPI/AAAAAAAAABo/DyeuUJQaR-k/s1600/colon_3.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TPOcFyUdEPI/AAAAAAAAABo/DyeuUJQaR-k/s320/colon_3.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544947189444055282" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faltaba poco para llegar, él lo sabía. No era un pálpito, ni tan siquiera una apuesta personal o un acto de fe. Simplemente,él lo sabía. Tomás Careño lo sabía, mientras desplegaba su grueso y oscurecido mapa y le echaba un último vistazo, comprobando meticulosamente las mediciones allí anotadas por él mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le había costado mucho tiempo y mucho dinero. Mucho más de lo que nadie podría imaginar. Durante muchos años, se especuló sobre cual habría sido el motivo que le permitió llegar a su destino con tanta determinación y rapidez. Qué secretos albergaba en su poder para arriesgarse en tan peligroso viaje, poniendo en duda su propia reputación, y provocando que la sociedad del momento le calificara de lunático. Pero eso le daba igual. Él sabía que su destino estaba allí y lo sabía con prodigiosa seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había recorrido de este a oeste el viejo continente. Había andado por el norte de Europa, frío como la nieve de los fiordos noruegos. Había caminado junto a una caravana de especias hasta la mismísimas indias. Había visitado a los grandes marinos italianos, buscando el legado del mismísimo Marco Polo. Estudió concienzudamente los mapas de los navegantes portugueses, y recibió clases de orientación nocturna de manos de un poblado druida asentado en los bosques franceses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba convencido de que con constancia, encontraría la señal que le permitiría por fin empezar su objetivo en este mundo, pero cada vez le quedaba menos tiempo, y la fecha de partida se le acercaba peligrosamente. Fue cuando pasó todo. Un día el destino llamó a su puerta, y Tomás, la abrió de par en par.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una noche de tormenta, calurosa, en la que ocupaba la bodega de un barco, y que había convertido en un camarote improvisado. Estaba tumbado recogiendo notas y memorizando las estrellas del firmamento de unos viejos manuscritos sustraidos de la colección personal de un marino flamenco, cuando unos gritos en el exterior provocaron su curiosidad y su salida a la cubierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el muelle había un hombre tirado encima de un charco de barro, y estaba recibiendo la paliza mas horrible que Tomás hubiera visto nunca. Vestía humildemente, pero ciertos detalles de su indumentaria revelaban que aquel que yacía tirado en el suelo era de origen noble, y precisamente eso mismo habían advertido los tres rateros que pateaban sus riñones con perseverancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TPOc9beQIBI/AAAAAAAAABw/mzRNx-t2EeM/s1600/old-ship.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TPOc9beQIBI/AAAAAAAAABw/mzRNx-t2EeM/s320/old-ship.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544948145383809042" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la angustia en la garganta, miró en derredor y con su mano derecha, se aferró a lo primero que fué capaz de palpar con la palma de su mano, que resultó ser la tapa de madera de un barril situado en la proa del barco. Corió hacia los tres salvajes maldiciendo a gritos, y moviendo bruscamente los brazos, con la tapa de madera en su mano derecha a modo de espada caballeresca.  Los tres tipos al ver semejante prueba de fiereza, salieron al galope, dejando al pobre desdichado sin sentido en el suelo. Tomás se acercó a él, y con su cuerpo inundado de frenética adrenalina, levantó al hombre por sus axilas, y, como pudo, lo llevó a su camarote escaleras abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del esfuerzo sobrehumano realizado, tumbó al tipo en el camastro, le quitó las botas de sus pies, y le despojó de sus chorreantes ropajes, que dejó allí tirados en el suelo. Abrió el baul, y sacó unas ropas que en un rato le servirían al apaleado para al menos refugiarse del frío por esa noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomás le limpió las heridas, le curó los golpes y lavó sus ropajes en la cubierta, dejándolos tendidos entre las sogas del velamen. Fue entonces cuando lo oyó. Era el destino el que estaba aporreando las puertas de su futuro y se había materializado en forma de simple cuadernillo. Era del tamaño de una libreta de apuntes de un chiquillo y con las tapas de color ámbar, gastadas por el uso. Se inclinó a cogerlo, y al mismo tiempo que se apoyaba en la barandilla de la popa, empezó a pasar las hojas, primero muy despacio, pero a medida que pasaban los segundos, la velocidad de su acto comenzó a ser frenética y su cara empezó a tornarse de júbilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajó corriendo a la bodega, y tras cerciorarse de la inconsciencia del enfermo, cogió pluma y papel, y, como un poseido, comenzó a copiar letra por letra las anotaciones y dibujos del pequeño manuscrito. Referencias, cabos, golfos, rocas, edificios... hasta la fauna y flora de la zona, estaba descrita en aquel valioso documento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-7412691287471499425?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/7412691287471499425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/11/la-forja-de-una-leyenda-parte-i.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/7412691287471499425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/7412691287471499425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/11/la-forja-de-una-leyenda-parte-i.html' title='La forja de una leyenda. Parte I'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_qmiUvsDcRhQ/TPOcFyUdEPI/AAAAAAAAABo/DyeuUJQaR-k/s72-c/colon_3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-1860985456051545406</id><published>2010-11-21T17:09:00.001+01:00</published><updated>2010-11-21T17:10:30.354+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>Enterramiento Oscuro. Parte II</title><content type='html'>Bajo la preciosa bóveda pintada de color azul y ante los escrutadores ojos de su Señor y su Señora, los tres operarios se afanaban en cumplir a rajatabla las estrictas normas de su profesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con ayuda de una polea, empezaron a bajar el ataúd al foso. Éste pesaba casi cuatro quintales en vacío, y con el cadáver de la princesa en su interior sobrepasaba los cinco con mucho. Mientras arriba, Andreu y José mantenían tensada la cuerda con el féretro en vilo, Juan, sujetándolo con mucho cuidado, lo orientaba hacia el suelo con la delicadeza de un mecánico de relojes. Cuando éste por fin estuvo posado en el piso de tierra húmeda, el anciano les pidió que lo alzaran un poco para poder situarlo en la posición correcta, con la cabeza de la fallecida hacia el Norte y sus pies hacia el Sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al acabar esta acción, José le señaló al chico la zona del confesionario, bajo el ábside principal, y éste inmediatamente entendió los ademanes de su compañero. Se encaminó hacia el fondo del templo, subió un cajón de madera sobre la carretilla y empujándola, acercó su contenido al borde del foso. Después, ató la cuerda de la polea a la caja que contenía las herramientas y con mucho cuidado de no acertar a su maestro en la cabeza, la hizo descender con delicadeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminada la parte de la recogida de la cuerda y la polea, Juan subió y ayudó a Andreu y a José a colocar las cinchas para la sujeción y el posado de la losa sobre la plataforma de madera. Ésta estaba provista de ruedas para facilitar el traslado del enorme peso, y en cada una de las esquinas había una hondilla hecha con cuerda trenzada que permitiría a los dos jóvenes sujetarla en alto mientras procedían a la colocación de la piedra en la tabla. Una hora completa les llevó realizar este trabajo a los dos aprendices, tiempo que el maestro empleó para dar forma al estrecho tocón de madera que Andreu le había acercado. Tras comprobar que su aspecto era el correcto, abrió el ataúd e inspeccionó su interior. Se persignó tres veces y se sentó en el suelo de tierra, esperando a que sus pupilos llegaran para seguir con el procedimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto llegaron los dos chicos y comenzaron a echar al fondo del foso las rocas que habían transportado desde el jardín. Un aroma dulzón atravesó la puerta de la catedral, impregnándolo todo de un olor a violetas muy característico en estos trabajos, símbolo de que el mal estaba al acecho observando el proceder de aquellos tres minúsculos mortales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez todas las rocas se encontraron en el interior del agujero, Juan miró seriamente a Andreu, y sin proferir palabra realizó un gesto de asentimiento con la cabeza que el chico no tardó en interpretar. Alejándose de la zona de trabajo, cerró las puertas de la catedral, que acompañaron al sonido del viento con el chirriar de las bisagras, oxidadas por el paso del tiempo. Cuando las dos enormes piezas de madera se juntaron, Andreu cerró los goznes de hierro forjado, y se arrodilló en el suelo frente a la puerta con la vista en dirección a la imagen de Jesucristo crucificado. Sus brazos, abiertos hacia los lados como los del Señor, mandaban una súplica. Él les protegería de lo que iban a hacer a continuación. A partir de este momento, nadie entraría en la catedral hasta el día siguiente, al amanecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Estáis preparados? –Preguntó el anciano mirándolos a los dos a la cara y con expresión sombría tras esperar la llegada de ambos. Los dos asintieron con la cabeza sin titubear. –Si es así, procedamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan levantó la tapa de su cajón lleno de herramientas y sacó de su interior una enorme cuchilla metálica pulida. Tenía forma de cruz, y los bordes inferiores estaban afilados como los de una guillotina. La dejó dentro del ataúd, cerca de la roja cabellera de la princesa y siguió sacando objetos del arcón. El rosario, el trozo de madera al que había dado forma anteriormente y una enorme maza del mismo material fueron apareciendo de su interior y aposentados sobre el cuerpo de la joven fallecida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andreu, nervioso y casi en éxtasis, cogió una de las grandes rocas y la estrelló contra la espinilla izquierda del cadáver, escuchando el chasquido de los huesos astillados de la princesa. Sin dejar pasar ni un segundo, cogió otra de las piedras y la estampó sobre la otra pierna. A la vez que el chico colocaba los bloques sobre los tobillos de la doncella, José hacía lo mismo contra sus brazos y sus caderas, asegurándose de vez en cuando de su perfecto posicionamiento mediante unos golpecitos con la palma de la mano en la superficie de la roca. Todo iba a la perfección, y ya eran casi las siete de la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andreu cogió el rosario plateado que su maestro había estado puliendo en la mañana, y lo acercó a las manos de la princesa. Con ellas levantadas, empezó a darle vueltas alrededor de las estrechas muñecas, haciendo fuerza a cada una de ellas para asegurarse de que el nudo no se soltaría jamás. La frialdad de la piel de la joven estremecía el alma de Andreu, provocando millones de estímulos extraños en su mente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminado el atado, asintió, sabiendo que su parte estaba terminada. Acercó a José la piedra más pequeña que habían traído y se apartó un poco de la zona de trabajo. Éste, con mucho cuidado, abrió la boca de la joven y haciendo fuerza con las manos empujó hacia abajo su mentón. Sus blancos dientes como perlas aparecieron por entre aquel abismo negro del que escapaba un aroma agrio a putrefacción. Intentando olvidarse de esos signos, introdujo la piedra en la boca del cadáver y la asentó contra los dientes con un sonoro golpe de la maza. Un crujir sordo heló la sangre de Andreu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo este trabajo acompañaba la figura de Juan, que movía su cuerpo con una efectividad tal que al chico le parecía que el anciano levitaba y sus pies no tocaban el suelo que estaba pisando. Supervisaba las acciones de José asintiendo de vez en cuando, y acercando en ocasiones sus manos para modificar la posición de alguna de las rocas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabada la fase de las rocas medianas, el maestro cogió la pieza de madera tallada y la levantó hacia la bóveda azul, como ofreciéndosela al cielo, al Señor Todopoderoso. Miró a sus pupilos, y éstos asintieron. Mientras, José cogió la cuchilla con forma de cruz y se arrimó al borde del ataúd.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin dudar ni un segundo, Juan dejó caer la estaca de madera y con un sonido húmedo atravesó el pecho de la dama. De repente, la cetrina piel del cadáver se volvió gris, y las venas cercanas a la superficie se dejaron ver a través de la carne de su dueña. Cambiaron a un tono azulado, para de inmediato transformarse en un violeta fuerte y enfermizo. Ésta levantó la cabeza con vigor, y chilló con toda la rabia de su malévola naturaleza, despertando en Andreu un miedo primigenio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan, sin inmutarse, golpeó tres veces mas contra el pecho del cadáver con toda la fuerza de su alma. El cuerpo antes muerto de la princesa, intentaba patalear, deshacerse del peso de las rocas, pero no lo conseguía. Sus manos se abrían y se cerraban como garras de águila, y a cada estertor su piel cambiaba de color a causa de las numerosas venas visibles a través de aquella piel casi transparente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de unos segundos infernales y eternos, la doncella dejó de patalear, y tan solo un gruñido comenzó a escaparse de su garganta, como un gorgoteo. Juan, seguido de Andreu, se acercó a la última roca que coronaba la estancia y con ayuda del joven pupilo la colocaron sobre la estaca, que atravesaba por completo el corazón de la bestia hasta tocar con la punta el fondo satinado del féretro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras todo esto ocurría, la princesa no paraba de gruñir, y aquel gutural sonido salido de su garganta reverberaba por toda la catedral acrecentando en Andreu esa sensación de malignidad que le acechaba desde la mañana. Miraba a su antigua señora con un miedo innatural, mientras ésta movía sus ojos verdes de pesadilla hacia todos los lados y sus cabellos rojos y peinados se iban oscureciendo cada vez más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan, cargado con la experiencia del que hace un trabajo todos los días, pidió a José la cuchilla con forma de cruz y la posó contra la garganta del demonio encarnado en la joven muerta. Llamó a Andreu y éste se acercó al cadáver con la maza en la mano. Un leve temblor se había apoderado de su muñeca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Acábalo. –Susurró su maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su semblante se estremeció. Una rigidez confusa se apoderó de sus sentidos cuando notó cómo aquellos ojos verdes se clavaban en los suyos suplicándole perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo hagas. - Le decía una voz femenina en su mente. - Yo te llenaré de amor, de poder, de sensaciones que jamás podrás experimentar en tu vida mortal. Te colmaré de caricias, de besos y de toda la lujuria que aun no has sido capaz de paladear. Porque ¿Aún no has retozado con una dama en su lecho, verdad Andreu? - Su voz le tenía hipnotizado, perplejo. Le obligaba a mirarla fíjamente a los ojos. Unos ojos cargados de verdad, de buenas intenciones...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Provisto de una energía que no sabía que poseía, levantó sobre su cabeza la pesada maza y la dejó caer, otorgándole a ese movimiento toda la furia que había estado acumulando durante las últimas horas. A pesar del miedo que tenía a fallar el golpe, aumentado por el escalofriante sonido que salía de la garganta de la muerta, acertó en el centro de la cruz y su filo atravesó el cuello de la joven, quedándose clavada en la madera del fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un líquido negro como la brea y maloliente como las aguas de un pantano, empezó a manar de la herida de la doncella. Brotaba de su cuello como si este fuera un manantial, inundándolo todo de aquel aroma infernal. Tras el golpe, el silencio volvió a reinar en el templo y todo lo que siguió a continuación fue acompañado de la quietud y la paz en la divina estancia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de sacar del agujero todas las herramientas, Andreu bajó al foso y colocó la cabeza de la princesa en sus propios pies, entre dos de las piedras de los tobillos. Cerró la tapa y dejó la herramienta con forma de cruz sobre el ataúd.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardaron dos horas más en cubrir todo con la tierra extraida del cementerio del exterior, y una vez llena la tumba, colocaron la losa de piedra y la sellaron con el mortero sobrante de la mañana, aun húmedo gracias a la fresca temperatura del sagrado recinto.&lt;br /&gt;La piedra no rezaba ninguna inscripción. Era una tumba muda, anónima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al amanecer del nuevo día, el pueblo seguía como antes, imperturbable e ignorante de lo acontecido en su propio templo, despidiéndose de tres figuras humanas y una mula que se alejaban de la capital, dejando atrás una princesa muerta y enterrada bajo suelo sagrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el sol apareció en el horizonte, una princesa de cabellos rojos como el fuego y ojos verdes como la espesura del bosque, sólo veía oscuridad en su lecho y la convicción de que el tiempo sería eterno para ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basado en hechos reales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-1860985456051545406?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/1860985456051545406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/11/enterramiento-oscuro-parte-ii.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/1860985456051545406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/1860985456051545406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/11/enterramiento-oscuro-parte-ii.html' title='Enterramiento Oscuro. Parte II'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-4648869785660037047</id><published>2010-11-21T17:07:00.002+01:00</published><updated>2010-11-21T17:17:57.977+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>Enterramiento Oscuro- Parte 1</title><content type='html'>Las puertas de la catedral se encontraban abiertas de par en par y la luz del día se filtraba por entre los cristales de las vidrieras, dando al ambiente un alegre color artificial que ayudaba de manera sobrenatural a la tarea de los tres hombres allí atareados. Juan, José y Andreu trabajaban a destajo. Sus cuerpos no paraban de sudar por culpa de la época en la que había muerto la princesa. Era pleno verano, y las campanas de la catedral acababan de tocar las doce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras hacer un hoyo en el suelo y echar toda la tierra en su carretilla de madera, José llevó el último viaje hacia la catedral con ésta llena de tierra y huesos de antiguos cuerpos enterrados. Lo que estaban haciendo, no pasaría de ser visto como un pecado sublime a ojos de los parroquianos. Desenterrar restos de niños y ancianos no aparecía en ninguno de los libros con los que ellos mismos habían sido educados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andreu, el más joven de la cuadrilla, se encontraba bajo la imagen de una Virgen que sujetaba en brazos a un recién nacido Jesucristo, envuelto por una fina mantilla de color azul. Su cometido era el de terminar de forrar las paredes de la fosa con un sólido muro de ladrillos de arcilla cocida. Llevaba ya tres cuartas partes cuando apareció sobre él la anciana figura de Juan, el más veterano de los tres y supervisor de tan extraño trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo lo llevas Andreu? - Preguntó, acuclillándose sobre el borde del agujero y mirando a su aprendiz desde arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Como puedo maestro, como puedo. Este calor me está matando, y no quiero ni hablarle de mis nervios. Sigo diciendo que este trabajo no me gusta. Si me da miedo tratar con ciertos vivos, no le quiero ni mencionar con los muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras hablaba, Andreu se frotaba con su mano derecha la frente, intentando infructuosamente limpiarse el sudor que caía en sus ojos y consiguiendo en su lugar manchar de barro sus pobladas cejas negras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cuántas veces te tengo que decir… - Comenzó a decir Juan, pero sin terminar la frase por culpa de la grave voz de José, que llegaba con el carro lleno de tierra, empujándolo hasta el borde del agujero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- … que los que tienen que preocuparte son los vivos, ya que los muertos son inofensivos. – Replicó con una sonrisa en la boca. – Por eso están muertos, ¿No? Pero esta muerta tiene trampa maestro. Entienda al chico, aún es muy joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan miraba a su primer discípulo con orgullo. Le gustaba su manera de ser, ya que aunque decidido en su trabajo, también era previsor para todo lo que hacía, evitando así cualquier cabo suelto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, bueno… Démonos prisa que se nos echa encima la noche y aun nos queda traer la losa de piedra hasta aquí. – La mano de Juan señalaba hacia afuera, a una gran tapa rectangular de roca gris que se encontraba apoyada sobre la pared en la entrada de la catedral, junto a las dos gigantescas puertas que daban la bienvenida al recinto sagrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron las horas, y el joven aprendiz terminó el trabajo que le habían encomendado. Salió del foso por la escalera de madera que había colocada sobre el borde del agujero y apoyó su mano derecha sobre una las baldosas de mármol blanco que formaban el precioso diseño con forma de tablero de ajedrez que constituía el piso del templo. Le temblaban los músculos de los brazos debido al esfuerzo, y le dolían las manos al intentar cerrarlas. Pero el trabajo merecería la pena. Toda aquella diligencia daría su fruto esa misma noche y serían recompensados con la gloria divina del Señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Andreu! – Gritó Juan desde el lado más alejado del templo. –Si has terminado no te quedes ahí parado. Ven aquí y ayúdame con esto. – Juan, mientras hablaba, dejó de mirar al chico para seguir con la tarea que estaba realizando. Mientras con una mano sujetaba un rosario, con la otra embutida en un paño sacaba brillo al plateado metal del que estaba hecho el collar sagrado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andreu, presuroso, llegó en segundos al lugar que le señalaba su maestro y se apoyó con las manos bajo la barbilla observando los movimientos diestros de las manos del anciano. La delicadeza con la que trataba las esféricas piezas del rosario, mostraba la devoción y la rectitud con la que se entregaba su tutor con todo trabajo en el que se embarcaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Maestro, -Comenzó el chico, buscando cada una de las palabras para no ofender al viejo. -¿De verdad necesita mi ayuda para sacarle brillo a ese rosario de plata? Creo que debería emplearme para trabajos más duros. No creo que su espalda aguante los esfuerzos como cuando era joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin dejar de trabajar en el pulimento del rosario, Juan volvió a humedecer con aceite el paño de algodón y siguió frotando con fuerza la cruz del final del objeto. Una sonrisa llenó su arrugado rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te preocupes, Andreu. Para mi novicio preferido tengo otro pequeño encargo. Levanta la tela de donde estás apoyado, y con cuidado, lleva lo que tienes debajo de los codos al borde del nicho. Después llama a José, que creo que está en el cobertizo, cerca de los rosales, y dile que ya has terminado con tu parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con cuidado, el chico sujetó la tela con su mano más limpia y tiró de ella, intentando apartar la cara de lo sabía que iba a aparecer tras el tejido de color granate. La tela se escurrió de la superficie de madera como si hubiera sido impregnada con aceite. Bajo la cruz bordada en hilo de oro, había un enorme ataúd barnizado en un color tan oscuro como la miel de las abejas. Aun se podían ver los pelos de la pequeña brocha con la que había sido extendida la capa protectora. Una pequeña ventana de la caja fúnebre mostraba la imagen de la princesa, muerta la noche anterior. Su rostro cetrino contrastaba con el verde profundo de sus ojos, que se encontraban abiertos y provocaban en Andreu súbitos escalofríos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a haber visto la muerte igual de cerca en muchas ocasiones, esta vez era diferente. La carne de aquel cadáver, aún después de haber perdido todo rastro de vitalidad posible, seguía aparentando la viveza con la que días antes se paseaba su dueña por los jardines de su palacete. Su piel estaba tensa, lisa, y las pocas arrugas que presentaba en vida alrededor de los ojos habían desaparecido de su sitio, dando a sus facciones un aspecto mas afilado y sinuoso. Los ojos eran lo peor del rostro. Aun seguían verdes, vidriosos, con un blanco limpísimo y puro, casi sobrenatural, y su gran pupila negra como el azabache mostraba una profundidad capaz de rivalizar con la del pozo más hondo del tercer círculo infernal de Dante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentando no mirar aquella faz, Andreu comenzó a empujar el ataud ayudado de las ruedas de madera que se encontraban bajo la mole de pino lacada. Con el rabillo del ojo atisbaba levemente el subir y bajar de los tirabuzones rojos del cabello de la princesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al borde de su agujero, dejó allí su carga y se encaminó hacia la puerta del templo en busca de José.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Y no os olvidéis de las rocas! –Chilló Juan desde el final de la catedral, de nuevo sin levantar la vista de su trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José, como bien había dicho el maestro, se encontraba dentro del cobertizo del jardín, atareado con una rueda de afilador a la que daba vueltas con ayuda de su pie derecho. Mientras acercaba el filo de un pequeño cuchillo al borde de la piedra, de vez en cuando lo mojaba con un poco de agua que tenía dentro de un oxidado recipiente de latón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- José, - Dijo Andreu al atravesar el quicio de la puerta del cobertizo - el maestro quiere que nos ocupemos ya de las piedras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vale, ya he terminado con esto. Vamos para allá. - Contestó José mientras guardaba el cuchillo en la funda que colgaba de su cinturón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin esperar a su compañero, el chico se dio la vuelta y cogió la primera piedra blanca. Pesaba alrededor de arroba y media, y era del tamaño de una calabaza mediana, por lo que no sin esfuerzo, comenzó a desandar el camino que le había traído hasta el cobertizo. José, siguiendo su estela, cogió una roca algo más grande y se encaminó hacia la entrada de la catedral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras varios viajes más, los dos jóvenes se sentaron cerca del pozo del jardín con las manos en los riñones y con la respiración acelerada debido al esfuerzo realizado. Andreu no había podido aguantar el calor, y se había quitado la sucia camisa que llevaba puesta, dejando al descubierto los pequeños músculos que estaban comenzando a marcársele en su joven cuerpo. El sudor acumulado en los bordes de cada uno de ellos reflejaba el sol, y parecía que un aura de pureza le envolvía de manera divina, solamente manchada por los pequeños arañazos que le había propinado la carga de las piedras sobre su abdomen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por detrás de un seto con forma de corazón, asomó la cabeza Juan, con una jarra de agua fresca en la mano y tres vasos de arcilla en la otra. En una bolsa de tela que llevaba atada a una de sus muñecas, asomaba una hogaza de pan y un trozo de queso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Venga, paremos un rato y almorcemos. –Dijo el maestre sentándose en el suelo mientras apoyaba la espalda en la fría roca del pozo. –Creo que hasta el Señor entenderá nuestra parada. Vamos Andreu, -Señaló al chico con la mitad del pan en la mano. – sírvete tú primero, que te hará más falta que a José. No tienes a una bella moza esperando en casa con la que poder gastar las energías tras un día de arduo trabajo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las carcajadas de José ruborizaron a Andreu por un momento, que con una sonrisa reprimida cogió la hogaza de pan, comenzó a cortar un generoso trozo de queso que a continuación ofreció a su maestro y a su compañero José y hasta que estos no se hubieron metido en la boca el primer bocado, él no empezó a devorar los manjares. Otro gesto le habría parecido descortés por su parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron veinte minutos, muchas risas y un pequeño pellejo de piel lleno de vino dulce con clavo, hasta que los tres profesionales comenzaron de nuevo a trabajar. Eran casi las cuatro de la tarde, y Andreu sabía que el trabajo que iban a realizar necesitaba del más profundo silencio y la mayor profesionalidad posible. A ojos de muchos aldeanos, lo que estaban a punto de hacer no era más que un acto de superchería, pero él sabía que no estaban del todo locos haciendo lo que hacían.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-4648869785660037047?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/4648869785660037047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/11/enterramiento-oscuro-parte-1.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/4648869785660037047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/4648869785660037047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/11/enterramiento-oscuro-parte-1.html' title='Enterramiento Oscuro- Parte 1'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-3704917511612913746</id><published>2010-07-29T20:49:00.002+02:00</published><updated>2010-07-29T20:54:23.590+02:00</updated><title type='text'>Una disculpa, un anuncio.</title><content type='html'>De nuevo, pedir disculpas a todos aquellos que siguen de vez en cuando la historia, sean muchos o pocos. Mi tiempo ha estado muy ocupado por diversos factores, además de que he estado inmerso en otra historia corta que he mandado para un pequeño concurso de una gran página de literatura de terror y ciencia ficción. La misma que aparece en el borde derecho del Blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salgan los resultados de dicho concurso, pondré por aquí el relato para que todo el que quiera pueda leerlo y dar su consabida crítica certera y agresiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿El anuncio? Pues nada, simplemente pediros un poco de paciencia ya que volveré en breve con este pequeño relato que casi se ha convertido en una novela, y que me está volviendo loco ya que mis recursos literarios no son tan amplios como yo pensaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero no decepcionar a nadie con el resultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos veremos pronto aquí, o En el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-3704917511612913746?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/3704917511612913746/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/07/una-disculpa-un-anuncio.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3704917511612913746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3704917511612913746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/07/una-disculpa-un-anuncio.html' title='Una disculpa, un anuncio.'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-258016323422476925</id><published>2010-06-18T18:06:00.002+02:00</published><updated>2010-06-18T18:10:53.730+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vinatea'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XLIII</title><content type='html'>No me puedo entretener mucho ya que estoy preparándome la cena, pero como he recibido esto hace unos minutos, me veo en la obligación de mostrárselo a todo el mundo, ya que seguro que estábais preocupados al igual que yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde intentaré ponerme en contacto con vosotros para contaros un par de cosas que me han sucedido, nada graves, pero dignas de mencionar. Una semana sin hablar con vosotros dan para muchas cosas, os lo aseguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento os dejo con Vinatea o Alex, como prefiráis, el muchacho de Valencia y la condenada alquería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin me he enterado de lo que es....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A ver… ¡Ahora! Hola a todos, soy Vinatea, desde la alquería, en Valencia. Ya vuelvo a estar aquí, contándoos nuestra situación que, afortunadamente, no ha cambiado casi nada. De momento por aquí se está bastante tranquilo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero que todo, quiero darle las gracias a José Antonio por avisarnos con lo del pozo de los muertos ¡Mira que no ocurrírsenos a ninguno! Joder, parece mentira que caigamos en esos errores… Ya está resuelto, menos mal que teníamos algunas garrafas de gasolina de cuando recorrimos los alrededores para recoger todo lo, digamos, interesante… Y no parece que esté el agua intoxicada... Pero nos vamos con un ojo, que ya, ya…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También quiero pediros disculpas, una vez más, por retrasarme en dar noticias. En una alquería siempre hay cosas que hacer, y si a eso le añades las guardias, reparar los daños causados por el temporal de viento, y alguna otra cosa, ni os cuento… Desde luego, no tenemos tiempo para aburrirnos… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre otras cosas, he estado fuera parte de estos días, junto con Flora, recorriendo una vez más los edificios cercanos: Alquerías, barracas y otras casas de campo… No las tenía todas conmigo con los muertos que encontramos, y la opinión de José Antonio no hizo más que alentar mis dudas, así que optamos por hacer una, mmm, descubierta a ver si había algo raro… ¡Y nada de nada! No ha quedado un solo alma por los alrededores, aparte de nosotros siete, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He mencionado las guardias, pero creo que al final no os conté nada, solo las mencioné y comenté que no teníamos valla… Pues eso. Hace un par de meses tuvimos un temporal de viento de esos que hacen historia, como nunca he visto en mis 27 años… ¡Qué coño! ¡Si hasta sorprendió a Arturo, que rondará los cincuenta! Dejó la tira de destrozos, varios árboles y algunas cosechas dañadas, y algunos desperfectos en los edificios de la alquería, como he dicho antes. Y lo peor de todo: Nos hemos quedado sin valla electrificada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya está de nuevo en pie, en su mayor parte, pero no sé qué coño se ha jodido, que no hay manera de hacerla funcionar. No pasa corriente, no llega hasta la verja ¡Y, leches, sin corriente no sirve ni de adorno! De todas formas, tampoco nos servía para mucho, si se piensa… Los perros salvajes ya hace la tira que no se acercan por los terrenos de la alquería, supongo que ya los consideran terreno vetado o peligroso, y si se acerca alguien la valla tampoco serviría de mucho. No pasaba suficiente corriente como para electrocutar a una persona…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento hemos optado por volver al sistema de vigilancias, como os decía, con alguno de nosotros destacado en cierto punto desde el que se tiene una excelente panorámica de la zona. Y aunque digo “alguno de nosotros”, debería de decir Arturo y Bekele, que son los que más guardias hacen… El uno por ser cazador, y el otro por alguna razón que no conozco, ni tampoco me importa, parecen estar hechos para aguantar horas y horas entre la maleza vigilantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Yo? Pues también hago algunas guardias, al igual que Flora, pero no es lo nuestro… Flora es una cabeza loca, y se despista con una mariposa que pase, y yo, ¡Je! Soy lo que se llama un culo de mal asiento ¡No puedo estarme quieto! Así que imaginaos menuda mierda de vigilante que puedo llegar a ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, lo que no ayudamos por un lado, lo hacemos por otro ¡Quién me iba a decir a mí que algún día sabría algo de agricultura! ¡Ay!, si me viera mi padre… Seguro que diría “¿Quién es usted y que ha hecho con mi hijo?”… Mierda, le echo muchísimo de menos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco me queda que añadir… Mmm… Recuerdo que José Antonio preguntaba qué es una alquería ¿No? Pues a ver si puedo explicarlo más o menos. Y sin dar detalles demasiado descriptivos de nuestra alquería, que no me fío de todos los que puedan estar al otro lado… Ya me entendéis…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una alquería es, en líneas generales, una casa rural, agrícola ¡Una especie de granja, vamos! Es, o era, bastante habitual de aquí, de Valencia, aunque creo que en otras partes de la península también hay… Puede que en el sur, por aquello de que es una palabra procedente del árabe… No sé… De aquellas no tengo ni iea, pero las de aquí al menos, las de Valencia, suelen estar rodeadas de huertas y cultivos. Todas las que he visto por la zona son bastante sencillas, de una o dos plantas, y tienen algún otro edificio cercano y auxiliar... Ya sabéis, de cobertizo y esas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nuestra es de una sola planta, como la mayoría de las de la zona… Con ese detalle, si alguien de por aquí intenta localizarla, lo tendrá muuuuy difícil, je je je… Arriba tenemos las habitaciones, la de matrimonio, en la que duermen Amparo y su hija; la que antes usaba la pequeña, y ahora comparten Flora y Laura, que por cierto últimamente está más abierta y habladora; y la de huéspedes, donde dormimos los chicos, cuando no estamos de guardia… Bueno, duermen ellos dos, Arturo y Bekele, porque entre los ronquidos del uno y la respiración profunda del otro, no hay quien duerma… Mmmm, lo siento, seguro que más de uno daría esas horas de insomnio por compartir esta pesadilla con alguien cercano…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos de esas horas las aprovecho para leer. No con la luz eléctrica, que solemos evitarla durante la noche, pero si con cresols, es decir candiles, y similares… Me bajo a la planta baja, y paso una o dos horas tranquilamente, hasta que me entra el sueño… Poco a poco he ido recopilando libros en los edificios que revisamos y ¡Menuda colección tenemos ahora! Creo que en eso tenemos mucho en común, José Antonio…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, poco más tengo que añadir. Como ya os decía, aquí estamos bastante tran-[BOOOOM] ¡¡¡¿QUÉ COÑO HA SIDO ESO?!!! [PASOS ACELERADOS]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Alex, ¿Qué ha pasado?&lt;br /&gt;- No tengo ni idea, Flora… Espera… [PASOS ACELERADOS] Joooder, mira eso…&lt;br /&gt;- ¿Eso es humo?&lt;br /&gt;- ¡Avisa al resto! ¡Ahora voy!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya habéis oído ¿No? No sé qué puñetas habrá pasado, pero hay humo a unos quilómetros al noroeste… Ya os contaré…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo desde la alquería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joder, si antes digo que esto estaba tranquilo…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como os he dicho, veré si puedo conectarme en un rato. Si no me es posible, mañana a esta misma hora lo haré. No me eschéis de menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-258016323422476925?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/258016323422476925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/06/desde-el-otro-lado-entrada-xliii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/258016323422476925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/258016323422476925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/06/desde-el-otro-lado-entrada-xliii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XLIII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-4678853870652678016</id><published>2010-06-11T20:06:00.000+02:00</published><updated>2010-06-11T20:07:08.140+02:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XLII</title><content type='html'>Hola a todos de nuevo. Os echaba de menos, y eso que tan sólo han pasado tres días desde la última vez que hablamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi diarrea ha desaparecido por completo pero aun me duele el costado derecho. Cualquier movimiento brusco que hago me hace ver las estrellas, y girarme me supone un titánico esfuerzo. Aun así, creo que cada vez estoy mejor, y lo noto en que a cada día que pasa, me dura más horas el efecto de las hojas masticadas de sauce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana me he levantado temprano para realizar el mantenimiento de las verduras que tengo en el huerto, además de que tenía que limpiar un poco el corral de las gallinas. En el corral me he encontrado con una sorpresa inesperada, que ahora pasaré a contaros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las cuatro de la mañana cuando he salido en dirección a la huerta que tengo improvisada. En casa, en dos de los patios de mi edificio tengo plantados tomates, pimientos y berenjenas, pero al estar algo resguardadas, creo que hasta que no llegue el final de la primavera no podré recogerlas. Aunque cuando lo haga, creo que me van a sobrar bastantes, por lo que tendré que buscar entre mis libros la manera de conservar toda la cosecha sobrante porque me da mucha pena que al final tenga que tirarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que cuando he llegado a la huerta, me he quedado anonadado. Hacía tres o cuatro semanas que no me pasaba por allí, y las matas la verdad es que estaban impresionantes. Este es el primer año que plantaba verduras de verdad, y no sabía cómo iba a acabar la experiencia, pero no me puedo quejar. Creo que más del sesenta por ciento de lo que he plantado me va a salir en perfectas condiciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no he usado nada de químicos, no tengo miedo de consumir estas verduras, por lo que este año me van a salir pepitas hasta por las orejas. No voy a engañaros, de vez en cuando echo de menos un poco de alimento transgénico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He recogido varios kilos de patatas tempranas. Las planté allá por octubre y ya están empezando a hacer su aparición por entre la tierra del patio del colegio. Me he roto un par de uñas hasta casi la raíz, y me he llenado de tierra y barro hasta los codos pero me ha merecido la pena ya que son bastante grandes y tienen buen color.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, me pongo con el corral. Éste lo ubiqué dentro de una nave industrial que está en medio del campo. Estaba por allí, buscando cualquier cosa que me pudiera servir para algo, cuando un movimiento captó mi atención. Entré allí a investigar, y descubrí que alguien, posiblemente un guarda o un conserje que trabajaba en aquella nave se había fabricado un pequeño cobertizo con maderas y contrachapados de manera muy rústica. Y allí dentro, encerradas con malla de alambre había un montón de gallinas picoteando por aquí y por allí, alimentándose de lo que encontraban por el suelo. Habían muchísimas, más de las que podía contener el improvisado corral, por lo que deduje que llevaban allí abandonadas desde hacía mucho tiempo. Abrí aquel recinto y las dejé sueltas por todo el terreno industrial a su aire. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto empezaron a anidar por allí fuera, en el exterior del cobertizo y a poner huevos en cualquier sitio. Yo me preocupaba de tener siempre los comederos en el mismo sitio y llenos de comida, y así ellas siempre estaban por allí cuando yo llegaba prestas a devorar cualquier cosa que les tirara al suelo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto me quedé sin comida, pero la suerte me sonreía. Al estar en medio del campo y el terreno abandonado como estaba, aquello era un buffet libre de todo tipo de semillas, por lo que a las gallinas nunca les faltaba nada que echarse a los picos. Tenían árboles, matorrales, maquinaria vieja y oxidada, un cobertizo en el que dormir cuando hacía frío y un agujero hecho con una máquina excavadora y lleno de agua que se poblaba de lombrices en cuanto este estaba a punto de rebosar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como os he dicho en alguna ocasión, las gallinas me dan bastantes huevos, ya que son muchas, por lo que me obligan a ir muchas veces a por ellos. No sé qué haría si no tuviera electricidad, porque al estar yo sólo no sería capaz de terminar con todos los huevos que me ponen. Normalmente, la misma gallina me pone unos cuatro o cinco huevos cada nueve o diez días. Yo siempre dejo uno de los huevos, para que así no me falten adultos. De lo que me he dado cuenta con este método es que nacen muchos gallos y luego me cuesta mucho dominarlos, porque tienen mucha mala hostia y se me tiran a la cara cuando intento ir a por los huevos. Los estoy empezando a tener miedo a los muy cabrones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pues hacía ya más o menos seis días que no iba por allí y esta mañana como os he dicho, me he pasado por la nave cual Caperucita Roja con cestita y todo. El ambiente era bastante gélido ya que el viento soplaba muy fuerte y la sensación térmica era bastante más baja de la que habría en realidad. Iba cagado de frío, encogido y con las manos en los bolsillos de la cazadora. Si alguien hubiera aparecido y hubiese intentado matarme, a mi no me habría dado tiempo de descubrirme las manos y haberle apuntado con mi arma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando entré en la finca de la nave, algo no iba bien. No se veía ni una sola gallina por allí, además de que en el aire había un aroma extraño, como a óxido o a hierro mojado. Era un olor acre que se metía por la nariz y se quedaba pegado a la garganta como cuando tienes un enorme resfriado en pleno invierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardé poco en encontrarme con lo que allí había pasado, aunque aun ahora no encuentro ninguna explicación lógica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El suelo frente a la puerta del cobertizo estaba lleno de sangre, plumas y pelo, todo ello mezclado con el barro y el polvo del suelo. Había varias pisadas de unas botas grandes y éstas estaban a su vez debajo de otras marcas de pisadas de otro animal, que no sabría decir cual era. Supongo que sería algún perro, pero claro, no estoy muy seguro porque yo la verdad es que no sé distinguir las huellas de un perro, de las de un zorro o un lobo. Incluso las de un gato por allí correteando me habría puesto las cosas difíciles. El caso es que allí había un batiburrillo enorme de huellas de todo tipo y yo no sabía interpretarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la pisada de aquellas botas y mediante las marcas del barro, podía extraer la imagen de un hombre con un sombrero de explorador y la palabra Jack bajo la imagen, pero nada más. Debía ser la marca de su calzado. Todo lo demás eran miles de huellas de animal y de gallinas, y por desgracia no sabría decir de cuántos animales se trataba, posiblemente más de tres, pero no podría asegurarlo con exactitud. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hice el recuento de gallinas, y creo echar en falta al menos cuatro de ellas y bastantes pollitos, al no ser que estuvieran escondidos por allí entre la maleza y la maquinaria oxidada expuesta a la interperie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intenté seguir las huellas de los animales, ya que la persona que había entrado a robarme los huevos, podría haberlo hecho por cualquier sitio, pero los perros o lo que fuera que hubiera entrado allí, solo podían haber entrado por un agujero en la alambrada, y tenía que encontrarlo para sellarlo y así evitar que volvieran a hacerlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tardé mucho en encontrar lo que quería, simplemente siguiendo un pequeño rastro de sangre que se alejaba de la zona de guerra. Un agujero de un metro de diámetro en la parte de atrás de la nave, era la brecha de mi perímetro que había permitido la entrada de aquellas alimañas. Aunque también era por donde había entrado el dueño de las botas Jack. El boquete había sido hecho con un alicate o una herramienta parecida y una vez realizado este, habían empujado la alambrada hacia detrás, para así evitar cualquier tipo de arañazo con las puntas de aquella valla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte el suelo de aquel terreno estaba lleno de trozos de alambre y retales de cuerda antiguamente utilizables, pero que ahora eran demasiado cortos para usarlos fuera de la utilidad que yo les iba a otorgar. Até de nuevo la alambrada intentando reducir la abertura, y me fui de allí para seguir echando un vistazo por la zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La única explicación que yo le encontraba era que el ladrón, sin fuerzas para saltar la valla, había abierto un agujero en la alambrada y se había introducido por él. Mientras estaba ocupado cogiendo alguna gallina o robando algún huevo, bajó la guardia y se introdujo por su misma puerta de entrada algún animal que a continuación le atacó, y acabaron enfrentándose. Lo que no puedo determinar es quién salió victorioso, ya que ninguno de los dos cuerpos estaba por allí, por lo que creo que ambos salieron por su propio pie tras darse un susto de muerte. Viendo las plumas por allí tiradas, diría que alguna pieza se cobraron, pero no lo sé con exactitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, tengo dos ladrones de gallinas y de botellas de agua, y un animal que acecha a mis animales y que a la mínima oportunidad intentará introducirse de nuevo en el corral. Vaya suerte la mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es todo lo que puedo contaros ya que por lo demás, todo sigue bien y nadie se ha puesto en contacto conmigo para decirme como les va por allí en el extranjero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero ponerme pronto en contacto con todos vosotros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os mando saludos desde aquí, desde el otro lado. Mi nombre es José Antonio y soy la voz de la esperanza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-4678853870652678016?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/4678853870652678016/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/06/desde-el-otro-lado-entrada-xlii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/4678853870652678016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/4678853870652678016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/06/desde-el-otro-lado-entrada-xlii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XLII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-8054409471528400065</id><published>2010-06-08T22:52:00.000+02:00</published><updated>2010-06-08T22:53:09.363+02:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XLI</title><content type='html'>Dos días más y noticias frescas que contaros. La última vez que os hablé, recuerdo que os conté que últimamente sentía que me estaban observando. Pues bien, no me equivocaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace ya dos días que estoy poniendo a prueba el método ese de la desinfección de agua mediante los rayos del sol. Tras estar toda una noche buscando botellas de agua cual basurero neoyorkino de los años noventa, me hice con casi sesenta de ellas, y las distribuí en varios puntos cercanos a donde tengo acceso, siendo estos la gasolinera, en la parte superior a los surtidores ya que son de chapa metálica; en el corral improvisado donde tengo las gallinas, que también es de techo metálico al ser esto el terreno de una nave industrial; mi propia casa, a la que le he añadido yo mismo las chapas que arranqué del tejadillo de un aparcamiento de la Guardia Civil del pueblo; y por último en unas casetas que hay en un refugio para huérfanos de la Guardia Civil que queda cerca de mi casa, que al estar lleno de árboles y de matorrales en su época, hoy parece un bosque salvaje dejado de la mano de Dios y en el que dudo mucho que nadie quisiera entrar allí por el peligro de lo que te pudieras encontrar entre sus árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pues resulta que me equivoqué. O alguien vive en el refugio de huérfanos, o alguien me vio poner las botellas y se ha llevado cuatro de ellas. Lo sé porque las dispensé de manera controlada en cada uno de los sitios. Veinte en mi casa, veinte en la gasolinera, diez en el corral y diez en las dependencias de la Guardia Civil. Las he colocado así más que nada por orden de cercanía, ya que si me quedaba sin agua potable por algún motivo, me sería más fácil realizar tres viajes a algún sitio cercano a mi escondite, que dos e incluso uno solo a cualquiera que estuviera más lejos, como es el caso del corral que está a lo menos dos kilómetros de aquí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ir esta mañana a recoger las del Orfanato para meterlas dentro de casa y refrescarlas en el garaje he descubierto que solo habían seis. Lo primero que he hecho ha sido levantar el rifle y agudizar mis sentidos mientras un escalofrío recorría mi espalda. La sensación de ser observado se intensificaba a cada bocanada de aire que daba, y el trinar de los pájaros entre la espesura de aquel entorno unido al entrechocar de las ramas y las hojas movidas por las ardillas que recorrían el techo del bosque, no hacían sino aumentar más si cabe aquella intuición de que me estaban observando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente los nervios no me habían jugado una mala pasada, ni me había equivocado al hacer las cuentas de las botellas. Estaba seguro de lo que había hecho y de cómo las había dispensado en cada uno de los lugares. Por eso que el encontrarme con ese panorama me golpeó la frente como si esta se tratara de la de un preso judío en un campo de concentración nazi. El impacto me sobrevino de repente, e incluso durante unos segundos dudé de mi propia mano al colocar aquellas botellas días antes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como podréis entender, al principio mi propia mente me dijo que estaba equivocado, que simplemente me había hecho una idea errónea de lo que había dejado al sol. Pero no. Tras echar un nuevo vistazo a lo que tenía delante mío, me convencí de que estaba en lo cierto al ver las pisadas alrededor de la estructura de madera sobre la que había montado las chapas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Utilizando mis mínimos conocimientos de rastreo y evitando escuchar a mi conciencia que me gritaba que me alejara de allí echando hostias, seguí las huellas que se veían marcadas en el lecho de hojas y que se alejaban hacia la parte este de la finca. Cuando llegué al lugar donde terminaban las mismas, me quedé de piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando mis ojos tuvieron conciencia de lo que estaban mirando, ordenaron a mi cabeza que levantara el arma con urgencia y comenzara a mirar hacia todos los lugares que pudiera. El miedo recorría mi cuerpo, y mi frente empezó a generar perladas gotas de sudor que se escurrían entre mis cejas escociéndome en los ojos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hacía calor, pero mi temperatura corporal había aumentado varios grados de repente. Mi corazón latía desbocado como un loco suicida se alejaba a toda velocidad dispuesto a estrellarse contra el primer vehículo que se le pusiera a tiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras unos minutos de incertidumbre, entendí que no había nadie allí. Nadie me estaba observando a pesar de los temblores que se aferraban a mis piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a mí, vestido con un peto vaquero, una camiseta de color negro con el logo de los Rolling Stones, unas zapatillas desgastadas por el uso y un sombrero de paja completamente desvencijado, me miraba con sus ojos hechos con botones un espantapájaros enclavado en una cruz de madera. Sobre su pecho de paja, en el lado izquierdo tenía un trozo de cartón sujeto con un clavo oxidado en el que podía leer perfectamente unas palabras escritas con rotulador rojo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras eran las siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;-Si estás leyendo esto, es porque al menos tienes unos ligeros conocimientos de rastreo, aunque también eres un poco temerario ya que no sabías lo que te podías encontrar aquí. Siento haberte robado tus botellas de agua, pero me eran necesarias. Te pido perdón por los problemas que te haya podido causar, y solo te pido que te guardes mejor las espaldas, ya que dejas unas huellas muy fáciles de seguir por cualquiera con algún conocimiento de rastreo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Josué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: No te preocupes por tus botellas, que te las devolveré. Por cierto, tus gallinas ponen muy buenos huevos. Espero que no te moleste que te coja unos cuantos. &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mis manos temblaban de rabia, mientras mi mirada no paraba de posarse de árbol en árbol y de rama en rama. Todas las rocas de aquel lugar eran susceptibles de esconder al autor de la nota, y cada uno de los metros cuadrados de aquella zona que se encontraba cubierto de hojarasca podía tener bajo su espeso manto a un poderoso enemigo dispuesto a acabar conmigo allí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tras pensarlo un rato, me pareció absurdo. Si aquel o aquella que había firmado la nota hubiese querido acabar conmigo, podía haberlo hecho hacía tiempo, ya que por lo que deducía de sus palabras me había estado siguiendo u observando, y conocía de mis costumbres más de lo que me gustaba. Estaba al descubierto y había puesto en peligro mi propio escondite. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía cómo actuar. Quería regresar a mi refugio, pero tenía miedo de que al hacerlo, aquel que se hacía llamar Josua me estuviera espiando en ese momento desde algún sitio que yo no podía divisar y localizara de esa manera mi escondrijo. La verdad era que la situación se me estaba yendo de las manos y no sabía cómo solucionar aquel problema que me tenía tan tenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin bajar el arma y sin dejar de apuntar, decidí volver hasta aquí y seguir con mi vida como si no hubiera sucedido nada. Esta vez sí, sin dejar de mirar tras de mí para eliminar las posibles huellas que iba dejando en el camino, aunque la verdad era que no sabía cómo hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que aquí estoy, después de haber dado varios rodeos antes de entrar en el escondite. He asegurado la puerta de entrada con un hilo de acero y un perno aferrado al suelo con forma de anilla. Ambos extremos del acero están acabados en una segunda pieza en forma de gancho que al darle vueltas a un tornillo del que está provisto, va tensando el hilo de acero de manera que los dos extremos son forzados a atraerse con una fuerza descomunal. Haría falta una grúa para extraer esa plancha de acero que tengo como puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cuesta mucho el entrar a mi propio escondite, ya que tengo que hacer fuerza para mover el chapón de acero, pero mis costillas lesionadas no me dejan forzar mucho los músculos de la parte dañada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo tomándome las hojas de sauce para eliminar al máximo el dolor de mi costado, pero aun me sigue dando muchos problemas a la hora de realizar muchas de las tareas necesarias para mantener íntegra la vida que he llevado hasta hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que poco más os puedo contar, aparte de recordaros que no dejéis nunca de mirar atrás cada vez que salgáis de vuestro escondite, y cuando volváis a entrar. La seguridad es primordial para nuestra supervivencia y un pequeño fallo puede ser aquel que ponga al borde del precipicio nuestra vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero volver a hablar con todos vosotros en los próximos días. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi nombre es José Antonio, y estoy emitiendo desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-8054409471528400065?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/8054409471528400065/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/06/desde-el-otro-lado-entrada-xli.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8054409471528400065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8054409471528400065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/06/desde-el-otro-lado-entrada-xli.html' title='Desde el otro lado. Entrada XLI'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-2830419121842859935</id><published>2010-06-05T12:54:00.001+02:00</published><updated>2010-06-05T12:55:57.504+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Larmdh'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XL</title><content type='html'>Ya estoy aquí de nuevo. No he tardado mucho ya que no tengo mucha hambre y he cenado una simple tortilla. Hoy he recogido casi una docena de huevos. He descubierto que las gallinas me producen más huevos cuanto menos las visito. Así que a partir de ahora solo me acercaré a los corrales cada tres o cuatro días, en vez de todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía mucho tiempo que no recibía un mensaje de ningún compañero. Pero ayer por fin lo recibí. Era de Larmdh, nuestro compañero argentino. Parece ser que está muy bien, contando con las penurias que ha pasado claro. Os dejo con su voz, que no sé si para vosotros lo será, pero para mí es como un bálsamo cada vez que la escucho:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hola José, espero que puedas escuchar este mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace bastante que no podía usar la radio. Como te conté en mi último mensaje, pude llegar a otra de las chacras o haciendas, para que me entiendas, y luego de que curasen mis heridas, la familia se ocupó de mí mientras sufrí una gran depresión. Esta pobre familia cultivaba unos pequeños huertos y extraían agua de un pozo, pero en su humildad, compartieron conmigo todo lo que tenían. Menos la energía eléctrica de la que antes contaban, ya que sus paneles estaban rotos por una granizada, y los cables de tensión estaban caídos, por lo que no tuve forma de hacer funcionar su radio y comunicarme con mis compañeros de puesto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento me encuentro de nuevo en mi refugio con mis compañeros y con toda la familia que me ayudó, refugiada conmigo. Es que hace poco, inicié mi retorno al puesto, y en mi primer día de viaje, una extraña lluvia de meteoritos... no, en realidad, de fragmentos de metal, se abatió sobre esta zona, destruyendo todo a su paso y formando una franja de tierra arrasada por el fuego y los impactos. La lluvia comenzó a aparecer delante de mí, por lo que tuve que retroceder corriendo hacia una depresión natural del terreno que supo protegerme. Pero en seguida me di cuenta de que la lluvia de fragmentos también caía sobre la chacra. En cuanto se detuvo aquella lluvia infernal, corrí hacia la gente que me había cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí me encontré con un panorama desolador. Todo destruido como por efecto de una gigantesca metralla. ¡Hasta los huertos! La tierra quedó calcinada, las piedras que delimitaban el pozo de agua quedaron semiderrumbadas, y ni señales de la gente. Comencé a mover todo lo que pude, tirantes de madera, chapas, escombros,...y nada. Hasta que un sonido, un leve golpeteo, me llevó hasta levantar lo que habían sido las planchas metálicas del techo de la cocina, y como allí el golpeteo era más nítido, seguí removiendo escombros hasta una puerta en el piso de la cocina. En realidad era un cuadrado de cemento, parecido a la tapa de una cisterna, y allí, luego de quitar la tapa, estaban todos. ¡Y a salvo! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sucedió que como era ya de tarde, estaban por comer algo en la cocina, cuando sintieron lo que se acercaba. Miraron al cielo y se dieron cuenta de que aquello no podía ser bueno. Aun sin saber qué era, atinaron a levantar la tapa de un antiguo depósito donde almacenaban vino casero, y se encerraron allí, sin tomar en cuenta que, de no haber llegado yo, podría haber sido su tumba. No había posibilidades de levantar la tapa hacia arriba nuevamente por el peso de los escombros depositados sobre ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sin hogar, me los traje al puesto. Aquí se abastecen de energía de la red nacional interconectada. Tenemos un gran transformador que reduce la tensión, y algo todavía debe estar funcionando, porque tenemos energía, aunque solo 125 de los 220 voltios originales. Supongo que alguna de las represas hidroeléctricas sigue entregando energía a la red. Mis compañeros estuvieron toqueteando el transformador tratando de mantener los 220 voltios lo más posible, aun sin saber nada del oficio de electricista, pero en cierto punto ya no se pudo más, y de repente, se quedó así. Mientras dure, seguiré enviando mensajes, y trataré de pensar cómo proveernos de energía cuando falle la red.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cual sería el origen de la lluvia de fragmentos, pero eran metálicos, así que algo se despedazó en el cielo sin que yo me enterara. Pero no creo que viniera del espacio, sino no podría identificar de ninguna forma las partículas. Estas eran grandes gotas de metal incandescente, y sobre una pequeña senda de adoquines cerca de la casa, vi como las gotas formaban una especie de capa granulada, como la escoria que produce la soldadura por arco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue, como dije, algo en el cielo, pero no de tan arriba como el espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo raro es que hace tiempo que no veo ni aviones ni helicópteros, ni nada parecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sabes algo de eso? ¡Pero cómo vas a saberlo, si estás al otro lado del mundo! Pero como este mundo se volvió tan raro, no me extrañaría que también me digas que viste caer algo del cielo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que tengo la radio de nuevo, y mientras no se corte la energía que queda, seguiré escuchando y transmitiendo desde Argentina, un abrazo y espero que te encuentres bien, ya que mis compañeros, con lo del transformador, no pudieron escucharlos. Chau! Hasta la próxima.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es todo. Saludos para ti también compañero. Veo que no te has enterado de nada de lo que ha pasado por aquí. Te lo explico por encima para que al menos tengas una ligera idea de lo que ha pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que llovió por el cielo de tu país ha sido la ISS, o más conocida por todos como la Estación Espacial Internacional. Se ha estrellado aquí, cerca de mi posición, y te garantizo que por ir a mirar las he pasado canutas. Tengo un par de costillas rotas y espero que soldándose, y todo por culpa de mi curiosidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar allí me capturaron tres locos y me dieron una buena paliza. Si no fuera por una chica que me encontré de camino allí, estaría muerto ahora mismo. Aun así, el bagaje fue muy negativo porque al final ella murió, y lo peor de todo es que la conocía. No sé si te acordarás d Ida, una chica española que nos habló contándonos que al dormir, unas ratas se comieron los dedos de una de sus manos. Era ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero al salvarme la vida, aquellos locos la mataron pegándola un tiro. Aún no lo he superado. Ellos murieron los tres, pero no valió la pena. Está todo el mundo loco, y no puedes fiarte de nadie. ¡Me querían comer vivo allí mismo! Estuve escuchando como discutían sobre si comerme crudo o asándome un poco. Es de locos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de ellos era como un vampiro. Yo creo que estaba como una puta cabra, pero según contaron sus compañeros, se alimentaba solo de sangre, lo que me hizo acordarme de lo que nos contó Cdebroncas, el chico peruano. No sé si la habrás llegado a conocer. Si no es así, dímelo en tu siguiente reporte y te lo cuento por encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos a todos. En unos días me pondré de nuevo en contacto con vosotros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre os digo, emito Desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-2830419121842859935?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/2830419121842859935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/06/desde-el-otro-lado-entrada-xl.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2830419121842859935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2830419121842859935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/06/desde-el-otro-lado-entrada-xl.html' title='Desde el otro lado. Entrada XL'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-348943593373022825</id><published>2010-06-05T12:32:00.000+02:00</published><updated>2010-06-05T12:33:19.358+02:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXXIX</title><content type='html'>¿Hola? ¿Hay alguien ahí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... ... ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... ... ... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Me ha parecido escuchar una voz de fondo, pero como que muy lejos. Bueno, da igual. Buenas noches a todos. Soy José Antonio y espero que todos los que alguna vez hablaron conmigo sigan ahí, al otro lado escuchando estas palabras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho tiempo ha pasado desde mi primera comunicación con vosotros, tanto, que no recuerdo sobre qué hablamos. Recuerdo mi primera transmisión al vacío de las ondas, sin esperanza de recoger nada del otro lado del auricular. Mucho tiempo invertido en sobrevivir y en ayudar a todos los que estabais ahí detrás, escuchándome y contándome vuestras vivencias. A todos vosotros, gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que daros una buena noticia. Por fin he encontrado una solución a mi problema con el abastecimiento de agua potable. Y sí, lo encontré en las revistas almacenadas. Recordad esto, la palabra escrita es la mejor solución a muchos de los problemas con los que os encontréis día a día. Si andáis por la calle, por un centro comercial o por una casa abandonada, y veis un papel impreso con letras no dudéis en cogerlo o echarle un vistazo, o incluso si tenéis espacio, recogerlo y lleváoslo a casa. Os puede sacar de mil problemas. No sólo las revistas, sino las enciclopedias, las novelas, los ensayos, los cuadernos de colegio de los críos de vuestros vecinos. Hay que agudizar el ingenio, y si esto no es posible, ayudaros con el papel y la palabra, os da siempre sin recibir nada a cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo al tema de la solución, os la voy a describir de inmediato antes de que se me olvide. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, el método este de desinfección del agua se denomina SODIS, con mayúsculas. ¿Por qué? Pues no tengo ni idea, pero sé que el que lo inventó fue un tío libanés. El caso es que funciona, y eso es importante. Según la revista, elimina el noventa y nueve coma nueve por ciento de los gérmenes que intervienen en la diarrea. Por lo tanto esto es muy bueno ya que una simple diarrea en las condiciones en las que nos encontramos, supone una diferencia enorme entre vida y muerte. Yo he perdido seis kilos en tan solo una semana. Fijaos si hay diferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que he podido leer no vale cualquier botella de agua, deben ser de dos litros como máximo, y transparentes. No sé si valen las de cristal, pero la verdad es que en el artículo no pone nada ya que es más bien cortito. Simplemente hay que llenar las botellas de agua de algún sitio que sepamos que al menos no está contaminado con algún producto químico y esas cosas, y ponerla al sol de la mañana unas seis horas. Tras este simple mecanismo, la botella se calentará por sí misma y eliminará mediante el calor los virus y bacterias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pasos más importantes aparte de los que os acabo de decir, son tumbar las botellas para que el sol incida correctamente en ellas, no utilizarlas de PVC sino de... esperar que lo mire que no conozco el material... Mmmmm... de PET. No tengo ni idea de qué material es ese, pero para diferenciar uno de otro, basta con quemar una botella de este tipo y si arde con facilidad, esa botella es de PET de ese. El PVC es muy difícil de quemar, por lo que tardaría mucho. Yo, por lo que he visto en las fotos, son las botellas esas que son así como azuladas. Aquí en España, para todos los que me estén escuchando, son las de agua mineral, o al menos, la mayoría de ellas. Tienen que ser transparentes, que no se os olvide. No valen ni las verdes, ni las naranjas ni nada de eso. Transparentes y como mucho un poco azuladas pero no azules. Si no me equivoco aquí en España había una marca que se llamaba Solán de Cabras y que la botella era de color azul oscuro. Pues esa no vale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es necesario que estén unas seis horas al sol, pero en la época en la que estamos, se recomiendan al menos dos días, ya que no hay muchas horas de luz en invierno. Si además de ponerlas al sol, lo hacéis sobre una superficie de chapa o metálica la botella cogerá más temperatura y será mejor. Por lo que estoy leyendo, si se pone el líquido a... un momento que lo busco... a más de cincuenta grados, se desinfecta tres veces más rápido. O sea que a darle caña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cosa muy importante. No utilicéis otro recipiente para beberos ese agua, porque entonces elimináis estos pasos. Si resulta que desinfectáis el agua, y después la vertéis en un vaso que está lleno de virus, pues no vamos a ningún lado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aclarado esto, voy a daros otro consejo gratuito que he descubierto en la misma revista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Perú, hay una aldea de montaña llamada Buenavista. Por lo que parece es un pueblecito precioso que durante todo el invierno estaba cubierto por la niebla. Pues para aprovechar la niebla y conseguir el agua ponían unas mallas tendidas entre los árboles a la altura del suelo, y debajo de ellos una especie de carriles o conductos donde se escurre esa agua y que luego aprovechaban para regar o lavarse con ella. &lt;br /&gt;El origen de este método, dice la revista, viene porque la tala de los árboles dificulta la retención de esa agua, por lo que no se escurre al suelo y se seca rápidamente la poquita que cae. Por eso inventaron este método. Lo curioso es que fueron unos alemanes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que esta misma agua, si le aplicamos el método SODIS también sirve para beberse. Así que Cdebroncas, si me oyes y eres de por allí, podrías buscar a ver si encuentras eso y si no, pues intenta fabricarlas tú mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto se extiende a los demás también. Yo voy a intentar usar las mallas de los corrales que son bastante finas y de plástico. Lo que no sé es si me saldrá bien, pero por intentar que no quede. Por lo que dice en la revista, pasaron de tener que comprar dos camiones cisterna todos los meses, a que les sobrara el agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que con la revista esta he descubierto alguna cosilla que no sabía, o que al menos no aplicaba. Recomiendan lavarse las manos al menos cinco veces al día durante más de veinte segundos cada vez. Aplicando esto, se rebajó en el año dos mil uno de siete a cinco millones de muertes por diarrea en África. Y en el dos mil diez a tres millones y medio. Eran muchas, pero bajaron a la mitad y eso es importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento no tengo mucho más que decir. Espero que todos estéis bien. Me pondré a cenar y en un rato os pongo las dos emisiones que he recibido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos a todos Desde el otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah por cierto. Os repito que necesito que me digáis cómo hacéis para conseguir energía o agua potable. Estoy empezando a plantearme el salir de aquí y buscarme otro sitio. Tengo la sensación de que estoy siendo observado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-348943593373022825?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/348943593373022825/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/06/desde-el-otro-lado-entrada-xxxix.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/348943593373022825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/348943593373022825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/06/desde-el-otro-lado-entrada-xxxix.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXXIX'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-3581481836316541969</id><published>2010-05-05T20:34:00.001+02:00</published><updated>2010-05-05T20:52:19.630+02:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXXVIII</title><content type='html'>Hola a todos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encuentro mucho mejor, gracias por preguntar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque parezca mentira, he eliminado de raiz aquella diarrea que hace unos días amenazaba con acabar con mi ya mas que maltrecho cuerpo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He perdido cerca de cuatro kilos de peso, y el espejo tan solo me devuelve la imagen de una persona escuálida y a la que yo no conozco. Es increíble lo que puede llegar a hacer una simple enfermedad sin los medios para curarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si os cuento como he sido capaz de acabar con la diarrea, no os lo váis a creer. No tengo ninguna otra cosa que contaros, por lo tanto me pongo con ello. Intentaré conseguir que el relato sea de lo mas interesante, y que no os vayáis despavoridos por los desvelos de un loco con acceso a un micrófono y a un público prácticamente fiel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya sabéis, vivo yo sólo en un bloque de dos plantas. En ellas, además de la parte baja, las otras dos alturas están dotadas de ocho pisos cada una, por lo que desde aquí, y sin mucho esfuerzo, tengo acceso a veinticuatro pisos unifamiliares. Cinco de ellos están completamente derruidos, por lo que no me sirven absolutamente para nada. Dos mas, están completamente vacíos, ya que antes de las bombas estaban deshabitados y en proceso de ser alquilados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero para mi suerte, a parte del mío, los otros catorce pisos están tal y como se quedaron cuando mi bloque fue derrumbado. Sí, están saqueados y no tienen nada de valor en ellos, pero lo que para otros no es nada digno de extraer, para mi constituye uno de los mayores tesoros de los que alguien en mi posición puede tener acceso. Y esto no es más que cientos de enciclopedias y de libros que mis vecinos tenían en sus estanterías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el tiempo no hace más que echarse encima de ti, y el aburrimiento amenaza con romper el límite de tu locura, un buen libro puede hacerte evadir de cualquier tipo de problema que estés sufriendo, incluso el de ser la única persona cuerda en cuatro o cinco kilómetros a la redonda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin saber lo que me podía encontrar, opté por investigar en las estanterías vecinales por si me encontraba con algúna enciclopedia médica o algo por el estilo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que reconocer que no he sido nunca muy sociable con mis vecinos. Si, soy educado y nunca le negué a ninguno de ellos un saludo siempre que me cruzaba con alguno. Pero de ahí a entablar amistad, o preguntarles por sus oficios, iba un mundo, por lo que el mirar en las “bibliotecas” de cada uno suponía para mi el internarme en una intimidad a la que siempre me había negado a involucrarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al no saber nada sobre las ocupaciones de mis compañeros de bloque, no imaginaba que me sería imposible encontrar ni un solo volumen relacionado con teoría médica o curación de enfermedades. Pero para mi sorpresa, un libro finito, encuadernado de cualquier manera y compusto por hojas de revista del corazón, ha dado con la solución a mi problema, y me va a servir de mucha ayuda en futuros problemas de salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel libro se titulaba “Remedios caseros para casi todo”. En la portada aparecía un señor espigado con cara de simpático, rodeado de infinidad de hortalizas y plantas y sujetando en su mano derecha una llave hueca, y en la izquierda una castaña. ¿Y este tío quien es? Me pregunté yo. Lo miré en la portada, y su nombre no me dijo nada. En la parte de atrás decía que el autor era especialista en solucionar pequeños problemas de salud mediante remedios caseros, utilizados por nuestros antepasados mas cercanos y que habían sido traspasados de padres a hijos. Vamos, un curandero de poca monta que se aprovechaba de la inocencia de las señoras mayores metiéndoles por los ojos soluciones imposibles a sus problemas mas habituales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé leyendo cómo curaba los orzuelos introduciendo llaves huecas en los bolsillos de los pantalones, o cómo una molesta verruga se podía eliminar, si cada mañana, antes de levantarnos de la cama, nos mojábamos la misma con la saliva que en ese mismo momento teníamos en la boca. Una guarrada, vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguía con locuras como las de meter dentro de un huevo fresco, un dedo que había sido golpeado con un martillo o blanquear los dientes frotándotelos con el cepillo lleno de ceniza. Desde mi punto de vista, este tío estaba como una cabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de repente, me encontré con un supuesto remedio a mi problema. A saber:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Para acabar con la molesta diarrea, no tienes más que mezclar un poco de ceniza con agua y dejar la mezcla reposar. Una vez hecho esto, revolver de nuevo, y bebérselo todo de un trago. Tu problema desaparecerá en cuestión de un par de días.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a engañaros, me sentía como un idiota rebuscando en el sótano los restos de una antigua hoguera que nunca había limpiado. Recogí toda la ceniza que pude, y puse agua a calentar. Una vez hecho esto, saqué el agua a la ventana para que se enfriara y esperé unas horas. El sabor de las cosas se enmascara un poco si éstas están frías, por lo que a eso de las tres de la mañana, añadí las cenizas a mi agua recién enfriada, y me la bebí de un trago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado dos días desde que hice esto, y aunque parezca mentira, la diarrea se me ha cortado. No me preguntéis cual es la razón, posiblemente nunca lo sabré, pero el caso es que estoy mejor, y ese panfleto ha pasado a formar parte de mi biblioteca más selecta, entre El señor de los anillos y los relatos de Sherlock Holmes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, sin perder ni un solo minuto, me voy a poner con las revistas de National Geographic en busca de una solución a mi problema con el agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos para todos, y espero que no hagáis nunca lo que he hecho, sobre todo si aquellos que me estáis escuchando sois menores de edad y no tenéis a un mayor que os supervise.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-3581481836316541969?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/3581481836316541969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/05/desde-el-otro-lado-entrada-xxxviii.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3581481836316541969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3581481836316541969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/05/desde-el-otro-lado-entrada-xxxviii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXXVIII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-7312548239642851249</id><published>2010-05-05T20:32:00.001+02:00</published><updated>2010-05-05T20:34:21.648+02:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXXVII</title><content type='html'>No puedo entretenerme mucho en este mensaje. Tengo algún tipo de problema con mi estómago, y por alguna extraña razón, éste no aguanta mucho con la comida dentro de él. Estoy prácticamente convencido de que alguna de las reservas de agua de las que he echado mano me ha sentado mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probablemente no tenga nada que ver, pero creo que ha sido el agua. Ya no me quedan pastillas potabilizadoras, y la única manera que conozco de eliminar las bacterias de nuestro líquido virgen, es cociéndola al fuego. El problema es que no sé durante cuanto tiempo, por lo que a lo mejor la he cagado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo el patio trasero inundado de agujeros, ya os podéis imaginar para qué, y el olor que desprende es insoportable. Espero que este problema no me atraiga mas inconvenientes de los que tengo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que esté equivocado, por lo que tampoco he descartado la idea de que me haya comido alguna lata de conserva mal cerrada y por lo tanto, en mal estado. Esto tambien me ocasionaría este estado diarréico y las mismas náuseas que tengo cada pocos minutos, pero sigo pensando que ha sido el agua. Lo que mas me molesta es que no hace ni dos días que os lo dije desde este mismo medio, y al final lo dejé para otro día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre mi pereza me ha castigado con un serio correctivo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito que alguien me ayude con esto, porque tengo miedo de no poder arreglar este problema. No sé qué tipo de medicamento me tengo que tomar para acabar con la posible infección, además de que requiero una solución de urgencia para mis problemas de potabilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo siento, no puedo aguantar más…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-7312548239642851249?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/7312548239642851249/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/05/desde-el-otro-lado-entrada-xxxvii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/7312548239642851249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/7312548239642851249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/05/desde-el-otro-lado-entrada-xxxvii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXXVII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-270275829119709516</id><published>2010-04-21T10:31:00.003+02:00</published><updated>2010-04-21T21:22:26.676+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Morteluna'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXXVI</title><content type='html'>¿Hola? ¿Hello? ¿Arrikitaun? Jejeje...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenos días a todos aquellos que me estén escuchando. Sí, soy el pesado de siempre, el de el otro lado. Siento estar todos los días aquí enganchado, pero en esta época que nos ha tocado vivir, poco más se puede hacer a parte de intentar sobrevivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os hablo feliz desde mi escondite, porque esta madrugada he salido a echar un vistazo al corral de gallinas de las afueras, y me he encontrado con que éstas habían puesto huevos en un sitio que yo no conocía y está toda la nave a rebosar de pollitos. Eso significa mas carne y más huevos en pocas semanas. Además, la costilla no me duele tanto y he perdido momentáneamente el sentido del gusto gracias a las hojas de sauce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevo todo el día de ayer y lo que me queda de hoy hojeando las revistas que tengo de National Geographic en busca de algo que me ayude a poder hacerme con agua potable, ya que como os he dicho varias veces, mis reservas de pastillas potabilizadoras se están agotando, y pasarme el día calentando agua en en los fogones es perder energía y recursos. Tampoco puedo encender un fuego dentro de casa, me podría asfixiar, por lo tanto tengo que encontrar la manera de resolver este problema, y creo recordar que en estas revistas de vez en cuando hablaban de cosas de estas, relacionadas con los pocos recursos de los que precisaban en poblados africanos, y cómo se las apañaban para potabilizar el agua. ¿El problema? Que tengo mas de cien revistas, y revisar todas es un trabajo bestial. Pero no desespero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las noticias de ayer de Vin me han animado mucho, porque veo que después de tanto tiempo aun hay gente cuerda que sobrevive a esta catarsis humana. Sé que lo tienen difícil para sobrevivir, nada es fácil en esta tierra que hemos heredado, pero con cuidado e ingenio, todo es posible. Lo más importante es no hacer ninguna estupidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta noche, antes de salir al corral, recordé que tambien hacía mucho tiempo que no sabía nada de los muchachos argentinos ni de aquel peruano que me contaba lo de los bebedores de sangre. De los gauchos aun tengo esperanza por que estén vivos, pero del peruano... estar encerrado como estaba y rodeado de lunáticos queriendo beber su sangre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, tras decir esto me pregunto ¿Es posible que Mauro, el zumbado que se alimentaba exclusivamente de sangre humana, tuviera algo que ver con los experimentos a los que se refería CdeBroncas? Yo no lo veo muy posible, primero por la enorme distancia que hay, y segundo por cómo se encuentran los tiempos... Pero claro, si estos experimentos a los que se refería Cdebroncas comenzaron mucho antes de lo que él piensa, igual alguno de los infectados pudo llegar hasta aquí en avión camuflado como cualquier otro inmigrante en busca de trabajo, o como simple turista. Todo puede ser. Lo que está claro es que Mauro era español, no peruano. Por lo tanto, la segunda duda que queda por resolver es si lo que sea que aquellos locos tienen en sus cuerpos, puede ser infectado a través de un mordisco o algo así, mas que nada porque yo creo que a mi me chupó. ¿O no? No lo sé, todo es tan difuso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no me olvido de David ni de Jose, el chico de Extremadura. Ambos en un refugio de montaña y ambos en busca de unos locos para cargárslos. Les deseo la mejor de las suertes, la van a necesitar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son muchos los que se han puesto en contacto conmigo, y os aseguro que no os olvido a ninguno de vosotros. Tsega, el etíope de la cárcel, Luis y Javi, ambos de Puertollano y refugiados en una antigua mina abandonada, este segundo que perdió a su hija en las fauces de las jaurías de perros. Recuerdo tambien a Namor, aquel chico de Galicia del que solo sé que despertó de un coma cuando todo esto empezó a estallar... Sois muchos y todos tenéis un rincón en mi pequeño mapa mundi. Hoy empezaré a editarlo, poniendo en cada una de las chinchetas vuestros nombres, para no olvidar lo que me ofrecísteis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que iba, que me pongo sentimental. Antes de salir hacia el corral, puse la radio en modo grabación, como siempre, y recogí un par de mensajes. Uno, en un idioma que no conozco y, que evidentemente no voy a reproducir por el momento, y otro, este que os pongo a continuación, y que me dió mucha alegría escuchar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hola José Antonio, soy Héctor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que quiero decirte es que me alegro que no hayas bajado un eslabón en la cadena alimenticia y que, aunque un poco magullado, estés sano y salvo. También que lamento mucho tu perdida. Esta situación de mierda que nos toca vivir, a veces nos recuerda de maneras crueles cuales son las reglas que debemos seguir para sobrevivir. Una de ellas es ¡Nunca bajes la guardia!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si sos consciente de la importancia de lo que hacés. No solo sos el nexo que nos une a los pocos que creemos que no todo el mundo está acabado, los pocos que creemos que, a pesar de todo, queda una esperanza para la humanidad. Estos reportes, como los llamás, son como una luz al final del túnel. Por insignificantes que parezcan, cada palabra, cada experiencia o cada idea, puede ser una solución o una ayuda para resolver algún problema que nos permita vivir un día más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por favor, tené cuidado y está atento...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar debo decir que después de escuchar el reporte de ese loco que transmitiste hace tiempo, dudaba de volver a comunicarme. La euforia de saber que no estaba solo me hizo olvidar que el mundo está lleno de desquiciados y que estos no son tontos. Pero como ya dije, quizás algo que comente puede ser de ayuda para alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igualmente debo advertirle a los que me están escuchando; estoy solo pero no indefenso, el monte que me rodea está sembrado de trampas, algunas no son mortales pero si inhabilitantes y los perros de la zona no son esos simpáticos animales de orejas caídas y colas alegres. Todo aquel que se acerque, será recibido como un intruso y no tendrá tiempo para demostrarme sus buenas intenciones. No quiero sonar violento, pero tuve muy malas experiencias con desconocidos y va a tomar tiempo para que cambie de opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, se está agotando la batería y se hace tarde. Hoy a la mañana vi unas huellas de jabalí cerca de un arroyo que está a pocos kilómetros y mañana quiero intentar cazar alguno. Me vendría bien la carne y el cuero para unas botas nuevas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que la transmisión llegue mas clara, estuve toqueteando un poco la antena y escucho un poco mejor las transmisiones. Espero que también emita mejor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La próxima vez quiero contarles cómo llegué acá y lo que pasó con el pueblo donde vivía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ah! Me olvidaba, una tapera es... (estática)...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joder con la puta tapera ¿Qué coño será eso? ¿Algún tipo de edificación, o un granero? Algo así será. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que la alegría que sentí anoche cuando escuché la voz de Héctor fue enorme. Me alegro mucho de que esté vivo, ya que es otro mas al que le tengo que modificar la chincheta por otra de color verde. Verde, vivo. Amarilla, indefinido. Roja, muerte. Aun hay más amarillas que rojas y verdes, pero tampoco es tan mala señal, peor sería que la mayoría fueran rojas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto a lo de las trampas, yo solo te diré que cambies tu visión y que en vez de hacerlas inhabilitantes, las cambies por mortales. El que quiera llegar a tu casa y quiera tener contacto real contigo, y de verdad, que te avise, que si alguien quiere hacerse notar, puede hacerlo. Y respecto a los perros, me parece muy bien eso de la compañía. Yo de vez en cuando echo de menos una compañía así, pero sé que en el fondo, en el entorno en el que me encuentro un animal me las haría pasar peor. Primero por la comida, ya que seríamos dos bocas para alimentar. Y segundo, porque un perro no es una persona a la que la puedas decir que se calle y te haga caso. Nunca sería consciente de la importancia de realizar todas las tareas en silencio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Envidio tu ubicación. Si, estás aislado, pero no más que yo. Tú no tienes que preocuparte tanto de ocultarte al salir fuera del refugio. Tu contacto con el exterior es contínuo y ves a diario los amaneceres y atardeceres desde tu escondite. Yo, sin embargo, me paso el día escondido entre estas cuatro paredes, en silencio, intentando pasar desapercibido a aquellos de mi propia especie que ansían encontrarme y hacerse con mis cosas y con mi persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y respecto al loco, la verdad es que no he vuelto a saber nada de él. No sé si volverá a emitir o no, pero casi prefiero que no lo haga. Mis límites de escucha con la locura humana están llegando a la línea de ruptura. Si lo hago será solo para advertir a todos aquellos que me escuchan, para que vean que en esta tierra, cada vez es más complicado fiarse de nadie, ni tan siquiera de aquel que te da cobijo. Pero si encima negamos la esperanza... poco nos quedará ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He cambiado de opinión. No voy a hojear mas revistas hasta mañana. Estoy muy cansado para seguir con eso. Me voy a desayunar y a acostarme, que el sol ya casi está en lo alto y luego me cuesta mucho dormir. Un abrazo a todos los que estéis al otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-270275829119709516?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/270275829119709516/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/desde-el-otro-lado-entratad-xxxvi.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/270275829119709516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/270275829119709516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/desde-el-otro-lado-entratad-xxxvi.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXXVI'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-5494408659991775408</id><published>2010-04-20T13:55:00.002+02:00</published><updated>2010-04-20T14:10:02.776+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vinatea'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXXV</title><content type='html'>Buenos y dolorosos días. Han pasado ya casi dos semanas desde el conflicto con los caníbales del sur y la soberana paliza a la que sometieron a mis costillas. Pues bien, aun me duelen a rabiar. No tengo ninguna rota, pero cuando me toco en el costado, distingo una pequeña hinchazón que no soy capaz de eliminar. Hace un rato que ha amanecido, y vengo de recoger del parque de en frente de mi escondrijo varias hojas de sauce que ahora mismo estoy masticando, no sin una mueca de asco en la cara. Están demasiado amargas para mi gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que el temporal va amainando y ya no está siempre nublado. Hay alguna que otra nube en el cielo, y aunque aun estamos en Invierno, la mayoría de los árboles frutales están llenos de flores y repletos de abejorros a su alrededorLeches, ahora que lo pienso, igual si localizo a donde van estos abejorros me puedo hacer con miel...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es curioso, pero ahora que nadie se encarga de cuidar los parques y los jardines, estos están más bonitos que antaño, ya que parecen auténticos bosques en miniatura. Precisamente en este del que me avituallo de hojas de sauce, antiguamente había un lago artificial. Pues bien, ahora ya se ha convertido en lago natural, y los patos y alguna que otra pareja de grullas anidan aquí como si nada. ¡Joder, grullas a ciento cincuenta metos de mi casa! La verdad es que el lago está lleno de vida. La gente antiguamente llevaba allí todo tipo de bichos, y el agua está repleta de peces de colores, carpas, ranas y alguna que otra tortuga, que por cierto, tienen una fijación con los pollitos de los patos, que estos a la que se descuidan se quedan sin alguno de ellos. Si lo llego a saber, me habría hecho con algún huevo de los patos, tengo entendido que son bastante nutritivos. Aunque de momento me conformo con los de gallina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, la Naturaleza debe seguir su curso, y supongo que si aquí lo hace, en las demás zonas en las que hubiera un poco de campo también pasará. No me quiero imaginar como se ha debido de quedar todo aquello que estuviera edificado cerca de selvas, junglas o bosques. Debe de ser la hostia, como las imágenes esas de los templos perdidos thailandeses que fueron abandonados hace cientos de años y cuando fueron redescubiertos ya cerca de nuestra era, la vegetación los había cubierto por completo. La Naturaleza no cesa en cubrir lo que siempre ha sido suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo con las buenas noticias, hoy he comprobado que mi radio está en perfectas condiciones. Anoche, a eso de las dos de la mañana, salí del refugio para ir a los huertos a recoger unas pocas hortalizas, ya que me estaba quedando sin suministros de verduras frescas. Las heladas se han cargado la gran mayoría de mis plantaciones, pero aun así, tengo suficiente para seguir adelante, aunque las lechugas han muerto por completo, y creo que ya no me queda absolutamente ni una sola semilla. El caso es que estaba a punto de irme y vi cómo el piloto naranja de mi radio se encendía durante un momento para volverse a apagar de inmediato. Esa luz es la que indica que en esa banda o dial, se está recibiendo alguna comunicación. Estuve cinco minutos esperando para ver si recibía algo, pero al ver que no, decidí irme, no sin antes dejar el sistema encendido. Rápidamente activé el Mp3 y lo he conecté en modo grabación por si acaso. Este fue el resultado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hola ¿Hola? [PIIIII] ¡Agh, mis oídos! Ya está, ya funciona el cacharro este…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eh… Hola a todos. Soy Vinatea, no sé si os acordaréis de mí. El tipo aquel de Valencia, que vivía en una alquería con más gente… Ése... Ha pasado tanto tiempo desde mi última conexión… ¿Qué fue, en enero? Y ahora debemos estar por mediados de marzo… ¡Joder, lo que daría yo por un calendario! No sé si hoy es lunes, sábado o viernes… En fin…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero pediros disculpas, tanto a José Antonio como a todos los que estáis ahí, al otro lado, por el tiempo que he tardado en dar señales de vida… ¡Mierda, tenía que haber dicho otra cosa! Después de la odisea sufrida por José Antonio, no es una frase muy adecuada, la verdad… Me quedé de piedra cuando oí que Ida había muerto, parecía una buena chica… Una lástima que alguien como ella muera, y miles de hideputas sigan por ahí, tan campantes… Mierda de mundo… A todo esto, ¡¿La ISS?! ¿Cómo puñetas se salió de órbita? Jodeeer, pues si empiezan a caernos restos de basura espacial, lo tenemos claro... Como si no tuviéramos bastante con lo que tenemos en tierra...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo decir que no he oído todos los reportes realizados por José Antonio, tanto suyos como de otros. Hemos tenido algunos problemillas por aquí, con la electricidad y otras cosas, y cuando podíamos escuchar la radio no iba, y cuando teníamos luz, había miles de cosas que realizar… "La faena del matalafer, fer i desfer", como decimos en Valencia… Y si a eso le añades que no tenemos un, mmm, “contestador automático” como el de José Antonio, ni manera de estar día y noche pendientes de la radio, pues imaginaos… Sí, hemos tenido algunos problemas con la luz, como decía. Bueno, algunos… Más bien varias semanas sin luz… Os explicaré, aunque tendré que empezar desde el principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que hay una acequia, un sistema de riego muy típico de aquí de Valencia, que atraviesa los terrenos de la alquería. Ya sea por casualidad o porque el resto del sistema hídrico está jodido, lleva siempre la tira de agua, y a Chimo, aquel que os dije que desapareció, un genio el tío, se le ocurrió la posibilidad de instalar una especie de, digamos, mini-presa hidráulica… Lo dicho, un genio… Si no hubiera sido por él, me pregunto donde estaríamos ahora… Aún guardo una carpeta con otros ingenios suyos, la mayor parte no sé ni lo que son… Cuando tenga tiempo la cojo y os explico el funcionamiento de la presa, que de memoria no me acuerdo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, allá por febrero notamos que la acequia no tenía agua. Decidimos seguir el curso de la acequia para ver qué la interrumpía, y allá que nos fuimos Flora y yo. Supongo que no os imaginaréis qué es lo que nos encontramos ¡Je! Ni tampoco nosotros, la verdad… A unas horas de camino a pie de la alquería nos encontramos con el pastel. Las lluvias habían provocado un corrimiento de tierras y con ellas, una decena de cadáveres se amontonaban sobre la alquería… Como os lo cuento… No tengo ni puta idea de quien los enterraría, pero allí estaban… Aquello era dantesco, o como coño se diga, no se podía ni respirar de los olores que se levantaban en aquella zona... Flora vomitó y yo, para qué os voy a mentir, también. Y no fue la última vez esos días…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lógicamente, aquello no podía quedarse así y estuvimos dos o tres días dándole vueltas para ver qué hacíamos. Enterrarlos nos hubiera llevado semanas, y nada nos aseguraba que no hubieran nuevos corrimientos de tierra. Tampoco los podíamos dejar allí fuera, junto a la acequia… Al final, decidimos llevarlos hasta una casa de campo cercana, deshabitada para más señas, en la que tenemos algunos huertos camuflados entre la maleza. De reserva, más que nada… Allí hay un pozo seco, completamente inutilizable, y los fuimos lanzando uno a uno al interior. Menudo trabajo, Dios. Aunque lo peor fue el olor, tardaré meses en olvidarlo. Al menos no atraerá a nada ni a nadie. La losa de piedra que pusimos encima para tapar el agujero los protege bastante bien, al menos por ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y menos mal que el agua de la acequia sólo la utilizamos para generar luz, ya que para beber usamos la de nuestro propio pozo, que si no, a saber lo que podíamos haber pillado. De hecho, nos encontramos con un perro muerto junto al agua. Sólo nos faltaba ponernos malos, joder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, después de liberar la acequia de obstáculos, el agua corría que daba gusto verla. Y cuando parecía que lo teníamos todo arreglado, ¡Zas! El temporal de viento… Pero eso lo dejaré para mi próxima comunicación. Ahora tengo que dejaros, que me parece que es tarde… Un segundo... [Pasos]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, creo que ya es la hora de mi turno de guardia. Sí, sí, ahora tenemos guardias, porque la valla electrificada que teníamos pasó a mejor vida. Ya os contaré con detalle… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta luego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ah, una última cosa! Lo de Vinatea es sólo un alias, un nombre. Lo usé, yo que sé, para darme valor… Gilipolleces mías, vamos… En realidad soy Alejandro, pero lo mismo me da, Alejandro, Vinatea, Alex, o Vin. En este puto nuevo mundo, nuestros nombres son lo de menos. Pero quería que lo supiérais...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta pronto, un abrazo desde la alquería.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien. Me alegro de que todo os vaya bien por allí, y ahora me has dejado claro el por qué de tu nombre. Me quedo con Vin, que es más corto y más fácil de recordar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una alquería... ¿Qué es eso? La próxima vez me gustaría que me lo explicara, porque la verdad es que no tengo ni puñetera idea de lo que es eso. Me llama la atención el hecho de encontrarse cerca de donde él mismo vive con sus compañeros una montaña de cadáveres, y que no supieran nada. Deberían tener cuidado, aunque ya veo que lo tienen si es que están empezando a hacer guardias. Si no se han muerto solos, alguien los habrá matado, y si no, alguien los habrá llevado allí. Ahí es donde está el peligro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que las cosas están así, deberíais acostumbraros a observar los cadáveres de nuestros compañeros de especie. Os parecerá raro, pero a veces, el encontrarte con un cuerpo muerto en medio de ningún sitio, y observar su estado de descomposición, te ayuda a hacerte una idea de más o menos cuánto tiempo lleva allí tirado, y al menos te da indicios de si puede haber alguien cerca de allí. Yo desde que todo esto comenzó a hacer mella en las mentes de la gente, me acostumbré a anotar los signos que veía en los cuerpos que divisaba desde mi escondite.Suena macabro, pero muchas de estas locuras son las que me han ayudado a sobrevivir. Cuando vives en una zona tan llena de gente como lo estaba la mía, debes estar las veinticuatro horas alerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenéis suerte de tener agua potable. Yo de momento no la tengo y por más vueltas que le doy, no sé cómo solucionar este problema aparte de hirviendo el agua. Pero es que este sistema me quita muchísima energía, y ya sabéis que el agua es fundamental para seguir viviendo. Más todavía que la comida. Por cierto que tened cuidado con el pozo donde habéis echado los cadáveres. Si por lo que sea el agua se filtra por ahí, y anega donde están los muertos, las aguas subterráneas pueden llevar todos los gérmenes a vuestros pozos, no lo olvidéis. Quizá os sería de ayuda el echar algo de gasolina allí dentro y prender los cadáveres. Si el pozo está seco, os será de gran ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo espero que todo os vaya bien y que la próxima vez no me contéis de ninguna baja. Espero volver a escucharos pronto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo Desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-5494408659991775408?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/5494408659991775408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/desde-el-otro-lado-entrada-xxxv.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5494408659991775408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5494408659991775408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/desde-el-otro-lado-entrada-xxxv.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXXV'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-2265236575531240704</id><published>2010-04-17T19:57:00.001+02:00</published><updated>2010-04-17T19:57:26.804+02:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXXIV</title><content type='html'>Hola a todos, soy José Antonio, y como siempre, os saludo desde el otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy preocupado. Hace días que no recibo ni un solo reporte de ningún compañero. Es como si todos se hubieran olvidado de mi. Por mas que intento sintonizar la radio, lo único que encuentro es la dichosa estática, como al principio de mis comunicaciones. Pero me da igual, seguiré intentándolo. He pensado que puede ser debido a que el receptor de radio esté estropeado. Es posible que alguno de los que me hablaban tanto de España como del extranjero hayan muerto, ¿Pero todos? No puede ser. Tendré que revisar el aparato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, ya me he cambiado el vendaje de las costillas, que no os podéis ni imaginar lo difícil que es de realizar con una sola mano, y sobre todo si es la izquierda y tú eres diestro. Suerte que mis años en la Cruz Roja me sirvieron para algo. El dolor que tengo es insoportable. Si te ríes, te duele. Si andas, te duele. Si comes, te duele. Si estornudas, alucinas cómo duele. Si respiras hondo, tambien te duele... Vamos que duele hagas lo que hagas. Espero al menos no tener ninguna de las costillas rotas, porque entonces sí que lo llevo crudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, volvamos a la madrugada de mi último día en el cráter de la ISS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras descubrir en Ida a una gran tiradora, me tiré al suelo y empecé a respirar hondo, como para dar gracias por la intervención de su puntería. Me dolía todo, y no era capaz de quitarme de encima el cuerpo de Mauro. Estaba envuelto en sangre ardiente, pero no me aliviaba para nada el frío que se me había metido en el cuerpo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pedí a gritos a Ida que me desatara, a lo que ella respondió con una velocidad endiablada. Sacó su machete de la sujeción de cuero de su pernera, y con dos movimientos lineales cortó las ligaduras y me liberó. Sin darme tiempo a responder, me llevó hasta el fuego y empezó a frotarme las extremidades. Estuvo así varios minutos, pero yo no paraba de tiritar. Sin perder tiempo, abrió mi mochila y sacó mi manta para dormir. Acto seguido cogió un trozo de camiseta de Carmen, que yacía muerta en el suelo, y con ella, me limpió todo lo bien que pudo la sangre del cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que hizo a continuación me dejó seco de angustia. Y digo angustia, porque no sabría describirlo de otra manera. Me desnudó por completo, para a continuación desnudarse ella tambien. Me envolvió con la manta y se metió en ella conmigo así mismo, como nuestra madre nos trajo al mundo. La verdad es que del frío que tenía, ni pensé en su cuerpo rozándose con el mío. Sentía su vello púbico rozando con mi espalda mientras sus brazos me agarraban alrededor del pecho y me decía palabras tranquilizadoras en el oido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De verdad. Nunca me sentí como en esas dos horas siguientes. La combinación entre horror, vergüenza y alivio, entremezclados con el frío reinante de aquella madrugada, dio lugar a una estampa que en la vida se borrará de mi cerebro. Curiosamente, en cuestión de minutos había dejado de tiritar, y en una sola hora mi cuerpo estaba comenzando a recuperar el calor. A la segunda, podría haber hervido agua encima de mi pecho, de la calentura que tenía dentro de mi. Sin embargo, Ida se había dormido al poco rato de meterse entre la manta conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace tiempo en mis años mozos, cuando la lectura me apasionaba, llegó a mis manos un libro de un tal Karl von Vereiter. A grandes rasgos, la novela contaba la historia de un médico judío que para escapar de la muerte a manos de los nazis, se presta a ayudar en tareas medicinales y quirúrgicas en el campo de concentración de Dachau, del que era prisionero. Allí, es testigo de decenas de salvajes experimentos con cobayas humanos, entre ellos los soldados rusos capturados a las puertas de la madre Rusia. Uno de esos experimentos consistía en meter a soldados rusos en buena forma, en piscinas llenas de bloques de hielo, a cero grados de temperatura. Tras esto, y pasadas varias horas allí dentro, sacaban a los pobres rusos congelados y comenzaban las pruebas. Los ponían en habitaciones con calefacción, en piscinas de agua caliente, les daban bebidas ardientes, les acostaban en suelos de paja rodeados de animales... Todo esto, para comprobar cuanto podría aguantar un piloto alemán en el caso de que fuera abatido sobre alguno de los grandes lagos rusos y fuera rescatado. Tras rescatarle, habría que conseguir hacerle entrar en calor, y buscaban la manera más rápida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente y como yo mismo pude comprobar, esta era acostándolos con prostitutas alemanas y arropándolos con mantas. Los rusos, soldados aguerridos y duros como el hierro, despertaban del letargo glacial en menos de una hora, e incluso algunos eran capaces de mantener relaciones sexuales con las prostitutas. No con una, sino con dos y con tres si era preciso. El problema era que después de sobrevivir a aquella dura prueba, eran eliminados de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un libro muy crudo aquel "Yo fui médico del diablo". Mas tarde me enteré que el que se escondía tras ese nombre tan difícil de pronunciar era un español que utilizó aquel pseudónimo para vender más novelas de ese tipo. Una lástima, porque se me cayó un mito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo al tema de mi tiritera, yo no era ruso, por lo que al poco rato me escaqueé de aquel lujurioso lecho y me vestí todo lo rápido que fui capaz de hacerlo. Para cuando terminé, Ida ya se estaba poniendo su neopreno y recogiendo la manta, a sabiendas de que quedaba muy poquito tiempo para el amanecer, y había que salir pitando de allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras revolver entre las cosas de esos tres lunáticos y no encontrar nada que me fuera de ayuda, decidimos abandonar el campamento y dirigirnos a mi escondite para sanarme las heridas y vendarme el costado, que me dolía a rabiar. Cuando no habíamos caminado ni cinco segundos, un ruido sordo me paró la respiración, para inmediatamente después escuchar cómo el cuerpo inerte de Ida chocaba contra el suelo y quedaba allí tirado en una postura antinatural. Un agujero del diámetro de una moneda y situado en el costado derecho de Ida cerca de la columna, era el culpable de tamaño borboteo de sangre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras estaba en el suelo, podía escucharla gorgojear, mientras el ruidito de su respiracion pasando a través de sus pulmones encharcados de sangre la impedían articular palabra. No había que pertenecer a la Cruz Roja para saber que no había solución. Ida me iba a dejar en breves instantes. La grité que no me abandonara, que esperara un segundo y giré la cabeza en busca del causante de aquel dolor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saúl, con la cara ennegrecida de la sangre seca que salpicaba su rostro, sostenía en su mano derecha una pistola mientras intentaba apuntar de nuevo hacia mi con el único ojo que le quedaba sano. Por lo visto mi golpe no había sido tan certero. Disparó dos veces más, fallando ambas, aunque una pasó silbando por encima de mi cabeza. A falta de no tener nada a mano excepto mi rifle, y que además estaba atrapado bajo el hombro de Ida, sin pensar ni cómo ni por qué, me quité mi mochila de la espalda y se la tiré a Saúl para ganar algo de tiempo. Él, en el estado que se encontraba, no pudo hacer nada más que cerrar los ojos y dejar que todo el peso de la misma cayera sobre él, a la espera de que ésta le dejara un poco de visión para contraatacar. Pero yo no le dejé tiempo. De una patada le desarmé, y sin pensármelo dos veces, cogí la misma piedra que hacía unas horas había impactado contra su sién, y se la estampé con todas mis fuerzas en la cabeza. De esa no se pudo levantar más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hijo de puta murió con una sonrisa en los labios, a diferencia de Ida, que la pobre dio su último aliento con un rictus de dolor en su rostro. Permitidme que no entre en mas detalles sobre aquel momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía que el sol me iba a sorprender en plena explanada, pero no me importó. Le quité a Ida el machete de la pernera y con él, comencé a excavar en el húmedo suelo de aquella obra abandonada. Tardé un poco más de media hora, y no bajé mucha profundidad, pero al estar el suelo húmedo logré al menos realizar un agujero de casi treinta centímetros de hondo. Metí allí el cuerpo desnudo de Ida, y la tapé con la tierra que había extraido con mis propias manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar, busqué unas cuantas piedras y las eché por encima de la tumba improvisada, esperando que los perros salvajes no fueran capaces de desenterrar el cuerpo. A modo de cruz, dejé su cuchillo clavado junto a la tumba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol ya había salido por el este y podía divisar desde allí el Cerro de los Ángeles de Getafe, que se alzaba majestuoso en el horizonte madrileño. Creo que hasta recé una plegaria para ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin perder mucho tiempo, recogí mis cosas y me marché, abandonando el cráter y escondiéndome esta vez en una pequeña zanja que localicé a un par de kilómetros de allí. Tapándola con un plástico que encontré enganchado entre los matojos de aquel antiguo proyecto de urbe, me tumbé sobre mi manta, y dejé que Morfeo me llevara lejos de allí, a algún lugar más dulce que ese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco más os puedo contar. Tardé una noche más en llegar a mi escondite, destrozado y con los nervios a flor de piel por miedo a que alguien hubiera encontrado mi refugio. Por suerte no había sido así, y éste se encontraba igual que yo lo había dejado. Tampoco me importó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me metí en la cama y me pasé durmiendo dos días enteros, hasta que por fin me puse en contacto con vosotros. Esta es mi aventura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seis días fuera de casa, una estación espacial estrellada a pocos kilómetros de mi casa y un par de costillas magulladas. Ese es el bagaje personal de mi aventura. Ese, y la conciencia destrozada por no haberme asegurado de la muerte de aquellos tres desquiciados. Ida murió por mi culpa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me salvó la vida, y yo se lo pagué llevándola a la muerte... &lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;Lo siento. Tengo que cortar la comunicación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-2265236575531240704?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/2265236575531240704/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/desde-el-otro-lado-entrada-xxxiv.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2265236575531240704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2265236575531240704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/desde-el-otro-lado-entrada-xxxiv.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXXIV'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-5228391243474816482</id><published>2010-04-15T14:11:00.003+02:00</published><updated>2010-04-15T17:35:52.648+02:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXXIII</title><content type='html'>¿Hola?... Ya estoy de nuevo aquí. Tampoco he tardado mucho. Me acabo de tomar mi primer té elaborado con mis propias plantas de té y manzanilla. Nunca lo habría imaginado, pero este té natural, en comparación con los que siempre me he estado tomando, sabe muchísimo mejor, más intenso. Y la manzanilla hace efecto mucho más rápido que la envasada. Debe de ser por la frescura de la savia o algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pues entonces, antes de que os aburráis de escuchar mi voz, proseguiré con mis vivencias de las últimas semanas, obviando por supuesto las partes que no interesen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ida me había traicionado. Me había vendido a aquellos tres desconocidos y se había largado con mis cosas. Había cambiado mi vida por la suya. Estaba maniatado, traicionado, melherido, helado y aterido de frío, además de asustadísimo por miedo a que cualquiera de aquellos maníacos decidiera de verdad echarme al fuego y comerme allí mismo. Las brasas estaban comenzando a calentarme la parte frontal de mi cara, pero no era suficiente para subir la temperatura de todo lo demás. Encima, estaba en el suelo, que a esas horas de la madrugada estaba igual de frío que un hierro colocado a la interperie en pleno mes de enero.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer y el hombre de mayor envergadura aun seguían enfrascados en su propia discusión, mientras el tercero, rubio y bastante delgado y con pinta de enfermo, llevaba ya un buen rato alimentando las brasas de la hoguera con pequeñas ramitas que estaban apiladas cerca de la fogata. A la luz anaranjada de la hoguera, su cara se tornaba fantasmal. Las ojeras que se encontraban debajo de sus párpados eran profundas, y el color cetrino de su piel contrastaba a la perfección con el morado de sus ojos. A esto había que añadirle un profundo temblor en las manos, al que yo no sabía darle explicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauro, que así se llamaba el tipo con aire enfermo, temblaba como un poseso mientras intentaba calmar sus temblores con las pequeñas ramitas de madera que iba sacando de la pila. Al final, cansado de la posición en cuclillas que había adoptado, se levantó y desapareció de mi ángulo de visión, para colocarse a varios metros tras de mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación de Carmen y Saúl, que eran los otros dos en discordia, había cambiado de tema. Ahora en vez de por qué parte de mi cuerpo iban a empezar a comer, estaban decidiendo de qué manera hacerlo. Hablaban de cocer alguno de mis miembros y añadirle varias hierbas que por lo visto llevaban encima. Carmen era partidaria de simplemente ensartarme con una lanza y ponerme sobre el fuego durante toda la noche, y al terminar de asarme, alimentarse de todo lo que pudieran y lo demás llevárselo como provisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las arcadas que se producían en el interior de mi estómago eran cada vez más fuertes. La visión de mí mismo, empalado con una lanza y colocado sobre el fuego mientras todos mis orificios se rellenaban con cualquier tipo de hierba aromática me estaban revolviendo las tripas. Para intentar deshacerme de esa visión, mi cabeza no hacía mas que idear posibles maneras de escapar de aquella situación tan dantesca, de encontrar la solución que me ayudara a salvarme de nuevo de otro problema de los gordos. Pero la única solución que me podía permitir era prometerles confesar dónde estaba mi escondite y si no lograba convencerlos de darles una parte de mi despensa, directamente renunciar a mi refugio y escapar como fuese de mi propia casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esa idea me asqueaba por completo. Si renunciaba a  todo lo que había almacenado hasta entonces, sería mi perdición y mi muerte, al igual que estando en manos de estos psicópatas. Sería incapaz de sobrevivir fuera de mi refugio sin ayuda de mis lujos improvisados, y sobre todo, me aterraba el planteamiento de acabar como ellos debido a la desesperación de la escasez de comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras estaba allí tirado en el fuego, temblando de frío, Mauro se volvió hacia mi, y me preguntó de dónde era. De Getafe, le contesté yo. Él, con el cuerpo agachado frente a mi, y observándome con unos ojos negros penetrantes y vacíos de todo sentimiento, torció la cabeza como un cachorro de perro, y puso cara de curiosidad. Su mano derecha apoyada sobre su rodilla flexionada seguía temblando a pesar de tener un punto firme en el que sujetarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su puño impactó contra mi cara sin que yo pudiera hacer nada. Ni que decir tiene que al estar allí tirado y justamente en frente de él, el golpe fue a parar contra mi nariz, que sentí perfectamente cómo se comprimía hacia atrás y un chasquido inundaba como un eco el interior de mi cabeza. El dolor se apoderó de todo mi cuerpo y me olvidé por completo del frío. Comencé a sangrar como un cerdo. Un chorro de sangre corría por mis mejillas empapando el suelo lleno de malas hierbas en el que estaba tirado. Mauro, sin hacer mucho caso a los gritos que le daban sus dos compañeros, acercó su cuerpo hacia mi, y juntando las dos manos formando un cuenco, empezó a llenarlas con el rojo fluido que manaba de mi cuerpo. Y allí, frente a mi, comenzó a beberse mi propia sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuestión de segundos Saúl propinó una patada en el pecho de Mauro, tirándole de espaldas contra la tierra. Aun así, le había dado tiempo a beberse dos cuencos manuales de mi sangre. Yo le miraba entre asqueado y dolorido, pero él, aunque repantingado en el piso y bocaarriba como una cucaracha, seguía lamiéndose con un éxtasis asqueroso las palmas de sus manos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor de mi cara era tal, que yo oía las voces de mis captores muy lejos de mi, a kilómetros de mi posición. Escuchaba los latidos de mi corazón amplificados mil veces, y notaba cómo con cada uno de los latidos la sangre iba manando fuera de mi cuerpo. Me sentía mareado del dolor, y mi cabeza daba vueltas mientras me dejaba sumir en el sueño de la inconsciencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando volví a despertar, sólo estaba Saúl frente a mi, y Carmen y Mauro no estaban por ningún lado. Me preguntó como me encontraba, y yo le contesté que hecho una puta mierda. ¿Como creía que estaba? Maniatado, con la nariz rota y muerto de frío, y todavía se le ocurría preguntarme que como estaba. Además, le dije yo, ¿Qué más le daba cómo me encontraba? Y el tío, ni corto ni perezoso me dice que su experiencia les había demostrado que, como con los animales, si las presas, o sea yo, se encontraban sufriendo por algún motivo ajeno a la muerte en el momento de la misma, su carne no sabía bien. Decididamente estaban como una puta cabra. ¡Me estaban comparando con el puto ganado!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pregunté que a qué había venido el puñetazo de su compañero, y me dijo que no se lo tomara en cuenta ya que estaba un poco ido. Me dijo que la culpa era mía porque le había hecho enfadar, ya que al responderle le había mentido. ¿Y él qué cojones sabía sobre si vivía en Getafe o en Guadalajara? Pero su contestación me dejó aun más acojonado de lo que estaba en esos momentos. Mauro se creía un vampiro. Nunca se alimentaba de la carne de sus presas, sólo de su sangre. Siempre que capturaban a alguien, primero le desangraban por completo dejando a Mauro que se saciara con su sangre. Cuando este no podía más, es cuando ellos comenzaban el banquete. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de la locura de la sangre, estaba convencido de que era capaz de leerles la mente a las víctimas, o al menos saber cuándo no le estaban diciendo la verdad. Por eso le había visto tan excitado frente a mi y temblando. No podía evitar el mirarme y verme como su próxima cena. Pero Mauro me dijo que no me preocupara, para cuando vinieran de lavarle, me degollarían allí mismo, y procederían a cocinarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que la frialdad con la que esa gente me hablaba sobre comer carne humana, cocinarla o despiezarla me ponía la carne de gallina. Era increíble hasta qué punto la mente de un ser humano puede sufrir transformaciones si se encuentra al límite de sus nervios. Esta gente, por culpa de la falta de comida, no dudaban en alimentarse de humanos si la necesidad les acuciaba. ¿Yo también sería capaz de ello si no hubiera encontrado tanta comida y la hubiera almacenado? No, supongo que no, porque precisamente por eso me había preocupado de encontrarla, para no llegar a ese extremo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuché un ruido detrás de mi, por lo que supuse que serían Mauro y Carmen. Miré a Saúl a la cara y vi cómo su gesto serio pasó al de asombro, y de nuevo al de estupefacción. Lo siguiente que vi, fue cómo una piedra impactaba contra su cara, y éste caía de costado sobre su propio cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis manos no habían parado de juguetear con mis ataduras, retorciendose y contrayéndose mientras conversaba con Saúl. Cuando por fin logré desatarme una de mis manos, palpé el suelo que estaba bajo mi cuerpo hasta encontrar una piedra lo suficientemente grande como para dañar a mi captor. La encontré rápidamente, y sin pensarlo, golpeé con saña sobre su frente. Él movió la cabeza en el último instante, pero no fue lo bastante rápido. La roca dentada impactó sobre su sien, dejándole abatido en el instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mq quedé de nuevo a solas. Solo estábamos la luz de la hoguera, la oscuridad de la noche y el cuerpo de Saúl. Ninguno de los tres sería capaz de delatarme. Intenté quitarme el nudo de las piernas, pero un fuerte gople en mi costado me tiró de nuevo al suelo, dejándome como estaba al principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apareciron en mi campo de visión Carmen y Mauro, al que los temblores y las ojeras le habían abandonado, y ahora se mostraba frente a mi con una sonrisa en la cara y con la apariencia de un corredor de fondo, delgado pero sumamente atlético. De nuevo llovieron los golpes. Esta vez era Carmen la que me los propinaba, mientras Mauro observaba el estado de su compañero. Le tocó el cuello, le puso el oído en el pecho, y mirándome a los ojos con una sonrisa siniestra en los labios, comenzó a lamer la sangre que aun le manaba al cadáver de Saúl de la herida de la sien. Las arcadas no llegaron a mi boca porque mi cuerpo aun estaba preocupado de cubrirse de la patadas de aquella salvaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mano no paraba de agitarse en busca de la manera de parar alguno de los golpes que aquella caníbal le estaba dispensando a mis costados. Me partió un par de costillas, que por cierto, aun llevo vendadas y doloridas. Me torció dos o tres dedos, pero la suerte se puso de mi lado y logré agarrarle el tobillo y tirarla al suelo. Ella intentó forcejear contra mi mano, pero yo, bien alimentado y más fuerte que ella, logré adentrarme en su defensa y con mis piernas sobre su pecho, agarrarla del cuello con la única mano que me quedaba libre y apretar con todas mis fuerzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sensación que nos da al agarrar una laringe con las manos, es la de que a pesar de parecer frágil, es más dura de lo que aparenta. Pero son solo imaginaciones nuestras. La nuez de un cuello humano es bastante débil bajo la presión de unas manos fuertes. Y eso es lo que yo hice, apretar con todas mis fuerzas hasta que mis dedos atravesaron primero su piel y luego su carne, para después de gritar con toda mi fuerza y aplicar todo mi miedo y mi rabia contra aquella que me tenía retenido, tirar hacia afuera, arrancando de su sitio aquel trozo de carne. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras quedarme con su laringe en mis manos, sentí como las convulsiones de su cuerpo iban desapareciendo, hasta que al final cesaron por completo. Un último estertor anunció el fin de una antigua vida. Era la tercera que dilapidaba con mis propias manos. Y esta vez, tampoco fue agradable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauro aun seguía allí, lamiendo la sangre de Saúl. Podía escuchar el ruido que hacían sus labios al sorber el fluido que había contenido la vida de aquel ser humano deleznable. Él, girando su cabeza, volvió a mirarme y un escalofrío cruzó toda mi espalda acabando en mi nuca, con un notable movimiento de mi cuero cabelludo. Sus ojos estaban inyectados en sangre, reflejo de la locura que atenazaba su mente, y su boca y mejillas manchadas de sangre, me mostraban la realidad de un ser que yo pensaba que nunca había existido. Lo que tenía frente a mi era un verdadero vampiro, un chupasangre de nuestra era. ¿Sería posible que lo que me había contado aquel chico de Perú, hubiera cruzado el Atlántico, y hubiera llegado hasta aquí, hasta Madrid, hasta las inmediaciones de mi casa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó hasta mi, y mirándome fijamente con odio en su semblante, me dijo que me quedara quieto o acabaría conmigo como yo lo había hecho con sus antiguos compañeros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La locura se atisbaba en su mirada. Sun azules ojos eran una puerta a lugares que yo nunca había visitado, y que por supuesto, nunca visitaría bajo la consciencia de mi proia voluntad. La sangre de sus lagrimales inundaba sus párpados haciendo correr regueros de líquido de color rojo por sus mejillas, que se acababan juntando con los restos carmesí de las comisuras de sus labios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despacio y sin alterarse, se arrodilló frente a mi, y sin perder el contacto visual cogió mi mano derecha, que aun asía la laringe de Carmen, y empezó a lamer la sangre de mis dedos. Lentamente, casi con amor, se entretenía en las partes del interior de mis dedos, donde unos se juntaban con los otros. Yo, estupefacto, no dejaba de mirar aquel azul penetrante que me tenía hipnotizado, y él, no paraba de sorber, chupar y lamer mi mano. Después, como si de una fruta madura se tratase, mordió la laringe de su compañera con fuerza hasta que el sonido de su boca sorbiendo aquel zumo sanguinolento dejó de romper el silencio de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminó, lo supe con certeza. Había llegado mi momento. Se inclinó hacia detrás, y cogió un cuchilo del cinturón de su pantalón. Lo levantó frente a mi, y me dijo que ya no tenía hambre, que estaba saciado. Me confesó que le habría encantado convertirme en uno de su raza, pero que lamentablemente no sabía cómo hacerlo, por lo que tenía que deshacerse de mi. Y yo, tras escuchar sus palabras, cerré los ojos esperando el final. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El final llegó. El de Mauro y el de la historia de hoy. Terminó con un disparo certero al corazón de Mauro con el rifle que yo había robado hacía semanas a unos descerebrados que intentaban violar a una chica en un supermercado. Ese día cometí mi primer asesinato, y me cobré aquel rifle que ahora Ida portaba en sus manos y que manejaba como un soldado profesional. Me había salvado la vida. Po lo visto, Mauro no era ningún vampiro, y murió allí mismo ahogado entre su propia sangre. Curiosa forma de morir la de aquel desviado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana os sigo contando, que será el final de mi excursión al cráter de la ISS. Espero que no perdáis la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-5228391243474816482?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/5228391243474816482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/desde-el-otro-lado-entrada-xxxiii.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5228391243474816482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5228391243474816482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/desde-el-otro-lado-entrada-xxxiii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXXIII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-3630817391207853195</id><published>2010-04-05T21:17:00.000+02:00</published><updated>2010-04-05T21:18:42.336+02:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXXII</title><content type='html'>Buenas noches a todos aquellos que me escuchen en este presente tan oscuro que hemos heredado. Nada nuevo que decir, y nada nuevo que contar en estos últimos días que he estado desconectado. Un pequeño problema con mis acumuladores me han dejado sin corriente durante un tiempo. Pero ya estamos aquí de nuevo para seguir con la historia que había dejado colgada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sabéis que en mi última narración os contaba el cómo levantaba el campamento improvisado a los pies del enorme cráter, mientras Ida, me acompañaba detrás mío. Pues bien, continuemos desde allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzamos a descender la pronunciada pendiente. Costaba mucho bajar por las paredes del agujero, ya que aunque no estaban lo suficientemente empinadas como para que un tropiezo supusiera la muerte, si es cierto que todo el perímetro estaba salpicado por trozos de aquello que había caido allí, y estos eran afilados pedazos de metal ennegrecidos que, posiblemente, si nos propiciaban algún corte infectarían la herida en cuestión de horas. Nunca bajéis de noche y sin luces por un cráter de doscientos metros de profundidad. Es una de las cosas más difíciles de las que os podáis imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras bajábamos con cuidado, mis ojos no dejaban de mirar hacia todas direcciones en busca de algún indicio de movimiento extraño. Era improbable que un impacto de este calibre no hubiera atraido a nadie a curiosear, y menos probable aún era que si alguien se había acercado, no nos hubiera localizado. Yo por si acaso tenía el rifle cargado y con el seguro quitado en vistas a algún encuentro inesperado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya estábamos a mitad de camino, notamos cómo el calor comenzaba a hacernos mella. Allí abajo debían haber al menos quince grados más que en la parte superior, y eso que arriba no habían mas de cinco o seis grados. Tuvimos que hacer una parada para despojarme de una de la camisetas de interior que yo llevaba puestas, ya que me estaba cociendo por dentro. Ida me la pidió, ya que ella, debajo del neopreno no llevaba nada y, evidentemente, aquello que era como una seguna piel no le dejaba transpirar correctamete. Volviéndose un momento, se desabrochó la cremallera hasta la cintura y sacó sus brazos de las mangas, dejando la parte de arriba colgando de sus riñones por la parte de la espalda. Se puso mi camiseta térmica completamente sudada. No debió importarle mucho, por lo que proseguimos nuestro camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquella altura seguíamos sin definir qué podría ser aquello que se había estrellado. Su composición metálica y su color predominante blanco, nos decía que aquello era artificial, pero era evidente que no era un satélite. O al menos así me lo parecía a mi, que creo que no hay satélites tan grandes como para hacer un agujero de ese tamaño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento que paramos a tomar un trago de agua, un movimiento llamó mi atención. Varias piedras apelmazadas de barro y corrientes de arena, comenzaron a caer desde la parte de arriba, dejándonos a ambos sumidos en un profundo estado de silencio y concentración. Miramos hacia todos los lados, pero nuestra vista no llegaba a más de treinta metros haca arriba. La luna aquella noche no había salido, por lo que nuestra visión era muy reducida, solo ayudada por las pocas estrellas que aparecían entre las nubes. Tras quince minutos allí parados y atentos a cualquier indicio de movimiento, proseguimos el descenso, pero esta vez más despacio que en el anterior tramo, por miedo a que nos estuvieran vigilando, o en el peor de los casos, siguiéndonos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguíamos bajando, y el calor seguía siendo sofocante. El humo que subía hacia las alturas provocaba que nos llorasen los ojos, y teníamos que hacer grandes esfuerzos para que que el sonido de nuestras toses no llegaran hasta arriba. Por fin, y despues de mucho trabajo, llegamos a la parte de abajo, el punto en el que más al descubierto nos podríamos encontrar. Junto al amasijo de hierros y cristales en forma de antorcha gigantesca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella masa de chapa, pintura, cristales y objetos desconocidos para mi, me sumieron en un letargo de asombro imposible de explicar. Al principio, cuando comencé a dar vuelas alrededor de aquello que estaba aun en llamas en el fondo del cráter, mi cabeza no era capaz de asumir qué era lo que se encontraba frente a mi, calentándome la cara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejé la mochila en el suelo para poder inspeccionar a conciencia el objeto caído. Tardé más de cinco minutos en adivinar qué era aquello, y no lo hice por mí mismo, sino gracias a un trozo de casi tres metros de chapa de color blanco que no estaba muy mal conservado después del destrozo que estaba organizando el fuego. En aquel pedazo de acero, habían tres pegatinas en forma de letras de color negro muy grandes. Esas letras eran ISS, que por sí solas no decían absolutamente nada. Hasta que mi atención se centró en el cuerpo de Ida, que no paraba de hacer aspavientos con sus brazos, indicándome que me acercara hasta su posición. Fue entonces cuando lo entendí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la International Space Station. En cristiano, la Estación Espacial Internacional. ISS, junto a la pegatina de color azul con las letras de color blanco y las estrellitas de fondo y una elipse con forma de estrella fugaz, rodeando todo el conjunto. Esa era la imagen que me estaba mostrando Ida, y que encencieron el chip de mi interior. La puta NASA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡La Estación Espacial Internacional, empotrada en algún lugar del sur de Madrid, y yo tocándola con mis propios dedos! Mi estado de éxtasis iba en aumento. Comencé a dar vueltas por la zona del siniestro como un niño que recibe su bicicleta en el día de reyes, en busca de algo que me indicara el por qué se había estrellado allí, o algo que me pudiese servir para un futuro. En mi ensimismamiento por encontrar algo de valor, perdí de vista a Ida, lo que me costó el golpe que recibí en la nuca y que me sumió en un letargo nada agradable para mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me desperté, estaba desnudo,maniatado y tirado en el suelo. Lo primero que me vino a la cabeza era la traición de Ida. No podía creerlo. La había dado de comer, la había ayudado a despertar de su depresión, la había ayudado a escapar de la soledad, y así me lo había pagado. Con la traición. Me había vendido a mis perseguidores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No veía nada, ya que la noche había caido por completo, y mi cuerpo temblaba de manera irrefrenable sin que nada pudiera hacer para franarlo. Tenía la visión llena de motitas oscuras y sólo distinguía un pequeño fuego a unos tres metros de distancia, aunque su calor no llegaba hasta mi posición. Por suerte mis oídos sí funcionaban bien, y pude escuchar la voz de dos hombres y una mujer que se encontraban enfrascados en una discusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debatían el qué hacer conmigo. Hablaban de matarme y cocinarme allí mismo, y por supuesto alimentarse de mis restos hasta que cayera el día. Con lo que sobrara de mi cuerpo ya mutilado, lo envolverían en mis propias ropas y lo meterían en las mochilas, para ir camino del pueblo más cercano, que era el que se encontraba a cuatro kilómetros del mío. Por lo tanto, estos no eran mis perseguidores, o al menos, no los compañeros de aquel al que enterré en mi jardín y al que le robé su flamante rifle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que pasaban los minutos, mi cuerpo temblaba más y más, y mi mente abotargada parecía que se iba recuperando del golpe. Mi nuca estaba dolorida hasta el extremo, y mi visión se iba pareciendo cada vez más a la que tenía antes de recibir el golpe. Por más que me esforzaba, no escuchaba la voz de Ida, y eso me ponía nervioso. Quería verla la cara para poder gritarla y mostrarla todo el odio que tenía dentro de mi. Pero no estaba allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vez en cuando alguno de ellos se acercaba al fuego, y yo, sin abrir mucho los ojos intentaba distinguir su cara, pero me era imposible, estos aun no se habían recobrado del todo. Seguían hablando del tuétano de mis huesos y del amargo de mis vísceras. Discutían sobre si era mejor comenzar a comerse mi espalda, o mejor por el estómago y las tripas, ya que si dejaban que pasasen unos días, se habrían podrido, ya que estaban muy lejos de cualquier fuente de agua que les proporcionara algo de limpieza para las bacterias de mis intestinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Discutían sobre la importancia de lavar bien toda mi carne, haciendo referencia a un tal Juan, primo de una de las mujeres, que había muerto por no haber lavado bien la carne de una niña pequeña por el ansia del hambre. Había fallecido bajo innumerables dolores de estómago y ahogado por los fluidos de su propia sangre emanando de su boca. Esa era la lástima, que no se atragantaran con alguno de los trozos de mi carne mientras se alimentaran de mi cuerpo. Tampoco lo vería para disfrutarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí lo dejo de nuevo, que tanto hablar de comida me está entrando hambre. Mas tarde volveré a hablar con vosotros. El camino hacia la ISS ha cambiado mis hábitos de sueño, y ahora, en vez de vivir de día, vivo de noche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos para todos Desde el otro lado. Y no os preocupéis por los caníbales, que como podéis ver, al final no se comieron nada de mí. Ups, lo siento, os he jodido el final de la historia....&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-3630817391207853195?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/3630817391207853195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/desde-el-otro-lado-entrada-xxxii.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3630817391207853195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3630817391207853195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/desde-el-otro-lado-entrada-xxxii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXXII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-4661130397421056137</id><published>2010-04-01T15:15:00.006+02:00</published><updated>2010-04-03T14:26:28.971+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>Descendientes de la penumbra. Final</title><content type='html'>La mano que atenazaba su cuello y estaba a punto de rompérselo, ya no era tal cosa, sino una enorme zarpa llena de pelo negro, acabada en cinco puntiagudas garras que se le clavaban en la nuca y la garganta.&lt;br /&gt;El cuerpo de de Roses había al menos duplicado su tamaño y estatura, y ahora medía casi dos metros de alto. Su cara era aterradora, mitad lobo, mitad hombre, si es que conservaba algo de hombre aquel cuerpo lleno de espeso pelo negro.&lt;br /&gt;Pero para Nicte, lo peor eran sus ojos. Unos ojos anaranjados que la miraban con la furia de la bestia que habitaba en el interior de aquel ser, y que reflejaban el instinto animal y asesino del cazador que tiene a su presa a su merced.&lt;br /&gt;La garra de aquel que respondía al nombre de Gabriel, ejerció mas presión al cuello de la chica, hasta que esta dejó de patalear, mas por el miedo que atenazaba su cuerpo, que por la muerteque sabía que le llegaría en unos instantes.&lt;br /&gt;La bestia abrió sus fauces, y en vez de una voz, un sonido gutural arremetió contra su cara. Un rugido, como el aullido de un lobo, pero con cierto toque de humanidad. En ese instante, en el interior de la cabeza de Nicte resonaron unas palabras:&lt;br /&gt;-Esta será la última vez que intentas unir el nombre de Serafín con el apeliido de mi familia. Ahora, muere.&lt;br /&gt;Con una brutal dentellada, las fauces de aquel demonio peludo, se cerraron sobre el cuello y el torso de la chica, salpicándolo todo de sangre carmesí. El cuerpo mutilado calló al suelo con un ruido sordo y húmedo, y el Licántropo escupió con una mueca de asco la cabeza contra el suelo de la calle Alcalá.&lt;br /&gt;Echando un último vistazo al espectáculo que él solo había organizado, Gabriel oyó a lo lejos las sirenas de la policía que llegaban desde la zona de la Plaza de Ventas. Mañana tendrían mucho trabajo los periódicos.&lt;br /&gt;El cadáver de Ovidio comenzó a humear, y de repente el de los otros tres matones y la chica, comenzaron a convertirse en cenizas, hasta que al cabo de unos segundos, tan solo quedaban los restos de un cenicero del tamaño de un cubo de basura, un cadáver de un joven latino tirado en la acera, y litros y litros de sangre manchando la acera y la calzada de la céntrica avenida madrileña.&lt;br /&gt;Para cuando la policía llegó al lugar de la llamada anónima, Gabriel ya estaba muy lejos de allí sentado en alguna azotea madrileña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos minutos después, desde lo alto de una suite de lujo, sentado en un sillón de cuero marrón, en un hotel frente a la fuente del Dios Poseidón en el Paseo del Prado, un hombre de avanzada edad, degustaba con desdén un ajado vaso de whisky mientras observaba por la ventana la orgía de luces rojas y azules que se entremezclaban en la calle con los ruidos de las sirenas de policía. Las arrugas del caballero, no mostraban la verdadera edad de este, ni las miles de batallas que sus huesos habían librado en el pasado.&lt;br /&gt;Apuró el último trago que no desaprovechó en degustar, y con ayuda de su bastón de bambú negro y empuñadura de jade verde en forma de luna, se incorporó de su asiento y se encaminó hacia su cama. Con un gesto de cansancio, arrojó un móvil de última generación contra la mesa de cristal de Viena, y desapareciendo en la penumbra de la suite, intenta olvidar los últimos años de su vida.&lt;br /&gt;La habitación, solo ve rota su desgarradora oscuridad por culpa de la iluminación de la pantalla de aquel móvil, que aun sigue encendido sobre la mesa que preside la suite presidencial del Hotel Palace.Un último mensaje, inunda con letras digitales el cristal de cuarzo del terminal:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Padre, estés donde estés, te encontraré y acabaré con tu vida. Palabra de de Roses.Te lo juro. Te encontraré y acabaré con tu vida, como tú acabaste con la de Elsa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-4661130397421056137?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/4661130397421056137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/descendientes-de-la-penumbra-final.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/4661130397421056137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/4661130397421056137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/descendientes-de-la-penumbra-final.html' title='Descendientes de la penumbra. Final'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-1724851874091863479</id><published>2010-04-01T15:15:00.004+02:00</published><updated>2010-04-03T09:01:09.932+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>Descendientes de la penumbra. Parte 4</title><content type='html'>El cuerpo del vampiro ya no aguantaría mas. Los espasmos musculares habían dado paso a las crisis respiratorias. El cerebro necesitaba una sangre que el corazón no podía bombear.&lt;br /&gt;Con la tranquilidad del que asesina tan a diario como se cambia de ropa, Gabriel cogió con su mano derecha el hombro izquierdo de Ovidio, sujetándole fuertemente, mientras con la otra, tiró de la espada hacia sí, no sin antes ahuecar la hoja en la madera, moviendo la empuñadura hacia los lados para facilitar a la punta su salida de la puerta. Apretó los músculos, y la madera se abrió, liberando la hoja de acero, y el esternón del vampiro, que ya sin fuerzas, cayó de rodillas al suelo, mientras con las manos en la acera, intentaba evitar topar con la cabeza contra el mismo.&lt;br /&gt;- ¡Jjj..jaj...ja..ja!- Ovidio comenzó a reir, mientras la tos se intercalaba entre sus carcajadas, que mas parecían las de un loco que las de un moribundo.- ¿De verdad amabas a mi hermana?- Un brote de tos, volvió a aflorar en su garganta.-Fué una elección desa...desafortunada...¿No crees?-Prosiguió a duras penas. Casi no podía articular palabra.-¡Menuda puntería!¡Jajajajajaja!¿Pero sabes una cosa?¡ Nosotros no la matamos.!¡ El asesino fu...eghhh!&lt;br /&gt;El llanto de un silbido sesgó el aire con un sonido demencial, mientras un ruido sordo, evidenciaba que el cuerpo de Ovidio por fin se había postrado en las baldosas de la acera. El cuerpo del vampiro, sobre un charco de sangre enorme, se encontraba separado de la cabeza, que apoyada sobre la oreja izquierda, sonreia con una mueca dantesca debido al corte provocado por la Katana de Gabriel, que le había seccionado por entre medias de la mandíbula, dejando la inferior junto con el cuerpo mutilado. Sus ojos, no mostraban ningún atisbo de sonrisa, sino de sorpresa. El golpe había sido certero, dejando en el aire la palabra que estaba a punto de salir de la boca del individuo. Solo que Gabriel, ya sabía la continuación de la misma.&lt;br /&gt;Cuando se disponía a limpiar la hoja de su espada, un grito a su espalda, le hizo girar el cuello.La chiquilla rubita, estaba parada allí, frente al espectáculo de sangre, semidesnuda, y con la camiseta ajustada a su cuerpo impregnada en una sangre roja y oxigenada. De su brazo derecho, sujeto por el cuello de su camiseta, colgaba uno de los muchachos que minutos antes disfrutaba con el improvisado juego de manso al que ella le había invitado. Su cuello estaba partido y un reguero de sangre brotaba de su garganta.&lt;br /&gt;-¡ Maldito seas!-Gritó ferozmente la muchacha, mostrando sus afilados colmillos a Gabriel-¡Ojalá te pudras y ardas en el Infierno!- La muchacha estaba desatada por la locura. El que ahora yacía en el suelo, con la cara seccionada desde la boca, debía ser algo así como su amigo especial, por llamarlo e alguna manera.&lt;br /&gt;-Yo tambien te quiero Blanquita- Contestó Gabriel con una burla en sus palabras.&lt;br /&gt;-¡Yo te maldigo cazavampiros! Te maldigo a tí y a toda la sarta de asesinos de tu gremio- La chica chillaba como una loca, mientras intentaba contener el llanto, pero los sentimientos son traicioneros, y una lágrima de sangre ya mojaba una de sus mejillas de camino a la comisura de sus labios.-¡Te deseo todo el mal que has traido a mi estirpe, a tí y a aquella que te tuvo en sus entrañas!&lt;br /&gt;Gabriel, sin hacer mucho caso a la provocación de la vampira, terminó de envainar su katana, y con un elegante movimiento comenzó a caminar hacia la estación de metro, dando la espalda a la chiquilla, y cogiendo en el camino su preciada levita.&lt;br /&gt;La chica soltó a su presa, muerta desde hacía un buen rato, y dio un par de pasos al frente, molesta por la actitud de aquel asesino de vampiros, ignorándola como si fuese una sucia rata.&lt;br /&gt;-¿Me oyes cazavampiros?¡Os maldigo una y mil veces, a ti y a tu padre! ¿Como era...? Ah si...los de Roses. Pues con la sangre que contiene mi cuerpo, bendecida con el Don Oscuro, para los hijos de la Noche, y que me fue dada por la familia Paganum- La chica sacó una daga idéntica a las de los cuatro agresores que se encontraban desparramados en la acera, y comenzó a marcarse en el antebrazo, donde tenía tatuado un corazón de color negro, símbolo de que de verdad perenecía a la familia Paganum. Empezó a rodear con la punta de su daga el tatuaje, mientras unas palabras en latín salían de sus labios lo suficientemente bajo, que a Gabriel no le llegaron a sus oidos.-Yo, Nicte Paganum, maldigo hasta el fin de sus días, a Gabriel de Roses, hijo de...&lt;br /&gt;La frase se cortó en seco, igual que hacía unos instantes. La chica no llegó a ser consciente de lo que había ocurrido. En un tiempo imposible de contar con medios humanos, el hombre frente a ella había recorrido los casi ocho metro que les separaaaban y había sido capaz de alcanzarla sujetándola por el cuello, levantándola a casi medio metro del suelo.&lt;br /&gt;Pataleando y casi sin respiración, la joven miró a su atacante y entonces lo comprendió todo. Comprendió por qué aquel joven de dulces movimientos y aspecto inofensivo, había sido capaz de sesgar la vida de tantos de los suyos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-1724851874091863479?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/1724851874091863479/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/descendientes-de-la-penumbra-parte-4.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/1724851874091863479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/1724851874091863479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/descendientes-de-la-penumbra-parte-4.html' title='Descendientes de la penumbra. Parte 4'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-5824294241022685902</id><published>2010-04-01T15:14:00.002+02:00</published><updated>2010-04-02T11:33:26.001+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>Descendientes de la penumbra. Parte 3</title><content type='html'>Pero todo estaba ya escrito, y aquel que se acababa de despojar de la prenda de cuero, ya había ganado la partida a sus agresores desde el mismo momento en el que se vió rodeado. De nuevo, rápido como el viento y mientras el cuerpo de su agresor volaba hacia él con decidida intención, el sonido del metal al frotar sobre el metal, cambió la cara del agresor en el aire, y no pudo evitar lo que ocurrió a continuación. Con un zumbido indescriptible, un charco de sangre embadurnó a Gabriel, y frente a sus pies, caia el cuerpo sin vida de su tercera víctima, que , en el aire, le fue imposible cambiar el rumbo, y ahora se encontraba en el suelo, tendido boca arrib, con un tajo en el pecho y la cabeza separada de su cuello. Ya sólo quedaba uno de ellos, porque el segundo había sido atravesado desde la sien derecha por la daga del decapitado, al no poder evitar el nuevo movimiento milimetrado del cuerpo de Gabriel.&lt;br /&gt;El cuerto en discordia, ya a la desesperada al haber sido esquivado por dos veces, se abalanzó sobre Gabriel, pero sin entender el por qué, su pecho se lo impidió al chocar sobre algo duro. Intentó avanzar pero no podía. Miró hacia abajo, y vió como un charco de sangre mojaba sus piernas, originado por la enorme incisión localizada en su torso. Su tórax estaba atravesado por la Katana negra de Gabriel, que a su vez, estaba clavada en la puerta de madera de un bas de la acera. Cómo había hecho todo aquello sin que él lo viese, nunca lo entendería, pero allí estaba empalado, frente a alguien que se movía rápido como un demonio, y perdiendo toda la sangre que llenaba su preciado cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No te parece curioso su nombre?- Comenzó a hablar Gabriel con una sonrisa, mientras su cuerpo se acercaba al desgraciado alli empalado, y limpiándose con un pañuelo blanco las manchas de sangre de su cara.&lt;br /&gt;-¡Vete al Infierno!-Gritó el empalado, mientras con su mano derecha sujetaba firmemete la daga de blanca empuñadura-¿Qué nombre?&lt;br /&gt;Chillaba como un chiquillo asustado, mientras su boca y su blanca dentadura se iba tornando poco a poco color carmesí.&lt;br /&gt;-Se llama La Sentencia-contestó Gabriel, mientras le cogía del cuello- El Bar de copas en el que estás clavado, se llama La Sentencia. Irónico verdad. Que gracioso es el léxico castellano. Vas a morir a las puertas de La Sentencia, que por supuesto, yo mismo te expenderé.&lt;br /&gt;Con la sangre fría de la experiencia acumulada, y sin soltar su cuello, con la otra mano cogió la daga de el antes agresor, pero este se resistió, forcejeando con él. Soltó su cuello, y le asestó un brutal cabezazo que obligó al dolorido contrincante a ahogar un grito y echar la cabeza hacia atrás. Gabriel, con las dos manos libres ahora, sujetó la mano derecha que se aferraba al puñal y se la pegó al hombro izquierdo. Le quitó con la otra mano el arma, y con una tranquilidad de cirujano, atravesó con la misma, la mano y el hombro del apaleado, muy despacio, cercirándose del dolor de este.&lt;br /&gt;-¡Hijo de puta, desgraciado!- Chillaba este de dolor-¡Soy Ovidio, Hijo de Julio Paganum!¡No sabes lo que estás haciendo! Verás cuando en cuestión de minutos aparezca aquí con sus hombres, lamentarás haber nacido!&lt;br /&gt;El dolor de la espada en su pecho, no era nada comparado con el dolor de su mano, que le subía por la espalda, atenazándole la mismísima médula espinal.&lt;br /&gt;Gabriel rió, de una manera maliciosa, mientras miraba al autoproclamado Ovidio. Apoyó su mano sobre el hombro aun sano de este y comenzó a reir a caracajada limpia. Tres golpes secos, originados por los puños de Gabriel, impactaron contra la cara del sangrante, parando en seco los gritos de su víctima.&lt;br /&gt;-¿Tu padre? ¿El viejo Julio?...je...jejeje-Comenzó a reir de nuevo Gabriel- ¿El mismo Julio Paganum que vive en Conde Orgaz, en esa mansión lujosa digna de jugadores de fútbol?¿La misma que a la entrada tiene tres matones de trajes negros, y otros tres dand vueltas por la casa ataviados con la misma ropa que los de fuera y con sendas ametralladoras colgando de sus hombros? Mmmm...me parece que no van a poder venir a socorrerte. Al no ser que hayan encontrado la manera de volver del Averno. Más que nada, porque la solución de ácido que les he aplicado a sus cuerpos, no es que sea muy alentadora para lo que propones...¿Sabes?- Seguía deleitandose Gabriel- Creo que debe ser horrible saber que te estás muriendo, y que no puedes hacer nada por evitarlo. Más o menos como te pasa a tí...&lt;br /&gt;La cara de Ovidio, a medida que iba escuchando las palabras de su interlocutor, se fue tornando de un pálido extremo, casi cerúleo.&lt;br /&gt;-Nnn...no puede ser...me... me estás engañando. En la mansión al menos habían diez hombres, y eso si contar con mi padre...no te creo...es... es imposible que hayas acabado con ellos tú solo. -La cara de Ovidio cada vez mostraba mas rabia, mas odio, y se reflejaba en el grosor de las venas de su sien derecha, y en el color que estaban tomando sus ojos, inyectándose en sangre mientras miraba al objetivo de sus blasfemias- Es imposible que hayas acabado con ellos tú solo- Terminó Ovidio, mientras su tono y su voz, bajaban al menos dos octavas de volumen.&lt;br /&gt;Gabriel levantó la vista, y miró a los ojos de Ovidio fijamente.&lt;br /&gt;-¿Sabes? Es irónico. E insultante a la vez, si me lo permites.- Indicó Gabriel- Después de tanto tiempopresumiendo de la inmortalidad de vuestro apellido, mañana, a estas horas, el único miembro de vuestra familia que permanecerá inmortal hasta el día del Juicio Final, será Elsa, tu hermana. Una paradoja, si no ignoramos el hecho de que ella, era la única no vampira de la familia. ¿Y sabes por qué? Porque mientras ella descansa desde hace veinte años bajo tierra y con una losa cincelada con la fecha de su muerte, vosotros seréis extinguidos de la Historia por mis manos. Ella será inmortal en el tiempo, porque su nombre seguirá allí, esculpido en la piedra de su losa durante eones, y vosotros y todo lo que os concierne a tí y a tu apellido, desapareceréis como si nunca hubieseis existido.&lt;br /&gt;- No puede ser...-Interrumpió Ovidio a aquel hombre corpulento que se encontraba a escasos centímetros de su rostro- Eres...eres Gabriel. Gabriel de Roses...Pero...entonces...¿esa es la razón por la que has aniquiado nuestra Estirpe?&lt;br /&gt;El cuerpo del vampiro comenzó a sufrir convulsiones mientras la herida del pecho sangraba cada vez mas abundantemente.&lt;br /&gt;-Vaya. Veo que me conoces, señor-importante-de-la-familia-Paganum.Pues si es así, no hace falta que sigamos mas tiempo con esto. Ya sabes cual es la razón de tu muerte. Expía tus pecados porque este es el último aliento de vida que te regala Gabriel de Roses- Giró sobre sí mismo y comenzó a andar hacia uno de los cadáveres que estaban en el suelo.&lt;br /&gt;Además-Prosiguió Gabriel- Debe de estar a punto de llegar la policía. Seguramente tu amiga la rubita ya ha bedido alertarlos...&lt;br /&gt;Ovidio comezó a agitarse, en un vago intento de deshacerse de la katana que habitaba en su pecho, pero le era imposible. Estaba encayada desde la empuñadura. El hombre que estaba frente a él, era mas fuerte de lo que pensaba, y le había incrustado el arma, hasta el mango.&lt;br /&gt;-¿Por qué lo haces?¿Por qué nos eliminas? -Decía el empalado casi llorando, a la desesperada, y olvidando por completo el ego que carazterizaba a los de su estirpe.&lt;br /&gt;-Lo hago porque me dais asco, tú y los de tu especie. Todos y cada uno de los que son como tú. Vosotros sois los causantes de la muerte de tu hermana, por ello acabaré hasta con el último de los tuyos si es necesario, para vengar su muerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-5824294241022685902?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/5824294241022685902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/descendientes-de-la-penumbra-parte-3.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5824294241022685902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5824294241022685902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/descendientes-de-la-penumbra-parte-3.html' title='Descendientes de la penumbra. Parte 3'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-344810122706099291</id><published>2010-04-01T15:12:00.002+02:00</published><updated>2010-04-02T09:13:02.675+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>Descendientes de la penumbra. Parte 2</title><content type='html'>A parte del apestoso olor que exhudaban aquellos chicos, había algo que no cuadraba en aquel escenario. Mientras que los dos chicos olían fuertemente a sudor y tabaco, dos de las chicas desprendían un fuerte aroma como al formol, a clínica. Posíblemente, se trataba de que no solo alcohol era lo que habían estado tomando antes de salir del garito en el que se habían conocido, sino que tambien habían compartido alguna droga.&lt;br /&gt;Cuando el contacto era ya irremediable, y les separaba tan solo un metro de aquel personaje disfrazado de cantante de heavy, Gabriel abrió los ojos,y buscó con su mirada el detalle que había acelerado su pulso. En respuesta a ello, encontró el dorado cabello de una de las tres jóvenes, la única que no olía ni a alcohol ni a droga. Su cara era tan feliz como la de los otros cuatro jóvenes. Sus manos tenían los mismos objetivos que los de las otras chicas, y de vez en cuando encontraba la recompensa de del miembro duro y varonil de alguno de los chicos a los que acompañaba.&lt;br /&gt;Ella era española, rubia casi platino, y su tez era tan blanca como la leche. Sus cejas perfectamente perfiladas y sus pecas estratégicamente colocadas bajo sus enormes ojos azules, hacían que su rostro fuera mas lindo de lo que cualqier hombre podría soportar.&lt;br /&gt;Cuando por fin se cruzaron, el grupo de chiquillos dejó de jugar al juego de las manos, y pasaron frente a Gabriel, mientras disimulaban su extrema excitación. En el último instante de su cruce, la chica rubia miró a Gabriel y le sonrió, mostrando unos perfectos dientes blancos nacarados, bajo los carnosos labios que coronaban su dulce mandíbula. &lt;br /&gt;Un escalofrío recorrió la espalda de Gabriel, mientras su mente viajaba veinte años atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba en el Parque del Retiro, tumbado en el césped admirando la belleza de las rosas que le rodeaban. El aroma de las flores le embriagaba, y le recordaba a su infancia en la mansión de la familia, cuando por las mañanas acompañaba a su madre a podar los rosales.A su lado, y tumbada como él, se encontraba Elsa, una diosa rubia de ojos azules, con a que alía desde hacía escasos tres meses. Era poco tiempo, pero la amaba. Desde el principio lo supo. Nunca encontraría una mujer como Elsa. Bonita, inteligente, cariñosa, atenta...y lo que era mejor, enamorada de Gabriel.&lt;br /&gt;De repente, mientras todos sus sentidos se esforzaban por captar en su plenitud el dulce aroma de las rosas,la blanca luna se tornó roja.&lt;br /&gt;Roja, de la sangre de una víctima inocente. Todo ocurrió en un suspiro. A Gabriel tan solo le dio tiempo a escuchar el débil silbido del metal cortando el ambiente, y el chocar de dicho acero contra el cuello de su amada.&lt;br /&gt;Todo fue en un abrir y cerrar de ojos. Intentó levantarse de un salto, con la cara salpicada de la sangre de Elsa, cuando un golpe sordo contra su frente, volvió a tumbarle boca arriba, saludando a las estrellas que tantas veces había admirado junto a su doncella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, veinte años después, no sabía quien era el brazo ejecutor del asesinato de su amada, pero si sabía a ciencia cierta quien habia ordenado su muerte. Aun sonaban en su mente las palabras de aquel desalmado sin rostro, que sin mediar palabra, había sesgado la vida de dos amantes y caminaba despreocupado sobre la grava del camino junto al céped, dirigiendose fuera del Retiro.&lt;br /&gt;-Debías haberlo sabido. Serafín te lo advirtió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con lágrimas en los ojos, Gabriel seguía su camino hacia Las Ventas, ensimismado en sus propios recuerdos y masticando con desánimo el plástico del cigarrillo que adornaba su boca. No había llegado aun a la boca de metro de El Carmen, cuando se percató de lo que sucedía.&lt;br /&gt;En el breve espacio de tiempo en el que alguien respira y expulsa el aire por la boca, cuatro personas habían rodeado a Gabriel en la soledad de la avenida. En apariencia, todos eran mas fuertes que él, y además, como hacía unos instantes, ninguno aolía absolutamente a nada. Ningún aroma se desprendía de sus ropajes, demasiado ligeros para la estación en la que se encontraban. Todos, mas corpulentos que él, portaban en alguna de sus manos una daga idéntica, aguda y afilada, y con una empuñadura de color blanco, en la que se veía un corazón de color negro que servía de decoración e identificaba a los agresores como miembros de un mismo grupo o clan.&lt;br /&gt;El mas grande de ellos, un tipo de apariencia asiática, dio la señal de comienzo del ataque. En un abrir y cerrar de ojos, los cuatro sujetos se abalanzaban con pasión hacia el cuerpo de Gabriel. El asiático, era el que encabezaba el ataque, y se acercaba a Gabriel por detrás practicamente a la vez que el que se encontraba a su derecha. Los otros dos, aunque tambien habían comenzado el suyo, habían tardado un poco mas en reaccionar por lo que Gabriel ya había medido la distancia respecto a los cuatro.&lt;br /&gt;Aquel tipo oriental, atacó descaradamente con el puñal por delante de su cara y el brazo estirado hacia el cuello de Gabriel, mientras que el otro de la derecha, sin un objetivo fijo, se le intentó echar encima. &lt;br /&gt;Con un movimiento salido de cualquier película de artes marciales, giró su pie derecho unos centímetros y con las piernas flexionadas unos milímetros, atrapó la mano que sujetaba el cuchillo del gorila de su espalda. Suavemente, mientras la daga silbaba junto a su oreja izquierda, y sujetando fuertemente el brazo de su contrincante, aprovechó la propia inercia de éste y giró sobre sí mismo arrastrando al gorila con él. El puñal de su mano fue a parar al ojo derecho del agresor que iba buscando su espalda, propiciando así un ruido como de succión al sentir como la cavidad ocular explotaba al contactar con la punta del arma. &lt;br /&gt;El movimiento de Gabriel, perfecto y milimetrado, había dejado KO a uno de los agresores, y su postura, primorosa desde todos los ángulos, le estaba dando la ventaja que buscaba, ya que al girar sobre sí mismo, había conseguido esquivar el segundo cuchillo, que ahora se encontraba situado junto a su cuello y su hombro, y la mano que le quedaba libre, agarraba con fuerxa la muñeca del sorprendido tipejo que había comenzado su ataque por la espalda. Si soltarle la muñeca, volvió a girar sobre sí mismo, y su levita comenzó a volar por los aires, en un efecto fantasmagórico, como si fuese afrcida a la Madre Noche.&lt;br /&gt;Los otros dos, lejos de sorprenderse por la rápida actuación de aquel al que querían matar, ya habían iniciado su estrategia, antes incluso de que Gabriel hubiera siquiera inmovilizado a los dos primeros. Por ello, uno ya estaba en el aire con la daga frente a su cuerpo, y apuntando con el brazo extendido hacia su solitaria víctima.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-344810122706099291?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/344810122706099291/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/descendientes-de-la-penumbra-parte-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/344810122706099291'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/344810122706099291'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/descendientes-de-la-penumbra-parte-2.html' title='Descendientes de la penumbra. Parte 2'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-5935818673652577524</id><published>2010-04-01T15:10:00.000+02:00</published><updated>2010-04-01T15:11:09.994+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>Descendientes de la Penumbra. Parte 1</title><content type='html'>Gabriel de Roses caminaba lento pero seguro por las calles de Madrid. Su aspecto, lejos de ser discreto, no pasaba desapercibido para nadie, a pesar de los esfuerzos de este por remediarlo. Mientras caminaba en línea recta por la calle de Alcalá, el viento mecía primorosamente la parte inferior de la levita de cuero negro, larga hasta los tobillos, y marcada en la espalda con una enorme cruz de Santiago, emblema e insignia de su familia tras casi veinticinco generaciones.&lt;br /&gt;A través de sus gafas de sol, negras como la misma oscuridad, podía ver perfectamente como la luna resplandecía fulgurante y presidía el cielo nocturno de la sucia capital española.&lt;br /&gt;Eran ya las tres de la madrugada, y desde el cruce con Arturo Soria, comúnmente conocido por los madrileños por La cruz de los Caidos, hasta donde se encontraba ahora él, la plaza de Quintana, aun no se había cruzado con nadie, síntoma inequívoco de la decadencia a la que se encontraba advocada la ciudad.&lt;br /&gt;Decenas de neones se reflejaban en el cristal de sus gafas polarizadas, mientras su melena rubia, recogida con una goma de color negro, refulgía destellos de colores por culpa de las luces de los solitarios vehículos que subían por la estrecha avenida.&lt;br /&gt;Odiaba el turno de noche, aunque a decir verdad, nunca había trabajado en otro. Su trabajo era como el de los basureros o los barrenderos, sufrido, necesario, de vital importancia, pero a su vez, poco agradecido.&lt;br /&gt;Llevaba ya casi tres años en él, y la verdad era que cada vez le gustaba mas el oficio. Muy pocas personas en el mundo se ganaban la vida como él, y para ser honesto, él era el mejor en el viejo continente desempeñándolo. Era el mejor de todo el Gremio Unido Europeo.&lt;br /&gt;Caminaba decidido, mientras una mano jugueteaba en el bolsillo con unas monedas de bronce, otra acariciaba con desdén la boquilla de plástico de un cigarrillo de pega. Lo estaba intentando dejar, pero le estaba costando Dios y ayuda. Había probado ya todo, parches, chicles, acupuntura, hipnotismo, regresiones...pero había sido imposible. Había tirado por la calle de en medio, y había utilizado el método mas sencillo:&lt;br /&gt;dejar de comprar.&lt;br /&gt;Levantó la vista, y sus ojos verdes situados tras las gafas Ray-ban, localizaron a escasos ciento diez metros, a un grupo de jóvenes acercándose a paso lento por la misma acera por la que circulaba él, en sentido contrario.&lt;br /&gt;Eran cinco, tres chicas y dos chicos. Ninguno de ellos pasaba la veintena, aunque sus manos jugasen a lo contrario. Desde la distancia de noventa metros que ahora mismo les separaban, Gabriel podía discernir como los chicos, de origen sudaméricano, manoseaban a las chicas por encima de la escasa ropa que llevaban, mientras ellas les seguían el juego riéndose a caracajadas.&lt;br /&gt;A escasos cincuenta metros, su agudo olfato, percibió el dulce aroma del alcohol. Si pudiese apostarse consigo mismo treinta euros, juraría que era vodka, lo que los muchachos portaban en una de sus manos libres de carne femenina.&lt;br /&gt;En el trabajo de Gabriel, habían tres cosas indispensables: Manejar con soltura las distancias, percibir los aromas de todo lo que te rodea y lo mas importante, templar los nervios como el acero japonés. Por suerte para él, iba sobrado de las tres cosas.&lt;br /&gt;Sin inmutarse, aun sabiendo que le separaban tan solo treinta metros del grupo de amigos, se paró en seco, cerró los ojos, y con ayuda de su pierna derecha flexionada y su espalda, apoyó su cuerpo sobre la superficie acristalada de un escaparate de ropa juvenil situado en la misma acera.&lt;br /&gt;Doce metros tan solo, era lo que quedaba para que aquella orgía de feromonas se cruzara con Gabriel, mientras é seguía allí esperando, fingiendo no tener nada mejor que hacer. Fue entonces cuando algo le llamó la atención, provocando que su corazón latiera mas deprisa, siete u ocho pulsaciones por encima de lo habitual.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-5935818673652577524?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/5935818673652577524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/descendientes-de-la-penumbra-parte-1.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5935818673652577524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5935818673652577524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/04/descendientes-de-la-penumbra-parte-1.html' title='Descendientes de la Penumbra. Parte 1'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-4642615243070619529</id><published>2010-03-24T22:36:00.001+01:00</published><updated>2010-03-24T22:36:44.619+01:00</updated><title type='text'>Una disculpa y una petición</title><content type='html'>Siento no poder entrar con mas asiduidad al Blog, pero es que de momento mi vida está un poco ajetreada. Me encantaría entrar con mas frecuencia, pero mi tiempo no me lo permite ya que el poco del que disfruto,necesito pasarlo con los míos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría seguir escribiendo entradas, mas breves, pero entonces no podría mantener la calidad que creo que de momento goza el Blog. Quiero que el tiempo que le preste a la escritura, sea de verdad y no regalado, para no bajar el nivel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello pido un poco de paciencia, hasta que me pueda organizar un poco mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, me gustaría pediros un favor, y es que me dijérais como véis la historia, que me comentárais algo para demostrarme a mi mismo que no escribo en vano, y que lo que fluye de mi cabeza, gusta como al principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo. Ya sabéis desde dónde...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-4642615243070619529?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/4642615243070619529/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/03/una-disculpa-y-una-peticion.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/4642615243070619529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/4642615243070619529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/03/una-disculpa-y-una-peticion.html' title='Una disculpa y una petición'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-7036137360082637928</id><published>2010-03-17T21:11:00.001+01:00</published><updated>2010-03-17T21:11:53.702+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXXI</title><content type='html'>Otro día mas sin nada que contar, solo que parece que el temporal de frío no tiene intención de amainar, y que todos los días tengo que subir al tejado a quitar la nieve acumulada encima de mis paneles solares. No recogen mucha energía, pero me están dando un trabajo atroz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de terminar de desayunar. Unos copos de avena mezclados con leche en polvo. No podéis haceros una idea de lo que han cambiado mis hábitos alimenticios desde que empezó esta vida de pesadilla. De no gustarme las verduras ni la mayoría de las cosas que crecían en el campo, a pasarme prácticamente todo el día cuidando las plantaciones que tengo de ellas, y por supuesto, alimentándome de ellas. Son mi sustento junto con las latas de conserva que tengo almacenadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os podríais asustar si viérais mi despensa de comida. No me gusta alardear, pero es cierto que si cualquiera descubriera dónde estoy escondido, mataría por tener acceso a la quinceava parte de lo que tengo aquí guardado. Mi fanatismo por las lecturas de novelas sobre mundos apocalípticos, me empujaron a lanzarme al supermercado y saquear todas las conservas que encontraba. Primero fui a por las carnes, que eran las que me gustaban, pero al final dejé de hacerle ascos a las verduras y hortalizas, y comencé a reunirlas de manera indiscriminada. No sé cuantas latas tendré, pero sin llegar a exagerar, os aseguro que si tuviera acceso infinito a agua potable desde aquí, podría vivir sin alimentarme nada más que de latas de conserva durante mas de dos años. Dos de los pisos del bloque en el que vivo, están abarrotados de ellas. Y aun sigo encontrándolas y guardándolas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, ya que no tengo nada importante que reseñar de estos dos últimos días que llevo aquí encerrado, seguiré contandoos lo que sucedió allí fuera, cerca del impacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partimos de noche, como los otros dos días anteriores. Como ya os he dicho, el miedo a ser descubierto de día, y la poca confianza que tenía en aquella muchacha rubia embutida en un traje de neopreno y con un machete abrazado a uno de sus muslos, me obligaba a caminar sólo de noche y a aminorar mi marcha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardamos una noche entera en llegar a la zona cercana al cráter. Era enorme. El agujero debía tener alrededor de mil quinientos metros de diámetro, y la profundidad, la verdad es que no sabría decirlo, pero unos doscientos o doscientos cincuenta metros. Era alucinante. Alrededor de la zona, todo estaba chamuscado y un olor acre subía hacia nosotros, que tuvimos que taparnos la boca y la nariz con un trapo improvisado, ya que era imposible respirar sin que nos dieran náuseas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el centro del agujero, una masa carbonizada, aun seguía expulsando algunas llamas y humo a la atmósfera, pero la mayor parte del incendio había sido sofocado por la lluvia que caía en los dos últimos días. Desde nuestra posición, no se veía lo que había caido, pero una vez llegado hasta allí, podíamos afirmar que aquello no era un meteorito. Lo que estaba allí tirado, fuera lo que fuera, había sido construido por unas manos. No sabíamos si humanas o no, pero lo que estaba claro es que aquello, desde nuestra posición y con nuestros ojos, no parecía natural, sino artificial. La respuesta a por qué creíamos eso, no os la puedo dar, ya que no la sé, pero supongo que sería por los numerosos trozos de aquella cosa que habían por todos lados. Pedazos metálicos de color blanco ennegrecido por culpa de la explosión del impacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran casi las siete de la mañana cuando llegamos al borde de aquel abismo, por lo que decidí buscar un sitio donde pasar el día, hasta que volviera a anochecer. El sol estaba a punto de salir, y nuestras figuras, en aquel erial de devastación, podrían ser reconocidas desde muy lejos, recortadas en el horizonte con el anaranjado fondo tras de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante las horas que caminaba con aquella mujer, tengo que reconocer que no hablaba mucho con ella. Intentaba entablar conversaciones conmigo, sin mucho éxito claro, pero es que yo no sabía como responderla con sinceridad, sin poner en peligro mi ubicación en la ciudad. Mi casa era objeto de deseo de varias personas, entre ellas los asaltantes del supermercado de al lado de mi escondite, y seguramente querrían darme caza para vengarse de su amigo desaparecido. Lo que desconocen es que yo sé donde se encuentra muerto y enterrado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, al ver que yo no la contaba muchas cosas, simplemente se pasaba las horas callada, caminando delante mía y resoplando cada pocos metros, debido al cansancio que acumulaba. Me contaba cómo había sido su vida antes de la guerra. Trabajaba con ancianos en una residencia en Leganés. Era asistente sanitaria, y llevaba ya varios años trabajando allí. Vivía sola en un pequeño piso gracias a que su último novio decidió cortar la relación de manera unilateral sin ningún motivo aparente. Quedaron como amigos, se llevaban muy bien, pero evidentemente, nada era como antes. Acabaron por alejarse por completo el uno del otro hasta que ella comenzó a vivir sola en el piso al que él renunció. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin se había adecuado a la vida en soledad en aquel pisito de soltera, estalló la no-guerra. Los bombardeos derrumbaron la mayoría de los edificios de la zona donde vivía, y el caos se apoderó de la situación. Logró sobrevivir gracias a que cerca de donde estaba su casa, había un supermercado que se había librado de los ataques. Por la noche reunía todo lo que podía, y se lo llevaba a su escondite, que no era otro que el piso donde había estado viviendo los últimos meses. Saqueba los bloques de pisos que aun se encontraban en pie, llevándose todo lo que encontraba al mismo lugar. Así estuvo durante dos años, hasta que decidió abandonar la zona en la que se escondía por motivos que no me quiso contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aquello que no me quiso contar, lo adiviné yo solo por motivos inesperados, y que el azar quiso que aparecieran frente a mi mente. Aquella chica, siempre escondía una de sus manos, y a mi me intrigaba mucho la razón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche, al borde del cráter, habíamos encontrado una zona en la que en época de paz, debió de haberse comenzado una gran obra de urbanismo en medio de la nada. El sur de Madrid, siempre abierto al campo, estaba en los años ochenta rodeado de tierras de cultivo y huertas. Pero en los años noventa, con motivo del boom inmobiliario, muchos constructores se embarcaron en la construcción de miles de viviendas en zonas completamente despobladas, por las que ni siquiera pasaba una carretera de tierra. En cuestión de diez años, todos los pueblos de aquel territorio, habían aumentado su terreno y su población casi el doble, arrebatándoselo al entorno natural. Pero entonces llegó la crisis del 2009, y la mayoría de las obras urbanísticas se vieron obligadas a ser paralizadas. Esta era una de ellas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos metimos dentro de unos tubos de hormigón que habían apilados en medio de aquella explanada y que habían sobrevivido a la explosión del impacto. Tapamos los dos extremos con piedras y maderas para eliminar la posible visión de nuestro fuego en la lejanía, y comencé a cocinar unas latas de albóndigas con tomate que llevaba en el macuto. Fue entonces cuando sucedió. Ella alargó la mano izquierda para mover las ascuas de la hoguera que habíamos encendido, y pude observar por primera vez sus dos manos. Aferraba el palo de madera con el que movía las brasas con tan solo tres dedos. Los otros dos habían desaparecido desde la palma, el índice y el meñique. Fue entonces cuando caí en la cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pregunté qué le había pasado en esa mano, y ella la retiró de inmediato, escondiéndola dentro de su traje de neopreno. Me miró a la cara, pero no me dijo nada, simplemente me miraba fijamente. ¿Ida? Le pregunté en voz baja. El súbito cambio en su expresión contestó a mi pregunta. Yo conocía a aquella mujer. No personalmente, pero la conocía. Hacía mucho tiempo que había hablado con ella, pero nunca la había visto. Tan solo conocía su voz, pero ésta había desaparecido de mi memoria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ida era aquella muchcha indefensa que se había quedado sola en una ciudad llamada Getafe, y por culpa de unos asquerosos energúmenos que la habían violado y ultrajado, había abandonado su lugar de descanso habitual, y lo había cambiado por un ambulatorio saqueado y derruido. Era la chica que hacía unos meses se había puesto en contacto conmigo para informarme de que tenía miedo de haberse quedado embarazada de alguno de aquellos indeseables, y que en la noche que había pasado en aquel ambulatorio derrumbado y poblado de todo tipo de alimañas, mientras dormía, una de sus manos había sido devorada por las ratas. Era la misma chica que lloraba desconsolada por miedo a traer una nueva vida a este mundo, y que me pedía un poco de ayuda en forma de palabras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora la tenía allí frente a mi, mirándome con cara asustada, y con su mano derecha aferrada a su machete y apuntándome a mi con él, temblando de miedo ante la sorpresa de que un deconocido hubiera adivinado su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le expliqué quien era yo, cómo la conocía. Y se echó a llorar. No puedo negar que aquella situación me revolvió el estómago y me quitó el hambre por completo. La casualidad, por primera vez, la había favorecido, y ella lo había asimilado. Soltó el cuchillo y se abalanzó a mis brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí se quedó dormida, con sus brazos agarrados detrás de mi cuello y con sus ojos húmedos de lágrimas. El cansancio la dejó abatida sobre mi, y yo, por miedo a despertarla, me quedé tambien dormido, apoyado sobre la pared redonda de hormigón. Desperté un par de veces, en las que me dediqué a alimentar el fuego con unas pocas maderas secas que habíamos acumulado en el momento de la acampada. Después de eso, el sol comenzó a caer e Ida despertó sonriente, llena de vida ante la nueva perspectiva que se le había presentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay nada más que añadir a aquel día, aparte de decir que me alegré mucho al ver que su tripa estaba lisa como la baldosa de mármol de una cocina y que, evidentemente, no se había quedado embarazada finalmente. Nos comimos las albóndigas recalentadas en silencio, y levantamos el campamento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto la luna salió por entre las nubes, nos encaminamos a descender por el oscuro cráter con la perspectiva de encontrar algo valioso en el centro de aquel agujero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre, os dejo con la miel en los labios, pero tengo que irme a comer. Más tarde os seguiré contando mi apasionante aventura y el encuentro con aquello que vino del espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, cuidaros, y ya sabéis, siempre estaré aquí emitiendo, Desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-7036137360082637928?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/7036137360082637928/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/03/desde-el-otro-lado-entrada-xxxi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/7036137360082637928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/7036137360082637928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/03/desde-el-otro-lado-entrada-xxxi.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXXI'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-794346866847489374</id><published>2010-03-05T20:00:00.000+01:00</published><updated>2010-03-05T20:01:21.209+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXX</title><content type='html'>Hola de nuevo! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras dormir doce horas de tirón, me he levantado con unas ganas enormes de hablar. Me siento como un cuentacuentos jubilado, que se pasa el día esperando a que lleguen sus nietos, para poder contarles las batallitas de cuando era joven. La lástima es que yo no puedo ver las caras de estupefacción de esos chiquillos, asombrados por las proezas de juventud de su abuelo, preguntándose si de verdad, aquel hombre atestado de arrugas, con voz grave y temblores en las manos, alguna vez fue realmente un hombre joven como su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como os conté anoche, me senté con aquella chica, y compartimos un poco de mi comida. Una vez allí apoyados sobre la pared de piedras de aquella casa derrumbada, me contó que hacía siete meses que se encontraba sola sobreviviendo como podía. Había salido hacía varios días desde donde vivía, en busca de un sitio algo mas seguro, ya que la ciudad de la que ella venía se había vuelto completamente insegura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía que la localidad había sido tomada por las bandas. Además, era centro de reunión de muchas jaurías de perros, y las ratas se habían convertido en una inmensa plaga. Tras un rato escuchando su historia, me percaté de que uno de sus brazos siempre estaba escondido bajo la capa de neopreno, entre su piel y la tela impermeable. Le pregunté que si estaba herida, y ella me dijo que no, que no era nada, por lo decidí no atosigarla y la propuse avanzar en nuestro camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos íbamos en busca de lo mismo, solo que ella, no lo hacía por curiosidad como yo. Ella esperaba encontrar algo allí. La pregunté que el qué. Y ella me contestó con una sola palabra: Esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez continuamos nuestro camino, la pedí que apagara su frontal, ya que no quería ser descubierto. Ella no me puso problemas, y seguimos charlando como dos viejos amigos que hace mucho que no se ven y tienen miles de historias que contarse. Me preguntó por mi vida, por mi supervivencia. Y como podréis entender, la mentí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me siento orgulloso de ello, pero si algo he aprendido de este mundo de mierda en el que me he visto obligado a sobrevivir, es que con la verdad no se va a ningún lado. Lo más importante es la información, y yo no sabía si la que ella me había dado era veraz. No me fiaba de ella. Era una desconocida y llevaba un machete en una pierna, símbolo de que al menos sabía utilizarlo. Otro de los factores determinantes que me demostraron que aquella chica no era tan frágil como ella quería aparentar, fue el comentario sobre mi rifle. Nadie que no esté familiarizado con las armas sabe distinguir desde lejos y en una situación de peligro como en la que ella se había encontrado si un rifle lleva el seguro puesto o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa chica sabía manejarse, y muy bien. Yo seguía charlando con ella como si nada de esto se me pasara por la cabeza, y ella, al parecer hacía lo mismo. A lo mejor sus intenciones eran nobles, pero no podía arriesgarme. Ahora me arrepiento de ello, pero no podía hacer otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El campo estaba atestado de agua, y el barro nos impedía avanzar adecuadamente. El amanecer asomó por entre los pocos árboles que quedaban levantados y una brisa fresca nos envolvió, sumniéndome en un bienestar difícil de vivier en estos días. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdonad que os hable así, pero le he cogido tanto el truco a este momento, que me siento como un locutor de radio de los sesenta, contando historias narradas desde las páginas de un libro perdido en el tiempo, y recordado de nuevo a través de una voz anónima, pero conocida por los oidos de todos los oyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras andar al menos dos horas más en silencio, y todo el rato bajo la lluvia, llegamos a una zona plagada de pinos carrascos, y la sugerí descansar. Ella no quería, pero yo le insistí diciendo que si quería avanzar, por mi valía, pero yo no me movía de allí hasta que no llegara la noche. El día es muy peligroso, y mas con un suceso como el acontecido, en el que muchísimos curiosos se podrían acercar a observar. Al final, accedió a mi cabezonería. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era eso, o quedarse sin comer, porque no sé si os lo he dicho, pero la chica no portaba absolutamente nada más que su traje de neopreno, sus botas, el machete y supongo que la ropa interior... No llevaba nada de comida, y a la vista de la manera en que se comió los melocotones en la cena, hacía mucho que no lo había hecho con anterioridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos paramos en la parte más alta, y yo me encaramé a uno de los pinos, para observar el horizonte, en busca de alguna visión que me aclarara un poco lo que estabamos buscando ambos. No vi nada más que humo nego y un resplandor anaranjado, además de un par de raspones bastante feos en las palmas de mis manos por culpa de unas ramas que se rompieron al iniciar mi descenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saqué de mi mochila una manta vieja que me había cargado y se la di a la chica para que se echara un rato a dormir, pero se negó en rotundo. La estaba dando de comer, la honraba con mi compañía, y aun así, la muy pelleja no se fiaba ni un pelo de mi. Claro, que yo tampoco de ella, por lo que me vi obligado a sacar un par de latas de atún en aceite y renunciar a una pequeña siesta, que me hacía falta como el agua potable en la actualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo lleveba mis propios cubiertos, una pequeña navaja multiusos de color rojo y con una cruz blanca en la empuñadura, pero ella, para comerse su ración, utilizaba con destreza su machete, demostrándome una vez más que su afilada compañera había dormido varios meses acurrucada bajo la funda de cuero que llevaba ceñida en uno de sus muslos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intenté permanecer despierto por miedo a que aquella mujer aprovechara mi sueño para rebanarme el cuello, pero no fui capaz, y me quedé dormido apoyado en la base del mismo pino que me sirvió de improvisada atalaya. Al cabo de unas horas me desperté sobresaltado, y al abrir los ojos, ella aun seguía allí. Estaba desnuda frente a mi, de espaldas, y con mi cantimplora y un sucio trapo de color blanco limpiándose todo su cuerpo. Estaba algo delgada, pero la verdad era que sus músculos estaban bastante desarrollados. Me recordaba a las chicas que representaban a sus paises en las Olimpiadas en las modalidades de gimnasia rítmica. Su espalda era fuerte, tersa y acabada en unos glúteos que podrían partir sin dificultad el cuello de cualquier hombre que se atreviera a asomar por aquella zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debió de darse cuenta de que la estaba mirando porque de repente, y sin previo aviso giró su cuello hacia mi, y se quedó mirándome fíjamente, mientras se sujetaba el pelo recogido en lo alto de su cabeza para poder limpiarse con más facilidad entre el cuello y los hombros. No pareció importarle que la estuviera mirando, porque ella siguió a lo suyo como si no hubiera sucedido nada. Pero sí que sucedió algo. Y lo que sucedió es algo que cualquier hombre sufre después de tres años bajo obligado celibato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que salir corriendo de allí con la excusa de vaciar mi vejiga. Lo hice, solo que si normalmente el flujo de mi orina alcanzaba a mojar un metro frente a mi, en ese momento llegaba casi dos metros de distancia sin ningún tipo de esfuerzo. Quien me lo iba a decir, una erección en medio del campo, gracias a una desconocida y encima salía corriendo de allí con la sensación de ser un pervertido voyeur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví allí con la cara ardiendo de vergüenza, y me la encontré allí, arropada con la manta y con el neopreno colgado de las ramas de un árbol. Me dijo que lo había estado lavando por dentro porque llevaba mucho tiempo con él puesto, y no había tenido ocasión de hacerlo antes. Le daba asco como olía, y al menos ahora estaría mas pulcro que el día anterior. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me molestó un poco, porque no me había pedido permiso para usar mi cantimplora y vaciar la mitad de mi agua, pero me tranquilizó diciéndome que había visto mis pastillas potabilizadoras y las había usado para sanear el agua que había encontrado estancada en una garrafa, a unos metros de allí. Tambien de allí había sacado el trapo. Me señaló el lugar, y me acerqué a observar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había un cadáver prácticamente descompuesto metido dentro de un saco de dormir. Le habían rebanado el cuello, y toda la tela del saco estaba manchada por una costra de color negruzco. Había hecho un pequeño fuego y un cazo agujereado era lo único que se podía distinguir de entre la hojarasca. Aquella hoguera hacía muchos meses que se había extinguido del todo. Volví a mi lugar de acampada y saqué mi cacito para ponerme a cocer el agua. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron otras seis horas hasta que por fin, reanudamos nuestro camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pues como véis, ese fue mi segundo día de travesía en busca de lo que fuese que cayó en medio del campo. Si no me hubiera encontrado con aquella chica, es muy probable que en aquellos momentos hubiese llegado ya a mi destino, pero el miedo a que me emboscara o me hubiera mentido, aminoró mi paso, reduciendo mi marcha mas o menos a unos dos kilómetros por hora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardamos un día mas en llegar, pero lo que nos encontramos allí necesita de mucho tiempo para ser contado. No era un meteorito, ni una nave alienígena... Era... Era algo mas real pero mas inesperado si cabe. Al menos a mi no se me llegó a pasar por la cabeza hasta que no me encontré a escasos centímetros de la zona devastada. Ya os seguiré contando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto. Mi ingenio se está acabando, y necesito que me contéis de donde sacáis la energía para poder sobrevivir, así como el agua potable y los alimentos. Mis pastillas potabilizadoras están a punto de acabárse y supongo que mis células fotovoltáicas y mis torretas eólicas, llegarán un día y dejarán de funcionar. Así que espero que la próxima vez que me habléis, podáis ayudarme con estas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre, emitiendo desde el otro lado, Jose Antonio, vuestra puerta a la esperanza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuidaros en mi ausencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-794346866847489374?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/794346866847489374/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/03/desde-el-otro-lado-entrada-xxx.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/794346866847489374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/794346866847489374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/03/desde-el-otro-lado-entrada-xxx.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXX'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-69742968701446430</id><published>2010-03-03T20:57:00.002+01:00</published><updated>2010-03-03T20:57:53.367+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXIX</title><content type='html'>Bueno, prosigamos con la historia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras adentrarme en la zona de campo que rodea todo el sur de Madrid, me topé con el primer improvisto. Iba muy bien equipado para el frío, con mi cazadora impermeable, un forro polar debajo y una camiseta de esas térmicas. Y sobre todo, mi mejor adquisición de los últimos doce meses, unas preciosas botas de montaña Salomon. Eran buenísimas. Rígidas, impermeables, con tecnología Gore-tex, Vibro-in y no-sé-que-más... Pero en cuanto me metí en el barro, se comenzó a pegar a la suela y pesaban cinco o seis kilos cada una. Para colmo comenzó a llover, por lo que me iba escurriendo cada dos por tres en el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había que ir con pies de plomo porque no se veía nada, y aunque mis ojos ya se habían acostumbrado a la oscuridad me tropezaba cada diez o doce metros con alguna piedra o cambio en el nivel del suelo. El sendero estaba muy bien cuidado para el tiempo que hacía que no se utilizaba con asiduidad, porque las malas hierbas habían respetado en todo este tiempo el no crecer dentro del camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de las tres o cuatro primeras horas, me tuve que parar a descansar un poco. Me dolían las piernas de caminar con las botas llenas de barro, y estaba comenzando a notar cómo en los muslos asomaban los primeros síntomas de agujetas. Mientras dada un trago de agua de la cantimplora metálica de mi mochila, cerré los ojos para intentar escuchar a mi alrededor a la vez que me relajaba un poco y restituía mi cuerpo de sales minerales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando lo oí. Eran pasos, a no menos de treinta metros. Era una sola persona, e iba muy rápido a juzgar por las pisadas que percibía. Pensé que me iba persiguiendo, porque iba a una velocidad endiablada para la poca luz de la que se disponía. Yo estaba sentado apoyado en un antiguo muro derruido, de los muchos que salpicaban el paisaje. No le veía aun, pero sí lo escuchaba más cerca cada vez. A los cinco segundos, apareció en mi campo de visión un pequeño halo de luz que se movía de adelante hacia atrás, al compás de los pasos de aquella persona. Podía escuchar los resoplidos de su respiración, y mis nervios se crispaban como el lomo de un gato acorralado por una jauría de perros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contuve la respiración y esperé. Levanté mi rifle, y apunté hacia lo que fuera que apareciera por la esquina de mi apoyo. Entonces lo vi. Era una mujer. Durante una centésima de segundo pude apreciar sus pechos bajo la capa de neopreno que llevaba puesta sobre el cuerpo. Era mas bien alta, de un metro ochenta, y su pelo rubio ondeaba en dirección contraria a su destino, detrás de su cuerpo. Iba ensimismada mirando al suelo, siguiendo mis huellas gracias al frontal que llevaba puesto en su frente. Esa era una de las razones por las que yo no lo llevaba. En la oscuridad, la luz siempre delata tu posición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya pensaba que iba a pasar de largo, algo captó su atención. Se paró en seco, y dirigió su mirada hacia el lugar donde yo me encontraba. El haz de luz que se desprendía de su linterna me alumbró, delatando mi posición. Iba siguiendo mis pasos, por lo que una vez los perdió, lo obvio era que yo estuviera allí donde se desviaban mis huellas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no me amilané, y seguí apuntándola con mi arma. La dije que se estuviese quieta, y ella se quedó allí, parada, simplemente deslumbrándome con su frontal y mirándome, sin que yo pudiera distinguir ni un centímetro de su rostro. No llevaba nada, solo la ropa de neopreno y un machete colgado de una pernera de cuero que llevaba atada a la pierna izquierda. Le ordené que la tirara muy despacio, pero ella, muy tranquila, me dijo que no, que eso era lo único que la protegía de la gente, y renunciar a ello, sería su perdición. Tenía valor, pese a estar en la posición en la que se encontraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aunque parezca mentira, esas no fueron las palabras que me hicieron permitirla acompañarme en mi viaje. Mientras que yo la estaba apuntando con mi rifle, ella se sentó en el suelo, y con una tranquilidad digna de quien sabe que en ese momento no va a morir me dijo: "La próxima vez que te encuentres con alguien menos amistoso que yo, asegúrate de quitarle el seguro a tu rifle, sino, estarás muerto. Así que si no te importa, comparte algo de tu comida conmigo. Estoy muerta de hambre".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Con dos cojones!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé de piedra. Y después, me eché a reir y compartí una lata de melocotón en almíbar con ella. No era la cena más romántica del mundo, pero al menos nos nutriría para lo que nos separaba del lugar de colisión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os preguntaréis que cómo me podía fiar de ella. No lo hice. Simplemente llevaba mucho tiempo solo, comunicándome con otros miembros de mi especie a través de un cacharro metálico de la era de la Perestroika y me hacía falta algo de compañía, de calor humano. Una voz que estuviera exenta de ese deje metálico que se aprecia cuando la escuchas a través de el altavoz de la radio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No bajé la guardia en todo el tiempo que estuvimos juntos, pero la verdad, me ayudó mucho a no echarme para atrás en nuestra ruta. Lástima que no estuviéramos juntos mucho tiempo... Pero eso, es otra historia. Ahora me voy a dormir, que estoy destemplado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo a todos Desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-69742968701446430?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/69742968701446430/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/03/desde-el-otro-lado-entrada-xxix.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/69742968701446430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/69742968701446430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/03/desde-el-otro-lado-entrada-xxix.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXIX'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-2856969601714537175</id><published>2010-02-21T09:35:00.001+01:00</published><updated>2010-02-21T09:36:58.642+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXVIII</title><content type='html'>Saludos desde Madrid. Siento hablar de forma tan atropellada, pero si os cuento lo que acaba de suceder aquí en donde vivo, no os lo vais a creer. Os lo cuento desde el principio, porque es alucinante. Aun estoy temblando, pero no sé si de miedo o de emoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí en Madrid está cayendo una nevada de aupa. El temporal es muy frío, y no recuerdo una nevada tan intensa desde al menos el año dos mil nueve, allá por el mes de Enero. Nos pilló en medio de la jornada de trabajo, y fue tan repentina, que nos dejó atrapados en el camión de la empresa en medio de una autopista. En cinco horas y media, tan solo recorrimos tres kilómetros. Pero lo de estos días, supera con mucho lo de aquella temporada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, al grano que me difumino. Estaba en el refugio, en la habitación donde tengo la radio. Me encontraba tranquilamente colocando cubos y barreños para paliar los efectos de las goteras a causa de la nieve cuando de repente, un enorme estruendo y un zumbido ensordecedor, me han obligado a salir de mi escondite para encontrar el origen de tal escándalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enroscando el rifle que conseguí el otro día alrededor de mi cuello, y poniéndome el máximo posible de ropas de abrigo, he salido al exterior en busca de aquel extraño sonido. Y lo que he visto, me ha dejado sin palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una enorme bola de fuego de color rojo anaranjado, cruzaba el cielo a una velocidad increible. Al principio solo era un resplandor que se podía adivinar detrás de las nubes de nieve y polvo que había en el cielo, pero después, a medida que se precipitaba, lo que sea que fuera eso, apareció por fin por entre las formaciones gaseosas. No puedo asegurar qué es lo que era, tan solo que era enorme y de forma irregular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que se acercaba al suelo, iba haciendo un ruido rarísimo, como el sonido de un soplete recién encendido, pero en un nivel de fuerza muy superior a este. Ha caido cerca de aquí, a no mas de ocho kilómetros de mi posición. No puedo decir donde, pero ha caido en los alrededores del sur de Madrid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al caer, la explosión ha sido enorme, y al cabo de unos minutos, una gran ola de viento y de calor ha llegado hasta mí, tirándome al suelo la onda expansiva. ¡Me cago en la puta! ¿Y si es una puta bomba atómica? Estoy en un mal sitio, la radiación llegará aquí en breve...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé qué hacer. Mi cuerpo lucha con la idea de acercarme a ver qué puede ser ese objeto incandescente, pero mi cabeza le ordena a mis piernas que ni se las ocurra moverse de donde están. ¿Y si fuera un meteorito? Joder, nunca he visto uno. Pero, ¿Y si es un Ovni? Llamadme loco, pero yo estoy seguro de que eso no era una piedra. Pero entonces ¿Qué puede ser? Madre mía...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pensadlo por un momento. ¿Y si alguno de los países poderosos de este planeta lograron de verdad hacerse con tecnología alienígena y... Joder, estoy desvariando. Madre mía, alienígenas. Estoy como una puta cabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé qué hacer, en serio. De momento me quedaré aquí. No puedo arriesgarme. Estoy seguro que mas de uno se acercará a ver lo que allí haya caido. Desde mi posición se puede ver a lo lejos una gran nube negra que se pierde en la tormenta que es ahora el cielo madrileño. El techo del mundo se ve iluminado por el fuego de lo que sea aquello que ha caido, y debe de ser muy grande para que se vea desde aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora mismo estoy eufórico. No sé qué hacer, de verdad. Como os he dicho, de momento me voy a quedar aquí... No. Mejor voy a salir a ver si veo a alguien. La explosión ha tenido que sacar a la gente de sus escondrijos. Y tengo que aprovecharlo como sea a mi favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pondré en breve en contacto con vosotros. Saludos desde aquí, como siempre, desde el otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deseadme suerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-2856969601714537175?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/2856969601714537175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/desde-el-otro-lado-entrada-xxviii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2856969601714537175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2856969601714537175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/desde-el-otro-lado-entrada-xxviii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXVIII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-8012751119311136518</id><published>2010-02-15T19:11:00.001+01:00</published><updated>2010-02-15T19:12:32.235+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CdeBroncas'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXVII</title><content type='html'>Buenos y ventosos días a mis compañeros radiofónicos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé el resto del mundo como va, pero Madrid es una sucesión de días con estados climatológicos de los mas adversos. Si ayer nevaba copiosamente, hoy ha tocado una granizada de aupa, que deduzco se habrá cargado las pocas plantas que me quedaran vivas en los huertos. Mi mala suerte es increible. No salgo de una y me meto en otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como podéis notar, aunque mi voz aun es un poco ronca, ya me he curado casi por completo de mis problemas con la tos. Parece que los virus me han dejado de lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas por aquí no han cambiado mucho. Los generadores de enetgía me aportan la potencia necesaria para poder paar este temporal mas o menos calentito, y las reservas de comida aun no se han vaciado. Ahora que lo digo ¿Qué tal está el tema de conseguir comida por vuestras zonas? Lo digo porque aunque a mi de momento no me falta casi de nada, excepto lo obvio, he estado hablando hace un rato con un refugiado en la capital, y me contaba que la gente se mata por las latas de conserva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He sabido que en la zona de la capital, las bandas se han establecido por barrios y ninguna de ellas atraviesa las zonas delimitadas si no es por razones imposibles de obviar. Es decir, la falta de alimento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me contaba este hombre que esta mañana dos bandas estaban enfrascadas en una enorme pelea porque había llegado a los oidos de una de ellas que la segunda guardaba incipientes cantidades de comida enlatada. Eran unas veinte personas mas o menos, y se han liado a palos entre ellos hasta que han sobrevivio tan solo dos individuos, uno de cada banda y han llegado a un acuerdo. No me ha podido indicar cual había sido el trato al que habían llegado, pero no les ha dado tiempo a sentarse a fumarse la pipa de la paz, porque en cuanto todo se había calmado, una tercera banda ha aparecido en escena y se ha cargado a machetazos a los dos infelices. Moraleja, las tres se han quedado sin conservas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matar por la comida, me ha estado contando, es algo de lo mas habitual. Todas las noches salen verdaderas batidas de personas rebuscando entre los pisos que aun quedan en pie, buscando la socorrida lata de conserva que les saque de la terrible hambruna a la que se ven sometidas día a día. Lo peor es que cuando alguno de ellos consigue encontrar aunque sea un simple sobre de cola-cao, los demás se abalanzan sobre ellos para arrebatárselo, aunque eso signifique la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento por aquí no ha llegado ninguna banda reclamando su lugar en el trono de mi ciudad, pero aun así rezo para que siga siendo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os dejo con la última transmisión de un viejo conocido del Perú. Cdebroncas. Otro que cada vez que me manda un mensaje, me pone el corazón en vilo. Las cosas que están sucediendo por aquellos lares no son normales, y tienen tintes de novela sobrenatural. Os dejo con él:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿¿Jose me escuchas?? Soy Ma…que diga Cdebroncas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que sigas vivo tío, yo casi ni la cuento. No solo me tocó pelear con este Apocalipsis que estamos viviendo, sino también tuve que vérmelas con una fiebre de mierda que me atacó hace más de dos semanas. La verdad es que estuve a punto de morir. Fue tan solo el instinto de supervivencia que me arraigó a  esta vida, estas ganas de ver al mundo como lo conocí alguna vez, el color azul del cielo que recuerdo todas las mañanas, el saludo a los vecinos, el pan caliente para el desayuno. ¡Carajo! ¡El besarle los labios y los pechos a una mujer antes de morir!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas cosas que te complementan la vida, esas pequeñas cosas que te hacen vivir, son las que me dieron la fuerza necesaria para poder seguir en este mundo de mierda que nos ha tocado ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cof…cofff. A pesar de que la fiebre ha cesado, aun me quedan algunos malestares, ¿Sabes lo jodida que puede ser una tos cuando quieres pasar desapercibido para buscar comida o medicinas? Las de Caín que tuve que pasar para buscar las medicinas e inyectables. Gracias a Dios que pude conseguir un libro de enfermería, que me ayudó a saber qué medicinas tomar para esta enfermedad. Y déjame decirte amigo mío, que no estoy orgulloso de todo lo que tuve que hacer para conseguir dichos antibióticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que el refugio ya no es un lugar seguro, todas las noches escucho a alguien gritar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡Sabemos dónde estás!! ¡¡Tu hora llegará!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que gritan al vacio para escuchar alguna respuesta mía y dejarse guiar por el sonido de mi voz, pero saben por donde gritar y eso es lo que mas me asusta. Ya no puedo salir a buscar comida, temo de que estén rondando cerca, y además, lo que tenía almacenado está a punto de acabarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora apenas prendo las luces, solo cuando es realmente necesario. No quiero darles señal de nada. A pesar de que mi escondite es subterráneo, no quiero arriesgarme. A veces se me pasa por la cabeza que es el momento de migrar, buscar otro lado u otro país... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sabes? Nunca he sido una persona muy sedentaria, siempre me ha gustado salir y correr, y lo que me ha definido es que siempre tomo al toro por los cuernos y enfrentarme a él… ¿Pero qué pasa cuando el toro es un tío con una fuerza tres veces superior y que espera beber tu sangre con el mismo o mayor deseo que tú de comer un buen filete? Pues eso es lo que pasa por aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Recuerdas que te conté de los obreros que habían encontrado al borde de la muerte? Esa fue la bomba por aquí. El gobierno no pudo ocultar más su participación  en todo esto. Se encontraron documentos y vídeos que relacionaban directamente a altos funcionarios del Estado con todo lo ocurrido. Supongo que deben de haberse llevado gran parte de la torta para dejar que LabPetrum manipulara al sistema a su antojo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y sabes qué es lo mas extraño? Que no hicimos nada. Te diré que el que no estaba comprado al menos estaba alquilado en todo esto. Parece que todos estaban empujando el mismo carro, pero lo que no sabían era que lo estaban llevando al acantilado mas profundo, porque es ahí donde hemos caído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los obreros que encontraron los pusieron en cuarentena y entraron en un profundo coma. Estuvieron así aproximadamente dos meses. En este tiempo no presentaban ningún tipo de reacción y la única forma por la que podían alimentarse era por tubos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, una enfermera cometió un error. Debía hacer un trasplante de sangre a uno de los obreros, pero le dio la sangre equivocada. Por aquí, eso sucede muy a menudo. El trabajador, a los pocos segundos entró en shock y empezó a convulsionar. Era la primera vez que alguien reaccionaba tan rápido a sangre ajena a su organismo. Le inyectaron de todo y las convulsiones no se detenían… hasta que lo hicieron, y el obrero dejo de moverse y exhaló algo así como el último aliento de vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no murió, sino al contrario, se despertó. Empezó a tener una recuperación milagrosa. En 16 horas estuvo totalmente recuperado. Parecía que no hubiera pasado nada, tan solo la falta de cabello era lo que le hacia recordar por el infierno que había pasado. Le siguieron dando mas suero pero de nada servía, lo único que parecía tener un efecto positivo en su organismo era la sangre. Se la empezaron a inyectar cada vez con mas frecuencia hasta que dejaron de inyectarlo y empezaron a dárselo en un vaso. Si, así es; empezó a beber la sangre como si de agua se tratara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pocos días no solo salio de cama, si no que en los exámenes médicos tenía los mismos resultados que un atleta. También su contextura física había cambiado. No solo había mejorado, sino que parecía un atleta; agilidad, fuerza, inteligencia... Y no solo era eso lo extraño. Cada vez que hacía un gran esfuerzo, ya fuera físico o mental, necesitaba un poco de sangre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora una duda se creaba en la cabeza de los científicos, ¿Debían despertar a los demás? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había gente que se oponía a ello, ya que decían que bastaba con un monstruo toma-sangre y no iban a soportar a otro igual. Tampoco  se sabía que la sangre ajena iba a tener el mismo resultado en los demás obreros, aunque en la otra vereda estaba el gobierno presionando para que se diera carta libre a este proyecto. No sé qué tenían en mente, pero supongo que crear su propio capitán América, aunque aquí serian mas de uno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya te puedes imaginar quien ganó ese tira y jala. El gobierno estaba preparado para hacerlo, y no le importaba lo que pensara el pueblo. ¡Como si alguna vez le hubiese importado! Estaban decididos a continuar con su plan, y estaban seguros de que funcionaría. No contaban con que empezaría la guerra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, hasta aquí es lo que sé de todo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te preguntarás ¿Como lo sé?... Pues todo está en las notas del ex militar al cual perteneció este refugio. Parece ser que era un enfermero en la base militar en donde tenían a los obreros, por lo que dudo mucho que haya sido uno de los científicos. El tío estaba completamente loco. Aunque sus notas me han servido de mucho, y bueno, he cumplido con trasmitírtelas para que se conozca lo que paso aquí. Voy a contar esta historia a todos. Se necesita conocer qué es lo que ha pasado en mi pais. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, no supe nada de los obreros... hasta el día de hoy, que empezaron a gritar que saben dónde estoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que cortar. Ya está oscureciendo y es peligroso que vean aunque sea un mínimo de luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adiós, espero que sepas de mi pronto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Lo que me faltaba. ¿Vampiros? No puede ser. Me está vacilando. No es posible que esto esté pasando de verdad. ¿De verdad es posible que se hayan realizado experimentos a espldas de los gobiernos "civilizados" de esta índole? ¿Y los servicios secretos no se han dado cuenta de ello? ¿Y de donde ha sacado el dinero el Gobierno de Perú para poder llevar a cabo tales investigaciones? Porque lo que está claro es que lo que de verdad cuesta en una investigación no es el descubrimiento o el objetivo en si, sino el silencio de todos aquellos que están involucrados en los hallazgos. Y un hallazgo así, no debe ser muy barato precisamente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan solo decirte Cdebroncas, que luches por tu bastión, que es lo único que te queda por defender, y no te dejes llevar por el miedo y la pena. Tú estás seguro, y ellos están fuera. Lucha con todas tus fuerzas por tu casa. Es lo único que te pertenece. Ahora esa es tu patria. Tu bandera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero volver a escuchar buenas noticias en breve sobre tí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-8012751119311136518?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/8012751119311136518/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/desde-el-otro-lado-entrada-xxvii.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8012751119311136518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8012751119311136518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/desde-el-otro-lado-entrada-xxvii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXVII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-2744057087568288238</id><published>2010-02-10T19:41:00.000+01:00</published><updated>2010-02-10T19:42:15.842+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crashkorrales'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXVI</title><content type='html'>Puedo aseguraros que en este tiempo de infortunios y depravación he escuchado muchas historias a través de las ondas de esta vieja radio. He escuchado a padres perder a sus hijos. A hijos perder a sus padres, y a gente contando como padres e hijos perdían las vida a la vez. He llegado a escuchar como hijos y padres se enfrentaban por algo de comida... ¿Pero lo de ayer? No. Como lo de esta pasada noche no lo había escuchado nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche antes de acostarme, pensé que quizá alguien pudiera estar emitiendo desde otras frecuencias, y que no tenía por qué ser yo el precursor de este modo de vida al que nos estamos acostumbrando algunos. Pensé que quizá, con suerte, cazase alguna transmisión de algún desconocido, e incluso la de alguien de la cercanía que supiera de mi posición aproximada, y prefiriese comunicarse con quien fuese desde otra frecuencia, para que yo no la interceptara al emitir y grabar siempre en esta frecuencia desde la que os hablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien. Creca de hora y media estuve intentando captar algún mensaje, alguna señal de alguien emitiendo desde este rudimentario formato. Pero me fue imposible. La radio sonaba vacía. Sólo con estática. Como mis intentos fueron infructuosos me fui a la cama y dejé grabando por si acaso, con la esperanza de que, por una vez, Murphy estuviese de mi lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo estuvo. Vaya si lo estuvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No os avanzo nada, para que lo conozcáis vosotros mismos y escuchéis lo mismo que yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¡¡¡Bienvenidos a radio locura!!! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un nombre no muy original, lo sé, pero mis experiencias han hecho que se me escapase la poca cordura que tenía tras este conflicto, así que, ¿Para qué ser original? Hoy todo el mundo es original, al fin y al cabo en cuanto se acaban los suministros hay que empezar de cero e inventar algo que los produzca, y aunque esos inventos ya estuvieran inventados otros toman la autoría de ellos, por lo tanto, ser poco original es lo que mola hoy en día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Se sigue diciendo mola? ¿Estoy desvariando? Probablemente…Jajajajajajaja...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ejem, perdón por la locura de mi amigo, soy Luis del Olmo y estamos aquí, en Bielva, Cantabria, retransmitiendo para todos aquellos radioyentes que nos seguían antes del conflicto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡ES BROMA!! ¡Sigo siendo yo, vuestro loco de las ondas! Luis del Olmo probablemente esté más muerto que el Dalai Lama, al fin y al cabo ¿Cuántos años tenía antes de empezar el conflicto? ¿60, 70? Por cierto, que tío más soso que era. Más pasta que un torero y se seguía despertando a las 6 de la mañana, e incluso eso le parecía tarde. Esto era de un cómico que escuché una vez en internet, que probablemente también esté muerto, así que digo que es mío y punto..., ..., ..., Mierda. No debería haber dicho eso en antena, ahora me demandarán,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jajajajaja…….. ¿No echáis de menos a los abogados? Yo si. Representaban que si la cagabas, para que te pasara algo tenía que haber un juicio, pero ahora, si la cagas, mueres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por donde iba...? Ni idea, en fin qué más da. Para aquellos que quieran hablar conmigo, pues no se puede... ... ... ¡jajajajajajajaja! No es que no quiera, pero este trasto que tengo entre mis manos solo sirve para retransmitir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os contaré una historia. Érase una vez Caperucita Roja y el Lobo Feroz. El Lobo era el marido de Caperucita y era un cabrón maltratador. Caperucita iba a visitar todos los días a su abuelita para desahogar sus penas y ella le dijo que cuando muriera le dejaría todo su dinero y así podría huir. Pero la jodida abuela era más resistente que Carrillo... ¿Alguien recuerda a Carrillo? ¿No? ¿Nadie? Bueno pues a joderse que no me voy a parar para dar explicaciones... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que Caperucita, aburrida y hastiada ya de todo convenció al cabrón de su marido para que matase a su abuelita y justo en el momento en el que lo hacía, llamo al Leñador/policía, que era todo en uno, e incluso tenía una carpintería, para que le detuviera. Como el Leñador/policía estaba más colgao que un servidor, fue directo a por el Lobo a pegarle de hachazos. Con el asesino descuartizado y su abuelita muerta, Caperucita pensó que por fin se había librado y encima tendría dinero para empezar una nueva vida. Pero no calculó que el Leñador/policía tenía más ansias de matar, así que Caperucita acabó muerta, descuartizada y en el estómago del Leñador/policía, el cual murió de una indigestión al día siguiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moraleja de este cuento adaptado a los nuevos tiempos. Este nuevo mundo apesta.&lt;br /&gt;Hagamos una pausa para comer, que en cualquier momento vendrán a traerme la comida. ¿Qué tocará esta vez? ¿Pizza? ¿Hamburguesa? Lo sabremos después de la publicidad…”I like eat your mom brain”… Si alguien se lo estaba preguntando, sí, era yo cantando, ¿Os ha gustado? Pues podéis comprar mi disco en El Corte Inglés a tan sólo cinco euros. Corred que la oferta se acaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí está la comida, un magnifico chuletón con patatas fritas, muchas gracias chaval.&lt;br /&gt;-Pero si solo son verduras&lt;br /&gt;-¿Tú eres nuevo verdad?&lt;br /&gt;-S-si&lt;br /&gt;-Pues si yo digo que es un chuletón, es un chuletón y te callas. ¿Entendido?&lt;br /&gt;-S-si&lt;br /&gt;-Siéntate. ¡Que te sientes joder!&lt;br /&gt;Clink&lt;br /&gt;-Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. Joder, mi mano.&lt;br /&gt;-Para aquellos radioyentes que se estén preguntando qué es lo que ha pasado, comenzaré mi relato de estos hechos. Ejem, ejem…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto, que tenía algo que contar. Empiezo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico entró por la puerta con cara de aburrimiento, mientras miraba con desprecio al que había sido su salvador. Su salvador y el de todos, “¿Cómo se atreve a ponerme esa cara?” pensó el salvador del pueblo de Bielva. “Aquí está tu comida asqueroso loco”, dijo el chico. Tras esto, nuestro trepidante héroe no aguanto más. Había que darle una lección a ese insolente. Levantándose rápido como el rayo, le inmovilizó contra la mesa en donde estaba la radio y le clavó la mano a la mesa... ¡Mierda! He repetido "mesa" dos veces, y "salvador" muchas veces también. Bueno ¿A quien le importa? Estoy loco ¿no? Sigamos. "Para que aprenda” Pensó nuestro protagonista. Y así es como han sucedido los hechos, ¿verdad que si chaval?&lt;br /&gt;-Si, si. Dios, duele.&lt;br /&gt;-Prosigamos con el programa. ¿Qué más podemos hacer? mmm... Ese sonido tan repetitivo que se escucha soy yo pensando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mmmm... Ya está. Por primera vez tengo un invitado en mi programa, así que cuéntanos la historia de la recuperación de Bielva y cómo este pueblo al completo ignora mi locura por ser su salvador. Y yo que tú lo haría deprisa. Esa mano sangra mucho...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-V-vale, todo empieza tras los bombardeos…&lt;br /&gt;-Un segundo, sólo un mensaje para aquellos radioyentes que estén rayados por mi velocidad a la hora de hablar. Tened en cuenta que estoy loco, y los locos no necesitan respirar. Esto sería algo así como un relato algo mal hecho en el que hay poquísimas comas y las que hay están mal colocadas. Sigue. No, espera. Los locos si necesitamos respirar ¿Entonces como lo hago para hablar tan deprisa? Bueno, da igual, sigue.&lt;br /&gt;-Tras los bombardeos, la mayor parte de España quedó destrozada, y nuestro salvador, al que solo conocemos por su apellido, Ruiz, vio la situación clara y dijo que había que asaltar los cuarteles del ejército y de la armada en Santander. Reunió a un pequeño grupo de gente que creyó en sus palabras y se dirigieron en camiones a asaltar los almacenes. Los militares que custodiaban los hangares no solo les dejaron llevarse todo lo que pudieron, sino que les ayudaron pidiendo a cambio que les dejaran unirse a ellos. Cuando estuvieron bien pertrechados se instalaron en un pueblo bastante apartado llamado Bielva…&lt;br /&gt;-Cómo disfrutaría destripándote, chaval…Como disfrutaría destripándote, chaval…Oh, perdón. Es solo una frase hecha. No te preocupes y sigue. ¡Que sigas joder!&lt;br /&gt;-Perdón, perdón, ya sigo, ya sigo. Establecieron su base de operaciones en Bielva y fueron recorriendo todos los pueblos pequeños que no habían sido alcanzados por los bombardeos o que sólo lo habían sido parcialmente y se llevaron a todos aquellos dispuestos a cooperar. Empezaron a crear un pueblo prácticamente autárquico, hasta que llegó la segunda oleada de bombardeos y el posterior uso de armas químicas en todas las grandes ciudades. La gente se volvió loca, se convirtieron en saqueadores, en violadores y asesinos, y al final se corrió la voz de que en Bielva había de todo y que estaba pobremente defendida. Llegaron de todas partes, pobremente armados y sin ninguna idea de combatir algunos. Bien pertrechados y con experiencia otros. Al final del día, daba igual su equipo y su preparación, todos morían. Ruiz y su grupo eran una máquina de matar y las armas que habían robado al ejército les daban una clara ventaja sobre todos aquellos que intentaban saquear nuestro asentamiento. Hasta que llegó el que no debe ser nombrado…&lt;br /&gt;-Eso es idea mía, qué les parece ¿eh? A lo Harry Potter, ¿A que mola? Vuelvo a repetir mola ¿Se seguirá usando?... Mmmm…Cómo disfrutaría destripándote, chaval…&lt;br /&gt;-Bu-bueno, el caso es que apareció…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Crack!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Apártate del chaval! ¡¡Vamos!!&lt;br /&gt;-Bueno, bueno, si acaban de aparecer Zipi y Zape ¿Qué tal la vida? ¿Ya habéis aprobado todo en el colegio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Clanck!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡¡Dios!! ¡¡Cabrón de mierda!!&lt;br /&gt;-Ahora hay huevos de insultarme ¿eh?&lt;br /&gt;-Suelta el cuchillo, venga. Recoge al chico y larguémonos de aquí&lt;br /&gt;-Voy&lt;br /&gt;-Este es mi programa y de aquí no se va nadie hasta que a mí no me salga de los cojones&lt;br /&gt;-Deja de hacer el tonto, nosotros estamos armados y tú solo tienes un cuchi…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clank. Crack. Pow...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Dispara joder! ¡¡Dispara!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clanck.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estoy sangrando ¡Estoy sangrando!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Click&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡No nos mates, no nos mates...! No nos mates, por favor...&lt;br /&gt;-La próxima vez que te me pongas chulo no voy a dejar de ti ni las cenizas. Primero te mataré, después te cocinaré y te comeré, dejaré limpios los huesos y los partiré para chupar la medula, y para acabar los quemaré y me esnifaré tus cenizas. ¿Entendido?&lt;br /&gt;-Dios, Dios...&lt;br /&gt;-Porque no me llegas ni a la puta suela del zapato. ¡Ni a la puta suela! Ahora coged al chico y largaos, que me estáis jodiendo el programa.&lt;br /&gt;-Vámonos, ¡Vámonos!&lt;br /&gt;-Se te olvida la pistola gilipollas. ¡Cógela! Bueno, queridos radioyentes. ¿Por dónde íbamos? Ah si. La llegada del innombrable, y bla bla... ¿Sabéis qué? Me he aburrido. Además de que probablemente esto solo lo estén escuchando saqueadores, pero ese es mi objetivo, por eso doy el nombre del pueblo en el que nos encontramos. La lucha y la muerte son mi único objetivo desde que perdí la cordura y cada vez menos gente se acerca por miedo. Venid en busca de La Parca, no tengáis miedo, os mataré a todos. O mejor aún, matadme, liberadme del dolor y la locura, dadme una muerte de guerrero y cargaos a todos los hijoputas que habitan este pueblo y gracias a los cuales estoy como estoy. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pastores venir, a morir lentamente, a morir lentamente, na no ni no na"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, hemos llegado al final de este programa. No olvidéis que la muerte os espera en Bielva, lenta y dolorosa o rápida e indolora, como preferíais. Voy a ir cortando la conexión. ¡Dios del Trueno y el Relámpago! ¡Gracias por tus regalos, pero ahora ya no son necesarios. Guárdalos, y déjame usarlos en otro momento!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué cojones dices, zumbao de los cojones?&lt;br /&gt;-Que apagues el generador, que no nos sobra electricidad, gilipollas.&lt;br /&gt;-Cualquier día subo y te pego una hostia&lt;br /&gt;-Me encanta este tío, je je je ju ju ju jia jia jia...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es demencial. ¿A este hombre qué le pasa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca he oido nada como esto, y siento lástima por esa gente que vive en ese pueblo de Cantabria y vive atemorizada por la locura de este payaso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más me preocupa de esto que habéis escuchado es la ignorancia de si este zumbado tendrá seguidores. Lo he estado pensado detenidamente, y estoy convencido de que es seguro. La locura y la degradación es lo que prima ahora en este mundo, y no me extrañaría que muchos delincuentes vean a este sujeto como un verdadero líder, que les mostrará el final del camino hacia su propia locura y perdición. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que el caos siempre llama al caos, y este siempre le recibe con los brazos abiertos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez tengo menos esperanzas en salir con vida de este problema mundial. Aun así, lo seguiré intentando...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierro la comunicación desde el otro lado. Hasta otro momento. Os habla, Jose Antonio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-2744057087568288238?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/2744057087568288238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/desde-el-otro-lado-entrada-xxvi.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2744057087568288238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2744057087568288238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/desde-el-otro-lado-entrada-xxvi.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXVI'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-9159705729593463357</id><published>2010-02-08T19:56:00.001+01:00</published><updated>2010-02-08T19:56:49.625+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Morteluna'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXV</title><content type='html'>¿Hola? Siento si mi voz no suena bien, pero parece que el resfriado de la otra noche se me agarró a la garganta, y me encuentro un poco ronco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tal estáis? Yo, como véis, me encuentro fatal... bueno, tengo que reconocer que al menos no tengo fiebre pero... cof, cof, cof... un momento...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cof, cof, cof...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tos me está matando. No encuentro miel por ningín lado para poder hacer...cof... hacerme un brebaje de esos de los de mi abuela, de miel y zumo de limón y leche. Es insoportable, llevo dos noches sin dormir por culpa de la tos y cuando soy capaz de coger el sueño, me entan ganas de toser de nuevo. Un momento que beba un poco de agua...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La medicina que me tomé surgió efecto, y me quitó la mayoría de los efectos del resfriado. Lo único que me dejó es esta puta tos pero al menos, no me encuentro muy mal, sólo que me duelen los riñones y el pecho de no parar de toser...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo mucho que contaros, la verdad. Lo único que puedo añadir a este reporte, es la incorporación de un nuevo miembro a nuestra familia cada vez más numerosa. Se trata de otro compañero de la Argentina, paisano de Larmdh. Vive en Tres Ríos si no me equivoco y en una tapera, que, espero que la próxima vez me explique qué es, porque no tengo ni idea, y por más que lo busco en el diccionario de mi estantería, no le encuentro el significado apropiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os dejo con su mensaje:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hola, espero que me escuchen...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ejem... mi nombre es Héctor y estoy en Entre Ríos, Argentina... o lo que era Argentina.&lt;br /&gt;Finalmente me decidí a transmitir después de haber captado las transmisiones por casualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La capté una tarde lluviosa en la que estaba con uno de mis cada vez mas frecuentes ataques depresivos. La intensa lluvia hacía que fuera imposible salir a revisar mis trampas y me puse a revisar las frecuencias de AM y FM, al no encontrar nada, pase a la Onda Corta y capte la comunicación de Larmdh. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pude escuchar le emisión completa, la radio que estoy usando es un viejo modelo con una batería que se carga con una manivela... la carga no dura mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy escondido en una tapera en medio del monte, no es mucho pero me mantiene seguro de los perros por la noche. La comida escasea pero la caza y los vegetales que cultivo, siempre y cuando los proteja de la lluvia, me permiten seguir vivo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdonen que hable tan ansioso, pero hace meses que no hablo con nadie...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno... ¡ah, si! Si estoy vivo es gracias a un político corrupto que era mi patrón. Yo era capataz en una estancia que criaba ganado. Cuando corrió el rumor, antes de los bombardeos, de que el ejercito iba a incautar todo el ganado de la zona, me ordenó que escondiera tantas como pudiera en el monte. Además de poder esconder unas 80 vacas, que ahora están muertas por el agua de lluvia envenenada, también me salvé del reclutamiento obligatorio o del fusilamiento si me resistía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este... Hace meses que no voy al pueblo, imagino que debe estar desierto después de la masacre que hicieron los refugiados y la inundación por la voladura de la represa de Salto Grande, todavía se ven los esqueletos, enredados en las ramas de los árboles de la costa que resistieron la fuerza del agua y en los humedales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se está acabando la batería y empieza a llover, tengo que tapar las verduras...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Saben en que fecha estamos? Perdí la cuenta de los días hace mucho...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues mira, yo tampoco estoy seguro, pero vamos alrededor del cuatro o cinco de febrero mas o menos. Seguro que al menos estamos a principios de febrero, eso si te lo puedo asegurar. Me alegro de que de momento las cosas no te vayan mal del todo. A veces la seguridad de la soledad, es mejor que la compañía de según qué personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que ya os lo dije hace unos días, pero aun así os lo repi...cof, cof, cof... Perdón, repito. Para ver si alguien me puede asegurar que no es solo aquí en España. Hace al menos tres semanas que vengo viendo una luz anaranjada en el cielo. No conozco el mapa astral, por lo que no os puedo indicar exáctamente donde se encuentra. Lo único que puedo decir es que la luz es cada vez más intensa, como si estuviera más cerca. Espero que no sea un meteorito, porque lo que le faltaba a este planeta de mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto que ahora que digo lo del meteorito. ¿Alguien se ha leido la novela La carretera? Yo... cof, cof, cof. Perdón. ¡Joder! Con eso de la tos, me lo he leido esta noche, y no me ha quedado muy claro qué es lo que ha pasado en esa tierra que describe el autor. Cuenta que todo está lleno de ceniza, por lo que yo he supuesto que quizá un meteorito cayó en la Tierra y por eso se diezmó la población humana y la fauna del planeta. Pero no sé qué fue con exactitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas formas, vaya planeta que describe. Espero que lo que pasa en la novela no esté pasando en la Tierra en la actualidad, o no todo lo que cuenta. El canibalismo y los saqueos ya sé que si... ¡Qué cabrón el Cormac McAndrew ese! Acertó de pleno... Bueno, ya hablaremos otro día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me despido de vovotros. Saludos desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-9159705729593463357?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/9159705729593463357/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/desde-el-otro-lado-entrada-xxv.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/9159705729593463357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/9159705729593463357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/desde-el-otro-lado-entrada-xxv.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXV'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-8958628207966206407</id><published>2010-02-07T19:40:00.000+01:00</published><updated>2010-02-07T19:41:16.809+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXIV</title><content type='html'>Recién levantado me encuentro, y con mono de emitir. Creo que todos los que me escucháis ya me conocéis, pero por si acaso, me presento. Soy José Antonio t estoy emitiendo Desde el otro lado a través de mi radio, algo que se olvidó hace mucho tiempo. Para los que no me conocen, como ya he dicho alguna que otra vez, simplemente soy una voz a través de la radiofrecuencia. No soy nadie especial. No soy un superhéroe ni tampoco el salvador de nadie. Conmigo no vas a aprender prácticamente nada, pero al menos intentaré informarte de todo lo que acontezca cerca de donde me encuentro, además de que si alguien se pone en contacto conmigo y me informa sobre lo que sea, en cualquier parte del mundo, no dudaré en compartirlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy José Antonio, y simplemente soy la voz de la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He dormido creca de doce horas, y me encuentro hecho una puta mierda. Creo que la aventuira de la otra noche con el molino de viento ha diezmado mis defensas. De momento me he tomado un sobre de medicamento de esos diluidos en agua caliente y que sabe a rayos. Dice en el envoltorio " Con un dulce sabor a naranja". ¡Y una mierda! La naranja estará podrida, porque lo que es el sabor de el polvo ese, es asqueroso. Pero bueno, como bien decía un buen amigo mío, "Los medicamentos no tienen que saber bien, tienen que curar". Pues eso espero, que me cure. Porque tengo unos escalofríos y unas toses que no se las deseo a nadie. Creo que me ha subido la fiebre, y no tengo más que estos putos sobres...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminaré de contaros mi reparación de las torretas, y me vuelvo a la cama a dormir, a ver si puedo deshacerme de esta fiebre de mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a la torreta, me paré debajo de ella. Misterosamente había llegado allí sano y salvo. No podía perder mucho tiempo. El tiempo apremiaba y la tormenta de nieve parecía que estaba menguando. Si se iban el viento y la nieve, perdería la mayor cobertura que tenía para camuflar mis acciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro del centro de mando de la gasolinera, había guardado antes de salir una mochila con todas las herramientas de las que disponía, además de tres linternas a pilas que me harían falta allí arriba para poder trabajar. No sabía qué es lo que me iba a encontrar, ya que las torretas de energía eólica no eran mi especialidad. Cuando llegué frente a las aspas, a más de quince metros de altura, el frío que hacía allí arriba era horroroso. Llevaba cuatro capas de ropa bajo el plumas, un par de pantalones de los que uno de ellos era para la nieve, de mis tiempos montañeros. Un par de guantes y un pasamontañas, además de unas buenas botas de senderismo, eran todos mis artilugios para combatir el gélido viento. Bien, pues con todo eso, estaba congelado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de la bajísima temperatura en aquella altura, otro de mis problemas era el aire. He trabajado miles de veces con plataformas de ese tipo y en alturas similares, pero con ese viento, nunca. Si mis jefes me hubieran dicho en el pasado, que incluso con ese aire tendría que trabajar, me habría reido en su cara sin ninguna contemplación. El viento movía el mástil de la plataforma casi metro y medio hacia los lados. Estaba cagado de miedo, porque nadie se acostumbra a ese vaivén cuando se encuentra a semejantes alturas, además de que te mareas de una manera excesivamente rápida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin llegué a la zona que juntaba el mástil propiamente dicho con las aspas, encontré una argolla de metal soldada a la columna a escasos centímetros de la parte mas alta. Sacando la cuerda de la mochila, la até con un nudo a la argolla y rodeé el cubo y la columna con la misma. Seguía moviéndome, pero no tanto, solamente si la columna cimbreaba demasiado. Una vez acerqué la cara a los engranajes, descubrí que se encontraban completamente oxidados. El agua y el frío había abatido al enemigo de Don Quijote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me preguntéis qué es lo que hice para que eso comenzara a funcionar, porque no tengo ni idea. El caso es que empecé a engrasar aquellos engranajes con delicadeza, empapando todo cuanto veía con grasa de la que me encontré en el hangar del alumbrado público. Y cuando menos lo esperaba, aquello hizo un chasquido y las palas comenzaron a moverse. Al principio, muy despacio, pero a medida que iban pasando los segundos, iban cada vez más rápidas. Pero lo más curioso, es que la segunda, que tambien se encontraba parada, también comenzó a girar, sin que mis manos intercedieran en sus mecanismos. De locos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso es todo. Bajé de allí, recogí las herramientas y me volví a llevar el vehículo hasta un descampado que había por allí, a unos dos kilómetros de mi casa. No podía arriesgarme a dejarlo allí, después de todo lo que había hecho sin que me descubrieran. Si mas adelante tuviera que utilizarlo, al menos ya sabía donde estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué al refugio pasada una hora más o menos. Estaba empapado y me dolían los huesos de lo ateridos que se encontraban. Me quité la ropa, encendí el calefactor que tenía en la sala de la radio, y me quedé dormido. Estuve así casi medio día, y cuando me desperté tenía fiebre y me seguían doliendo los huesos. Al menos lo había conseguido. Ya tenía energía de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto es todo hasta aquí. Tendréis que entender que omitiera los detalles sobre las veces que tuve que orinar desde allí arriba y esas cosas. Creedme, mola mucho hacerlo desde semejante altura y ver hasta donde eres capaz de llegar. Lo malo es como se te queda luego el aparato y lo difícil que es que luego vuelva a entrar en calor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pues esto es todo por hoy. Espero volver a escuchar la voz de algún conocido, y sobre todo recuperarme de lo que sea que tenga. Mas me vale no cogerme una pulmonía, porque sino, la hemos liado, y muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos Desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-8958628207966206407?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/8958628207966206407/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/desde-el-otro-lado-entrada-xxiv.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8958628207966206407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8958628207966206407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/desde-el-otro-lado-entrada-xxiv.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXIV'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-3601836686166883847</id><published>2010-02-07T18:50:00.001+01:00</published><updated>2010-02-07T18:50:49.239+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXIII</title><content type='html'>Bueno, pues ya estoy aquí de nuevo y con una taza de café aguado para entrar en calor. ¿Por dónde iba? Ah, vale...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues eso, yo allí parado, en medio de la nave, con dos vehículos llenos de gasolina y la cara putrefacta de un tipo asomando por entre la nieve. Y yo sin las llaves del vehículo. Un panorama digno de narrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé a dar vueltas por todo el taller, de arriba abajo. Entré en las oficinas, vacié los cajones del armario metálico destinado a la mecánica de los vehículos, dentro de las plataformas, en los camiones... Hasta que caí en la cuenta. ¡Seré gilipollas! A la entrada, había un pequeño armario metálico que ponía: "Llaves de los vehículos". Pues claro, no van a estar puestas... Así que me dirigí gacia el armario, y lo abrí. Para mi asombro, no estaban las llaves allí tampoco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi gozo en un pozo. Después de liarme a patadas con todo lo que vi frente a mi, me dejé caer sobre una montaña de palés y empecé a pensar con detenimiento. Si aquel cadáver tenía la garrafa de gasolina en la mano, frente a la plataforma, y yacía con un tremendo golpe en la frente... ¿Quien se lo había dado? Y lo más importante. ¿Por qué el agrsor no se había llevado la plataforma si ya tenía la gasolina y el vehículo? Me acerqué al cadáver momificado de aquel pobre hombre y empecé a desenterrarlo. Estaba tieso y seco, y a diferencia de lo que yo mismo podría pensar, no olía absolutamente a nada. Se le veían a través de las mejillas las muelas y parte de la lengua, negra como la oscuridad de un silo de misiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin le desenterré por completo, encontré la razón de que allí estuviesen los vehículos sin que se los hubiesen llevado. El muerto portaba una pistola en la mano izquierda, que se encontraba reposando sobre su regazo con uno de los delgados dedos sobre el gatillo. Por lo tanto, había disparado a alguien, y ese alguien o había sido herido de gravedad y decidió pasar de los vehículos, o simplemente había muerto allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me coloqué detrás del muerto y coloqué mi cabeza detrás de la suya, a la misma altura, para poder ver lo que él mismo veía antes de morir. Una vez visualizada la zona sobre la que él estaba mirando, cogí una oxidada llave inglesa que se encontraba sobre la parte trasera de la plataforma, y la hundí en la nieve justo a los pies del pistolero. Con la llave en la mano comencé a andar hacia delante, en línea recta y sin sacar de la nieve la herramienta, hasta que a apenas seis metros del cuerpo, topé con algo duro y que sonó a hueco. Comencé a retirar la nieve, hasta que descubrí enterrado el segundo cuerpo. Tenía tres agujeros en el pecho, y un cuarto a la altura del cuello, mientras con su mano derecha agarraba una llave de tubo enorme, de esas que se utilizaban para aflojar las tuercas de las ruedas de los camiones. Las heridas eran mortales de necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me imagino la situación. El pistolero entra en el hangar mientras el portador de la llave de tubo le sigue sin que el primero se dé cuenta. El primero, encuentra la garrafa de gasolina, y se acerca hasta el vehículo para derramar todo su contenido. El segundo, que ha entrado sin hacer ruido, encuentra la llave y se acerca por detrás a su presa, que se encuentra enfrascada en abrir la garrafa. La llave se introduce con un golpe seco en su cráneo y cae redondo al suelo. El agresor, pensando que se ha cargado al primero se da la vuelta y recibe cuatro disparos a bocajarro del pistolero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una bonita historia, pero aun me faltaba algo. Las llaves. Miré la mano izquierda del "mecánico" y allí estaban las culpables de las muertes de aquellos dos desgraciados. Debió de darse la vuelta confiado de que se habría cargado al pistolero, y cogió las llaves del cajetín de la entrada, pero al acercarse al supuesto muerto para arrebatarle la garrafa de gasolina, este, agonizante, le descerraja los cuatro tiros y mueren los dos desangrados... por suerte para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había conseguido las llaves, gasolina, un vehículo y un arma. Pues aunque parezca mentira, los problemas no se habían acabado ahí. Al poner las llaves, y girar la cerradura de la plataforma, no sucedió nada. Nada de nada. Evidentemente, en el asiento del copiloto se encontraba recostado y con cara de suficiencia Murphy, dándome a entender que, como siempre, las cosas no se pueden poner peor, hasta que empeoran. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me bajé del coche y esta vez sí tuve suerte. La batería se había descargado despues de tanto tiempo sin usarla. Pero alguno de aquellos locos ya habían caido en la cuenta, y había un aparato de color rojo con una manivela en su lado derecho y conectado con unos cables de color rojo y negro a los polos de la batería del vehículo. Comencé a girar la manivela como un loco. Una, dos, tres, cuatro veces. Cuando llegué a las cien vueltas, me volví a subir al vehículo, y arranqué. Después de toser un poco, el vehículo arrancó, y mi cara se iluminó a través del espejo retrovisor. Murphy se mosqueó no sé por qué, y desapareció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que había sido capaz de hacer en un coche en mi juventud, además de practicar sexo con mi chica, fue meter la primera y avanzar durante trecientos metros en línea recta, hasta que metí la segunda y el coche se me caló. Desde entonces, como mucho tocaba los mandos de la radio y cuando me lo pedía mi novia, abría la guantera para cambiar de cd. Pues ahora tenía que ser capaz de mover un bicho de tres mil y pico kilos, sin tener ni idea de cómo hacerlo, sin contar por supuesto, con que desde allí a mi casa habían unos siete u ocho kilómetros, y encima con todo lleno de nieve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que armado de valor, pisé el embrague, metí la primera, y comencé a soltar el embrague mientras pisaba suave el acelerador. Aquello comenzó a revolucionarse de manera exagerada, mientras el tubo de escape petardeaba pero las ruedas no se movían ni un centímetro. Yo pisaba el acelerador, pero aquel vehículo decía que no, que no se quería mover. Y claro, caí en la cuenta de que si no quitaba el freno de mano, no iba a ningún lado. ¡Qué Odisea! Ni Aquiles pasó tantas calamidades como yo dentro de aquella plataforma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin me moví. Al principio empezó a andar despacio, ya que yo no me atrevía a pisar mucho el acelerador, pero cuando ya por fin me sentí un poco más seguro, avancé un poco más rápido por entre la carretera llena de nieve. Tengo que confesar que no pasé de los veinte kilómetros por hora, pero desde mi posición parecía que estaba en un monoplaza a trescientos kilómetros por hora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iba por la carretera intranquilo por lo que me pudiera encontrar, ya que no veía mas allá de ocho o diez metros. Intenté circular sin las luces, pero era imposible. Me estaba arriesgando demasiado, pero mi propia supervivencia estaba en juego. Después de casi una hora, llegué a la gasolinera, y me paré frente a la columna eólica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y... Y ahora me voy a dormir que se me caen los ojos de sueño. Dejaré la grabadora encendida por si alguien se pone en contacto conmigo esta noche y me trae noticias importantes que reportar. Mañana os cuento la tercera parte de mi "Aventura con la reparación de una torre eólica". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy José Antonio, y estoy emitiendo desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-3601836686166883847?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/3601836686166883847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/desde-el-otro-lado-entrada-xxiii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3601836686166883847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3601836686166883847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/desde-el-otro-lado-entrada-xxiii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXIII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-8607070321567282845</id><published>2010-02-07T13:28:00.002+01:00</published><updated>2010-02-07T18:52:48.574+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXII</title><content type='html'>¡Madre mía! Cuanto tiempo sin hablar por la radio... ¡Una semana nada menos! Me ha parecido un mes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo he tenido problemas de suministro, pero ya he sido capaz de subsanarlos todos. Como ya sabéis, mi electricidad la recibo a través de un par de columnas eólicas colocadas en una gasolinera "verde", pero debido a la falta de mantenimiento dejaron de funcionar. Pues bien, le he echado huevos al asunto y por fin lo he arreglado. De perdidos al río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las nieves de nuevo me volvieron a joder los paneles, ya que no tuve tiempo de recoger la suficiente energía solar para hacer funcionar los aparatos eléctricos de mi casa, por lo que he estado tres días sin nada de calefacción. Casi me muero congelado, por lo que tomé la decisión de encontrar la manera de arreglar las torretas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mal tiempo corría de mi lado en cierto modo, ya que la tormenta de nieve podía ayudarme a la hora de realizar cualquier trabajo en aquellas columnas, porque el viento soplando a través de una ciudad fantasma como la mía, hace más ruido del que parece, y si a esto le añadíamos que la nieve evita el paso de cualquier fuente de luz, si no había nadie lo suficientemente cerca de la gasolinera no sería descubierto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os cuento cómo lo hice para subir quince metros, que es lo que he descubierto que medían las torres. En medio de la noche, salí a la calle bien abrigado en busca de algún vehículo que hubiera servido en su momento a los trabajadores del Alumbrado Público de la ciudad para subir a arreglar las farolas de la calle. Yo trabajaba en el mismo sector laboral, solo que en la capital madrileña, por lo que sabía que tenían que utilizar un vehículo conocido como "plataforma" para reparar las luces fundidas. No era más que un pequeño camión equipado con unas patas hidráulicas y una grúa, provista de una cesta donde el trabajador se podía introducir, y en el que gracias a unos mandos colocados en la misma podía manejar él solo para subir a grandes alturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creía saber dónde se encontraba la nave de almacenamiento de la empresa que se encargaba de tal trabajo, por lo que hacia allí me encaminé. Llegué pasadas casi tres horas, después de andar por lo menos nueve kilómetros, ya que trasladarse a pie a través de la nieve y de noche, es bastante difícil, sobre todo contando con que tenía que hacerlo a oscuras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué exhausto y tiritando, por lo que allí dentro pasé la noche, en una nave abandonada a la intemperie, con las ventanas rotas y llena de goteras. Me metí en uno de los camiones y me tapé con el abrigo que llevaba. No era suficiente para calentarme, por lo que después de estar allí un rato tiritando y pensando qué hacer, decidí ponerme al trapo por si la tormenta amainaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo treinta años, pero nunca en mi vida he visto un temporal de nieve así. Lleva casi un mes nevando casi a diario, y como ya no hay científicos ni televisión para dar las noticias no sé a qué puede ser debido. Es muy posible que la Tierra se esté vengando de nosotros. Somos pocos, y nos va a matar lentamente a base de tormentas de nieve, huracanes y terremotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había dos plataformas allí paradas. Una de ellas tenia el depósito por la mitad, mientras que la otra estaba vacía. Seca como un charco en agosto en medio del desierto. Y claro, apareció el puto Murphy para recordarme que gracias a su ley, la que estaba seca era la única que me podía servir, ya que la otra tenía una pluma muy pequeña. Después de cagarme en todo lo vivo, y pedir disculpas por si os manché a alguno de vosotros, empecé a dar vueltas por aquella nave en busca de algo de gasolina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya estaba harto de dar vueltas como un idiota, la suerte me llamó, y fui a darle una patada a una garrafa de veinticinco litros tapada por la nieve. Estaba justo a los pies del vehículo, pero como la nieve me llegaba casi hasta las rodillas, no la había visto. Cuando la desenterré de aquella capa blanca, algo estaba aferrado a la garrafa. Un cadáver reseco y gris agarraba el asa de plástico cual Indiana Jones al Santo Grial. Estaba allí tirado, frente al vehículo y con un brutal golpe sobre la sien derecha, con el hueso quebrado y hundido varios centímetros hacia dentro. ¡Menudo susto me dió el hijo...! Lo siento. El pobre debió de pelear por el vehículo y perdió la lucha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras arrancarle la garrafa de los dedos, de manera literal por cierto, llené el depósito para irme de ahí lo más rápido posible, ya que llevaba demasiado tiempo al descubierto, y si alguien había pasado una vez por allí, podrían pasar dos y tres veces mas. Pero claro, hay un detalle buenísimo en el que todos habréis caido, pero que yo no hice, y que me dejó sintiéndome como un gilipollas. ¿Cómo arranco el motor del vehículo? ¿Con el dedo? No tenía las llaves. No tengo carné de conducir, es más, no sé conducir. ¡En mi vida lo he hecho! Vaya plan...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí estaba yo, como un gilipollas con un vehículo lleno de gasolina, un muerto a mis pies y una cara de tonto que no os podréis imaginar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Fiiuuuuuuuuuuuuu!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os dejo por un rato, que ya tengo la cafetera a punto para entrar en calor. Os veo en un rato. Ya sabéis quién soy y desde donde emito...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-8607070321567282845?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/8607070321567282845/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/entrada-xxii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8607070321567282845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8607070321567282845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/02/entrada-xxii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-7681639199122053454</id><published>2010-01-27T18:15:00.000+01:00</published><updated>2010-01-27T18:16:12.178+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Namor'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XXI</title><content type='html'>¿Hola?Bzzzzzzzzzzzzzzz.......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Holbzzzzzzzzzzzzzz...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hola? Vale, ahora sí se me oye. Encantado de saludaros de nuevo. Soy Jose Antonio, y como siempre, estoy en contacto con vosotros a través de mi pequeña radio, para emitir desde el otro lado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace mucho que no hablo con vosotros, pero no ha sido culpa mía. He estado cerca de cuatro días sin nada de electricidad y me ha costado mucho reponerla. Ahora hacen ya tres días con el de hoy que conseguí reparar los acumuladores solares, por lo que hasta esta mañana no tenía las baterías mas o menos llenas, y no podía gastarla en hablar con vosotros. Os pido disculpas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo sin poder arreglar las torres eólicas. La verdad es que no sé como voy a hacer para subirme a ocho metros de altura por una columna de acero de color blanco sin ningún agarre ni asidero en el que encaramarme. Por mas que le doy vueltas a la cabeza, no sé cual sería el método que utilizaban los del mantenimiento de la gasolinera para subir allí arriba, pero fuera cual fuera, no doy con él, y me es imposible seguir solo con los paneles solares, ya que no me dan la potencia suficiente. Las horas de luz en Enero son muy cortas, y no tengo más que seis paneles solares conectados. Tengo que encontrar la manera de arreglar esas torres, incluso aunque me tenga que jugar el pellejo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pues como os decía, esta mañana he repuesto la comunicación de mi radio, y tengo que reconocer, que después de casi siete días sin hablar con nadie, ni escuchar sus mensajes, me he sentido como un alcohólico al que le quitan su vaso de whisky antes de acostarse. Tres meses hablando a través de este aparato, me han convertido en una persona nueva. Casi dos años sin hablar con nadie, y de repente encntrar a tanta gente en mi misma situación, y que utilizaban mi mismo medio para ponerse en contacto conmigo y contarme sus alegrías y sus penas, me han hecho totalmente dependiente de este trasto que hace cinco años, casi nadie habría sabido utilizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevo varias horas enganchado a los auriculares de mi radio intentando captar algún mensaje de alguien de por aquí, pero extrañamente no he conseguido captar ningun reporte... bueno, miento. He sido capaz de captar uno, pero yo no estaba presente. Menos mal que lo he podido grabar y escucharlo hace un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya tengo una nueva chincheta de color verde añadida a mi mapa español. Ojalá dentro de unos años el mapa sea una gran masa de chinchetas clavadas, marcando la situación de todos y cada uno de los que hoy escuchan mis mensajes cada noche, a la espera de noticias desde mi lado. Juro por lo que quede y sea sagrado, que si mañana, puedo conoceros a todos personalmente, lo intentaré hasta el fin de mis fuerzas, tanto a todos mis compatriotas como a los nuevos amigos que hablan desde allende los mares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os dejo con el reporte de nuestro nuevo compañero mientras sigo leyendo el libro con el que estoy ahora mismo liado. Se llama La fundación, de un tal Isaac Asimov. Me lo compró hace casi cuatro años un compañero de trabajo aunque me lo recomendó un compañero de un foro de cómics al que asistía diariamente para expiar mis tensiones, pero tengo que reconocer que lo dejé por aburrido. Ahora, lo he recuperado de los escombros, como tantos otros, y cada noche, a la luz de un par de velas y con una taza de café caliente, intento seguir con las mismas aficciones sencillas que tenía antes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joder, ya me estoy enrollando de nuevo. Os dejo con el mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hola Jose Antonio. Antes de nada, tengo que pedirte disculpas por lo que voy a hacer, pero llevo tanto tiempo sin hablar con otra persona que he tenido que escribir todo lo que iba a decirte y lo iré leyendo poco a poco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin me he atrevido a contactar contigo. No estaba seguro de que esto fuese muy en serio ya que no suelo confiar mucho en la gente. He escuchado cada parte radiofónico desde los primeros días de emisión y he comprendido que la gente que habla a través de tu radio parecen buenas personas, al igual que tu. Sois todos supervivientes de una colosal masacre pero yo no puedo decir lo mismo. Cuando todo esto empezó yo ya estaba muerto, bueno, no del todo. Acababa de salir de un coma inducido después de tener un brutal accidente de automóvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ponte cómodo porque voy a contarte algo sobre mi. Una noche, saliendo de casa con unos amigos, un camionero que venía con una tajada monumental, invistió contra nuestro Ibiza haciendo que todos los ocupantes muriesen en el acto. Todos, menos el que te está relatando esta historia en estos momentos. Tuve la mala suerte de que mi puñetero corazón y mi cerebro siguiesen funcionando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante más de cinco horas, permanecí entre el amasijo de hierros, atendido por varios sanitarios y por los bomberos que mientras tanto, extraían uno a uno los pedazos en los que se habían convertido mis amigos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llevaron al hospital con todos los huesos del cuerpo rotos, los órganos internos  prácticamente inservibles y con unos intensos dolores que ni la morfina era capaz de paliar. Me indujeron un coma y mi mala suerte volvió a aparecer. Una médico, Magda, se empeñó en joderme la poca vida que me quedaba y en no dejarme morir tranquilo. Quería experimentar en mí un novedoso tratamiento a base de inyecciones de células madre que podrían reconstruir y reparar todo mi cuerpo. Ciencia Ficción. Fueron cientos de inyecciones las que consiguieron recomponer mi maltrecho cuerpo. El Nobel de medicina sería para ella ese año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero por fin mi suerte cambió cuando el mundo se vino abajo, o eso creí en un primer momento. El mismo día del primer bombardeo, me habían sacado del coma aunque todavía permanecía sedado. Aunque podía verlo y oírlo todo. Escuché los bombardeos que asolaron la ciudad de Pontevedra, podría hasta decirte cuantas bombas cayeron durante aquel primer día. Y en uno de esos bombardeos, una bomba cayó sobre el hospital. A los pocos minutos, vi entrar a Magda completamente desencajada, con los ojos a punto de salirse de sus orbitas, sangrando por la nariz y por la boca y con su bata completamente ensangrentada. Se abalanzó sobre la máquina que me mantenía sedado y presionó el botón de parar la sedación. Me dejaba libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Magda murió poco después. Entonces le recé a Dios para que me matase lo antes posible ya que comenzaba a notar los efectos de la no-sedación en mi recuperado cuerpo. Cerré los ojos y me dispuse a morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te lo vas a creer, Jose, pero Dios pasó olímpicamente de mi. Me desperté al poco rato, con algo de dolor pero con un hambre atroz. Mi cuerpo reaccionó a mis impulsos cerebrales y después de incorporarme en la cama, me quedé maldiciendo mi buena suerte durante unos minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté con cuidado ya que llevaba más de seis meses postrado en esa cama. Choqué con el cuerpo de Magda y me caí al suelo. Me levanté y agarré un andador con dos ruedecillas. Parecía uno de esos abuelos en una residencia de ancianos. Salí de la  habitación y poco a poco, caminé por los desolados pasillos del Hospital Provincial. Lo peor de todo fue encontrarme con algunos cuerpos tirados por el largo corredor. Las luces de emergencia del hospital todavía funcionaban y gracias a ellas me pude dar cuenta de que fuera, la noche sin las luces de la ciudad, era como un agujero negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pude y agarrado a la barandilla de las escaleras, bajé hasta el primer piso donde estaba la cafetería. Me moví torpemente entre las mesas que habían sido sacudidas por la explosión de la bomba y me dirigí hacia la parte de detrás del mostrador. Abrí la nevera, y bebí y comí hasta quedar totalmente saciado… pero espero no estar aburriéndote con este pequeño fragmento de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si sigues vivo, la semana que viene seguiré contándote alguna cosa sobre cómo conseguí sobrevivir estos dos últimos años. Por cierto, no te he comentado como me llamo, pero por ahora, creo que eso no importa… tengo que cortar la emisión, ahora voy a salir de caza con mis “chicos”. Tienen mucha hambre y las piezas comienzan a escasear por aquí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre mía, qué historia... Salir de un coma y encontrarte con esta mierda de vida... No sé de donde sacaste esa fuerza de voluntad, pero la verdad es que es de elogiar. Yo no habría sido capaz de sacar esas fuerzas de flaqueza. M habría quedado en aquel hospital y me habría inyectado lo primero que encontrara. Al menos no habría visto morir a mis seres queridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pues espero volver a oirte como los compañeros que amenizan mis noches de insmnio. Ya eres uno de nosotros, y nos preocuparemos por tí como uno se preocupa de sus hermanos. Para mi, eres un hermano lejano. Uno que nunca conocí, pero que por casualidades del destino, la vida le ha vuelto a unir a mi. te ayudaré en todo lo que pueda, eso sí, desde aquí. En la seguridad de mi lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos desde el sur de Madrid. Soy Jose Antonio, y emito para toda la inmensidad del globo Desde el otro lado... ... ... Tengo que aprender a decir esto en inglés, como en los programas de rock de la FM.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto ¿Alguien se ha fijado en esa extraña luz de color anaranjado que se ve en el cielo desde hace algunas noches? Juraría que eso no es una estrella...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-7681639199122053454?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/7681639199122053454/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xxi.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/7681639199122053454'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/7681639199122053454'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xxi.html' title='Desde el otro lado. Entrada XXI'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-3683561912511278042</id><published>2010-01-23T21:56:00.006+01:00</published><updated>2010-01-27T17:50:50.828+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rep'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XX</title><content type='html'>Saludos a todos. Lo primero que quiero hacer, es pedir disculpas por mi vergonzosa conexión del otro día. Sobre todo a Susana, aquella chica de Sevilla que tuvo que aguantar la sarta de tonterías que dije debido a mi borrachera. Tenéis que entenderme. La soledad me está matando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si os sirve de consuelo, sobre todo a ti Susa, la resaca me ha durado dos días enteros. Incluso hoy me duele un poco la cabeza. No sé beber.. Recuerdo cuando era un chaval y me iba con los colegas de botellón, y bebíamos calimocho, piel roja y otros mejunges varios. Pero ahora... madre mía. Yo creo que hace ocho años dejé de beber solo por los tremendos dolores de cervicales que me provocaban las resacas. Si, lo sé, soy así de raro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, no me enrollo mas y os explico un poco lo de estos seis días, que es mucho, además de que tengo un reporte nuevo para enseñaros del chico de Extremadura, el que estaba refugiado en no sé qué sierra e iba a rescatar a una mujeres que habían mandado un mensaje a través de otra radio. Parecemos vengadores, pero creo que esta es la única razón por la cual debemos seguir vivos. Para ayudar a la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ver. El sábado, recién levantado de la "fiesta nocturna" me decidí a acercarme al centro de mando de la gasolinera para ver qué pasaba con mi suministro de corriente eólica. Me abrigué bien, ya que aunque había dejado de nevar, aun hacía mucho frío, y me eché la mochila y la escopeta robada al hombro, además de un par de linternas y tres paquetes de pilas de recambio. Por si acaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a engañaros. Salí acojonado de mi refugio, porque no sabía qué me podía pasar. La verdad es que esto que os cuento, si fuera una novela o una historia contada en un Blog de esos que existían antiguamente en Internet, perdería toda su gracia, ya que sabéis que salí vivo de allí, ya que os lo estoy contando... pero bueno, a lo que iba. No sabía qué me iba a encontrar, además de que todo estaba nevado, y si aquellos hijos de puta me habían cortado los cables de suministro, con solo esperar a que aparecieran huellas en la nieve, podrían seguirme sin ningún tipo de dificultad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero para satisfacción mía, por allí no había pasado nadie en al menos dos semanas. ¿Que por qué lo sé? Porque estoy muy tonto. Me dejé entornada la puerta metálica del cuarto de contadores de la gasolinera, y lo único que allí había era un perro enorme congelado. Pero congelado de verdad, como los pavos de los supermercados. Estaba duro como una piedra y cuando le golpeé con mi bota, el sonido que hizo el cuerpo del animal era como el de una caja de cartón al tropezar con una pared cuando vaga sin rumbo por efecto del viento. Igual. Un sonido sordo, hueco. Por consiguiente, si aquel chucho estaba allí, a ningún superviviente se le habría ocurrido acercarse, ya que estos bichos son muy territoriales, y allí no había señales de lucha. Solo un animal acurrucado contra la pared intentando perder el mínimo calor posible de su cuerpo. Pero no lo consiguió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho es que comprobé todos los controles de aquel conglomerado de consolas y cables de color negro, y nada me indicó que hubiera algún problema en la maquinaria. De hecho los comprobadores de tensión que llevaba encima, me indicaban que los acumuladores estaban bien. Pero, entonces, ¿Por qué no me llegaba a casa corriente eléctrica? Lo averigüé en cuanto salí al exterior y levanté la cabeza para observar aquellas cuatro torres eólicas. A pesar del viento que soplaba, ninguna de ellas se movía ni un ápice, y eso no era normal. Para nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He supuesto que lo que le pasa a las torres es debido a la falta de mantenimiento. A eso le unimos la lluvia, la nieve, el viento y el frío que ha hecho, y nos da de resultado unos engranajes congelados por el frío y el hielo y posiblemente en algunos puntos, parcialmente oxidados. Ahora ya sé, o al menos creo saber qué es lo que les pasa a las torretas, pero lo difícil es averiguar cómo coño lo arreglo. Porque estas columnas acabadas en hélice, deben medir entre ocho y diez metros, y no les veo ningún lugar en el que poder agarrarme para subir, ni ninguna escalerrilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, he encontrado el problema, pero no la solución, por lo que tendré que seguir devanándome los sesos para poder arreglar esto, ya que si no lo hago, estoy en un grave problema de suministro. Al que por cierto debo unir el que toda mi cosecha de legumbres, verduras y hortalizas de exterior se me han congelado por efecto de las nieves, por lo que me he quedado sin, al menos, el treinta o el cuarenta por cierto de mi alimento. ¡Dios, que asco de frío! Y, por si no fuera poco, se me han muerto casi todas las gallinas y gallos del corral, así que de momento, me tendré que olvidar de comer huevos, y dejarlas a las muy putas a su aire para que críen. Joder...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale, estas son mis penas. Ahora vamos con el extremeño. Si el otro día os indiqué que estaba preocupado por él, ahora sí que lo estoy de verdad. Desde que me envió lo que vais a escuchar, no sé nada de él. Nada de nada. Lo he intentado varias veces, pero me ha sido imposible. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchadlo, y ahora os lo comento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Hola....?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hola....?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que no se hayan cargado del todo el cacharro este y me escuchéis. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si antes la situación estaba mal para mí, ahora se va a poner muy, pero que muy jodida. Han arrasado mi refugio, me cago en... Me han robado los recursos que tenía, han destrozado el pequeño huerto, y lo peor de todo, no veo por ningún lado a Matt. Trasteando creo que puedo transmitir por la radio, aunque tendré que ir pensando en hacerme con otra. Os lo cuento mientras aguante e aparato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no recuerdo mal, la última vez iba a encaminarme a ayudar a un par de chicas que estaban atrapadas en la estación de esquí de La Covatilla, en la sierra de Béjar. Intercepté una llamada de auxilio en la que decían estar bajo el asedio de un grupo de nómadas del norte, y decidí que tenía que hacer lo que estuviera en mi mano, toda vez que había visto la manera de proceder de esa gentuza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al amanecer, preparé mi equipo con las cosas necesarias para mi partida; la M-43 Firestar, un fusil de asalto CETME C con visor telescópico, casi todos los cargadores que tenía de ambas armas, y provisiones para tres jornadas, que seguramente habría de compartir con las chicas de la llamada de auxilio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejé a Matt a cargo de la casa, ya que no me atrevía a llevármelo. Aún quedaba algo de combustible en mi viejo BMW, lo suficiente para ir y venir casi sin problemas. Casi. Las carreteras son un peligro, tanto por lo deterioradas que han quedado, incluso con vegetación que ha recuperado su lugar primigenio, como porque suelen estar muy vigiladas. Yo no me fío absolutamente de nadie, por lo que siempre que salgo de mi refugio, procuro usar caminos poco transitados, vías de servicio, en incluso campo traviesa si es necesario. De todas formas, el acceso hasta el punto donde se encontraban las chicas era de fácil acceso para mí. Conozco varias maneras de llegar hasta arriba sin ser visto, en caso de que los accesos principales estuviesen controlados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajé tan deprisa como pude, racionando el combustible de mi vehículo, y no fue un viaje muy agradable. Por donde quiera que fuese, veía destrucción, muerte y desesperación. Restos humanos aún sangrando. Cenizas humeantes que una vez fueron casas. Gente que, al verme pasar con el coche, se abalanzaban sobre él, seguramente para obtener la gasolina. Creo que arroyé a unos cuantos en mi viaje. No podía permitirme que me entretuviesen, ni tampoco que me robaran mi vehículo. Que Dios me perdone, si es que hay un Dios por algún lado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estaba cerca de Béjar, ascendí por el paraje de “El Castañar”, pasando por la villa de Candelario, que parecía una sombra de lo que una vez fue. Circulé con cuidado, pero no hallé rastro alguno de vida. Todo el pueblo parecía un enorme agujero negro entre la nieve. Me fijé en que uno de los edificios, que anteriormente era un hostal, aún resistía a duras penas en pie. Anoté mentalmente su situación por si me hacía falta en la huída. Porque sabía que habría una huída. No iba a ser nada fácil. Quizá me matasen. Quizá nos matasen a todos. Pero si llegaba hasta aquí podríamos tener una oportunidad. Siempre pensando en plural...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejé mi coche a unos metros de la estación, en la ladera de la montaña, bajo un enorme árbol que le haría las veces de parapeto a ojos curiosos. Lo miré una última vez, con los ojos cargados de unas lágrimas que jamás llegaron a aflorar. Ese coche era lo único que me quedaba de mi anterior vida. De mi familia. De mis amigos. Y ahora lo dejaba a sabiendas que, con toda probabilidad, no lo volvería a ver jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dirigí hacia arriba, con sumo cuidado y el CETME listo para cualquier situación. Era esta un arma antigua, de los años 70, y ya me había fallado un par de veces al encasquillarse. La tenía bien engrasada, según los pocos conocimientos armamentísticos que poseo, y no dudaría en usarla contra cualquier eventualidad. Por cierto, que se la quité a un soldado del ejército español que encontré muerto por congelación en una cueva a pocos kilómetros de mi hogar. Mala suerte tuvo el pobre, estaría buscando refugio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la mirilla del fusil examiné, a una distancia prudencial, los alrededores de La Covatilla. Encontré cinco caballos amarrados a la barrera de acceso de la instalación. Parecían tensos, por lo que deduje que el asunto tenía que estar bastante liado entre sus dueños y las personas que se refugiaban allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avancé en dirección al túnel donde estaban los aseos, pues me permitiría tener un mayor control de la situación y algo de resguardo en caso de que la situación se complicase. De espaldas a mi, mirando en dirección al parking de la entrada, avisté a un nómada, según estimé por sus ropajes. Fue bastante fácil librarme de él sin armar jaleo. La culata del CETME era casi tan peligrosa como las balas que disparaba. Bueno, si habían llegado hasta aquí montando cada uno su propio caballo, me quedaban cuatro nómadas sólo. Esa idea me animó, lo que me hizo tranquilizarme en exceso. Grave error. Siempre hay que estar alerta. Otra lección que jamás olvidaré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(bzzzzzz) ...lógica, si... (bzzzzzz) ...to cacha... (bzzzzzzz) ...abrones de mier...&lt;br /&gt;(bzzzzzzz) ...ectaré cuando pueda... (bzzzzz) ...suerte, y cuidado con... (bzzzzzz)...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como véis, se cortó la comunicación en medio del mensaje, y lo único que soy capaz de descifrar entre la maraña de palabras y estática es "cabrones de mierda" y "suerte". Por consiguiente, mis sospechas son o que le han cortado el suministro a él tambien, lo coja de donde lo coja, o que directamente le han capturado. Y la verdad es que en ninguno de los dos casos puedo hacer nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pues esto es todo por hoy. Voy a intentar limpiar los paneles solares de la nieve que tienen acumulada, ahora que es de noche. Parece que el cielo está un poco despejado y con suerte mañana saldrá de nuevo el sol. Solo espero que el viento no traiga de nuevo las nubes de polvo de los bombardeos, porque sino, de verdad que estaré perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos a todos, Desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-3683561912511278042?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/3683561912511278042/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xx.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3683561912511278042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3683561912511278042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xx.html' title='Desde el otro lado. Entrada XX'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-5894005291759401781</id><published>2010-01-15T18:51:00.001+01:00</published><updated>2010-01-15T19:16:48.483+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Susamaya'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XIX</title><content type='html'>¿Hola?...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hola?...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puto cacharro de mierda...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hola! ¿Se me oye?...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale, ahora se enciende la lucecita verde. ¿Se me escucha verdad?... Parezco imbécil, ni que me fueran a contestar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, aquí estoy de nuevo con el informe diario de problemas de Jose Antonio, el presidente, Gobernador, Alcalde y Sumo Pontificio Obispal del territorio denominado como El Otro Lado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pido disculpas de antemano a todos los que me estén escuchando, por si digo alguna sandez, o estupidez, pero la falta de comida y de agua potable, me ha obligado a tener que echar mano de una botella de Ron Negrita que tenía guardada por aquí para casos de emergencia. Tengo aun otras diez o doce, pero creo que por una es suficiente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por donde iba? ¡Ah si! Que eso, que estoy muuuuuy borracho, y todas las penas que me inundaban se han esfumado de un plumazo. Y os preguntaréis todos, ¿Y este qué coño está cereb...cereblan... Celebrando? Pues cerebro que por fin, y despues de tanto tiempo desde que empecé a recibir noticias desde el otro lado de mi parcela, me he encontrado con alguien que me ha contado y relatado noticias positivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si. Y encima es una chica. Por su acento yo diría que es de Sevilla, y parece simpática. ¡Qué coño! Y debe de estar bueníiiiiisma, como todas esas locutoras de radio de voz sensual que antiguamente hacían a los chicos las bromas esas que todos decíamos cuando las escuchábamos "Buah, a mi me llama una de esas y no me la da", pero no sé por qué, pero todos caían. Por supuesto, yo no habría caido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues eso. Que he recibido un reporte de una chica guapísima de Sevilla que se llama Susana, y me ha contado muchas cosas que me han subido el ánimo y me he dicho. ¡Hale, a cereblar que el mundo no se va a la mierda del todo! Y me he puesto a cereblarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os dejo con su sensual voz, para que la distruu... distrufé...disfurte... ¡para que la escuchéis!:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo se hacía esto? Leches... Me he quedado sin pilas en el Walkman... Esperad un momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale, ahí la tenéis:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Cómo no pude verlo venir? ¿A ti no te ha pasado, José Antonio? Porque para mí es increíble y constantemente me pregunto, hasta qué punto estaba confiada en que todo seguiría como estaba, esa falsa sensación de seguridad que nos daba el día a día, la televisión, el consumismo, el conocimiento de nuestros derechos, los objetivos a cumplir que nos marcábamos de pequeños y que ahora resultan tan absurdos… yo quería ser una prestigiosa abogada, tener una gran piscina, zapatos Miralles, viajar por el mundo, conducir un gran deportivo…vaya sarta de gilipolleces…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras estudiaba, hacía aerobic, me ponía mechas, piercings y tonteaba con los chicos, mi cuerpo se iba adaptando primero a la pubertad y luego a la madurez… mientras tanto el mundo se iba a la mierda y yo me desentendía de las noticias porque prefería ver Melrose Place o escuchar al Último de la Fila…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo de confesarte que nuestra situación, a pesar de todo, es muchísimo mejor que la que se vive en la mayor parte del mundo. Imagino que la Naturaleza, una vez más, y al menos hasta ahora, ha logrado proteger a mi pequeña comunidad, que enterrada en las montañas, ha logrado pasar relativamente desapercibida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso mismo no te diré desde dónde te hablo. Me da miedo que alguien capte esta frecuencia y que mi imprudencia destruya todo lo que hemos logrado conservar. Solo te diré que estoy en el sur de España, en una zona bastante inhóspita y montañosa, y que somos muchos los que hemos logrado sobrevivir y convivir de forma más o menos civilizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que, junto a la suerte de nuestro aislamiento, el hecho de haber mantenido una jerarquía social, con jefes y personas encargadas de castigar a los que incumplen las reglas, es lo que ha conseguido que a nadie se le vaya tanto la cabeza como pasa por ahí, que se respeten las propiedades y se mantengan las formas y la amistad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Semanalmente se organizan reuniones donde se informa de los conocimientos del resto del mundo que cada uno ha logrado recabar, se repasan las estrategias, se reparten los víveres y se organiza el trabajo en función de las necesidades del momento. El momento… eso es lo que importa. Hace tiempo que dejé de pensar en el ayer o el mañana. Hace tiempo que los planes a largo plazo dejaron de ser útiles y solo el día a día, y como mucho, la organización semanal, ocupa mi pensamiento y mis preocupaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque claro… hay ciertas cosas… hay ciertas cosas que no se olvidan y que te marcan a fuego y consiguen arrancarte las lagrimas con el simple relampagazo fugaz de un recuerdo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre y mi hermano salieron una mañana a buscar medicamentos para una chica con escarlatina, para la cual no existían entre nuestras provisiones, antibiótico o cura eficaz…. No volvimos a saber de ellos. Sencillamente no volvieron, y no hay forma por más que lo intente, de saber qué fue de sus vidas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la duda, la terrible duda, lo que nos destroza por dentro a mi madre, a mi hermano mayor y a mi. A veces, una parte de mi, desea que estén muertos, para que al menos así acabe esta incertidumbre que ha arrancado la alegría del rostro de mi madre y que no nos deja vivir. Imagino que tú también tienes varios desaparecidos (igual que todos), así que sabrás de lo que hablo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, no me fío de esta conexión. Ya te he dicho que me da miedo que puedan localizar mi ubicación, así que cortaré por ahora... cuando el tiempo me garantice que es segura, volveré a ponerme en contacto contigo. Está bien conocer la situación del resto del mundo, aunque solo son malas noticias… tal vez entre ellas también hayan cosas buenas; tal vez, ¿Quien sabe?…alguien sepa qué fue de mi familia… tal vez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo desde el sur, aquí Susa, también al otro lado…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo siento, no puedo hablar. ¡Brindemos!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-5894005291759401781?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/5894005291759401781/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xix.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5894005291759401781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5894005291759401781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xix.html' title='Desde el otro lado. Entrada XIX'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-2983826977002823004</id><published>2010-01-14T18:05:00.002+01:00</published><updated>2010-01-14T18:13:57.826+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Larmdh'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chuppy'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XVIII</title><content type='html'>Las cosas se están poniendo muy chungas en todos los sitios con los que tengo contacto. No sólo yo tengo problemas, sino que todo el mundo los tiene, a juzgar por las noticias que recibo y que voy captando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final he decidido no salir y aguantar aquí un par de días más con lo que tengo. He pasado un poco de frío, pero he encontrado unos cuantos quehaceres para paliar los temblores que tengo por culpa de los aires que entran por las grietas del refugio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como os dije, el cadáver de aquel malnacido que enterré en el piso de al lado, comenzó a descomponerse bajo la tierra del patio, y su olor subía hacia las pisos superiores, y de alguna manera, las aves lo han detectado y estaban locas de contentas por echarle el pico. Pues bien. He desenterrado el cuerpo, y con una cuerda alrededor de la antena de mi casa lo he subido hasta el tejado, y lo he tirado en el patio de la casa del vecino. Total, no creo que nadie se queje de los malos olores. A través de mi fachada, he bajado a su patio, y lo he vuelto a enterrar A ver si ahora hay suerte y no tengo que levantarme para espantar cuervos como todas estas madrugadas. Qué bichos más escandalosos, no se cansan de graznar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana he amanecido con dos nuevos mensajes en mi "contestador automático" improvisado. Los dos son de viejos compañeros de correrías radiofónicas, y ninguno de los dos relata nada bueno. Os dejo con ellos. Primero con David, emitiendo desde Suiza, y luego con Larmdh, desde Argentina:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Quisiera creer que sigues ahí y que escuchas lo que te digo, que estás sentado ante tu radio oyendo mensajes sin parar y devolviéndolos a la inmensidad del mundo para que otros los escuchemos. Quisiera creer que nada de esto ha pasado y que en cualquier momento me despertará mi hija saltando sobre la cama en la que estoy abrazado a mi mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera creer tantas cosas, que solo he conseguido dejar de creer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expedición de la otra noche solo sirvió para aumentar mi dolor y mis ansias de sangre, pues nada de lo que allí abajo ví podrá salir jamás de mi alma. ¿Por qué el hombre se empeña en generar miedo y dolor sobre aquellos que se le suponen semejantes?, ¿Por qué lo permite?.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;Hoy han vuelto los bombardeos sobre Zermatt. Han durado poco y han servido para destrozar lo poco que quedaba en pie y anegar los posibles refugios de la ciudad. Después vino el silencio. Luego aparecieron  las vacas. Un poco de vida en esta muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No podía cometer ningún error o sería descubierto. Había preparado bien la expedición, mejor que las otras veces, pues podría llegar a salvar a alguien. Vestido con ropa del ejército que encontré en el bunquer, dos linternas, mi escopeta y unos útiles de salvamento, recorrí el pasadizo que unía mi refugio con la casa del enterrador en el viejo cementerio. Aparté el mueble que hacía las veces de puerta, que resultó ser un arcón, y salí al sótano de aquella casa.  En ella no podrían estar, pues las paredes están destrozadas y hubiesen muerto congelados la primera noche. Llegué a la puerta y caminé por el cementerio, cuidándome de no dejar huellas pisando sobre la tierra movida o sobre lápidas caídas o cualquier resto de otra presencia que no fuera la mía, y desde la puerta contemplé las ruinas de la ciudad decidiendo hacia donde caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solución fue fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los repobladores" son ocho y cada uno necesita espacio para él y su ego, lo que implica un lugar cuanto menos, amplio. Necesitaban un sitio donde llevar a su prisionera sin que el escándalo que pudiese armar se oyera en toda la montaña y, por último, la presencia de un fuego que les calentase no podía hacer que el humo les ahogase. Por lo tanto, estaban en el albergue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este conjunto de cuatro edificios de piedra maciza estaba, como el resto del pueblo, derruido, pero la modernidad había hecho que la fundación para la que fue creada hiciese que el complejo creciera hacia abajo. Tres plantas subterráneas podrían servir perfectamente de refugio para aquellos salvajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usando el surco creado por el devenir de los animales, me aproximé hasta las puertas de aquel sitio. Como todo allí, estaba abierta. Entré sin hacer ruido y evité dejar huellas húmedas quitándome las botas. Enseguida el frío atenazó mis pies pero no me detuve. El susurro de las llamas venía de abajo y un rojizo resplandor lo corroboraba. Me asomé por encima de la barandilla y pude ver los bultos que dormían alrededor del fuego. No soy militar, ni hice la mili, pero que siempre hay alguien vigilando lo sabe todo el mundo. Desheché la idea de bajar por esa escalera y busqué otro modo. Atravesé el pasillo y entré en lo que parecía un comedor, pues tenía más pinta de campo de batalla.  Al fondo ví un montacargas pero era demasiado pequeño para mí. Llegué hasta la puerta que daba a la cocina y encontré otra escalera. Lentamente bajé por ella, con mi escopeta delante de mi y dispuesta a defenderme. Al llegar a la altura del piso, asomé la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siete cuerpos dormían alrededor del fuego mientras un octavo permanecía sentado en un sofá a los pies de la escalera en la que estaba yo. Se me cortó la respiración y solo pude mirar hacia lo que había encima del fuego. Una muchacha atada por las muñecas colgaba desnuda sobre las llamas casi extinguidas de la hoguera, ensangrentada, asada y muerta. El horror cobró forma en mi interior y se fue abriendo paso a machetazos en mis entrañas. Ira, dolor, repulsión, odio. Todo afloró al mismo tiempo y mi razón no hizo nada por impedirlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cómo llegué al refugio ni cómo no dejé huellas para que me encontraran. Solo sé que han pasado cuatro días desde aquella expedición y "Los repobladores" andan buscando al asesino de su amigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagenes acuden a mi y veo un cuchillo que sale de algún sitio oculto en mis pantalones. Oigo un sigilo inhumano y el ruido de un filo al cortar un cuello. Sangre a borbotones y regurgitar de una garganta hasta caer muerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo mis manos cogiendo las botas de la puerta, cerrando la entrada del pasadizo y regresando a mi refugio. Oigo silencio hasta que sale el sol y después el caos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo explicar lo que no puedo comprender y no comprendo como pasó. Solo sé que he matado a uno y que los otros andan desorientados porque no me han encontrado. Aunque parezca extraño me siento bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permaneceré oculto hasta que se cansen de buscar e intentaré hacer el menor ruido posible para no delatarme, lo que significa que durante un tiempo deberé apagar la radio y cortar la cominucación. Espero que estés cuando regrese, si es que regreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mal asunto. Otro que acaba de matar a su primera víctima. No es agradable mirarse las manos y verlas empapadas en sangre, sobre todo cuando no es tuya. Pero es algo que vas a tener que aprender a hacer, y cada vez con mas asiduidad. Ánimo amigo, que ya sabes que no estás solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo el tema del canibalismo. ¿Por qué a todos los humanos con falta de cordura, se dedican ahora a comerse unos a los otros? No sería mas fácil cultivar un huerto, cazar un par devacas o de cerdos de los que están por ahí sueltos, y alimentarse como siempre lo hemos hecho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Da igual, supongo que aun pienso como una persona cuerda, y está claro, que esos no lo están.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora os dejo con mi amigo de la Argentina:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hola José. Estoy enviando este mensaje a mi refugio, mis compañeros lo están grabando para enviártelo y se están enterando de las noticias. Cuando lo escuches, creo necesario que avises a otros del peligro que corren:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;De las 8 personas que paramos a pasar la noche en la hacienda que te conté en el anterior mensaje, solo sobreviví yo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Voy a tratar de recordar los detalles y contarte lo mejor posible lo que pasó esa noche, esa maldita noche que decidimos pasar en la casa, creyendo que estariamos seguros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que vimos en esa casa fue muy duro, especialmente para mi. Pocos de nosotros pudimos comer algo. Yo tomé unos mates para tener algo en el estómago, pero no podiamos sacar de nuestras mentes lo que pasó con los ocupantes de la casa, personas que conocíamos, personas trabajadoras y honradas. Apenas teníamos ganas de hablar, por eso, despues de cavar una fosa y tirar los restos alli, buscamos cada cual un lugar de la casa para estar solos y tratar de asimilar la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cazador lo dejamos en el galpón donde guardaban las maquinas y herramientas, atado con una soga en un baño de tal forma que pudiera hacer sus necesidades pero no llegara a la puerta. Yo me fuí con mi equipo de mate para pasar el rato antes de dormir. Cuando por fin el sueño me venció, comenzaron las pesadillas, o mejor dicho, La Pesadilla.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un sonido extraño me despertó, un sonido como el de alguien masticando chicle a toda velocidad . El sonido parecía venir del cuarto contiguo, donde dormía mi compañero. Lentamente abrí la puerta que comunicaba mi cuarto con el de él, pero en plena oscuridad no veía nada. Traté de entender qué era ese sonido, pero no pude identificarlo. En ese momento, que serían como las tres de la mañana, un resplandor intermitente, como de un fuego, comenzó a iluminar el cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi compañero lo estaban comiendo las ratas. Unas ratas enormes, unas cinco o seis, imbuidas de un frenesí carnívoro tan brutal, que ya habían dado cuenta de varias partes de mi colega. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía sin salir de mi espanto, veo cómo el resplandor que iluminaba el cuarto, proyectaba algunas sombras en movimiento fuera de la casa, como sombras de personas. Abrí la puerta que daba al pasillo que comunicaba las habitaciones con un comedor, todavía en penumbras porque no me animaba a encender ni un fósforo para no llamar la atención, no sé si me entendés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuí a buscar al resto de el grupo, pero no estaban en los cuartos a los que fueron a dormir. Cuando regresaba al mío, alguien se lanzó sobre mi, pero pude darle un buen codazo en la mandibula y cayó dormido al piso. No me quedé a ver quien era. Salí corriendo en dirección a la cocina, ya que allí estaba la salida al fondo de la casa. Ya fuera, corrí sin parar hasta el galpón, y busqué algo con lo que defenderme. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Evidentemente nos atacaban!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuí al baño para cerciorarme del estado de el prisionero, pero ya no estaba. La soga estaba destrozada. ¡Era algo increíble! Salí del baño y busqué algo que sirviera como arma. Parece que el fuego crecía y proveía buena iluminación, hasta que por fin encontré sobre un banco de trabajo, un machete de unos sesenta centímetros. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Abrí lentamente la puerta del galpón que da hacia la casa, intentando ver quienes eran los atacantes. Me encontré de frente con el cazador.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Su rostro estaba blanco y sus ojos desorbitados me miraban con con tal fuerza que me quedé paralizado. Su boca babeaba y balbuceaba cosas inentendibles. Se lanzó sobre mi con fuerza inusitada e instintivamente lo rechacé con un machetazo que le cortó de cuajo la mano. Como si nada, arremetió con furia intentando atraparme, gritando como un animal. Corrí alrededor del tractor para evadirlo y poder alcanzar de nuevo la puerta, y cuando lo hice, corrí de nuevo hacia la casa, pero en el camino encontré al resto del grupo...sobre la reja que sirvió de parrilla para los anteriores habitantes de la casa. Los habian hecho pedazos, mordisqueado la carne, y habían sido arrojados al fuego como en una especie de ritual dantesco. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Los segundos que estuve mirando como hipnotizado el horrible panorama, casi me cuestan la vida, ya que el cazador comenzó a lanzarme con su mano sana una andanada de grandes piedras. Varias golpearon mi cabeza y me causaron algunos cortes. La sangre corrió sobre mi cara y casi me nubla la visión. Entré a la casa y me escondí tras la heladera, cerca de la puerta, esperando que entrase el maldito loco para terminar con la locura que había causado. Entró como una tromba, pero inmediatamente hundí el machete en su cabeza. Se quedó parado unos segundos, como en shock. Yo esperaba que cayera en cualquier momento ¡Pero comenzó a gritar y a tratar de atraparme! Le tiré con lo que tenía a mano, le dí con una silla en el lomo, con la bifera por la cabeza, con los cajones llenos de cuchillos, hasta que tropezó y cayó. Le pisé la espalda mientras se retorcía como loco, tomé el machete y lo arranqué de su cabeza y se la corté de varios machetazos, hasta que por fin se detuvo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Estuve como 10 minutos recuperando el aire, tratando de entender qué le pasó al tipo. Tuve que dejar la casa porque el humo me ahogaba, y fui de nuevo a revisar el baño donde estuvo encerrado el maldito loco. Iluminé el lugar con una antorcha improvisada, y noté que un gabinete o caja empotrada en la pared estaba semiabierta. La abrí, y estaba ocupada de frascos de medicamentos, analgésicos y esas cosas, y tambien un bote semivacío de clembuterol, un estimulante para caballos de carreras. Me imagino que el cazador buscaba colocarse con algo, y lo que tomó lo enloqueció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fuego que comenzó el tarado ya había ganado parte de la casa, así que me imagino que ya debe ser polvo y cenizas. Caminé el resto de la madrugada y la mañana hasta la casa donde nos esperaban, y alli curaron mis heridas en la cabeza.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tené cuidado vos también, José, y avisá a otros que se cuiden. Pueden terminar en el estomago de alguien más. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre mía. La advertencia del final de su reporte, parece sacada de una novela de Ciencia Ficción, o de un programa de Iker Jiménez. Los que seáis españoles sabréis a quien me refiero. ¿Qué habrá sido de aquel personaje? A mi me encantaba. Me pasaba las horas escuchando sus relatos mientras explicaba de una manera muy gráfica cada uno de los detalles que tenían que ver con el caso que tuvieran en liza ese día en el programa. El problema es que lo daban en la radio a unas horas muy altas en la madrugada, y mis ojos vencían a mi entusiasmo. Por esa época existían los podcast, y gracias a ellos, aun tengo almacenados cerca de ciento cincuenta o doscientas horas de programas. Quizá esta noche me las vuelva a poner al acostarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como véis, en Argentina ocurre el mismo problema que en algunos lugares de mundo, entre ellos España y Suiza. No sé por qué será, pero algo raro se esconde detrás de estos comportamientos. No puede ser normal, que en diversos lugares, a miles de kilómetros de distancia, una serie de personas que no se conocen entre si y que nunca se han visto, puedan mostrar unos hábitos tan deleznables como darse al canibalismo. Y lo pero de ello, es que por lo que escucho, nunca están solos, sino que lo hacen en grupo, en manada. ¿Será esto una respuesta natural de la propia naturaleza humana al verse obligados a hacerse con alimentos para poder subsistir? A lo mejor es porque, después de todo, los humanos no estamos tan lejos de los animales, y tambien en determinados casos tenemos instinto animal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez tengo menos ganas de salir de mi escondrijo, pero sé que tarde o temprano lo haré. Estoy asstado por lo que pueda pasarme y comienzo a pensar que igual me vendría bien colgarme una mochila en la espalda cargada con lo indispensable y salir de aquí en busca de un lugar apartado y mas seguro. ¿Pero donde?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya veré lo que hago. De momento, me lo he pensado mejor y me quedo aquí encerrado, que aun me queda algo de comida en las despensas, además de que aun sigue nevando, y muy fuerte y el viento no te deja ver mas allás de tres palmos frente a tus ojos. Cada vez odio más la puta niev... Esperad... La luz verde de mi radio se está encendiendo. Lo siento, tengo que cortar. Estoy captando otra comunicación. Ya nos pondremos en contacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;..........&lt;br /&gt;..........&lt;br /&gt;..........&lt;br /&gt;..........&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joder que se me olvidaba. Saludos desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-2983826977002823004?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/2983826977002823004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xviii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2983826977002823004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2983826977002823004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xviii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XVIII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-8546898622833795686</id><published>2010-01-13T19:11:00.002+01:00</published><updated>2010-01-13T19:18:35.966+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XVII</title><content type='html'>Ayer mismo me puse en contacto con vosotros para contaros las noticias que me llegaban sobre la inundación de varias grandes capitales europeas. Hoy me han llegado otras peores aun, pero que no puedo explicar en demasía ya que los detalles de los que dispongo son muy escasos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las centrales nucleares de La Garoña, en Burgos, y de Vandellós en Tarragona, explotaron hace cinco meses, produciendo una catástrofe terrible en la zona. Sobre la central de Vandellós la verdad es que no he recibido muchas noticias, pero sí sobre la de La Garoña, gracias a un ingeniero de caminos que está escondido en un zulo en Vitoria. Me ha contado que la explosión se escuchó a mas de cuarenta kilómetros a la redonda, y que él estaba escondido en su casa, en una finca de Treviana, tambien en Burgos. Por miedo a que la radiación le matara cogió un carro y dos borricos, y salió de allí echando humo en las herraduras de los animales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me contó que llegando a Erriberagoitia, un pequeño pueblo que está cerca de Vitoria, la atacaron cuatro locos vestidos de pastores y se escapó por los pelos. Se puso a correr como un loco por el bosque que estaba cerca de la carretera y los perdió de vista. Él no quería desprenderse de los pobres borricos, y al pasar unas horas, al anochecer, volvió hasta la carretera para ver si seguía allí el carro, con la esperanza de que aquellos tarados solo se hubieran llevado lo que contenía el carro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su sorpresa fue tremenda al ver que aquellos desalmados ¡Se estaban zampando a los borricos! No eran cuatro, ni cinco. Ni tampoco eran diez. Era un pueblo entero y se los estaban comiendo sin ni tan siquiera cocinarlos, como si fueran meras bestias salvajes. Me contaba que allí habían por lo menos treinta personas, entre abuelos, niños y mayores. Y todos estaban dando cuenta de los borricos, en un claro que había a la derecha del camino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre mía, dos burros viejos a repartir entre treinta personas... El caso es que me siguió contando que se alejó de allí, por miedo a que le encucharan, y se internó en el bosque buscando algún sitio apartado en el que poder hacer noche y partir de nuevo hasta su destino, una casa que tenían sus padres en la que todos los años en época de uva, sacaban un dinerito con el vino que conseguían destilar. Pero su sorpresa fue mayúscula cuando al adentrarse cada vez más en el bosque, se topó con una tabla de madera en el centro de aquella arboleda oscura. Se agachó, retiró la tabla, ¡Y encontró un agujero lleno de munición, linternas, comida enlatada y una emisora antigua! Era un puto zulo de ETA, y era la salvación a sus problemas. Me ha contado que no mide más de cuatro metros por cuatro, pero que está tan bien camuflado que solo se ve si te tropiezas con él. ¡Qué fuerte madre mía!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de momento nada más, solo que intentando hacer funcionar el cacharro, me escuchó hace una semana contando lo de los tres del supermercado, y decidió ponerse en contacto conmigo para intercambiar información. No ha sido mucho, pero esto es lo que hay. Le he contado la situación de Argentina, Perú y Suiza, y la de mis compatriotas en Valencia y Extremadura, aparte de algunas historias sueltas de gente que no quiere ser escuchada por miedo a ser reconocida.  y digo yo, ¿Por quien? ¿Tantas radios de estas hay en España? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que yo le he cogido el truco a esto de ponerme en contacto con gente de otros lugares, y me he hecho con dos mapas que habían aquí en el bloque y los he colgado en la pared de esta habitación con unas pocas chinchetas. Uno es un mapamundi, y otro es del territorio español. Mediante chinchetas de colores voy marcando los lugares en los que sé que alguien se ha puesto en contacto conmigo a través de la radio. El mapa español ya tiene unas veinte chinchetas, y el mapamundi unas diez. ¡Al menos ya tengo una familia nueva, como en Gisicom cuando aun existía Internet! Qué tiempos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, tengo que dejaros. Más adelante me volveré a poner en contacto con vosotros, ya que no tengo mas remedio que salir a por comida y a echar un vistazo al centro de mando de la gasolinera. Espero hablar con vostros dentro de dos o tres días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-8546898622833795686?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/8546898622833795686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xvii_13.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8546898622833795686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8546898622833795686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xvii_13.html' title='Desde el otro lado. Entrada XVII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-5207083066860521382</id><published>2010-01-13T18:57:00.003+01:00</published><updated>2010-01-13T19:08:13.577+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XVI</title><content type='html'>Hola a todos, tanto a los que me conocen como a los que no. Soy Jose Antonio, y os escribo Desde el otro lado. ¿Qué donde está este otro lado? Es muy simple, está al otro lado del aparato que utilizas para escuchar mi voz. Esta no es grave, ni fuerte, ni se parece a la de Constantino Romero, pero es la voz de alguien que puede ayudarte a sobrevivir, que te puede dar ánimos e incluso, si tú quieres, que puede ser tu amiga en este mundo de tinieblas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy os hablo para daros malas noticias que me han llegado desde diversos lugares del mundo. Como ya sabéis no sólo hablo con gente de mi pais, España, sino que tambien lo hago con gente de diversos lugares más remotos como Argentina, Perú, Inglaterra, Suiza, Alemania... ¡Hasta Japón! Aunque con este no pude hablar mucho porque no le entendía absolutamente nada... Pero el caso es que últimamente cada vez son mas los que se ponen en contacto conmigo para saber mas cosas sobre lo que está pasando en el mundo, y precisamente, no es nada bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer hablé con varios amigos de las ondas, y estos me han contado cosas. Cosas con noticias nada halagüeñas, desde el punto de vista de la repoblación del planeta. Ciudades como Londres, Venecia, Amsterdam, y Nueva York, han sucumbido al agua. Si, están totalmente inundadas. Por lo que he podido recopilar de información, todas ellas están completamente sumergidas bajo las aguas del planeta, sin que nadie haya podido hacer nada para evitarlo. No ha sido un atentado, ni un ataque a las infraestructuras, o al menos no me han informado de nada de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He estado horas en la cama dándole vueltas a la cabeza, y solo se me ocurre una explicación. La falta de mantenimiento. Las ciudades están vacías y no hay gente suficiente para mantener en funcionamiento las centrales de energía. Si no recuerdo mal, la ciudad de Londres estaba edificada y protegida del Támesis y de sus subidas gracias a unos diques especiales que aislaban la ciudad de posibles subidas del nivel del mar, ya que estaban bastante cerca de él, pero estos funcionaban de manera remota, mediante un centro de control dirigido por los británicos. El caso de Nueva York es bien parecido, por lo que supongo que la falta de personas que se encargaran de poner en marcha las bombas de extracción o lo que fuera que las mantenía sobre el nivel del mar, ha provocado su colapso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y respecto a Venecia y Amsterdam, pues supongo que mas o menos lo mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuanta gente ha podido morir en esas inundaciones? Es increíble lo que ha provocado esta maldita guerra comenzada por los poderosos. Otra de las cosas que me han contado y en las que yo no me había fijado pero que he comprobado que es verdad, es que hace mucho tiempo que no veo cucarachas ni ratas por los alrededores. ¿Qué raro verdad? Aquí por lo menos, en donde yo vivo no se ven mucho. Las ratas quizás un poco más, ya que vivo cerca del campo abierto, pero las cucarachas... No sé a qué se deberá, pero el caso es que no veo casi ninguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo sin energía en los acumuladores de los paneles solares, y ahora para colmo se me ha añadido otro problema más. No me llega energía desde las torres eólicas que conecté hace unas semanas y eso me tiene muy mosqueado. El centro de mando que controla las torretas está cerca del centro comercial donde tuve el percance con aquellos salvajes y estoy empezando a pensar que igual se han percatado de que estoy conectado allí y han desconectado la corriente para hacerme salir y eliminarme en cuanto me despiste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salir y echar un vistazo a lo que sea que pase es un suicidio, pero quedarme aquí encerrado, con la que está cayendo de nieve últimamente, sin energía, sin opción de poder encenderme un fuego y casi sin comida, me parece un problema aun mas grande, por lo que al final tendré que salir a intentar reparar lo que sea que ha pasado. Lo que no sé es cuando lo haré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cielo en el sur de Madrid sigue encapotado, y no tiene pinta de que en estos días el tiempo se aclare. La casa se me está llenando de agua debido a las goteras, y a las antiguas humedades, le tengo que sumar las nuevas, y el problema que tengo en el patio del primero B. No he debido de enterrar bien el cuerpo de aquel cabrón, y está empezando a escapar un olor nauseabundo del suelo que está llamando la atención de las aves carroñeras que sobrevuelan la ciudad. ¿No os lo he dicho? Yo no sé en vuestras ciudades, pero en la mía el cielo está empezando a llenarse de Buitres, Cuervos, Halcones y algún que otro Gavilán. ¡Joder! ¡Hasta he llegado a ver tres jabalíes! Coño, que no los había visto ni cuando estaban en el campo, y ahora resulta que aquí, a mas de cincuenta kilómetros de la sierra, me encuentro con tres. ¡Esto parece Soy Leyenda! ¡De aquí a nada aparecen cuatro ciervos por entre los coches y acaban asfixiados bajo las fauces de un león! Ahora que lo digo...¿Qué habrá pasado con los animales del Zoo? Mejor ni lo pienso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como decía la película de El señor de los anillos cuando empezaba, "El mundo ha cambiado". Si, pero a peor. Ahora el hombre es una especie en peligro de extinción, y los animales son ahora los que pueden acabar con nosotros y con nuestra raza. Espero que eso no ocurra, aunque nos estaría muy bien empleado, por avariciosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento esto es todo. En cuanto tenga mas noticias sobre lo que sea, me pondré en contacto con vosotros para informaros de cualquier cambio. Espero que vosotros hagáis lo mismo. Saludos desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-5207083066860521382?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/5207083066860521382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xvi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5207083066860521382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5207083066860521382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xvi.html' title='Desde el otro lado. Entrada XVI'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-2814871391905410439</id><published>2010-01-12T22:24:00.000+01:00</published><updated>2010-01-12T22:25:17.720+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Zombies'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Cinco largos minutos. Parte final</title><content type='html'>A mi derecha vuelvo a sentir un movimiento, y mis nervios se crispan como el lomo de un gato que se ve acorralado. Entro en una especie de extasis, y mi cuerpo se sacude sin que mi cerebro medie para luchar por las embestidas de los espasmos. Otra bocanada de líqido negro sale por mi boca, impidiendo que pueda respirar. Toso como un loco, y el líquido inunda mi cavidad nasal, impidiendo que mis pulmones me ayuden en la difícil tarea de evitar que muera asfixiado con mis propios fluidos, aunque aun no sepa de qué se trata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro hacia arriba, sabiendo que me falta el oxígeno, y ahora sí veo lo que se mueve en el tejado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre, con las vestituras convertidas en harapos, y la piel macilenta y llena de arañazos, se yergue pesadamente sobre sus piernas y me mira con dos ojos negros, muertos y gelatinosos, con un rictus monstruoso en sus mandíbulas. Sus ropajes, destrozados y hechos un guiñapo, se mueven debido a la acción del viento y a los movimientos del cuerpo del hombre, que parece no poder controlar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé por qué se encuentra de esa manera, pero lo que sí sé es lo que es, o al menos lo que parece, por muy descabellado que me suene. Es un zombie. Un puto zombie. ¿Pero en qué mundo vivo? ¿Qué cojones ha pasado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras mi cuerpo lucha sin fundamento por no acabar con mi vida en el suelo del callejón, otro movimiento a mi derecha acciona mis sentidos y obliga a mi ojo bueno a dejar de mirar al loco de la azotea, y dirigir todas mis fuerzas hacia ese flanco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El terror que atenaza mi mente por la presencia del zombie del tejado, y el de la perspectiva de morir en mi propio vómito, no es nada en comparación a la sesación de ahora. Entre toses, ahogos y temblores, puedo ver como una mujer enorme, semidesnuda y a la que le falta el brazo derecho desde la altura del hombro, me mira con unos ojos negros como el carbón y esboza una sonrisa, en la que deja entrever una dentadura a la que le faltan varias piezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo respirar, pero no soy gilipollas. Mi muerte está cerca, eso lo sé. La mujer, ataviada con unos vaqueros manchados de color negro y con la mitad de la cara destrozada por un tremendo golpe, se apoya contra el cubo de la basura, mientras chilla como una loca, moviendo los ojos de un lado a otro, haciendo una monstruosa imitación de Marujita Díaz y su pájaro loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendido por la perspectiva de que aun conservo mi buen humor, doy un último temblor a mis músculos, y dirijo mi mirada hacia el callejón, donde una sombra se acaba de ver proyectada contra la pared.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me asombro al darme cuenta de que llevo casi dos minutos sin respirar, y mi cuerpo aun mantiene todas sus funciones vitales al máximo, a excepción de mis funciones motrices. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras los dos enfebrecidos zombies chillan como posesos por el demonio ante la hermosa visión de setenta y sinco kilos de carne toda para ellos, la sombra de la esquina hace su aprición, y vislumbro de lo que se trata. Otro zombie. Cómo no...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es un hombre de mediana edad, fornido, ataviado con un vaquero y una camisa de cuadros roja y negra y unas botas de esas que llevan los exploradores de montaña, de color beige. El sol no me deja ver muy bien, porque me está deslumbrando, pero parece que ahora empiezo a recobrar la vista del ojo derecho, y aunque con nubecitas, noto como comienza a acercarse con el brazo derecho al frente. Nunca pensé que las películas de zombies serían tan acertadas con eso de que los muertos vivientes avanzan con los brazos en alto, hacia delante, como si tuvieran en sus manos un volante ficticio. Pero estos son muy reales, y es lo que están haciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hago un último esfuerzo por recobrar mi propio cuerpo, y mando un mensaje de auxilio a mi cabeza para que salga en mi ayuda. Es incrible como la consciencia de uno mismo, se vuelve mas aguda cuando se encuentra en momentos de extrema necesidad. La mente piensa a velocidades supersónicas, y la cosciencia del pensamiento, es capaz de percibir cada una de las moléculas del propio cuerpo, e intentar influir en ellas para escapar del peligro inminente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, les estaba hablando a gritos a cada una de mis neuronas, intentando que corriesen como locas haia mis nervios medulares para que obligaran a mi cuerpo a levantarse, y ponerse a correr como un loco. Esbozo una sonrisa al visualizar mis neuronas, como si se tratasen de aquellos espematozoides con patas y de color azul que aprecían en la serie de La vida es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incriblemente, parece que mi cuerpo comienza a funcionar, y una de mis manos se posa pesadamente en el suelo, para inentar levantar el peso muerto de mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Echo una ojeada general a lo que me rodea, y veo como el zombie de la azotea se ha tirado al vacío, y avanza a gran velocidad hacia mi empotrado cuerpo en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer de la derecha también corre hacia mi, y está tan solo a dos metros de su presa. Tiene en la cara una mueca terrible, acrecentada por la herida infectada de su mitad de la mandíbula, que ahora que la tengo tan cerca, me deja distinguir como los gusanos se están alimentando de su mejilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda esta orgía de movimientos, llega a su momento cumbre cuando por fin logro levantarme, y esputando el asqueroso líquido negro de mi boca, me debato entre los estertores de la muerte y los chillidos de unos zombies que se quieren alimentar de mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es irónico, seguro que las chicas nunca se sintieron tan atraidas por mi, como lo están ahora estos tres. El miedo hace que mi sentido del humor salga a flote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando escucho el impacto del primer zombie contra el suelo, y puedo oler el aliento de la señora gorda tras de mi, dos disparos inundan el callejón, y yo cierro los ojos instintivamente, mientras protejo mi rostro con mis manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo se oye el aleteo de unos pájaros ahuyentados por el disparo, y mi entrecortada respiración, solo interrumpida por el sonido de viento silbante al dar la vuelta por el fondo de la calle cortada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin me atrevo a abrir los ojos, la figura del zombie de vaqueros y camisa de cuadros roja se encuentra frente a mi, portando una enorme pistola que apunta hacia mi cara, que por cierto aun no recuerdo si es bonita o fea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rostro escrutador de aquel individuo, me mira con ojos interesados. Su cara, salpicada de rastros de viruela, luce una barba desaliñada desde hace algunos días, y su ropa está salpicada del mismo líquido negro que hasta hace unos segundos, salía por los agujeros de mi rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estás infectado.- Su voz, ruda como la de un leñador sureño, me despierta de mi ensimismamiento, aunque su enorme pistola no deja que mis ojos miren hacia otro lado que no sea el cañón de aquel arma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te he dicho que estás infectado. No puedo dejarte vivir.- Me repite, con la decepción calada en su rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mira, no recuerdo quien soy -Le contesto- y no recuerdo como me llamo. Quince ratas se han alimentado de mis despojos mientras yacía en el suelo sin poder moverme vete tú a saber el por qué. Además, me encuentro con que la ciudad es una locura, y está repleta de putos zombies que quieren alimentarse de mi cuerpo como si de un buffet libre se tratase. Y para colmo, cuando por fin recupero el control de mi cuerpo, que por cierto, me ha gastado la graciosa broma de voy-a-ahogarte-en-tu-propio-vómito-verás-que-divertido, aparece un tío que parece sacado de una película americana de serie B, y me apunta con una pistola modelo Harry el Sucio, y me dice que estoy infectado y que no puede dejarme vivir.¿Me estás vacilando? ¿Esto es una broma de cámara oculta? Porque si lo es, esto no tiene ni puta gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras mis palabras salen atropelladamente de mi boca, el hombre se mira a sí mismo, y se toca la camisa de leñador, como haciéndose a la idea de lo que le acabo de decir. Vuelve a mirarme con sus ojos azules y tristes, y con una mueca en la boca, me vuelve a hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo siento Antonio. Siento que las cosas sean de esta manera, pero inevitablemente son así. Te han mordido, estás infectado, y no puedo dejarte con vida. Ojalá todo hubiera pasado de otra manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levanta su arma hacia mi cara, y no puedo dejar de sentir una decepción enorme hacia mi propia persona. Despues de lo vivido, no era justo lo que me estaba pasando. Había sobrevivido a una serie de sucesos hacía apenas cinco minutos, dignos de cualquier superproducción norteamericana, y aun así no era suficiente para aquel hombre, que, por cierto, me había llamado Antonio. ¿Era ese mi nombre?.&lt;br /&gt;Iba a abrir mi boca para contestarle, pero dos palabras suyas me enmudecieron y cerraron mis ojos instintivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahora no.- Dijo él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces escuché como el percutor del arma salía hacia atrás, y se liberaba del muelle que accionaba el mecanismo de disparo. Una explosión de sonido llenó el ambiente,y sentí como el aire empujado por el disparo, chocaba caliente contra mi rostro. &lt;br /&gt;Entonces, mi mente, se quedó completamente en blanco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-2814871391905410439?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/2814871391905410439/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/cinco-largos-minutos-parte-final.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2814871391905410439'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2814871391905410439'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/cinco-largos-minutos-parte-final.html' title='Cinco largos minutos. Parte final'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-3716353238789567268</id><published>2010-01-12T22:22:00.000+01:00</published><updated>2010-01-12T22:24:24.615+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Zombies'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Cinco largos minutos. Primera parte.</title><content type='html'>Abro mis ojos, y lo que veo no me gusta nada. Estoy desplomado en el suelo, rodeado de sangre, y aun no sé si es mía o de otra persona. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucho una especie de gruñido y algo en movimiento rozándose contra otra superficie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bocaarriba, mirando el cielo, en medio de un callejón maloliente. Ahí es donde me encuentro, pero no sé por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo el tejado del edificio y la sinuosa pared de ladrillo rojo acabar en la azotea del mismo, y cómo una mano de dedos atenazados por espasmos, no para de moverse en un frenesí de temblores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sonido de arrastrar no para de sonar e invade mis sentidos. Mi cuerpo no reacciona, y lo único que puedo hacer es mover los ojos de un lado a otro para intentar localizar el origen de todos los sonidos que me llegan escasamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo nada, y eso me pone nervioso. Tan solo el enorme dolor de cabeza que tengo, me sugiere que estoy vivo. "El dolor es sinónimo de vida, al igual que el no sentimiento, es sinónimo de muerte". No sé quien dijo eso, pero seguro que no estaba en mi situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intento chillar, pedir ayuda, pero mis cuerdas vocales no se accionan, y la mano temblorosa ya asoma parte de un codo y la mitad de un brazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gruñidos siguen sonando, aunque atenuados por el ruido de las ratas royendo un trozo de cartón a escasos metros de mi cabeza. Me duelen los ojos de forzarlos tanto al mirar de reojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intento hacer un leve repaso de mi memoria, y es ahora cuando me doy cuenta de que no sólo no recuerdo qué me pasó, sino que tampoco sé ni quien soy ni cómo me llamo. ¿Y cómo es posible que en cambio sepa que eso de ahí al lado es una rata, que esto es un callejón, y los gruñidos que se oyen no son para nada amistosos? Son los misterios de la mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento un leve cosquilleo en una pierna, y como el aire entra por el hueco de mi pantalón, que no soy capaz de distinguir si es un vaquero o un chándal. Intento con todas mis fuerzas levantar la cabeza, o al menos inclinarla para ver qué es lo que está pasando, pero los intentos son inútiles, mi cuello no cede a mis órdenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oigo como una bolsa de basura cede a la pérdida de peso de su parte inferior, debido al buen trabajo que han hecho las alimañas con su contenido, y al caer, deja desparramado en el suelo algo que aunque no alcanzo a ver, huele igual que un animal en descomposición.&lt;br /&gt;De nuevo siento algo en las piernas y esta vez, sí logro aventurarme a saber lo que es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Genial, las ratas se están alimentando de mi propio cuerpo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miedo atenaza mi garganta, siento como los esfínteres se me cierran de puro terror, y los testículos suben hacia mi parte baja de la ingle, como si mi cuerpo se tratase del de un niño que sufre el síndrome del "ascensor".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ordena a mi cabeza que ordene a su vez a mi pierna que se sacuda, pero no me hace caso. Los sonidos que me rodean cada vez son mas cercanos. Algo que se arrastra, un gruñido, algo que se arrastra, un quejido. Algo que se arrastra, un gruñido, algo que se arrastra un...¿Qué es ese sonido? Es como si alguien estuviera respirando por la nariz, pero muy fuerte. Como una presa en busca del olor de su depredador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ratas deben de estar dándose un festín, ya que cada vez hay más. Han dejado el buffet libre que les proporcionaba el cubo de la basura, y se han puesto conmigo. Hoy, por lo que veo, hay carne humana en el primer plato del menú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo fijando la vista alrededor de la escena escalofriante de la que soy protagonista, pero aparte del hombre que veo en la azotea, no veo más que ventanas y cortinas ondulantes batiéndose en un dulce baile con el viento. Mis fosas nasales arden debido al maloliente aroma que infesta el callejón. Ya no sé si es la basura, las alcantarillas o es que realmente hay algún bicho muerto por aquí. Aunque no puede ser, ya que, si lo hubiera ¿Para qué se molesarían las ratas en venir hasta aquí y devorar mi cuerpo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, siento un movimiento confuso. Mi cuerpo se ha movido, pero yo no he sido el que ha dado la orden. Las ratas huyen despavoridas, saltando por todos los lados, y pisando todas las partes de mi cuerpo que aun no puedo sentir. Una de ellas corre por mi cara, y mete su gelatinosa cola en el fondo de mi ojo derecho. De acuerdo, no sólo estoy lisiado, sino que ahora tambien estoy bizco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un retortijón sacude mi cuerpo, pero solo mi interior, y siento como el ardor de mi nariz se propaga rápidamente hasta el interior de mi estómago y mis tripas, culminando la escena en un asqueroso líquido negro que inunda mi boca y sale despedido hacia arriba, como si mi garganta fuese un ardiente géiser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El líquido huele fatal, y me impide respirar. Toso a causa del ahogo, pero mis pulmones hacen su trabajo y me ayudan a expulsar de mi boca esa sustancia parecida al simbionte de los cómic de Spiderman. Sigo sin entender por qué tengo estos conocimientos, pero en cambio no soy capaz de recordar nada de mi mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis elucubraciones se ven de nuevo truncadas por un fuerte golpe a mi derecha. Vale, la suerte vuelve a jugarme una mala pasada. No puedo ver lo que produce tremendo choque contra el contenedor, ya que el ojo derecho es el que tengo dañado por la asquerosa rata, y mi nariz no permite a mi ojo izquierdo visualizar lo que está ocurriendo a mi alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hago un informe mental de lo que me rodea. Algo que se arrastra, que respira, que olfatea a su alrededor. Todo lleno de inmundicia, de ratas portadoras de enfermedades, que, por cierto, han debido ya de invadir mi minusválido cuerpo. Un brazo que se debate en lo alto de un edificio y un golpe a escasos metros de mi cuerpo que no puedo localizar debido a que tambien estoy medio ciego. Mi situación me recuerda a un relato de Lovecraft llamado Sordo, mudo y ciego. No recuerdo cuando lo leí, ni de qué color eran las páginas del libro. Pero recuerdo perfectamente su lectura, y el pensar en el protagonista llena mi cuerpo de un miedo imposible de describir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi ojo izquierdo ha captado un leve movimiento a mi derecha, algo se ha movido a mucha velocidad, pero no he sido capaz de vislumbrar lo que era. La mano de la azotea, ya se ha convertido en un torso, y por lo que veo, el dueño de ese cuerpo no se encuentra en mejores condiciones que yo. Ahora logro distinguir como de la azotea chorrea un líquido ngro que parece tener por origen el cuerpo de aquel hombre que tiembla en lo alto del edificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro movimiento, esta vez detrás mío. En la entrada del callejón algo se mueve, debe ser aquello que se arrastraba y gruñía, que se arrastraba y quejaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-3716353238789567268?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/3716353238789567268/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/cinco-largos-minutos-primera-parte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3716353238789567268'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/3716353238789567268'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/cinco-largos-minutos-primera-parte.html' title='Cinco largos minutos. Primera parte.'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-2410092514193110990</id><published>2010-01-11T00:10:00.002+01:00</published><updated>2010-01-13T17:57:16.022+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vinatea'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XV</title><content type='html'>Saludos helados a todos. Soy yo, el de siempre. Espero que todo os vaya bien y que el frío que hace últimamente no os esté poniendo las cosas más difíciles de como me las está poniendo a mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo salir de casa dese hace tiempo. Los hijos de puta que se cargaron a aquella muchacha, y que a punto estuvieron de hacerme criar malvas a mi mismo, me tienen cercado el terreno. Los he oido al menos dos veces merodear por los alrededores de mi escondite, y para colmo la nieve me ha dejado atrapado aquí dentro con el techo lleno de goteras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace mas de una semana que no he podido salir a recoger verduras, y estoy sobreviviendo con lo poco que tego almacenado en las despensas de los pisos contiguos. Un pichón es lo último que me he echado a la boca. Me ha sabido a gloria, pero el hecho de estar aquí encerrado, ha enturbiado su sabor. Os preguntaréis que por qué no salgo de aquí, y es muy sencillo. Todo está cubierto de nieve, y en cuanto ponga un pie ahí fuera, las huellas podrían delatarme, y eso es lo último que quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, dejémonos de mis penas y dejadme que os presente a alguien. Su nombre es...Ah si, Vinatea. ¿Un nombre raro verdad? Será valenciano. Hace mucho tiempo, cuando era un crío, conocí a un chico valenciano que se llamaba Xerats. ¿Como puede alguien tener semejante nombre? ¡Joder, si es que hasta es difícil de pronunciar! Bueno, pues eso. Tenemos un amigo nuevo, que se llama Vinatea. Es de Valencia, y anoche me envió un reporte sobre su situación. Ahí os lo dejo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Creo que por fin he hecho funcionar este trasto… Sí. ¿Hola?… Soy… Bueno, mi nombre real no importa. Podéis llamarme Vinatea. Soy de Valencia. He escuchado casi todos los reportes de José Antonio, y quería hablaros de mi propia experiencia. Por si alguno puede aprovecharla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí la cosa no está mejor que en otros sitios. La ciudad es un infierno. La mayor parte de los supervivientes han ido escapando a las huertas cercanas, huyendo de las bandas y de los bombardeos, aunque ya ha pasado un tiempo desde que oímos pasar el último avión. Quizás porque ya no queda nada que destruir. El casco antiguo está completamente en ruinas, al igual que el puerto, el aeropuerto y una buena parte de la periferia. Entre ellos Benimamet, el barrio donde yo vivía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me atrevería a decir que soy el único superviviente de Benimamet. No queda nada en pie. Su proximidad con la base militar de Paterna no sirvió de mucho. Allí lo perdí todo. Casa, pertenencias… A mi padre… Yo sobreviví de pura casualidad. Ese mismo día tenía que acercarme a presentar no se qué del proyecto final de carrera. Ya no recuerdo el qué. Aunque eso ahora ya no importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco recuerdo muy bien lo que hice tras descubrir mi casa destruida. Tengo la mente nublada de esos momentos. Sólo sé que me fui de allí como si me persiguiera el diablo. Y que llegué a una alquería, una casa de pueblo, al norte de la ciudad. Una de las pocas que sobrevivieron al ímpetu de la construcción, y que por algún deparo del destino no ha sido destruida. Al menos de momento…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí es donde vivo, o mejor dicho sobrevivo, con otras seis personas: Amparo, la dueña de la alquería; su hija Elena, de nueve años; Arturo, un antiguo cazador; una chica ecuatoriana llamada Flora; Bekele, un inmigrante subsahariano, etíope para más señas; y Laura, que ha sido la última en llegar, y que se pasa la mayor parte del día llorando. Como haríamos cualquiera de nosotros, vaya, si no tuviéramos que pensar en tantas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos consiguiendo sacar adelante las tierras que rodean a la alquería. Con eso, y con lo que hemos recuperado, o robado si lo preferís, de las casas abandonadas cercanas subsistimos. Mal, pero subsistimos. Al menos, todos nos hemos acostumbrado a que la comida escasee. Y todos hacemos un esfuerzo para que la pequeña no lo note. Es la única nota alegre de la casa. Y queremos que siga así. La he visto crecer en todo este último tiempo y la quiero como si fuera mi propia hija, mi hermana pequeña… El otro día, sin ir más lejos, nos disfrazamos Arturo, Bekele y yo, para hacernos pasar por los Reyes Magos y darle una sorpresita. Disfraces pésimos, por supuesto… Pero Elena se lo pasó bomba, aunque luego nos confesó que sabía que éramos nosotros. Al menos ese día fue especial. Para ella y para nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, hay más recuerdos negativos que positivos. Como cuando encontramos a Flora... Habíamos salido Arturo y yo, armados, como siempre para “recolectar” cosas abandonadas en algunos edificios relativamente cercanos. Gracias a eso nos hemos hecho con muchos objetos más o menos necesarios, como la radio por la que estoy ahora hablando. Y vimos a una chica, Flora, perseguida por una jauría de perros salvajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos lo pensamos. Yo disparé a bocajarro, y conseguí herir a uno… ¡Yo!, que antes de esto era pacifista, contrario a las armas y a la caza… Arturo demostró su pericia derribando a dos… Para nuestra sorpresa, el resto de la jauría se detuvo, no asustada, si no atraída por la sangre fresca. Y comenzaron a devorar ávidamente a sus congéneres… El mundo se ha vuelto loco…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcanzamos a Flora, la llevamos a la alquería y vimos que llevaba entre los brazos un crío, de no más de dos años de edad, con diversas heridas de mordiscos. Luego supimos que había permanecido oculta en su refugio durante bastante tiempo, pero que al ver cómo la jauría atacaba a una mujer con su hijo había intentado rescatarles. La madre había muerto, pero ella había conseguido arrebatar al crío de las fauces de las bestias… Lamentablemente, poco pudimos hacer por él. La pobre criatura falleció a los pocos días debido a las heridas y a varias infecciones…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos vuelto a ver a la jauría en diversas ocasiones y me avergüenza decirlo, pero poco a poco la estamos diezmando. No sólo por venganza. También por seguridad… Afortunadamente, la alquería y sus tierras están rodeadas por una valla electrificada y por un ingenioso sistema de trampas que, además de proporcionarnos alguna presa extra mantiene alejados a todo tipo de alimañas… Animales o humanas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La valla fue idea de Chimo, un antiguo ocupante de la alquería, que ya no está con nosotros. Otro día os contaré más cosas de él, como el sistema de comunicación que inventó para conectarnos con otras comunidades de supervivientes. Porque hay más, os lo puedo asegurar… Y algún día haremos falta para volver a levantar la civilización. La guerra no puede ser eterna…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que cortar. Este cacharro consume demasiada luz y me están haciendo señas para que corte. Ya os contaré más cosas en otra ocasión. Y recordad que no estáis solos. No todos nos hemos convertido en bestias humanas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo desde este otro lado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues encantado de conocerte Vin...Vinatea. Me alegro de que estéis más o menos bien, aunque es una pena lo de el niño de Flora, Mi más sentido pésame. Por lo que veo Valencia tambien está lleno de perros salvajes, como Madrid. ¿Qué les habrá pasado? Supongo que es la falta de comida, aunque no estoy muy seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo que os las habéis ingeniado para electrificar una valla. ¿De dónde sacáis la electricidad? Me interesa saberlo por si utilizáis algún método alternativo al mío, para poder implementarlo a mi sistema de abastecimiento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo este grupo me da un poco de envidia. Es peligroso ser tanta gente en un mismo refugio, pero la verdad es que la maldad de estos días se te olvida de manera más rápida si compartes tus problemas con otra gente. Es un consuelo el saber que al menos alguien encuentra algo de cordura en este caos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que el año que viene, también os podáis disfrazar de Reyes Magos, eso será señal inequívoca de que esa niña sigue a vuestro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me entretengo mas, que tengo que buscarme la manera de deshacerme de estas malditas goteras o al final tendré que vivir sumergido en agua helada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos a todos desde mi lado al otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-2410092514193110990?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/2410092514193110990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xv.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2410092514193110990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2410092514193110990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xv.html' title='Desde el otro lado. Entrada XV'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-2412178622185606343</id><published>2010-01-08T21:06:00.001+01:00</published><updated>2010-01-14T17:51:54.009+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rep'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XIV</title><content type='html'>Hola a todos. De nuevo soy yo. A todos los que me oyeran por última vez, ya sabéis que emití el último reporte recibido de David, que emite desde Suiza. Nos contó cómo ha encontrado un bunker y como va camino de eliminar a los que acabaron con la vida de su mujer. Desde aquí, todo mi apoyo para su vendetta. No es bueno matar, a nadie le agrada, pero a veces hay que hacerlo. Desde que el mundo se volvió loco, es lo más importante que he aprendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta hoy, he recibido numerosos reportes desde cientos de lugares diferentes, uno incluso de Japón, de parte de un tokyota que hacía lo imposible por hablar conmigo en un irreconocible inglés, que, para qué nos vamos a engañar, ni él lo hablaba bien, ni yo tampoco, por lo que la comunicación entre ambos fue prácticamente imposible. Tan solo le entendía que estaba solo, que vivía bajo un edificio sin luz y que su mujer o una mujer que vivía con él se había vuelto loca. Algo así. Su nombre es Kim Harada. Si alguien quiere intentar ponerse en contacto con él, que lo haga. Seguramente le hará falta tener compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo común a todos los mensajes recibidos, es que la gente se ha vuelto loca. Casi todos me hablan de neonazis, salvajes, caníbales, nómadas, pandilleros, psicópatas y padres de familia buscando venganza. Tan solo apoyo a estos últimos. Ellos tienen una razón para vivir... y para matar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy me encuentro muy negativo. Revolviendo entre los escombros de lo que fue mi casa, he encontrado una foto de hace unos años, cuando todo era normal. Crisis, guerras, hambre, cambio climático y esas cosas. Pero éramos felices. Y digo éramos, porque en esa casa vivía con la que fue mi novia, que esta puta guerra se la llevó de mi lado. Nunca la dije de verdad lo mucho que la apreciaba, lo que la necesitaba. Y ahora que no la tengo, no me canso de decirle sobre su tumba cuanto la hecho de menos. Es muy triste dormir tan cerca de ella y no poder tocarla ni escuchar su voz. Miro su foto, y se me saltan las lágrimas, sin poder evitar que los llantos inunden toda esta habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que tengo la foto aquí delante, junto a la radio, puedo ver todos los días lo fresca y sincera que era su sonrisa. Sus ojos verdes y grandes me mareaban en su profundidad, y solo era capaz de salir de ese trance cuando alejaba mi mirada y la enfocaba hacia sus rojos y carnosos labios. Tendríais que haberla visto. Era energía positiva pura. Reservada, pero una vez se dejaba conocer, demostraba lo gran persona que era. La echo mucho de menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que entiendo a David. Es por eso que entiendo a todos con los que hablo cada día y cada noche, y les doy mis ánimos para que no desesperen e intenten ver lo bueno de esta vida. Ellos al menos pueden buscar a los asesinos de sus familiares y poner fin a su vida, pero yo... Yo lo único que puedo hacer es aferrarme a la vida e intentar ayudar a todo el que se me ponga por delante. Esa es mi única felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que entiendo los motivos de... ¡Joder! ¿Como se llama este chico? Vaya tela. La gente se pone en contacto conmigo, me cuenta sus problemas, me da ánimos para que siga conectándome a este aparato tan anticuado, y yo, desagradecido, olvido sus nombres. ¡Vaya tela! Pues amigo, si me estás escuchando, lo siento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como decía, entiendo los motivos de este chico para partir en busca... Mejor que os lo cuente él:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El otro día escuché una transmisión en el equipo de radio que aún hoy me hace estremecer. Provenía de una parte de Perú y en él, una voz que me heló la sangre, narraba cómo se habían desencadenado los acontecimientos por allí. Al parecer, el principal problema que tienen los supervivientes es el suministro de agua potable, y los repetidos ataques de un grupo de seres ululantes que en ningún momento calificó de “humanos”. Pese a lo tétrico de la voz que salía del aparato de radio, su tono escondía una melancolía que me hizo enviarle un mensaje de ánimo pese a que inicialmente pensara que podría ser alguna banda en busca de supervivientes a los que saquear. No he vuelto a saber nada más de él. Espero que siga bien, aunque hoy día es difícil que algo permanezca bien por mucho tiempo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para no volverme loco, casi al principio de mi llegada a este lugar, decidí adoptar una cría de búho real al que le hablo como si fuera una persona. En una de mis expediciones me encontré con un nido de estas aves, pero había sido arrasado no se muy bien por quién o por qué... Sólo quedaba una cría con vida, y recordaba haber visto estos animalitos en la televisión, donde decían que eran fácil de criar en cautividad y que podía ser usado en el arte de la cetrería. Esto me vendría muy bien. En unos meses se ha puesto de un tamaño imponente y, a veces, incluso me asusta cuando viene hacia mí, veloz, con las alas desplegadas completamente. Por cierto, le puse de nombre Matt, en honor a Daredevil, mi personaje de comics preferido, cuando leía comics...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que alguien escuche este mensaje en algún lugar, sea donde sea. No es el mensaje más optimista, lo se, pero a mi modo de ver las cosas no es para ser muy optimistas, aunque animo a todos a luchar y sobrevivir hasta el último aliento. En cuanto amanezca partiré en busca de una chica y de su prima pequeña de las que intercepté un mensaje hace un día. Contaba la chica que estaba en la estación de esquí de La Covatilla (buen sitio para esconderse, pensé en su momento), pero que la habían seguido unos nómadas del norte y que temía por su vida, ya que había salido a por provisiones cuando se vio amenazada por esa banda de hijos de puta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si este es el último mensaje que emito ya sabéis lo que significa; se acabó para mí. No obstante, la idea de poder rescatar a estas pobres chicas me puede, aun a riesgo de que probablemente no vuelva. ¿Qué puede hacer un ex abogado friki, armado como buenamente puede, atacando frontalmente, sin el resguardo de mi hogar, a un grupo de nómadas salvajes y desesperados? La respuesta es sencilla; mucho. Ya lo veréis. Está amaneciendo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que no sea su último mensaje. Como decía antes, creo que haces muy bien en ir a yudarlas, aun a riesgo de tu propia vida. La soledad que sentimos no es buena, y lo mejor es que intentéis haceros con buena compañía cuanto antes. Pero no lo olvidéis, nuestro mundo está lleno de mala gente, dispuesta a cualquier cosa con tal de sobrevivir. Recordar a mi amigo Larmdh, de la Argentina. Allí se están comiendo a sus amigos, a los que un día fueron sus compañeros. Tened cuidado, no sea que acabéis la noche como la cena de alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos veremos pronto. Ahora, voy a bajar a rezar. Espero que todo os vaya bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Joder, qué puto frío hace!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-2412178622185606343?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/2412178622185606343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xiv.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2412178622185606343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/2412178622185606343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xiv.html' title='Desde el otro lado. Entrada XIV'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-6802416776988727813</id><published>2010-01-06T12:30:00.001+01:00</published><updated>2010-01-06T17:27:32.067+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chuppy'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XIII</title><content type='html'>Es curioso. He recibido un mensaje de David, el que había perdido a su mujer y a su hija a manos de unos desalmados. Recuerdo perfectamente su relato, pero en cambio, no sé por qué, lo había situado en los Pirineos o en Sierra Nevada. Pero ahora que he escuchado el segundo reporte, he descubierto que emite desde... ¡Suiza!. Coño, eso es genial. Un español en el extranjero. ¿Por qué me hará tanta ilusión?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que lo me ha contado hoy, que a su vez os contará a todos vosotros me ha alegrado mucho, porque ha hecho un descubrimiento muy bueno, y que a mas de uno le vendrá muy bien, aunque creo que no es el único que ha encontrado algo parecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os dejo con el mensaje:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Sigues ahí?.  Debes seguir, solo han pasado diez días. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   He conseguido llevarme la radio al refugio, aunque para ello me he tenido que pasar dos días en aquel infernal edificio donde hace más frío que en lo que queda de calles. Pensé que iba a ser más difícil desmontarla y volverla a montar, pero me ha costado más transportarla montaña arriba que ese pequeño trabajo manual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Aquí siempre hace frío y la nieve es un compañero permanente, lo que significa que en cualquier momento puedes dejar huellas que muestren tu presencia a "Los repobladores". Siempre has de caminar buscando el rastro de los animales salvajes, pues estos ya andan por el pueblo como si fuese suyo, sin dejar de mirar a todos lados y sin dejar de escuchar todos los ruidos. Ellos nunca salen de noche por miedo a los animales, pero siempre escuchan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Mi refugio lo encontré por casualidad al bajar de la montaña una noche y entrar en el cementerio viejo. Anduve por entre las lápidas y tumbas de los primeros habitantes de este pueblo y llegué a la casa del enterrador. Entré sin pensarlo y allí pasé la noche envuelto en una sucia manta. Cuando desperté les oí cavar y profanar tumbas. Hablaban a gritos y estaban muy cerca. Repté por el suelo hasta la pequeña cocina y encontré la puerta del sótano, la abrí lo suficientemente despacio como para no hacer ruido y me dejé caer hasta el suelo. Allí suspiré y permití que mi vista se dejara perder en la pared de enfrente. Al principio mi razón no reaccionó ante lo que veía, pero poco a poco la conexión se fue produciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Arriba, los pasos de aquellos bárbaros ya se oían en la sala donde yo había dormido. Abajo mi cuerpo actuó antes que mi cabeza y se abalanzó contra la trampilla oculta en la pared y aparecí en un angosto pasillo, tiré del mueble que apenas ocultaba la abertura, conseguí moverlo para que lo tapara del todo y corrí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Durante largo tiempo recorrí aquel pasadizo hasta que salí a la luz del día en un lugar que no reconocí al principio y que me dejó desconcertado. Desde aquella altura se divisa toda la ladera desde el puesto meteorológico hasta la estación del tren y, aparte del túnel, el único acceso es un camino serpenteante que parte desde el cementerio nuevo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Estaba en el puesto de vigilancia del ejército y mi supervivencia empezó a cobrar vida. El puesto es una pequeña casa que debido a los bombardeos está en ruinas en su planta primera y en semiruinas en la planta baja. El sótano esta anegado por los escombros pero entre ellos encontré lo que buscaba sin saberlo. Había una trampilla semicerrada y me metí por ella. Estaba en un búnker.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Durante días me afané para que el lugar pareciera absolutamente abandonado, derruido e imposible de habitar. Utilicé el pasillo para ir y venir al pueblo, siempre de noche, para hacer acopio de todo aquello que me fuera necesario para subsistir, medicamentos, ropa, pilas y algún arma. Aprendí a escuchar de día desde mi refugio y moverme en silencio en las sombras de la noche.  Comida y agua no me falta pues el búnquer dispone de un almacén de alimentos para un pequeño regimiento, tuve suerte en ese sentido, aunque de vez en cuando me atrevo a cazar algún animal pequeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Hasta que una mañana escuché tu voz por primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Ayer volvieron al pueblo y mi sed de venganza ha vuelto con ellos. No sé donde han estado pero les he oido mofarse de sus correrías. &lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;   Junto al cabecero de mi improvisada cama tengo las fotos de mi esposa e hija y todas las noches le rezo al Dios que me las quitó para que me deje vengarlas, pues un poco de violencia más en este caos que Él ha dejado que el hombre cree, no se va a notar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   La nieve cae sin medida y ha ocultado los caminos. El frío es espectacular y los días son muy cortos. Esta noche bajaré al pueblo a confirmar una sospecha pues, entre las voces de esa gentuza, creí escuchar el gemido angustioso de una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Son las seis de la tarde aquí en Zermatt y ya es noche cerrada. Debo cortar la comunicación y empezar a preparar la expedición de hoy. Espero contarte más cosas pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   David.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento una especie de conexión especial con este chico. No sé si es joven o anciano, pero por su voz y su manera de expresarse no me parece mucho más mayor que yo. Debió de ser una buena persona en su anterior vida. Y digo su anterior vida, porque todos hemos muerto y vuelto a nacer. Estos acontecimientos que se han acercado a nuestra vida, nos han cmbiado a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento lo de su mujer y su hija, y espero...No, deseo que encuentre a esos hijos de puta y acabe con ellos de la manera más cruel que se le ocurra. A veces me escucho y no creo qlo que estoy diciendo, pero es una realidad muy cercana. Antes era pacifista, ecologista, declarado en guerra con la pena de muerte y creía con fe ciega en la posibilidad de redención y perdón del ser humano. Pero ahora... No. Ahora no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchar las historias de la gente a través de este aparato, y ver con mis propios ojos lo que he visto, me han cambiado por completo mi mente. Ya no creo en mi especie, y he empezado a pensar en que realmente fuimos creados para hacer el mal y acabar con nuestra propia especie. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero estar equivocado por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy Jose Antonio y os saludo Desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-6802416776988727813?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/6802416776988727813/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xiii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/6802416776988727813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/6802416776988727813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xiii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XIII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-5806045552986776892</id><published>2010-01-04T21:52:00.002+01:00</published><updated>2010-01-04T23:23:59.876+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Larmdh'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XII</title><content type='html'>Hoy, tras el pequeño problema de ayer, tengo muchos sentimintos encontrados. Por una parte estoy feliz porque de nuevo he tenido noticias de Larmdh, mi colega argentino. Pero las mismas no son nada buenas, por lo que no me siento muy animado después de haber escuchado su voz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas no van bien por argentina, y encima se stán cometiendo verdaderas barbaridades que nunca podría llegar a pensar que llegaríamos a cometer. Os dejo con su propia voz:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hola José Antonio.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Mirá, estoy mal por cosas que pasaron y necesito contarlas. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Despues de la emboscada a los Cazadores, fuimos a la casa de la familia que nos ayudó, a unos doscientos metros detrás de una loma, y cargamos todo lo que se pudo en un carromato (principalmente comida y los paneles solares sanos), el cual atamos al caballo. Entre los tres miembros de la familia y dos viejos que supieron ser empleados de ellos, mas nosotros dos (los otros dos quedaron en nuestro refugio) cargando lo que pudimos, emprendimos camino a la siguiente casa, todo esto para evitar la segura represalia cuando descubran lo que pasó.&lt;br /&gt;Al prisionero le atamos a un carrito y lo usamos de mula.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La distancia a recorrer era de unos ocho kilómetros y de camino pasaríamos por una de las casas con las que no pudimos restablecer el contacto. El tránsito por los caminos de ripio con treinta grados de calor es infernal. Imagínate, la cosa se hizo pesada, y esperábamos refrescarnos en un arroyo proximo que cruzaba el camino. ¡Que tontos! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El animal olfateó el agua, y apuró el paso, haciendo de tripas corazón. Lo dejamos adelantarse, mas allá seguro que no se iba. Nos ganó como diez metros de distancia en unos trancos. ¡Pobre animal! Cargado y todo como estaba. Cuando lo alcanzamos en el arroyo, vimos el tendal de animales muertos cerca de la orilla. Se nos hizo un nudo en el corazón, y en eso, el caballo se desplomó. Lo poco que tomó, lo fusiló.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Maldita sea, poco nos duró. Ni siquiera sabíamos si se podía comer, a ver si nos moríamos envenenados. No podíamos usar el agua tampoco. El estúpido cazador se nos reía en la cara, para colmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desenganchamos el carromato y entre todos tiramos de él por el siguiente kilómetro hasta la primera parada, la hacienda de la familia que no contestaba la radio. La entrada a la casa estaba a unos cincuenta metros de la misma, y el portón de madera estaba abierto y medio quemado. El primer cuerpo estaba a unos veinte metros, puro huesos y ropa,  medio quemado y con el cráneo reventado por un tiro. Parece que era un hombre.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Encontramos el resto de la familia detrás de la casa, y lo peor era que... ¡Se los comieron! Una improvisada fogata con maderas y troncos y una reja arrancada de un ventanal a modo de parrilla, sirvió al propósito de los malditos que hicieron esto. Instintivamente giramos a ver al cazador, que nos miraba con una sonrisa en los labios. Poco faltó para que le rompiéramos la cabeza contra la pared.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Decidimos quedarnos esta noche allí, nada quedaba y nada vendrían a buscar, lo que la hacía un refugio seguro, al menos por ahora. &lt;br /&gt;Conectamos unos paneles a la radio portátil y nos comunicamos con la familia que nos esperaba, para avisar que llegaríamos al otro día. Mientras unos mates engañan mi estomago, transmito este mensaje al refugio para que mis amigos te lo envíen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el silencio de la noche, no puedo dormir pensando en lo que le pasó a esa gente, no se merecían eso. Pensé que seríamos una especie de héroes salvando estas personas, pero me enfrento a un nivel de maldad y violencia que me superan, y una cosa es escuchar las noticias desde un refugio, y otra verla de cerca. Creo que leer muchos comics me afectó, no sé.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Espero noticias tuyas cuando vuelva al refugio, los muchachos estan grabando tus mensajes. ¡Un abrazo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es brutal lo que cuenta. ¿Como puede ser que los seres humanos se alimenten de sí mismos? No sobra la comida pero eso...es repugnante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que voy a vomitar. Lo siento...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-5806045552986776892?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/5806045552986776892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5806045552986776892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5806045552986776892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xii.html' title='Desde el otro lado. Entrada XII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-5343725323445686810</id><published>2010-01-04T00:35:00.001+01:00</published><updated>2010-01-04T00:36:22.285+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada XI</title><content type='html'>Lo siento, pero estoy ahora mismo tan nervioso que el corazón se me va a salir del pecho. Tengo los nervios a flor de piel. Han sido los peores quince minutos que he pasado en el Refugio desde que me quedé solo aquí dentro. Al final no ha sido nada, pero el susto que me he llevado, ha sido de escándalo. Con las prisas por ver qué era lo que había provocado ese golpe en la entrada al escondite, me he caido por entre los escombros y me he hecho una buena herida en mi hombro derecho, además de una bonita brecha en mi ya más que arrugada frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los trozos de escombro que estaban en lo alto del edificio se ha desprendido y ha golpeado la entrada, y yo, que estaba tan absorto contándoos lo que me ha pasado esta mañana con aquel grupo de desalmados, me he dejado llevar por el pánico, y he cometido una estupidez. He pisado una de mis propias trampas y me he caido al fondo del garaje, desde la primera planta del bloque. La caida ha sido de casi cuatro metros, pero he tenido suerte de agarrarme en el último momento al darme cuenta de mi error. El problema es que no he podido asirme con firmeza, mis manos han resbalado del trozo de ferralla que sobresalía del suelo y me he desplomado como un saco de patatas. Estoy un poco magulldo, pero si me dáis un momento, mientras sigo hablando intentaré curarme la brecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por dónde iba? Mmmmm... creo que lo último que conté fue que entraba en el centro comercial, y al esconderme tras la barra del antiguo bar del complejo, pude divisar la silueta de aquellos locos, y la fechoría que estaban haciendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran tres, uno de ellos mas grande que los otros dos, y se veía perfectamente que era el que mandaba en el grupillo. Iban armados con una escopeta cada uno, pero el que consideraba yo el jefe, portaba además un enorme machete atado en la cintura. Yo no sé de dónde lo habría sacado, pero si hubiera estado en la jungla no habría desentonado tanto como aquí. ¿Para qué lo querría aquel loco? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían dejado las linternas improvisadas en el suelo, y entonces fue cuando me percaté de todo. Sobre una de las cintas que transportaban las compras en las cajas del supermercado, habían depositado el cuerpo de una mujer. Estaba desnuda, y mi primera impresión fue que estaba muerta. Estaban un poco lejos, y tampoco podía distinguir la edad de la misma. Su cuerpo parecía joven, o al menos eso pensé, y estaba medianamente bien alimentado; no le sobraban kilos, pero tampoco le faltaban. Digamos que estaba bien compensada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras uno de ellos la apuntaba con el arma, los otros dos la estaban desnudando, y ella se dejaba hacer. Yo, arrastrando los pies por el suelo lleno de polvo para hacer aun menos ruido, me adentré en un antiguo puesto de venta de cupones de lotería, de esos de la ONCE, en los que nada más que entraba el cuerpo de una sola persona, y me acurruqué allí dentro como pude sin dejar de mirar en dirección a los tres locos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin la dejaron completamente desnuda y el mas grande comenzó a tocarla lascivamente mientras el otro que estaba desarmado comenzó a bajarse los pantalones. El miedo se apoderó de mi. No sabía qué hacer. Tenía que salvar a aquella persona, estuviera viva o muerta, pero lo único que portaba encima y con lo que podía defenderme era un cuchillo de caza que había sacado de este mismo supermercado hacía ya mas de un año, y con solo ver la imagen de aquellas armas allí en el suelo, me entraban ganas de llorar de miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no pude evitarlo, e hice la primera estupidez del día. Rezando para que no me vieran, saqué el cuerpo por el cristal de aquel cubículo, y cogí con cuidado un pequeño radiocassete lleno de polvo que estaba metido dentro del armarito del que estaba provisto aquel puesto. No sé si funcionaba o no, pero la verdad es que no tuve ninguna piedad de él. Intentando lanzarlo lo más alto posible para despues tener tiempo de esconderme antes de que el ruido los alertara, lo lancé por los aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ruido que hizo el cacharro fue ensordecedor. Lo tiré lo mas alto que pude, ya que si lo tiraba hacia adelante habría hecho ruido mucho antes de que hubiera podido esconderme, y estaba en la línea de visión de aquellos locos. Mientras ellos dejaban de hacer lo que intentaban, yo ya no pude ver nada. Tan sólo seguía luchando por introducir mi cuerpo en el diminuto armarito de los cojones. Lo conseguí a duras penas y logré cerrar la portezuela corrediza del mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los nervios atenazaban mi cuerpo mientras sujetaba el cuchillo contra mi pecho, a la espera de que me descubrieran y me liara a machetazos contra todo aquello que abriera la portezuela. Pero no fue así, sino todo lo contrario. Cuando pasaron frente al puesto, los oí mientras hablaban a gritos. Uno de ellos, ordenó a un segundo a que lo siguiera, y al tercero lo dejó allí apostado vigilando a la chica, mientras ellos salían afuera a investigar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras cinco minutos, o lo que a mi me parecieron cinco minutos, comencé a salir de mi escondrijo, intentando no hacer ruido. Eché un vistazo a mi alrededor. El hombre que estaba anteriormente apuntando a la chica, seguía allí apostado frente a ella y mirando visiblemente nervioso hacia todos los lados con el arma levantada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensármelo dos veces, corrí hacia mi derecha, y me escondí frente a una de las cajas registradoras del centro comercial que estaba marcada con el número uno. Agachado como estaba, era imposible que me viera, por lo que me acerqué hasta su posición, quedándome a tan solo un par de metros de él y separado tan solo por una estantería vacía cubierta de polvo. Se notaba su nerviosismo en la manera que tenía de girar la cabeza cada vez que oía un pequeño ruido, y tuve que aprovecharlo si quería salir de ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una decisión inusitada en mi, recogí un viejo extintor del suelo, y con el silencio mas absoluto saliendo de las suelas de mis botas mudas por la tela, me coloqué tras la columna que había frente a él y sin dejarle reaccionar, se lo estampé en la espalda. Se quedó allí tirado, inconsciente como en las películas, solo que esto era real. Me quité la chaqueta y la cubrí con ella a la vez que la abofeteaba en la cara para que despertara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de aquí, todo fue muy deprisa. Ella se despertó y rápidamente fue consciente de la situación en la que se encontraba, por lo que cubriéndose con la chaqueta echó a correr dejándome atrás con cara de tonto. Yo tampoco me lo pensé y salí detrás de ella. Cuando estábamos a solo diez o quince metros de una de las salidas de emergencia, un fuerte ruido llenó mi cabeza, dejándome los tímpanos inundados con un agudo pitido. La chica se cayó de bruces y yo me paré en seco, horrorizado. Ella estaba desplomada en el suelo sangrando profundamente y yo, impresionado por la muerte de aquella chica, me quedé paralizado. Había recibido el disparo en la parte trasera de la cabeza, cerca del cuello y sangraba profusamente. Yo, estaba allí parado, mirando como un idiota la sangre de aquella joven deslizándose por el polvoriento suelo en vez de salir corriendo. Pero aquel loco me ayudó a salir del trance. Disparó de nuevo, y el impacto pegó cerca de mi, a escasos treinta centímetros de mi cadera, sobre la superficie de una taquilla de esas que se usaban antaño para meter las bolsas de la compra de otros establecimientos mientras entrabas al supermercado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejando allí el cuerpo inerte de mi amiga de veinte segundos, empujé la puerta y salí a la calle coriendo como un poseso en dirección a mi refugio. Corría y corría, pero aquel cabrón no hacía mas que dispararme, mientras yo me cubría a la carrera con lo que podía, a veces coches abandonados, otras veces papeleras, y las menos, farolas apagadas. La profunda niebla me sirvió de parapeto, ya que a escasos quince metros de la entrada a mi bloque, aquel loco dejó de disparar. Yo me paré en seco, comencé a mirar a todos lados, y al no verle, me introduje en mi escondrijo. Ese fue mi fallo. Aquel hijo de puta me vió entrar, y yo, vi cómo me veía. Levantó su arma y volvió a disparar. Mientras lo hacía me miraba a los ojos, y yo sentí que la vida se me escapaba por el agujero de aquella bala que nunca salió de la escopeta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí los ojos, y observé como me miraba con ojos de incomprensión hasta que mi mente captó el problema antes que él. Se había quedado sin balas en el cargador. Era ahora o nunca. Cogí el machete que tenía en el pantalón y corrí hacia él. Imaginó mis intenciones por lo que comenzó a chillar como un loco mientras intentaba sacar las balas del bolsillo del pantalón a la vez que manipulaba la escopeta para abrir el mecanismo de cargado. Cuando llegué a su altura salté sobre su cuerpo y con mi rodilla le propiné un golpe certero en su pecho, tirándole al suelo y haciéndole perder el arma y las balas. Estábamos los dos forcejeando cuando por fin le coloqué el cuchillo en el pecho, y ocurrió lo que había estado evitando desde que comenzó esta locura de guerra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuché a poco mas de cincuenta metros los gritos de sus dos compañeros que debían haberse guiado por los disparos. Estaban llegando a mi casa, a mi refugio, y no podía dejarles ver donde se encontraba. No podía pemitirlo. Mientras miraba a los ojos de mi agresor, él comprendió mi próxima acción e intentó sin éxito gritar, ya que mi otra mano se encontraba posada firmemente sobre su boca, hasta que mi cuchillo se hundió en su costado y su voz se escapó por entre las costillas y el agujero de mi arma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente me eché su cuerpo a la espalda y lo introduje en el agujero que había en el jardín y que conducía al garaje de la finca. Cayó con un ruido sordo, pero yo no me paré a escuchar. Tapé el hueco con la madera que tenía para tapar la entrada y recogí las balas y la escopeta del suelo. Con ayuda de un poco de tierra del jardín tapé la sangre de mi víctima y me escabullí por el mismo agujero que él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he pasado allí abajo apuntando con la escopeta descargada a la entrada de mi agujero cerca de dos horas, hasta que al final me he autoconvencido de que se han ido de aquí. He enterrado el cadáver en el patio interior del primero B, y me he metido en mi casa. Y lo demás ya lo sabéis. He hablado por la radio y me he caido al garaje. Creo que ha sido un día muy movido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablar con vosotros me ha tranquilizado, pero aun puedo ver los ojos de súplica de aquel chico. No tendría mas de veinticinco años, pero intentaba matarme. No he tenido otra elección. No me siento orgulloso, pero esto es la selva. Eres cazador o presa, y yo, durante casi quinientos metros he sido presa, y no me ha gustado la expriencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana volveremos a hablar. Ahora me curaré la herida de la cabeza más a fondo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy José Antonio y estoy emitiendo desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-5343725323445686810?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/5343725323445686810/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xi.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5343725323445686810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5343725323445686810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-xi.html' title='Desde el otro lado. Entrada XI'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-4636547224498069258</id><published>2010-01-02T14:19:00.000+01:00</published><updated>2010-01-02T14:20:00.597+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada X</title><content type='html'>Saludos compañeros. Hoy, tengo que decir que después de tanto tiempo escondido en mi escondrijo, he matado a un hombre. No me siento orgulloso de ello, pero lo he tenido que hacer, era mi vida o la suya. Y no he tenido elección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento profundamente deprimido y sin ganas de continuar viviendo. Los ojos de aquel desgraciado se me aparecen cada vez que cierro los míos, y su atormentada voz pidiendome piedad, inunda mis oidos cada vez que el sueño vence a mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He intentado comer algo, pero me ha sid imposible. Sé que tengo que hacerlo, pero cada vez que lo intento las náuseas vienen a mi garganta y me obligan a expulsar el poco material sólido que haya ingerido mi cuerpo. Creo que los nervios se me han agarrado al estómago. Me tiemblan las piernas y las manos. Lo de mis piernas no es grave, es algo que puedo controlar, pero lo de las manos es... no sé como explicarlo. Es como si hubieran atado a mis muñecas dos ma´quinas de taladrar y el percutor no parara de moverse con velocidad de un lado a otro. Si cogiera un clavo con los dedos, y colocara su punta contra una madera, estoy convencido de que sería capaz de clavarlo sin ningún tipo de ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun no estoy muy seguro de cuales han sido los mecanismos de mi cerebro que me han empujado a hacer lo que he hecho, pero la verdad es que no he dudado ni un instante. No me siento orgulloso de ello, pero como dije antes, era mi vida o la suya. Paso a contaroslo antes de que el temblor se apodere de mi garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, como todos los días, he salido en la noche a revisar las conexiones de mi nueva fuente de energía, por lo que he abandonado durante un rato mi refugio permanente y he salido en dirección a la gasolinera. Al llegar, todo sucedía con total normalidad, a excepción de la espesa niebla que se había asentado en la zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al entrar en el cuarto de contadores, cerré por completo la puerta para así, una vez dentro, poder encender la linterna y evitar que cualquiera pudiese ver siquiera un pequeño atisbo de mi situación. Ojeé con cuidado las baterías en busca de fugas, y revisé con cuidado los empalmes que había hecho los días anteriores, por si acaso estaban demasiado calientes o se había despegado la cinta aislante que había utilizado para protegerlos de las inclemencias del frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir de allí, mis sentidos se crisparon por completo, como los de un gato que descubre tras unos matorrales el sonido de las patas de un ratón al correr por entre sus ramas. Mi cuerpo se tensó, intentando agudizar todos mis sentidos para localizar el lugar de procedencia de las voces que acababa de escuchar. Mi concentración se rompió al recibir perfectamente el sonido de varios cristales rompiéndose al unísono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amparado por la espesa niebla, y la nula visibilidad de la noche, me fui acercando a la zona intentando hacer el menor ruido posible con mis botas, a sabiendas de que la gruesa suela de las mismas no me iban a ayudar en tan importante tarea. Sentándome en un bordillo cercano a la entrada de la gasolinera, me despojé de un de las camisetas de interior que llebvaba puestas, y rompiéndola en dos, me las até alrededor del calzado, dando varias vueltas sobre las suelas de las mismas para amortiguar en todo lo posible el ruido que emitieran mis pies al caminar por el asfalto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sonido de aquellas voces y el de los cristales rotos, provenían del centro comercial que estaba situado en la parte superior de la gasolinera. Tras pararme a escuchar de nuevo en dirección a aquel escándalo, intenté determinar la distancia de su posición, estableciendo la misma en mas o menos veinticinco metros, pero por culpa de aquella inexistente visibilidad, no era capaz de recibir ningún movimiento de los alborotadores nocturnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerqué con cuidado, hasta que me quedé en la misma puerta de la entrada del centro comercial. Las puertas correderas estaban hechas añicos desde hacía tiempo y los asaltantes no eran los mismos  los que yo andaba espiando en esos momentos. Me adentré en el lugar, intentando por todos los medios pasar desapercibido y no ser escuchado por aquellos locos que no dudaban en seguir rompiendo todo lo que encontraban a su paso. A mi en el fondo me daba igual, ya que pocas cosas quedaban de pié hoy en día en este mundo, pero si bien es cierto que siempre que me doy una vuelta por este centro comercial o por cualquier vivienda vacía desde hace años, siempre encuentro algo que me pueda servir de alguna utilidad para alguna cosa. Para ello, lo marco en un pequeño mapa que siempe llevo con migo allá por donde voy, para tenerlo siempre en cuenta en futuras expediciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oscuridad del centro comercial era profunda, ya que ninguna luz hacía acto de presencia en aquel lugar, pero aunque yo estaba a unos treinta metros de su posición, aun quedaban resquicios de iluminación de las linternas de aquellos locos, que llegaban hasta mi gracias al reflejo de los numerosos escaparates que antaño lucían relucientes frente a los ávidos compradores compulsivos de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin los avisté, me escondí tras la ajada barra del antiguo bar que presidía el centro de aquel hall de entrada al supermercado. Por fin los veía. Eran tres, y todos ellos portaban pequeños candiles de cristal improvisados, en los que una minúscula vela alumbraba la zona con una llama fantasmagórica. Iban armados los tres con una escopeta, no me preguntéis de qué marca o modelo porque de armas no entiendo, solo sé que eran grandes y bastante viejas en comparación a los modelos que aparecían siempre en las series americanas. Uno de ellos, el mas grande del grupo, además llevaba atado al cinto un enorme machete de hoja ligeramente curvada que le llegaba por debajo de la rodilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando vi...un momento. Estoy oyendo algo. Ahora en un rato vuelvo. No os vayáis por favor...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-4636547224498069258?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/4636547224498069258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-x.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/4636547224498069258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/4636547224498069258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2010/01/desde-el-otro-lado-entrada-x.html' title='Desde el otro lado. Entrada X'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-8746829954095320549</id><published>2009-12-31T02:27:00.004+01:00</published><updated>2010-01-01T12:44:54.983+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CdeBroncas'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada IX</title><content type='html'>Hola, compañeros de las ondas. Podría decir que este sería el comienzo perfecto para cualquier programa serio de radio, de esos que antiguamente eran emitidos a través de la onda corta, o AM, como se conocía aquí, en España. Ahora, como buen presentador, comenzaría a dar el reporte del día, con las noticias más destacadas de la jornada, pero por desgracia no es así. No daré las noticias de la jornada, pero al menos, a aquellos compañeros y compatriotas que pertenezcan al selecto grupo de los supervivientes de la zona española, si les mostraré la razón, o al menos, una de las razones, de por qué nuestro mundo ha acabado como lo conocemos en estos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si miráis a través de las ventanas de vuestros refugios, o por encima de la barandilla de lo que antes fue el balcón de vuestra terraza, y véis escombros, hierros, desolación y destrucción, sabed que la culpa no fue de los Estados Unidos, como nos intentaron vender hace tiempo. Recordad que poco antes de que el mundo, o al menos nuestra parte de él, estallara en llamas, las noticias no podían asegurar quien se encontraba detrás de los ataques a la mayoría de las capitales europeas y de sus alredededores. Nunca nos pusieron frente a la cara al culpable, pero sí se especuló con la posibilidad de que fueran los yankis. Todos los odiamos desde entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues sabed que ellos no fueron los causantes de nuestra desesperación. El reporte que ahora os voy a ofrecer, llegó anoche desde Perú, y fuí capaz de grabarlo por pura suerte, ya que me pilló en pleno proceso de reparación del famoso walkman que hace las guardias nocturnas, esperando los reportes de todos vosotros, los que hoy, os habéis convertido en mi enlace con el mundo real. El mensaje, pese a la mala calidad del sonido, se escucha medianamente bien, pero la estática es contínua. Bajad los graves de vuestro aparato, y podréis escucharlo con mayor nitidez. Siento que tengáis que escuchar esto, pero es mi obligación mostraros la verdad, por más dura que sea. Ahí va. Le doy al play...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¡¿Hola?! ¡¿Hola?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mierda, se fue la comunicación… bueno José, no sé cómo diablos lo he conseguido, pero he podido captar tu señal. Espero que tú puedas captar la mía, pues esta me ha dado fuerzas para seguir adelante. Me avergüenza decirlo, pero quiero que te dés una idea de cómo es mi actual situación. En estos días almuerzo con una M92F como si de un utensilio mas de mesa se tratara… y ayer estuve a punto de usarlo. Ya no puedo mas con esto. Cada día peleo conmigo mismo para no flaquear, para mantener la coherencia. Si la llegase a perder un poco estoy seguro que no seria capaz de sobrevivir ni un segundo mas de esto. Vivo en un mundo que pensé que solo existía en las películas y en los videojuegos…no sé si me llegas a escuchar o no, pero esa es la historia. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Estoy viviendo en el sótano de un vecino. Tenía una especie de refugio anti-bombas. Era un ex militar y también era el loco de la cuadra, siempre se estaba preparando para algo así, trató de advertir a la mayoría de la gente, pero nadie daba ni un centavo por lo que decía. Curiosamente, al final resultó ser el mas inteligente de todos nosotros. Pobre que haya tenido que morir así… Bien, estoy aquí para informar y no para lloriquear, quiero que sepan qué es lo que pasa aquí y estén prevenidos en caso de que esto se propague, cosa que espero nunca lo haga y aparezca Dios en un acto de misericordia destruya todo mi país y que esto no salga de las fronteras.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Como ya deben de saber, estalló la guerra y sabemos que lo que empezó a escasear más fue el petróleo, ese maldito oro negro que ahora no podemos ver mi medio litro junto y si antes matábamos por él, pues ahora morimos por un poco. Pues bien, esta escasez hizo que los científicos mas destacados se juntaran y trataran de crear una fuente de energía que supliera al petróleo. Se necesitaba algo que diera las mismas funciones de este combustible pero que hubiera en abundancia. Se decía que este proyecto ya estaba en pie antes de que estallara la guerra y que faltaban solo algunos permisos  y pequeñas pruebas. Hace años las grandes naciones han buscado dejar de depender del petróleo, y no crean que es por mejorar el medio ambiente, sino para que las grandes potencias dejen de depender de aquellos países como Venezuela, Colombia o Argentina en Sudamérica o Arabia, Kuwait e Irak en Oriente Medio,  que contaban con un gran recurso de este combustible y sustituirlo por lo que más abunda en el planeta, el Agua. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos autoproclamados “genios”, no encontraron otro lugar mas perfecto que Perú para hacer sus investigaciones y pruebas. Dicen que lo eligieron por su localización y porque desde aquí era mas fácil suministrar el nuevo combustible a las otras naciones sudamericanas. Sí, claro. Lo mas seguro es que querían estar en un lugar así para venderla o extorsionar a todos los países sudamericanos con dicha fuente de energía. Los harían ponerse de su lado y tendrían ya su carne de cañón. Aparte de que debieron haber buscado el lugar con los líderes mas corruptos del mundo que por un poco de monedas, se hagan de la vista gorda mientras cercenan todo su país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, estos “científicos” empezaron con las investigaciones. Lo hicieron a lo largo y ancho del territorio. Querían ver la estabilidad del componente en todos los aspectos climáticos: calido, frio, húmedo, caluroso, etc. y el país peruano les brindaba todos esos climas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas estuvieron tranquilas por un tiempo. Nos engañaron con que científicos extranjeros venían a traer la solución a nuestros problemas. Se les hicieron homenajes, el congreso los premió. Eran recibidos con fiestas y corzos en todos los pequeños pueblos a los que llegaban… pero después de seis meses, las cosas salieron mal, hubieron algunas explosiones, contaminación del agua y ni hablar de la deforestación. El vocero de LabPetrum, que era la industria que para ese tiempo ya había acaparado el 60 por ciento del país con sus laboratorios, salió a decir que todos estos incidentes estaban previstos y controlados, por lo que no tenían motivos por los que preocuparse… hasta que empezó a desaparecer gente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un día para otro, desaparecieron mas de 20 obreros en distintas partes del país. Se veía en las noticias a los parientes, diciendo que la empresa les había enviado un documento informándoles de que sus familiares iban a ser llevados a otros países en Europa para una capacitación, pero ninguno de ellos fue a sus hogares a despedirse de sus familias ni a llevarse ninguna clase de vestimenta para dicho viaje. Te rompía el corazón el ver a las madres, hijas, o esposas con las lagrimas en los ojos sin saber nada de sus seres queridos. LabPetrum tan solo decía que se habían ido a capacitarse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezaron las manifestaciones en las puertas de los laboratorios, y con ellas, el caos. Las personas empezaron a perder el control al no recibir ninguna buena respuesta de parte del laboratorio, y la excusa de la capacitación colmó la paciencia de las personas, que no se explicaban el cómo hasta ahora no se habían comunicado sus familiares, ni tan siquiera para decirles en qué país estaban.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hasta que llegó la noticia que cambió todo… apareció uno de los obreros perdidos. Era un hombre de un metro ochenta de estatura, tez morena, con la cabeza completamente rapada, los ojos desorbitados y sus pies prácticamente quemados. El hombre fue hallado a faldas del volcán Misti en Arequipa. Lo único que permitía al obrero cubrir su desnudez eran unos boxers que llevaba puestos con el estampado del culpable…“LabPetrum”.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Fue encontrado casi muerto, totalmente deshidratado. No tenia fuerzas para hablar y parecía que estaba a dos segundos de morir. Si me hubieran preguntado, habría jurado que estaba entre la línea de la vida y la muerte.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Lo llevaron a un hospital de la zona, y, como siempre, LabPetrum negó todo. Afirmaron que este era uno de los espías que estaban buscando, solo que no lo dijeron por respeto a su familia. ¡Sí como no! ¿Tan ingenuos nos creen? El hombre estuvo en observación por mas de 1 semana y…. y… &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¡Carajo! Pierdo señal…&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;*Estática*&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento no poder ofreceros más, pero tal como lo recibí, yo os lo muestro a vosotros. Mi idea del mundo a partir de ahora cambia de manera radical. Todos sabíamos del protagonismo del petróleo en esta guerra, pero no estábamos informados del nuevo protagonista secundario de esta historia. El agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace años cuando trabajaba, recuerdo que a veces, cuando éramos capaces de mantener una conversación seria, les decía a mis compañeros que en el futuro las guerras no serían originadas por la religión ni por el dinero, ya que al final, el hombre se daría cuenta de que los bienes materiales de los que gozaba, iban a ser escasos si no era capaz de cuidar las reservas de agua de las que disponía. EL agua sería algo importantísimo en un futuro cercano, y, el rico, pujaría con todas sus fuerzas por hacerse con este recurso, que, equivocadamente, pensábamos infinito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca pensé que me acercaría tanto a la realidad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a hablar más. Os dejo con vosotros mismo, para que seáis capaces de llegar a vustras propias conclusiones. Yo mientras tanto, intentaré contactar de nuevo con Broncas, a ver si me puede contar más de su situación en el Perú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo a todos los que me oís. Sabéis que estoy aquí, vigilando, como siempre, desde el otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-8746829954095320549?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/8746829954095320549/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2009/12/desde-el-otro-lado-entrada-ix.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8746829954095320549'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/8746829954095320549'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2009/12/desde-el-otro-lado-entrada-ix.html' title='Desde el otro lado. Entrada IX'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-5757410463482104291</id><published>2009-12-28T03:15:00.004+01:00</published><updated>2009-12-31T18:29:29.917+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspense'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>Aroma de violetas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i.ehow.com/images/GlobalPhoto/Articles/4770922/african-violet-main_Full.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 350px; height: 272px;" src="http://i.ehow.com/images/GlobalPhoto/Articles/4770922/african-violet-main_Full.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La oscuridad le envuelve. No ve nada. Sus ojos están tapados con una cinta negra. Intenta mover sus brazos y sus piernas, pero es como luchar contra el abrazo de un gigante. El que ha hecho el trabajo, lo ha hecho perfectamente, a conciencia, y él lo sabe. Escucha gente a su alrededor, murmurando, pero no alcanza a oir lo que dicen. No son muchos. Tres, a lo sumo cuatro. Todos calzan zapatos caros, lo sabe por el sonido de las suelas al chocar contra el parquet. Su olfato percibe mas bien poco. La limpieza de la habitación es perfecta. Podría jurar que huele a antiséptico o a medicamento, como en los hospitales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asiento en el que se encuentra, no es duro, pero tampoo es blando. Parece acolchado, pero lo que está claro es que no fue fabricado para dar comodidad al que lo usara, ya que la base de su espalda lleva ya un rato quejándose con fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas pasos. Ahora de un hombre menudo, quizá ya mayor. Sus zancadas son mas cortas, y arrastra los pies. Está perfumado, huele como a violetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Echa su mente hacia el pasado, a cuando era un niño, y recuerda que el párroco de la Iglesia donde siempre iba su madre, siempre decía que el mal olía a viletas. Que el demonio olía a violetas. - ¿Será un mal presagio?- Piensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los hombres que le rodea, se acerca a él y le dice algo al oido, pero él no oye nada, su mente está en otro sitio. Lejos de aquí.&lt;br /&gt;Está en un prado verde. En lo alto de una montaña y rodeado de flores. Su cerebro le envia a sus fosas nasales el aroma de la hierba fresca.&lt;br /&gt;Siente como le tocan la cabeza, con suavidad, casi como una madre cuando peina a su hijo antes de ir a la escuela. Nota cómo un frío líquido le hace cosquillas en la coronilla, y baja suvemente por su oreja izquierda. El roce del líquido por el cuello, le pone la carne de gallina, y eriza todo su vello corporal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha llegado el momento. Está preparado.&lt;br /&gt;Vuelve donde está su cuerpo, y agudiza con miedo sus sentidos. Un silencio sepulcral envuelve la sala en la que se encuentra. Ya no oye el arrastrar de los pies de quienes le rodeaban, tan solo un zumbido contínuo, escalofriante, que hace que de nuevo se le erice la piel de los brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota como unos dedos se introducen en su boca. Él forcejea, intenta escupir lo que sea que le estén metiendo en la boca, pero la fuerza es inútil. Su boca está empapada en un líquido fresco, pero con algo sólido que le impide juntar las mandíbulas. Su sabor es como el del algodón. Neutro, pero a la vez fresco y agradable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez ese olor a violetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El zumbido comienza a aumentar en intensidad, hasta que de repente, un estallido recorre su espina dorsal, y es entonces cuando su mente abandona su cuerpo, y se ve a si mismo allí abajo, sentado, debatiendose por soltarse de las correas que le tienen atenazado al trono de sufrimiento al que le han condenado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observa como su cuerpo, vestido con un mono de color naranja, no hace más que temblar. Sus ojos están tapados con una cinta negra, pero ve como dos hilillos de sangre comienzan a recorrer sus mejillas y a chorrear por la base de sus mandíbulas. Las manos, delgadas, se agarran con fuerza a los brazos del asiento, mientras sus piernas no paran de dar patadas infructuosas, al verse paradas por el efecto de los correajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, deja de moverse, y su cabeza cae a plomo hacia abajo, descansando sobre su pecho, dejando entrever unas feas manchas de sangre en la zona del cuello. Su mente, como si fuera un imán atraido por el polo magnético de la Tierra, se ve empujada de nuevo hacia el interior del cuerpo que ha ocupado durante toda su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucha por respirar. Nota como le chorrea la cara. No nota sus ojos, tan solo un calor espantoso en la zona, como si miles de cerillas estuvieran encendidas dentro de sus cuencas oculares. Sus manos tiemblan como locas, atenazadas por una vibraación que no puede controlar. El pecho le arde. Sube y baja de manera desenfrenada, debatiéndose por arrancar cada partícula de oxígeno de la que esté impregnado el aire. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien se acerca a él, y nota como le pone dos dedos en el cuello. Pasan unos segundos y de repente vuelve a pasar. Su mente se despoja de su envoltorio y vuelve a salir de su cuerpo. Esta vez se ve mas pequeño, a mas distancia. Todo lo que oye, es muy lejano, como un eco en una cueva profunda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ve como su cuerpo no para de temblar. Lucha por aferrase a la silla,mientras a su vez sus brazos y sus piernas forcejean para escaparse del abrazo de la muerte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El zumbido es ensordecedor. Aun puede oirlo, pero ya no nota que se le erice el vello de la nuca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El olor a violetas inunda toda la habitación. Ya no huele el perfume de sus verdugos, ni la lejía de la habitación. Solo las violetas. Miles y miles de violetas le envuelven, como si se concentraran todas alrededor de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelve a prestar atención a su cuerpo. Su cabeza no para de dar golpes al cabecero de la silla. Le llama la atención el pelo. Cada vez se va rizando más, hasta que de pronto comienza a arder. El cuerpo que hace unos minutos habitaba, se ha convertido en una antorcha, pero a él, lo que mas le sorprende, es que le da igual. Ahora está muy por encima de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se mira su nuevo pecho, el intangible, el onírico. Un hilo de plata extremadamente fino sale desde el centro mismo de su torso, y desciende hasta posarse en el pecho del hombre al que antes pertenecía la mirada que ahora observa todo desde arriba. Está aun conectado a su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre vestido con uniforme azul, rocía su cabeza con el líquido de un extintor, acabando con las llamas en cuestión de segundos. Se acerca otro hombre ataviado con bata blanca,  posa dos de sus dedos en su cuerpo. Despues de unos segundos, hace una señal a un tercero, y este sube una manivela, que hace que deje de sonar ese zumbido infernal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo se ha acabado, al menos para el que fue su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigue oliendo a violetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras sus nuevos ojos se posan en la escena que ocurre bajo la entidad que es ahora, nota como todo se oscurece de repente. El vacío se torna negro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Percibe cómo algo le coge del brazo y le empuja hacia abajo, pero no puede ver nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las violetas se han internado hasta lo mas profundo de su alma. No puede hacer salir ese nauseabundo olor, y piensa que si estuviera aun vivo, habría roto a vomitar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que a continuación ve, es algo que nunca habría podido explicar con la lengua de la que estaba dotado en vida. Aquella visión, le hizo de nuevo recordar al párroco de su pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ser, de aspecto infernal, se encuentra frente a él parado y observándole fijamente. Su cuerpo, completamente carbonizado, no es humano, o al menos no su parte inferior. Unas patas parecidas a las de un carnero o a las de un macho cabrío, fuertes, musculosas, pero llenas de calvas y de pelo chamuscado se asoman bajo su cintura esculpida en músculos de acero y coronada con un enorme miembro rodeado de vello negro y rizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su piel, roja como la sangre, está llena de quemaduras y en la espalda, dos enormes alas, negras como la noche en las que en muchas zonas se le ve la carne, que también está cauterizada por el fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo peor es su rostro. Un rostro perfecto, precioso. Cabello rubio, pómulos altos, barbilla rectángular y pequeña nariz. Si hubiera sido humano, habría sido el ser más hermoso que pisara la tierra. Pero no era humano. Los ojos de aquel ángel le decían que no, que no era humano. Unos ojos negros como un pozo, llenos de odio y de amargura le miraban, haciendo que sus mas obscenos pensamientos se encontraran a merced de su mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando aquella figura comenzó a hablar, le mostró unos dientes afilados, amenazadores como los de la bestia que era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras tanto, aquel olor a violetas. Esa flor de entierro. No, no era olor a flores, era olor a muerte, a putrefacción. A odio y a amargura. A lujuria y envidia. A&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-5757410463482104291?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/5757410463482104291/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2009/12/aroma-de-violetas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5757410463482104291'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/5757410463482104291'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2009/12/aroma-de-violetas.html' title='Aroma de violetas'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-6808897723634996167</id><published>2009-12-26T20:49:00.002+01:00</published><updated>2009-12-26T20:59:39.081+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rep'/><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada VIII</title><content type='html'>Saludos de nuevo. Mi nombre es José Antonio, y espero que aun haya alguien ahí escuchando mis mensajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo intentando comunicarme con Ida, pero mis mensajes tan solo reciben estática desde el otro lado de las ondas. En su defecto, mi invento casero de "autograbación" con el Walkman, ha dado sus frutos de nuevo, y he recibido el reporte de otro afortunado de este mundo. Está vivo y se mantiene escondido en algún lugar de la montaña. Sus noticias no son halagüeñas, pero servirán de bálsamo para aquellos que se encuentren ahora escuchando este mensaje. No me entretengo mas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hoy es el día de Navidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O fue ayer... Creo que la marihuana me está afectando la capacidad de recordar el día en el que estoy. Claro, que tampoco me hace mucha falta. Estoy en el infierno creado por los hombres, y mi único objetivo es poder llegar a la noche lo suficientemente vivo como para poder utilizar la radio mientras me fumo otro porro, y espero al siguiente amanecer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, mis lagunas no afectan a hechos que quedaron marcados a fuego en mi alma, para mi pesar, como el origen de toda esta locura. Sus efectos. Sus consecuencias. Recuerdo el día que entré en casa de mis padres como una exhalación, gritando como un poseso sobre un inminente conflicto global y la necesidad de hacer algo al respecto. Lo había leído por Internet, en un blog sobre teorías conspiracionistas y demás desastres apocalípticos. Normalmente su contenido era carne de  programa sobre actividades paranormales de emisión nocturna. Pero ese día todo era claro, conciso y con datos y fuentes reales. Una supuesta reunión en secreto de los representantes de las potencias mundiales justo antes de una cumbre para buscar soluciones a una crisis que, entonces era un problemón, y ahora me parece una piedra en un zapato comparado con lo que se nos vino encima después. Tras ese cónclave secreto, las posturas de cada uno fueron aún más distantes que antes de la misma, y todo hacía indicar que el estallido de la guerra era cuestión de días. Sólo hacía falta un dedo nervioso que pulsara un botón, y así fue como sucedió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres días después de mi aviso cayeron las primeras bombas “segadoras de margaritas” sobre Badajoz y las demás ciudades grandes de Extremadura. Supongo que las bombas de vacío o las MOAB´s las reservan para las grandes urbes. No merece la pena malgastarlas en el culo del mundo... Eso debieron pensar, y eso nos dio una ligera ventaja a aquellos que sobrevivimos a los primeros ataques. Las líneas de telefonía fijas y móviles estaban colapsadas (o caídas, no se) y me recorrí la ciudad a toda velocidad buscando a mis seres queridos. No encontré a nadie, sólo caos, muerte, locura, lo peor de cada ser humano... Al comienzo de todo, había acordado con unos amigos que, en la mañana del cuarto día, nos encontraríamos a las afueras de Badajoz para que me acompañaran en mi huída, que tenía medianamente pensada desde que leí el blog apocalíptico. Estuve un día entero esperando en el punto acordado, solo. No llegó nadie. Con lágrimas en los ojos me monté en mi viejo BMW 732i del 79 y seguí los pasos tal y como los había planeado; me dirigiría al norte de Extremadura, donde seguramente tendría más posibilidades de sobrevivir que en la urbe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco o nada recuerdo del camino. Si existe un símil real al via crucis bíblico debe ser algo muy parecido a ese viaje. Todo en mi mente estaba oscuro, como cubierto por un velo de tinieblas que me impedía ver todo lo que sucedía a mi alrededor, aunque lo mirase… Avancé sin pausa, esquivando restos de accidentes y acelerando cada vez que alguien me intentaba detener. Una vez pasado Plasencia me quedé sin lágrimas y casi sin gasolina, pues con la confusión inicial se me olvidó llenar el depósito del coche hasta arriba. Las imágenes de aquellas personas a las que no volvería a ver jamás se agolpaban en mi cabeza como marujas el día de las rebajas. No podía pensar con claridad y, casi sin darme cuenta, llegué a mi destino, a mi destierro voluntario del mundo. De la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí es donde me encuentro desde entonces. Me aprovisioné por el camino de armas y elementos que consideraba necesarios para poder aguantar hasta encontrar ayuda. Ayuda, ¡ja!. Ingenuo de mí. Gracias a la impagable instrucción en armas y supervivencia que recibí por parte de los videojuegos, novelas, películas (gracias “John Rambo”) y comics he resistido hasta la fecha. Al principio me costó disparar la M-43 Firestar, que tomé prestada de un guardia civil muerto, contra alguien. Eso me costó una cicatriz que me atraviesa la cara en diagonal y que me sirve de recordatorio. Me recuerda que jamás hay que fiarse de un ser humano en el límite de su cordura y desesperado. Primero disparo, luego pregunto. Jose Antonio, si estás escuchando esto, espero que sigas mi recomendación. Vivirás más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He logrado cultivar algunas verduras, hortalizas y marihuana, pues aquí en la sierra parece que el cielo no es tan oscuro como en otras zonas más castigadas por los bombardeos y gaseamientos. Al principio había bastante gente por la zona en la que me encuentro, de no muy fácil acceso, por cierto. Pero dos familias se mataron a golpes mientras discutían por un venado. Otra de las casas fue asaltada por un pequeño grupo de nómadas del norte en busca de refugio y víveres. Los maté a todos. El resto de mis “vecinos” huyeron a sitios más tranquilos, como si eso fuera posible. Ahora sólo quedo yo, y estoy pensando seriamente en mudarme un poco más arriba en la montaña, a una especie de refugio que encontré un día que salí de caza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento esto es todo lo que puedo contarte, ya que el tiempo en la sierra como bien sabes, es bastante incierto, y la tormenta amenaza con tirar abajo esta casa de madera en la que me escondo de las miserias del mundo. Hace mucho aire y la temperatura es bastante mas baja de los cero grados. Espero que estés bien, y que todos los que mandan sus mensajes como yo, pasen tranqilos y seguros la noche que se acerca cada vez más rápido. En cuanto pueda, volveré a ponerme en contacto contigo. Aguanta compañero, que ya sabes que no estás solo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que aquí tambien hace mucho frío, es lo que tiene el invierno, además de que en esta zona del sur de Madrid, no sé porr qué, pero siempre se encuentra entre tres y cinco grados por debajo del termómetro de las demás ciudades, y aun no me he acostumbrado a las heladas matutinas de la zona. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno. Seguimos vivos que es lo importante. No desesperes, que seguro que algún día todo se solucionará, y, quien sabe, a lo mejor incluso somos capaces de encontrar la manera de conocernos y emprende una nueva vida todos juntos, lejos de esta mierda de mundo en el que nos ha tocado vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy José Antonio, y estoy emitiendo desde el otro lado. Cierro la conexión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2589880288067149454-6808897723634996167?l=diarioinquisidor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/feeds/6808897723634996167/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2009/12/desde-el-otro-lado-entrada-viii.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/6808897723634996167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2589880288067149454/posts/default/6808897723634996167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diarioinquisidor.blogspot.com/2009/12/desde-el-otro-lado-entrada-viii.html' title='Desde el otro lado. Entrada VIII'/><author><name>Toluuuu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09361735246502325476</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2589880288067149454.post-3346821635281795487</id><published>2009-12-25T21:46:00.002+01:00</published><updated>2009-12-26T19:52:43.387+01:00</updated><title type='text'>Desde el otro lado. Entrada VII</title><content type='html'>Saludos desde el sur de Madrid. Soy Jose Antonio, y para el que no me conozca y no sepa qué es lo que hago hablando a través de la radiofrecuencia, quiero decirle que soy lo que él quiera que sea. Su apoyo, su conciencia, su hombro en el que llorar. Estoy aquí para animarte a que no te rindas. A que luches por lo que es tuyo y no te dejes avasallar. Soy uno de los miles, cientos o decenas de supervivientes de este mundo de futuro incierto. Pero sobre todo soy un amigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora paso a hacer el reporte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya he terminado de conectar la torreta eólica y los acumuladores solares de la gasolinera, no sin mucho esfuerzo. Ha sido un trabajo brutal, pero al menos ha merecido la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajar de noche no es sencillo, porque hay que lidiar con el hecho de que no se ve absolutamente nada y que si encima enciendes alguna luz, puedes tener visitantes inesperados. Con esa máxima realizo todos mis trabajos en el exterior. Me suponen el doble de esfuerzo, pero me aseguro la integridad de mi persona y de mis recursos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche, tras mucho trabajo, conseguí conectar todas las líneas de corriente que venían desde la gasolinera en mi cuadro de mandos. Todo el trabajo que realicé sacando las líneas de las canalizaciones de alumbrado público, fueron en balde, ya que una vez sacadas, no había manera de meterlas ya que no tengo ninguna guía para introducirlas por los tubos de distribución. Menos mal que todo el cable que saqué lo hice fuera de estas zonas, porque sino me habría quedado sin poder terminar el trabajo. Utilicé el que ya estaba metido empalmándolo con otros treinta metros para para poder meterlo en la zona vallada de mi edificio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya está conectado y funcionando todo, y la baterías y acumuladores se me cargan en la mitad de tiempo que se me cargaban antes. Ahora puedo llevar corriente a todos los apartamentos del bloque. Solo son seis, pero así me aseguro el poder tener los congeladores funcionando siempre si miedo a perder la comida almacenada. De todas formas, y por si acaso cometo la imprudencia de encender las luces de cualquiera de los pisos, he desconectado todos los diferenciales de alumbrado de cada uno de los pisos. Hay ciertos hábitos que uno no pierde ni cuando han pasado meses desde que no has usado un interruptor de la luz. Si encendiera alguna lámpara, podría delatar mi posición a cualquier energúmeno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despues de terminar esto y sin dormir apenas nada, he ido a por un pollo para hacerlo esta noche. Los hay por todos lados. Hay tantos, que hasta a los gorriones les da miedo bajar al suelo por temor a que los gallos los maten. Hace mucho que no veo gorriones posados en el suelo, no sé si por culpa de los gallos o de los perros salvajes, pero creo que el hecho de que el cielo esté siempre cubierto influye en sus respuestas diurnas. No estoy muy seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy he recibido un reporte desde una cárcel española. No puedo dar mas datos, ya que el recluso no ha querido especificar donde estaba, ni tan siquiera en qué comunidad autónoma, por lo que no sé cual es. Se comunicaba a través de un Walkie, y decía que llevaba varias semanas escuchando mis mensajes y que estos le habían dado fuerza para seguir adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su nombre es Tsega y nació en Etiopía. Vino a España hace trece años a bordo de una patera y después de cinco años trabajando como una mula y siendo explotado por los empresarios del país, encontró la felicidad al conocer a la que era su esposa. Era hija de un acaudalado del negocio textil, y gracias a ella, consiguió hacerse con los permisos de residencia y de trabajo a base de mover los hilos de la burocracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras convencer a su padre de que era un buen chico, su esposa le consiguió un trabajo de comercial en el que iba puerta por puerta ofreciendo los productos de sus suegros. El idioma era un obstáculo, ya que sus cuerdas vocales no estaban acostumbradas a torsionarse como lo hacen las nuestras, y aunque entendía perfectamente nuestro idioma, su vocalización le jugaba malas pasadas. Pero, aun así se convirtió en uno de los mejores vendedores de toda la empresa, llegando a cuotas de venta que le aportaron numerosos beneficios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de un par de años más, había formado una familia con Estrella, y tenían dos hijos en común además de una hija recién nacida. Todo les iba redondo, hasta que un día sucedió algo que él nunca pudo explicarse, y que aun hoy, no entiende como pudo pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, al terminar su jornada de trabajo, volvía a casa por la avenida principal de su localidad, cuando escuchó el sonido de su móvil. Viendo que era su mujer, contestó a la llamada, pero lo único que recibió al otro lado del teléfono fueron gritos y jadeos entrecortados. Corrió todo lo que pudo hasta el chalé en el que vivía, y cuando entró, se encontró con una escena que nunca ha podido olvidar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mujer yacía en el sofá del salón, tumbada con el móvil en la mano derecha mientras esta colgaba inerte y tocaba con sus nudillos ensangrentados la cara alfombra persa que habían comprado en las anteriores navidades. Su pecho era un mar sanguinolento mezclado con la tela de la camiseta que llevaba puesta, y los bordes de la misma se encontraban chamuscados debido a lo que parecía un disparo a quemarropa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al verla allí empotrada contra el sillón corrió a encontrarse con ella, pero un golpe terrible le hizo caer de espaldas y perder el conocimiento. Lo siguiente que recordaba era su espalda apoyada sobre el frío suelo de una celda y una acusación de asesinato de sus tres hijos y de su mujer encima de la mesa de una sala de interrogatorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo le pregunté que cómo era posible eso, que sin hacer nada de lo que me narraba, hubiera acabado con sus huesos en la cárcel, a lo que él me contestó que tampoco lo entendió, hasta que no pasaron casi tres años tras las rejas de la penitenciaría en la que ahora se encontraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue condenado a mil trescientos años de cárcel. Nada más y nada menos. Y encima era inocente. El problema era que en sus ropas llenas de sangre encontraron pólvora y sus huellas en la culata y en la empuñadura de la escopeta homicida, así como en la caja de municiones y en las balas de la misma. Alguien había hecho un trabajo muy bueno inculpándole de aquella salvajada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas adelante descubrió que su suegro le debía una cantidad enorme de dinero a una mafia rusa, y por no haber pagado lo que debía, se lo cobraron en sangre matando a su hija y a sus nietos. Meses mas tarde su suegro se voló la tapa de los sesos, cerrándole por lo tanto cualquier vía para volver a reabrir el caso, ya que su suegra, no tenía ni idea de en los líos en los que andaba metido su marido, y, por supuesto, no tenía ninguna intención de escuchar las sandeces del asesino de su hija y de sus nietos
